Día 88

NÚMEROS 16 – 17.

A pesar que en el capítulo anterior aparentemente las cosas se habían calmado ya que Dios habia regresado a impartir instrucciones a Israel con miras a su futuro establecimiento en la tierra prometida. Después de varios episodios de rebelión y desobediencia y de una disciplina ejemplar, esperaríamos que Israel hubiera aprendido la lección y también valorara la misericordia de Dios aún más. Pero tristemente solo duró un capítulo la calma y regresamos a las rebeliones y los castigos.

El v. 1 nos dice que esta vez el iniciador de una conspiración contra Moisés fue un levita, del clan de los coatitas (el mismo del que descendían Moisés y Aarón), llamado Coré. Junto con él estuvieron otros dos israelitas llamados Datán y Abiram, que no eran levitas sino miembros de la tribu de Rubén. Los 3 juntos y dirigidos por Coré “provocaron una rebelión contra Moisés junto con otros doscientos cincuenta jefes de la comunidad, quienes eran miembros prominentes de la asamblea.” (v. 2). Nuevamente son los líderes del pueblo de Israel quienes se dejaron involucrar en otra rebelión.Recordemos que apenas en el capítulo 14 de Números fueron un jefe de cada tribu quienes fueron enviados a explorar y de 12, 10 de ellos regresaron muy negativos y comenzaron agitaron a la gente contra Moisés y Aarón.

¿Cuál era la queja de estos hombres? El v. 3 lo expresa así, “¡Ya basta de vosotros! Porque todos los de esta asamblea son santos, y YHVH también está en medio de ellos. ¿Por qué pues os enaltecéis sobre la congregación de YHVH?” (v. 3). Una expresión muy parecida a la que Miriam y Aarón usaron contra Moisés unos capítulos atrás y donde el principal motor de la rebelión era ambición de poder. Pareciera que estamos repitiendo la historia ahora con un levita, miembro del clan de los coatitas, que dentro de todos los clanes levitas, era el más privilegiado ya que se encargaba de movilizar el arca y sus accesorios. Nadie más tenía ese honor. Y es justo uno de ellos quien inicia la rebelión.

¿Qué hizo Moisés? El v. 4 dice, “cayó rostro en tierra”. ¿Qué estaría sintiendo Moisés? Tal vez tenía en su mente las recientes rebeliones de sus hermanos y posteriormente las malas noticias de los exploradores. En ambos casos hubo una fuerte disciplina de Dios. Y ahora otra vez lo mismo. ¿No te sentirías frustrado(a) también de estar al frente de un pueblo tan necio? Tantas lecciones que Dios les había dado, siendo la más dura la última donde los mandó a vagar por el desierto 40 años, y ni aún así aprendían. ¡Duro trabajo era el que tenía Moisés a su cargo!

En los versículos 4 al 35 se narran las acciones que tomó Moisés ante el nuevo caso de rebeldía:

  1. Dejó las cosas en manos de Dios completamente, “—Mañana por la mañana el SEÑOR nos mostrará quién le pertenece a él y quién es santo.” (v. 5). Pudo haber reaccionado de forma personal contra ellos pero no lo hizo, tomó la decisión de que fuera Dios quien hiciera justicia y quien mostrara el camino a seguir. Les pidió a Coré y sus 250 seguidores que prepararan incienso y lo ofrecieran a Dios al siguiente día y ahí Dios mostraría su voluntad.
  2. Confrontó el pecado de Coré y sus seguidores levitas (v. 7 al 11) con frases como “¡Ustedes, levitas, son los que han ido demasiado lejos!… ¿Les parece de poca importancia que el Dios de Israel los escogiera de entre toda la comunidad para estar cerca de él de manera que sirvan en el tabernáculo…?… ¿Ahora también reclaman el sacerdocio?” Como bien decíamos se trata de una lucha de poder nuevamente. Lo que ellos estaban pidiendo era ejercer funciones sacerdotales, las cuales estaban destinadas de forma exclusiva a Aarón y sus hermanos, por voluntad de Dios, no de Moisés. La ambición humana de poder e influencia es terrible, puede corromper a cualquier persona. Moisés les aclara al final de su discurso contra quién realmente se habían rebelado, “¡En realidad es contra el SEÑOR que tú y tus seguidores se rebelan!” (v. 11).
  3. En los versículos 12 al 14 podemos ver el engaño en que habían caído Datán y Abiram cuando mandan decir a Moisés (porque ni siquiera quisieron presentarse ante él) que él había sacado a Israel de Egipto, que los trataba como súbidtos y que no los había llevado a una buena tierra como él les había prometido. Además lo acusan de engañador y falso. Aparentemente estaban defendiendo una causa justa y pareciera que sus motivos justificaban sus acciones rebeldes. Nada más lejos de la verdad.
  4. En el v. 15 vemos a un Moisés muy enojado con estos hombres al grado que pide específicamente a Dios que no les acepte sus ofrendas de grano. Ya no estamos viendo a aquel intercesor por el pueblo aquí. Recordemos este momento porque más adelante la frustración de Moisés y su enojo contra el pueblo lo traicionarían hasta él mismo verse sometido a disciplina por parte de Dios.
  5. En el v. 19 podemos ver que Coré no paró solamente en incitar a 250 jefes sino también “había incitado a toda la comunidad contra Moisés y Aarón”. Realmente estaba decidido a causar un daño y llevarlo hasta las últimas consecuencias. Esta reacción es típica de personas divisivas. No se conforman con influenciar negativamente a unos cuantos, quieren por todos los medios posibles influenciar a los más que puedan para lograr su agendas personales. Hay que tener cuidado con este tipo de personas y estar alertas para identificar todas las señales que nos recuerden a Coré.
  6. ¿Y qué hizo Dios al respecto? Los versículos 20 al 22 describen que después de ver a toda la comunidad afectada nuevamente por el espíritu de rebelión, decide destruirlos a todos y salvar solo a Moisés y Aarón. Nuevamente ambos interceden a Dios por el pueblo rebelde y apelan a la justicia perfecta de Dios al decirle, “¿Tienes que enojarte con todo el pueblo cuando sólo un hombre peca?” (v. 22). Y Dios cambió de opinión otra vez y decidió castigar solo a los rebeldes.
  7. El resto de los versículos describen la terrible escena que siguió: la tierra se abrió y se tragó vivos a todos los líderes rebeldes junto con todos sus familiares y todas sus pertenencias. El pueblo entero estaba muy asustado y corrieron a ponerse a salvo porque pensaban que a ellos también les tocaría. Y después un fuego salió del cielo y consumió a los 250 hombres que ofrecían incienso. Una parte triste de todo esto era ver a los niños y las esposas sufrir por culpa de sus esposos y padres. Esto es real hoy también: muchas mujeres y niños sufren en este mundo por el pecado de los esposos y padres.

En los versículos 36 al 40 Dios ordenó que fueran retirados los incensarios de los rebeldes quemados y se construyera una lámina para recubrir el altar con el objeto de que todo el pueblo cuando viera esa lámina recordara este evento y no se animaran a rebelarse de nuevo contra Dios. Vemos que por todos los medios Dios quería ayudar a Israel a entender las terribles consecuencias de tener un espíritu rebelde contra Él.

¿Entendió Israel? ¿Se arrepintieron de tanta rebelión? ¿Dejaron su desconfianza en Dios? Los versículos 41 al 50 nos dicen lo contrario: “tan pronto como la mañana siguiente, toda la comunidad de Israel comenzó de nuevo a murmurar contra Moisés y Aarón” (v. 41). ¡No duraron ni 24 horas humildes! A la mañana siguiente ya estaban de nuevo con una rebelión. Esta vez Dios ya no se detuvo y mandó una plaga que comenzó a matar a miles de israelitas y no paró hasta que Aarón llevó un incensario con carbones encedidos del altar para purificar al pueblo de su pecado y se puso entre los vivos y muertos, y así paró todo. Ya habían muerto 14,700 israelitas además de los que murieron en la rebelión de Coré (v. 50). Terribles momentos que tuvieron que vivir todos, incluyendo a Moisés y Aarón.

Terminamos el análisis con el capítulo 17, donde Dios elaboró una estrategia que involucrara a todo el pueblo para de alguna manera ayudarlos a entender su voluntad. Pidió que el pueblo llevara una vara por cada tribu y la llevara al tabernáculo, con la vara de Leví grabada con el nombre de Aarón. Al siguiente día la vara de Aarón había retoñado y hasta tenía frutos (almendras maduras). Después de que se mostraron las varas al pueblo, Dios pidió que la vara de Aarón se quedara de forma permanente delante del arca como advertencia a todos los que quisieran rebelarse nuevamente pero también para evitar más muertes (v. 10). El pueblo terminó este evento lleno de miedo y temiendo por su vida.

Conclusiones:

  1. Necesitamos estar alertas con respecto a las personas mal intencionadas que tienen planes ocultos para generar rebelión, inestabilidad y afectar la fe de terceros. Busquemos las señales de Coré: justifican sus acciones con razones “santas” y “puras”, arman grupos pequeños primero para tener una influencia sobre ellos y después buscan por todos los medios influenciar a los más posibles a un espíritu de rebelión. Recordemos esto: el fin NUNCA justifica los medios. Aunque el fin supuestamente sea justo, si se utilizan medios malvados, el fin se corrompe también.
  2. En nuestros tiempos tener influencia inmediata sobre grandes grupos es tan fácil a través del Internet (redes sociales, correos electrónicos, páginas web, etc.). Dios nos ha dejado en la Biblia formas espirituales para arreglar sentimientos lastimados, pecados de otros contra nosotros, desacuerdos, descontentos, pecados de líderes cristianos, etc. Si una persona se brinca todos estos mandatos para hacer las cosas a su manera, queriendo influenciar a otros creyentes en su loca carrera de amargura y enojo fuera de control, posiblemente es un Coré.
  3. Ante casos de ataques injustos especialmente de otros creyentes, tengamos cuidado de no tomar las cosas personales sino dejar todo en manos de Dios en oración y siguiendo los pasos que su Palabra nos dicta. No dejemos que nuestro deseo de estar en control de todo eche a perder el camino que Dios quiere que sigamos.
  4. Las luchas de poder en los liderazgos humanos se dan muchas veces por una falta de contentamiento con las bendiciones o responsabilidades que ya se tienen. En el caso de estos levitas no les era suficiente el privilegio que Dios les había concedido ya, querían ser algo que no debían ser, a su manera.
  5. Dios quiere que entendamos por las buenas las consecuencias de la rebelión, la desobediencia y la arrogancia de ir contra su voluntad. Seguramente encontraremos a nuestro alrededor casos de creyentes que decidieron seguir esos caminos y que ahora son testimonios vivos del daño que nos podemos hacer a nosotros mismos a nuestros seres queridos con esas malas decisiones. Algunos gracias a Dios regresan a Él y a la fe que recibieron al inicio, pero otros nunca más lo hacen. Ellos son para los creyentes fieles algo así como las láminas de bronce, que sirven como advertencia para no seguir sus caminos desviados.
  6. Aprendamos del mal ejemplo del pueblo de Israel. Dios no merece rebelión ni desobediencia ni arrogancia de nuestra parte. Busquemos todos los días un corazón humilde ante Él y someternos a su voluntad en cada área de nuestra vida. Al final encontraremos victoria, aunque no sea en el tiempo que nosotros queremos.

13 Responses to “Día 88”

  1. Paolo dice:

    opss! y yo que me habia adelantado hasta Numeros. jejejeje

  2. Norma De La Cruz Sanchez dice:

    Muchas Gracias!!! fue una clase muy profunda que ayuda y da mucha esperanza y confianza ami corazón, saludos!!!!
    Gracias por tu esfuerzo!!!

  3. Paolo dice:

    wow!!! nos vamos por el cuarto mes!!! cuantas cosas aprendidas, increible. Gracias hermano por tu gran trabajo!!!

  4. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Gracias Arturo.

  5. fabiola cruz dice:

    gracias me confronto mucho, a veces soy como Core, estuve un poco perdida al principio porque leí antes éxodo, y era números, o me equivoco…

  6. Sandra Torres de Zapata dice:

    Muchísimas Gracias Arturo, por tu entrega y dedicación al estudio de la palabra de Dios, aprendo grandes lecciones de liderazgo espiritual y la urgencia de mantenernos suplicantes a nuestro Dios para mostrarnos siempre fieles y obedientes a Él.

  7. Ricardo Garcia R dice:

    Gracias Arturo por esta enseñanza, hay mucho que aprender, sobre todo el tener un corazón agradecido, no importa por que desierto estemos pasando lo importante es que Dios es quien nos guía. saludos.

    p.d. una observación en el inicio la cita dice EXODO y es LEVITICO. slds.

  8. Bibiana Cisneros dice:

    Gracias Arturo, es una clase que confronta mi corazón.
    Saludos afectuosos

  9. Vicky dice:

    Wow cerraste con broche de oro “Busquemos todos los días un corazón humilde ante Él y someternos a su voluntad en cada área de nuestra vida. Al final encontraremos victoria, aunque no sea en el tiempo que nosotros queremos”… Muchas Gracias Arturo DTB

  10. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Que estudio tan importante, es imprescindible ser agradecidos con lo que el Señor ha hecho y nos ha dado para nuestras vidas, ya el ser hijos de Dios es suficiente privilegio.
    Es legitimo querer servir dentro del reino de Dios y asi ayudar a los hermanos y hermanas, más es el Señor quien decidirá y responderá a nuestra solicitudes en oración
    Gracias Arturo nuevamente

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