Día 319

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE ABDÍAS.

Según la cronología propuesta por Gleason Archer en su libro A Survey of the Old Testament Introduction, el libro de Abdías está fechado entre el 848 y el 841 a.C. De acuerdo con el Nuevo Diccionario de la Biblia, de Editorial Unilit, existen varios puntos importantes a tomar en cuenta sobre el contexto del libro de Abdías:

  1. Abdías es el libro más corto del Antiguo Testamento con sólo 21 versículos.
  2. No se sabe mucho sobre el autor, no hay certeza de quién fue, aunque existe una tradición rabínica que identifica a Abdías con el mayordomo del rey Acab, pero esta afirmación plantea serios problemas cronológicos.
  3. En cuanto a la fecha, hay varias teorías. Una dice que la fecha de escritura está relacionada con el tiempo en que los caldeos avanzaban hacia el sur, hacia Judea. Otra postura asegura que Abdías fue escrito mucho antes de la época de la invasión caldea. Una más dice que posiblemente fue un escrito posexílico, es decir, en el período después del exilio a Babilonia.
  4. Abdías se sitúa dentro del tema general de los oráculos contra Edom, junto con algunas partes de otros libros como Jeremías e Isaías. Incluso hay un fuerte paralelismo con fragmentos de esos libros.
  5. Aunque el libro parece estar personalizado contra Edom, también representa una personificación de las fuerzas del mal que combaten contra el pueblo de Dios y cómo al final Dios bendice a su pueblo y da su merecido a sus enemigos.

ABDÍAS 1.1 – 21, 2 REYES 25.22 – 26, JEREMÍAS 40.7 – 41.18.

En el libro de Abdías encontramos el anuncio del juicio que Dios tenia preparado contra Edom y también las razones para dicho juicio. Veamos algunos aspectos relevantes:

  1. El gran orgullo de Edom. El v. 3 dice, “Has sido engañada por tu propio orgullo porque vives en una fortaleza de piedra y haces tu morada en lo alto de las montañas.” De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, la arrogancia de Edom se basaba en su ubicación ya que su capital Sela se encontraba a unos 80 km al sur del extremo sur del Mar Muerto en la punta de una meseta rocosa que se elevaba unos 300 metros sobre el paisaje, lo cual convertía a dicha ciudad en una fortaleza natural. Por eso ellos se decían a sí mismos, “¿Quién puede tocarnos aquí en las remotas alturas?” (v. 4). Pero Dios les dijo, “pero aunque te remontes tan alto como las águilas y construyas tu nido entre las estrellas, te haré caer estrepitosamente»” (v. 4). Nadie está fuera del alcance de Dios, por muy rico o poderoso o bien respaldado que esté.
  2. Las riquezas guardadas en grietas. El v. 6 dice, “Registrarán y saquearán cada rincón y cada grieta de Edom. Se llevarán hasta el último de los tesoros escondidos.” Nuevamente la Biblia de Estudio Arqueológica nos comenta que de acuerdo con el historiador griego Diodoro Siculus, los edomitas guardaban sus riquezas en cofres escondidos en las grietas de las rocas de la meseta donde se encontraba su capital. Así que debido a que esa era su fama, los invasores buscarían hasta en las grietas cualquier tesoro escondido.
  3. El papel de Edom en la invasión a Jerusalén. El v. 11 en la NTV dice, “Cuando tus parientes fueron invadidos, te mantuviste al margen y te negaste a ayudarlos. Los invasores se llevaron su riqueza y echaron suertes para repartirse Jerusalén, pero tú actuaste como un enemigo de Israel.” Otras traducciones dicen, “Y echaban suertes para Jerusalem, tú eras uno de ellos” (BTX), “tú estabas allí presente y te portaste como uno de ellos” (RVR95). De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, los edomitas se unieron a los babilonios en su invasión de Jerusalén, ayudando a capturar al rey de Judá. Por eso, los babilonios recompensaron a los edomitas invitándolos a participar en el saqueo de Jerusalén, lo cual fue un evento muy doloroso para los israelitas ya que los edomitas eran herederos también de Abraham e Isaac a través de Esaú (de quien descendían ellos). Por esa razón Abdías los acusa diciendo, “A causa de la violencia con la que trataste a tus parientes cercanos de Israel” (v. 10).
  4. Lo que no se debe hacer cuando un hermano cae. Los versículos 12 al 14 contienen una lista de prohibiciones que Abdías mencionó con respecto a la actitud de Edom ante la desgracia de Judá y Jerusalén: no alegrarse, no gozarse, no hablar con arrogancia, no participar en el saqueo, no regodearse de la destrucción, no participar en el robo de riquezas, no participar en el asesinato de los indefensos, no capturar a los sobrevivientes. Todo eso lo hizo Edom contra Judá en su angustia y por eso serían castigados por Dios. Hay una gran lección aquí, que está muy bien resumida en los siguientes proverbios: “El que se burla del pobre ofende a su Creador; el que se alegra de su desgracia no quedará sin castigo.” (Prv 17.5), “17 No te alegres ni hagas fiesta por los tropiezos y caídas de tu enemigo, 18 porque al Señor no le agradará ver esto, y entonces su enojo se apartará de él.” (Prv 24.17-18).
  5. La restauración futura de Jerusalén. Los versículos 17 al 21 contienen un mensaje de esperanza para Jerusalén, quien “será un refugio para los que escapen; será un lugar santo” (v. 17), mientras que el territorio de Edom, de los filisteos, de Efraín y de Samaria sería ocupado por el pueblo de Judá y por el pueblo de Benjamín. El juicio para las naciones que agredieron a Judá sería, “Como le hiciste a Israel, así se hará contigo.” (v. 15). Así, a pesar del panorama tan oscuro que se veía para Judá, Dios les tenía preparado un futuro mejor.
  6. ¿Qué pasó históricamente con los edomitas? De acuerdo con el Nuevo Diccionario de la Biblia, de Editorial Unilit, después de la invasión babilónica, Edom fue combatido por las tribus árabes y perdieron su territorio, siendo replegados hacia el sur de Judá donde finalmente fue conocido como Idumea. Los malos sentimientos entre judíos e idumeos continuaron por mucho tiempo más, hasta que fueron vencidos por los macabeos a finales del s. II a. C. y obligados a convertirse al judaísmo (circuncidados a la fuerza). Sería un idumeo, Herodes el Grande, quien llegaría a reinar sobre los judíos.

Ahora, los pasajes de 2 Reyes 25.22-26 y Jeremías 40.7 – 41.18 nos presentan la narración del mismo evento: lo que sucedió después que Nabucodonosor conquistó y saqueó Jerusalén y se llevó preso al rey Sedequías. La Biblia nos dice que Nabucodonosor nombró una especie de gobernador interino, obviamente controlado por Babilonia, para estar a cargo de toda la gente que quedó después de la masacre, los más pobres del pueblo. Pero un grupo de líderes guerrilleros de Judea, varios de la nobleza, mataron a ese personaje (Gedalías) y a todos los que lo apoyaban, incluyendo a varios soldados de Babilonia. Esto fue una muestra más de la rebeldía de Judea ante Dios ya que los planes de Dios se les revelaron de nuevo a través de Gedalías cuando les dijo, “«No les tengan miedo. Vivan en la tierra y sirvan al rey de Babilonia, y todo les irá bien»” (2 R 25.24), pero nuevamente no quisieron escuchar. Hubo varias diferencias entre esos líderes guerrilleros y terminaron unos huyendo a Amón y otros a Egipto, junto con varios de los sobrevivientes del pueblo.

Conclusiones:

  1. Ningún orgullo humano está lejos del alcance del Señor Todopoderoso. No importa qué tipo de refugio y seguridad busque el hombre y se enorgullezca de ello (dinero, posesiones, salud, físico, intelecto, etc.), Dios siempre tendrá todo el poder para enseñarle a los seres humanos que su orgullo sólo traerá destrucción y ruina a sus vidas. ¡Tengamos cuidado con el orgullo!, porque Dios es experto en derribar orgullos humanos.
  2. Una de las cosas que Dios más aborrece es cuando personas se regocijan en la desgracia ajena. No importa cuán fuerte haya sido la enemistad entre una persona y otra, si alguno de ellos le toca experimentar sufrimiento y angustia, incluso viniendo de Dios mismo como una medida de disciplina, nunca debemos aprovecharnos de esa situación para alegrarnos, regocijarnos e incluso participar de dicha angustia para hacer daño a a persona. ¡Dios nunca deja sin castigo este tipo de conducta!
  3. Aunque uno y otro enemigo se levantar a contra su pueblo y uno y otro pariente los traicionara, Dios siempre tuvo un plan para Israel y se aseguró que ese plan fuera llevado a cabo detalle por detalle. No importa hoy cuántos enemigos se levanten a nuestro alrededor, si nos mantenemos fieles para con Él Dios siempre tiene un plan para nuestra vida y se asegurará que se lleve a cabo.

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