Día 97

NÚMEROS 34 – 36.

Con estos 3 capítulos terminamos el análisis del libro de Números. Tratan sobre la repartición de la tierra y las fronteras que Dios les estableció, las ciudades para los levitas y las ciudades de refugio, y un caso nuevo sobre las hijas de Zelofehad.

Todo el capítulo 34 describe los límites o fronteras que Dios estaba asignando a la tierra prometida. Esto quiere decir que Dios asignó un territorio bien delimitado y sin intenciones expansionistas. La idea no era que una vez que Israel conquistara la tierra prometida, continuara con su avance militar más allá de estos límites. Dios no estaba apoyando el nacimiento de un imperio conquistador, solamente quería llevar a su pueblo a la tierra que les había prometido.

Prácticamente desde el v. 3 hasta terminar el capítulo, Dios establece los límites norte, sur, occidental y oriental. Cada uno con nombres de ciudades límite y por dónde cruzaban las fronteras. Como hemos mencionado antes, muchas de estas ciudades no han sido identificadas aún y algunas otras sí. De forma general el nuevo país quedó de esta manera:

  1. Frontera sur: a lo largo del desierto de Zin haciendo frontera con Edom, al oriente del Mar Muerto. Extremo sur: Cades-Barnea (v. 3-4).
  2. Frontera occidental: costa del mar Mediterráneo (v. 6).
  3. Frontera norte: extendida desde el mar Mediterráneo hasta el monthe Hor hacia el oriente (v 8).
  4. Frontera oriental: comenzaría en Hazar-enán y se extendería al sur hasta Sefam (v. 10).

Para comprender de forma gráfica cómo quedarían las 12 tribus establecidas, hemos añadido el mapa correspondiente, contenido en los Mapas de la Biblia de Las Américas, de Foundation Publications Inc.

Doce Tribus Israel LBLA Mapas

Podemos observar en el mapa en el lado oriental (derecho) cómo las tribus de Gad, Rubén y la Media Tribu de Manasés que fueron las primeras en asignárseles territorio (“al oriente del río Jordán, frente a Jericó hacia la salida del sol”, v. 15), mientras que el resto de las tribus recibieron territorios a partir del río Jordán y rodeando desde el lado superior norte por toda la costa del mar Mediterráneo hasta dar la vuelta y terminar con la tribu de Simeón.

Ahora, ya en el capítulo 35, el v. 1 nos recuerda en dónde se encontraban ubicados cuando se dieron estas instrucciones: “junto al Jordán, en las llanuras de Moab.” Recordemos solamente que esta asignación de territorio solo era verbal hasta ese momento, en los siguientes libros del AT se describen las batallas de Israel por conquistar cada uno de estos territorios. No fue fácil, pero en este momento tenían la visión de que todo el territorio era de ellos, tal como Dios se los había prometido.

Los versículos 1 al 8 del capítulo 35 relatan cómo Dios ordenó a los israelitas que de los territorios que recibieran cada tribu, voluntariamente donaran algunas ciudades a los levitas para que tuvieran donde vivir, “junto con los pastizales que las rodean” (v. 2). Dios pidió exactamente que se donaran 48 ciudades con sus pastizales que las rodearan (v. 7) a los levitas. Recordemos que la tribu de Leví no recibiría un territorio especial como las demás tribus, sin embargo necesitaban vivir en alguna parte. Por eso Dios determinó que cada tribu entregara algunas ciudades para ellos y de forma proporcional de acuerdo a la extensión de territorio recibida, “Cada tribu dará terreno en proporción al tamaño de la tierra que recibió” (v. 8). Era una especie de contribución especial que cada tribu debería hacer hacia los levitas, porque Dios así lo había determinado. De esta manera se cubriría la necesidad de vivienda para los levitas que servían en el tabernáculo junto con los sacerdotes.

En el v. 6 también Dios estableció que 6 de esas ciudades entregadas a los levitas servirían como “ciudades de refugio” (v. 6), donde personas que habían matado a otras personas “por accidente” podrían “huir y ponerse a salvo”. Los versículos 9 al 34 (el resto del capítulo) tratan de forma más detallada con este tema:

  1. Estas ciudades servirían solo en el caso de que un israelita, un extranjero o un comerciante ambulante matara a una persona por accidente, por cualquier medio. Dicha persona debería huir hacia esa ciudad para protegerse de “el vengador” (v. 12, BTX), es decir, los parientes del fallecido que quisieran cobrar venganza y matar al asesino. Mientras la persona se mantuviera dentro de la ciudad, estaría a salvo, pero si salía y el vengador lo encontraba fuera, podría matarlo y no habría consecuencias para el vengador (v. 26 – 27).
  2. Sin embargo, Dios dejó claramente identificados los casos donde una muerte de un tercero no sería considerada accidental, sino homicidio y en los cuales la pena para el asesino era la muerte (v. 16-18). Algunas consideraciones para determinar esto era si el asesino utilizó algún objeto para golpear, o si había odio en su corazón contra la persona y lo empujó y causó la muerte de alguna manera (v. 21-22).
  3. Curiosamente se le asigna al pariente más cercano el deber de ser “vengador de la sangre” (v. 19, BTX) y de acuerdo a ese pasaje, era su deber matar al asesino si se lo encontraba alguna vez.
  4. También se asigna a la comunidad entera la protección de las personas que mataran a otro por accidente, para que pudieran llegar a la ciudad de refugio sanos y salvos (v. 25).
  5. También se reglamentó que para ejecutar la sentencia de muerte sobre un asesino se requerían más de un testigo (v. 30). No se tomaría en cuenta el testimonio de una sola persona. Tampoco era válido pagar un rescate por el asesino, ya que estaba condenado a la muerte por su pecado (v. 31).
  6. Dios asegura que la tierra quedaba contaminada por un asesinato y que la única manera de limpiar esa mancha era, “Y ningún sacrificio, salvo la ejecución del asesino, puede purificar la tierra del asesinato.” (v. 33). Y la orden era clara, “No deben manchar la tierra donde viven, porque yo mismo habito allí” (v. 34). Esta orden tenía por objetivo mantener un nivel de santidad adecuado entre el pueblo de Israel considerando que Dios mismo vivía ahí.

Para terminar, el capítulo 36 presenta una extensión de aquel famoso caso de las hijas de Zelofehad que se había analizado en el capítulo 27. Pero la diferencia es que ahora fueron los jefes de los clanes de Galaad, a los que pertenecían ellas. Llevaron a Moisés su caso, que era este: estas mujeres que tendrían territorio asignado como Dios determinó, si se casaban con hombres de otra tribu, se llevarían ese territorio a esa tribu y dejarían con muy poco territorio a su tribu original. Moisés expone el caso a Dios y este falla ahora en favor de ellos, dándoles la razón (v. 5).

Entonces lo que Dios hizo fue reglamentar el caso impidiendo de ahí en adelante que estas mujeres se casaran con miembros de otra tribu, sino con hombres de su propia tribu, y además legisló que ninguna porción de tierra podría pasar de una tribu a otra, de ninguna manera, “cada tribu de Israel debe conservar la porción de tierra que le fue asignada.” (v. 9).

El caso de estas mujeres y cómo se fue desarrollando nos muestra que en realidad no todas las cosas estaban solucionadas desde el inicio en cuanto a la organización, funcinamiento y desarrollo de Israel. Algunas necesidades fueron surgiendo en el camino y Dios se encargaba de fijar los requerimientos legales que se deberían seguir. Curiosamente en cuanto al funcionamiento de la iglesia primitiva en el NT pasó algo parecido. Muchas situaciones se fueron regulando en el camino y la iglesia fue tomando forma en organización, estructura y funcionamiento con el paso del tiempo. En su momento estudiaremos ese tema.

El libro de números termina en el v. 13 diciendo, “Estos son los mandatos y las ordenanzas que el SEÑOR le dio al pueblo de Israel por medio de Moisés mientras acampaban en las llanuras de Moab junto al río Jordán, frente a Jericó.”

Conclusiones:

  1. Resulta impresionante comprender que Dios tenía fijada incluso las fronteras geográficas que abarcaría la tierra prometida, ¡desde antes que los israelitas la conquistaran! Es decir, esas fronteras no se fueron fijando conforme a los avances en la conquista, sino que Dios ya las había determinado con anticipación. Cuando Dios da una promesa, no es algo al vapor, creado en el momento sin una planeación o visión a futuro. Cada promesa de Dios ha sido diseñada, calculada y preparada cuidadosamente por Él para beneficio de su pueblo.
  2. La toma de la tierra prometida fue un acto de fe también, ya que solo sabían qué territorios les correspondían, pero tenían que ir a luchar para conquistarlos. De la misma manera en la vida cristiana sabemos intelectualmente por fe que Dios nos puede dar muchas bendiciones, pero se requiere esfuerzo personal y determinación para salir a buscarlas, una por una, y hacer que sean una realidad. Si necesitamos creer en las promesas de Dios, pero después tenemos que salir a luchar por ellas con la fe de que ya se nos entregaron desde antes.
  3. En la reglamentación que Dios hizo sobre el caso de dar muerte a una persona podemos observar la relevancia que tiene para Él la cuestión de los motivos. Prácticamente todo el caso se resolvía analizando los motivos de la persona que ocasionó la muerte. Si fue algo completamente accidental, sin premeditación y sin sentimientos de odio o rencor contra la persona, tenía oportunidad de librarse de la venganza. Pero si había motivos pecaminosos en el corazón, era culpable y sería ejecutada. De igual forma, en la vida cristiana los motivos son extremadamente importantes para Dios. La respuesta al por qué hacemos lo que hacemos es muchas veces más importante al hecho que llevamos a cabo.

¡Felicidades! Ya terminamos de estudiar los primeros 4 libros de la Biblia, en 3 meses y unos días. Sigamos en esta extraordinaria aventura, navegando entre las páginas de las Sagradas Escrituras.


11 Responses to “Día 97”

  1. Magda Cortes dice:

    Gracias Arturo!
    Que motivador es leer o comprobar en la Biblia que Dios cumple sus Promesas, el reto es que debemos ir y pelear por ellas.

    Muchas veces me veo solo pidiendo a Dios porque intelectualmente se que El tiene el poder e ayudarme pero solo espero ver respuesta sin trabajar o esforzarme por alcanzar mi tierra prometida

  2. Miriam Castro dice:

    Gracias Arturo! Por tu gran corazon y que gracias a tu ayuda es que ya terminamos los primeros 4 libros. Dios te siga utilizando.

  3. Adriana Casas dice:

    No hay mejor manera de empezar el dia, que navegando en las profundidades de la palabra de DIOS.
    Gracias Arturo!

  4. Sandra Duarte dice:

    Felicisades a ti por el trabajo que realizas todos los dias y muchas gracias.

  5. Erika zavala dice:

    Eeeee si!!!!!!!!!!! He sido constante y no me desanimado. Gracias por hacer este devocional y probar nuestra persistencia.
    Si felicidades a todos y todas por su constancia.
    Hermanos que al principio comentaban por fa sigan subiendo sus comentarios eran sabiduría complementaria al devocional de Arturo, sus comentarios si se necesitan. 😀

  6. MARCOS DAVID dice:

    ARTURO MUCHAS GRACIAS!
    POR EL ESFUERZO QUE DIA CON DIA REALIZAS PARA TRANSMITIR LA PALABRA DE NUESTRO DIOS. BENDICIONES Y SALUDOS DESDE LA HNA. REPUBLICA DE ECATE PUNK!

  7. blanca dice:

    GRACIAS ARTURO POR MTU TRABAJO Y EL ESFUERZO QUE HACES LO HE TOMADO MUY ENCUENTA POR ESO NO HE DEJADO DE LEER LOS DEVOCIONELES DESDE QUE EMPEZAMOS HE APRENDIDO MUCHO Y ME IMPACTA SAVER QUE LAS PROMESAS QUE DIOS NOS DA PERO HAY QUE SEGIR LUCHANDO PERO CON EL HAGARRADOS DE LA MANO.

  8. jose alberto solis dice:

    mil gracias por este tiempo y animo para seguir con mas convicciones y sobre todo con el amor de dios en nuestro corazon

  9. Lupita Herrera dice:

    Querido Arthuro seguimos en esta aventura extraordinaria! Infinita gracias por tu paciencia, tu tiempo pq aun en el desvelo y el cansancio la lampara a nuestro pies esta puntual dia a dia. Sabes el antiguo testamento siempre habia sido sinuoso para mi sobre todo el libro q terminamos q fue numeros entre las ofreendas de animales, harinas y todos los clanes etc, etc, terminaba con los pies en la cabeza gracias por llevarnos con peras y manzanas para permitirnos asi entender el pensar y actuar siempre sabio de nuestro amado Padre. Q Dios te llene de salud y energia cada dia para seguir sieendo una bendicion en el reino. GRACIAS………………………………….!

  10. Vicky dice:

    heee muchas gracias Arturo por tu ejemplo DTB

  11. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Que animante recordar y aprender que el Señor con sus promesas también hace un plan para que se cumplan, nada queda al azar, si es también muy claro que nosotros con nuestra fe debemos buscar el alcanzar las promesas, el disfrutar de las bendiciones, está más que claro que sin fe nada conseguiremos de lo que el Señor tiene para nosotros.
    El tema de las motivaciones es super importante, que nos lleva a actuar así o asa, es por ello que nuestro corazon debe estar en siempre agradar al Señor siendo fieles a sus enseñanzas.
    Gracias Arturo por tu trabajo.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.