Día 206

SALMOS 27 – 32.

Estudiaremos otro grupo de salmos atribuídos tradicionalmente al rey David. Veamos algunos puntos relevantes de cada uno:

  1. El Salmo 27 nos transmite una convicción muy poderosa: ¡absoluta confianza en Dios! Hay 2 cosas que tiene claras el salmista en el v. 1: a) Dios es su luz y su salvación, b) Dios es su fortaleza y lo protege del peligro. Y como él estaba convencido completamente de esto, entonces se hace 2 preguntas que son un resultado natural de este tipo de confianza: “¿por qué habría de temer? … ¿por qué habría de temblar?” Si realmente creemos que Dios es también todo eso para nosotros, deberíamos tener este tipo de confianza enmedio de las pruebas y las dificultades. Pero el salmista va más allá aún y asegura otras cosas sorprendentes: “Aunque un ejército poderoso me rodee, mi corazón no temerá.” (v. 3), “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el SEÑOR me mantendrá cerca.” (v. 10) o “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, tú, Señor, te harás cargo de mí.” (DHH-LA), “yo confío en que veré la bondad del SEÑOR mientras estoy aquí, en la tierra de los vivientes.” (v. 13). Las comparaciones son extremas pero nos muestran la profundidad de la confianza que el salmista tenía en Dios, ¡ni aunque sus seres queridos más cercanos lo abandonaran, él no perdería su fe y su confianza en Dios! ¿Podemos identificarnos con esta convicción? ¿O temblamos cuando entendemos que algún amigo cercano o un familiar van a abandonar a Dios y nosotros no sabemos qué hacer también? Por otro lado, el salmista entendía algo muy importante que debemos abrazar siempre que estamos en momentos difíciles, “Mi corazón te ha oído decir: «Ven y conversa conmigo». Y mi corazón responde: «Aquí vengo, SEÑOR».” (v. 8). Es decir, si estoy en dificultades, ¡Dios está más que dispuesto a escucharme! Es cuando más necesito orar y buscarlo. Al final el salmista da una recomendación final, ” Espera con paciencia al SEÑOR; sé valiente y esforzado; sí, espera al SEÑOR con paciencia.” (v. 14). Paciencia y valentía son requeridas para tener éxito enmedio de pruebas y dificultades. ¡No te desesperes si no ves respuesta! Dios en su momento la enviará, ¡sé valiente y sé paciente!
  2. El Salmo 28 menciona una realidad para la vida de un verdadero creyente en nuestra relación con Dios, “Pues si guardas silencio, mejor sería darme por vencido y morir.” (v. 1). La relación con Dios para una persona de fe es tan importante que no visualiza su vida sin Dios, ¡sería mejor morir ya que vivir sin estar cerca de Él! Y no me refiero a tendencias suicidas aquí, sino a la firme convicción de que sin Dios nuestra vida no tiene sentido. Nos recuerda un poco a aquellas palabras de Pablo en 1 Corintios 15.19 (DHH-LA), “Si nuestra esperanza en Cristo solamente vale para esta vida, somos los más desdichados de todos.” Si no hay resurrección de los muertos como Jesús lo enseñó, ¡nuestra fe es una miseria! Así, completando la idea, si perdemos nuestra relación con Dios y todas sus promesas son una mentira, ¡estamos perdiendo el tiempo en el cristianismo! Pero la buena noticia es que no es así. Regresando con el salmista, a pesar de estar enfrentando enemigos y oposición fuerte y clamar a Dios por justicia, reconoce también lo siguiente, “El SEÑOR es mi fortaleza y mi escudo; confío en él con todo mi corazón. Me da su ayuda y mi corazón se llena de alegría; prorrumpo en canciones de acción de gracias.” (v. 7). Dios nos puede llenar de alegría el corazón enmedio de persecución, dificultades, enfermedades, problemas, etc.; porque Dios tiene poder para inyectarnos nuevas fuerzas para seguir adelante.
  3. El Salmo 29 es un salmo de alabanza al poderoso Dios que tenemos. Las imágenes con las que describe el poder de “la voz del Señor” son muy gráficas y nos muestran que Dios está por encima de toda la naturaleza y por lo tanto también por encima de todos los seres humanos. Y por tal razón, lo que el hombre debe hacer es, “??1 Honren al SEÑOR, oh seres celestiales; honren al SEÑOR por su gloria y fortaleza.    ??2 Honren al SEÑOR por la gloria de su nombre; adoren al SEÑOR en la magnificencia de su santidad.” (v. 1 – 2). ¡Honrar a Dios es el llamado! ¿Lo estamos haciendo cada día?
  4. El Salmo 30 nos habla de una lección de vida que el salmista experimentó. Su aprendizaje en su caminar con Dios lo resumió de la siguiente manera, “Pues su ira dura sólo un instante, ¡pero su favor perdura toda una vida! El llanto podrá durar toda la noche, pero con la mañana llega la alegría.” (v. 5). Por alguna razón el samista experimentó al parecer una medida de disciplina de parte de Dios y comprendió durante la misma que, a pesar de que sufrió, la compasión de Dios era más grande y su amor era más largo que los momentos de disciplina y correción que vinieran de Él. Pero, ¿qué es lo que exactamente le pasó al salmista? Los versículos 6 al 7 nos dicen algo, “??6 Cuando yo tenía prosperidad, decía: «¡Ahora nada puede detenerme!».    ??7 Tu favor, oh SEÑOR, me hizo tan firme como una montaña; después te apartaste de mí, y quedé destrozado.” Cuando todo estaba bien en su vida, el salmista se sentía seguro, “firme como una montaña”, pero en el momento que las cosas comenzaron a marchar mal, quedó “destrozado”. Alguna lección Dios le quería enseñar algo sin duda. El clamó a Dios y al parecer Dios le respondió ya que dijo, “??11 Tú cambiaste mi duelo en alegre danza; me quitaste la ropa de luto y me vestiste de alegría,    ??12 para que yo te cante alabanzas y no me quede callado. Oh SEÑOR, mi Dios, ¡por siempre te daré gracias! ” (v. 11 – 12). De luto a alegre danza, de tristeza a alegría. Por esa razón él alababa a Dios con fuerzas. ¿Has aprendido lecciones como estas en tu caminar de fe?
  5. En el Salmo 31 encontramos algunos aspectos del carácter y del corazón de Dios que el salmista aprendió durante otro tiempo difícil que pasó en su vida. El v. 10 nos muestra claramente el estado anímico y espiritual del salmista, “Estoy muriendo de dolor; se me acortan los años por la tristeza. El pecado me dejó sin fuerzas; me estoy consumiendo por dentro.” Enmedio de su lucha espiritual, sin embargo, se mantuvo humilde, buscando a Dios y confiando en Él, y su conocimiento de Dios se incrementó cuando afirmó, “Sálvame, porque tú haces lo correcto.” (v. 1), “tú eres un Dios fiel.” (v. 5), “has visto mis dificultades y te preocupas por la angustia de mi alma.” (v. 7). En resumen, durante las pruebas a las que fue sometido el salmista, él pudo conocer mejor a Dios. ¡Eso es precisamente lo que sucede cuando nos mantenemos fieles durante tiempos de angustia! Al final no solamente seremos protegidos y liberados por Dios, pero además aprenderemos más de su corazón y de su carácter. Por ejemplo, ¿has llegado a la conclusión de que a Dios le preocupan realmente las angustias de tu alma, como dice el v. 7? ¿Cómo llegó el salmista a esa convicción? Pues a través de las lecciones que aprendió durante la prueba. El secreto entonces es mantenerse fiel y no endurecerse y llenarse de arrogancia, como dice el penúltimo versículo, “Pues el SEÑOR protege a los que le son leales, pero castiga severamente a los arrogantes.” (v. 23).
  6. El Salmo 32 contiene una profunda enseñanza acerca del valor de la confesión de pecados y del perdón de Dios. La idea que nos transmite el salmo es que el autor había tenido alguna experiencia con el pecado y había experimentado también el daño moral y espiritual que el pecado genera, pero también el arrepentimiento sincero, la confesión y el perdón recibido de Dios. El v. 1 resume el resultado de su experiencia, “¡Oh, qué alegría para aquellos a quienes se les perdona la desobediencia, a quienes se les cubre su pecado!” Es decir, este salmo fue escrito desde la perspectiva de un hombre perdonado, no un hombre lleno de culpa. La gracia de Dios lo había tocado y relata en el salmo su experiencia y las lecciones que aprendió. Por ejemplo, aprendió el daño que hace no confesar el pecado y guardarlo, “Mientras me negué a confesar mi pecado, mi cuerpo se consumió, y gemía todo el día.” (v. 3). Hay síntomas físicos incluso de pecado sin confesar crónico en las personas. Otra lección: “Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí; mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Interludio” (v. 4). Aprendió que Dios no se queda con las manos cruzadas cuando estamos viviendo en pecado, sino que actúa para disciplinarnos y así llevarnos al arrepentimiento. Y la última lección fue, “Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al SEÑOR», ¡y tú me perdonaste!” (v. 5). Decidió humillarse, confesar y arrepentirse. El resultado lo sorprendió, ¡Dios lo perdonó! Todo lo que Dios quería era que se humillara y reconociera su necesidad de Él. Así pasa con nosotros hoy, mientras no doblamos las rodillas y el corazón ante Dios para reconocer nuestra necesidad de Él y andamos viviendo en pecado, ¡nos pasa exactamente lo mismo! Para comprender mejor las consecuencias de pecado guardado y los beneficios de la confesión al alma, descarga el estudio El Poder de la Confesion – ICMAR y estúdialo.

Conclusiones:

  1. Si realmente creemos que Dios es nuestro Padre, nuestro protector y nuestro refugio, ¡combatamos el miedo en nuestros corazones! ¡Luchemos contra la angustia! No permitamos que el miedo nos domine. Mejor aprendamos del corazón del salmista y de su confianza profunda en Dios.
  2. ¿Creemos realmente que Dios es todo para nosotros? ¿O podemos imaginarnos una vida sin una relación con Dios, como antes de conocerlo, y regresar a lo mismo? ¡Ojalá no! Ojalá estés completamente convencido(a) de que tu vida sin Dios no tiene sentido y que lo mejor que puedes hacer es mantenerte cerca de Él todo el tiempo y bajo toda circunstancia, buena o mala.
  3. Cuando todo va bien, de repente todo puede ir mal, y de un estado de alegría podemos terminar en un estado de tristeza y “destrozados”. En todo Dios trabaja y necesitamos buscarle para pedirle dirección y que nos muestre exactamente qué quiere de nosotros. ¡No te desanimes ni te extrañes de este tipo de pruebas! Son comunes en el caminar de fe de las personas que realmente quieren estar cerca de Dios.
  4. Es durante los tiempos de pruebas y dificultades que si nos mantenemos fieles, podremos aprender más del corazón de Dios. ¡Manténte fiel en las pruebas! Dios tiene grandes lecciones de vida esperando que aprendas donde conocerás mejor a tu Creador y a tu Padre Celestial.

9 Responses to “Día 206”

  1. Raul Archundia Tellez dice:

    Gracias Arturo, por esta enseñanza, sin duda hay que buscar la direccion de Dios en momentos de prueba y angustia. Dios te bendiga

  2. Claudia Glez. dice:

    Me encuentro saliendo de una etapa difícil emocionalmente y veo como la bondad de Dios es lo que me ha sacado adelante cumpliendose lo que hay en estos salmos. Definitivamente sin Dios no hay sentido en la vida y El nos acerca más y más a El a través de estas pruebas, además nos fortalece, gracias!

  3. Gaby Torres dice:

    Gracias por una explicación tan detallada de este salmo 32, te fortalece la fe y el alma.

  4. blanca martinez dice:

    GRACIAS ARTURO PERO TODA ESTA SEMANA DIOS HA HABLADO A MI VIDA ESTOY PASANDO POR UNA DIFICIL PRUEBA PERO DIOS ME HABLA QUE CONFIE EN EL EL ME ESTA HABLANDO DICIENDO QUE CONFIE EN EL.GRACIAS

  5. ALE Y ENRIQUE LOPEZ GAM dice:

    GRACIAS ARTURO POR DEJARTE USAR POR DIOS, A PESAR DEL SACRIFICIO QUE ESTO IMPLICA, SIN DUDA DIOS LOS VE Y SE AGRADA, LOS SALMOS 27-32 DE HOY HAN DESAFIADO NUESTRA “CONFIANZA” EN DIOS PARA SUEÑOS QUE QUEREMOS VER EN LA REGION Y DESPUES EN LA IGLESIA. CON RESPETO Y ADMIRACION , SEGUIMOS ORANDO POR QUE DIOS TE SIGA USANDO. GRACIAS

  6. academia de ingles dice:

    ¿Puedes explicarnos màs sobre esto?, ha sido maravilloso encontrar mas explicaciones sobre este tema.

    Saludos

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.