Día 124

NOTA: por razones de salud, no podré escribir en unos 3 días, pero eso no significa que detendremos este proyecto. Nuestro hermano Fernando Medel (fermedel@hotmail.com) se va a hacer cargo del blog durante algunos días. Yo estaré en una cirugía mañana y espero estar de regreso con ustedes para el martes o miércoles. Muchas gracias por seguirnos y gracias a Fernando por su disposición para ayudarme a darle continuidad a estos estudios.

JOB 15 – 17.

El capítulo 15 trata con la respuesta de Elifaz el temanita hacia Job. Recordemos que este Elifaz fue el primero de los amigos de Job que habló y era el principal de ellos, proveniente de una región famosa por su sabiduría (Temán, Jer 49.7):

  1. Continúan los juicios despiadados hacia Job: “No eres mas que un charlatán” (v. 2), “Tus pecados le dicen a tu boca qué decir y tus palabras se basan en el engaño (v. 3), “para que te vuelvas en contra de Dios y digas estas cosas malvadas…” (v. 14), “¡mucho menos una persona corrupta y pecadora que tiene sed de maldad!” (v. 16). Elifaz había iniciado los discursos un poco más diplomático, pero ahora se lanza directo contra Job y lo acusa de pecador, malvado, corrupto y con sed de maldad.
  2. La experiencia en la vida sigue siendo un factor de aparente sabiduría para Elifaz y sus amigos: “¿Qué sabes tú que no sepamos nosotros?… De nuestro lado están los hombres de edad y canas, ¡más ancianos que tu padre!” (v. 9-10) y más en los versículos 17-19. Al igual que Elifaz, muchas personas con más recorrido por la vida se respaldan mucho en su experiencia personal para sentirse confiados en sus decisiones y sus caminos. Como en el caso de Elifaz, no siempre la experiencia personal nos lleva a buenas conclusiones.
  3. Elifaz termina en los versículos 20 al 35 con una reflexión sobre el destino de los malvados y los que se atreven a retar a Dios y cuestionarlo: “Los malos se retuercen de dolor toda su vida… amenazan a Dios con el puño desafiando al Todopoderoso… avanzan insolentes contra él… No escaparán de las tinieblas…” y más. Aunque hay cierta verdad en lo que dijo, en realidad sus palabras apuntaban hacia Job en forma indirecta.

Los capítulos 16 y 17 contienen la respuesta de Job hacia Elifaz. El discurso de Job está compuesto de 3 partes principales: a) su respuesta a Elifaz y al resto de sus amigos, b) pequeñas oraciones a Dios sobre su situación, c) reflexiones personales sobre su sufrimiento. Veamos el análisis:

  1. La falta de empatía de sus amigos para con él (16.2-6, 20; 17.2-6, 10). Job vuelve a la carga contra sus amigos, “¡qué consejeros tan miserables son ustedes!”, “Tristes consoladores me sois todos vosotros” (BTX), “todos ustedes sólo son consoladores agobiantes” (BJL). ¿Qué sentimiento movía a Job a afirmar esto? Tal vez el v. 4 nos de la respuesta, “Si ustedes estuvieran en mi lugar…”, “Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía…” BTX”. Claramente Job se está quejando de una falta de empatía de ellos hacia él. Algunos diccionarios definen “empatía” como “la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir”. De acuerdo al juicio de Job, esta falta de empatía que ellos tenían era lo que los convertía en consejeros “miserables”. De hecho, él mismo afirma qué haría él si los papeles estuvieran invertidos, ” Sin embargo, yo les daría palabras de ánimo; intentaría aliviar su dolor.” (16.5). La falta de empatía en la consejería cristiana nos puede descalificar de convertirnos en consejeros efectivos. La prisa por juzgar y culpar realmente echan para abajo todo propósito constructivo de la consejería. ¡Tengamos cuidado!
  2. Oraciones de dolor hacia Dios. Enmedio de su dolor, Job se queja con Dios y hay 2 temas principales que expresa: a) responsabiliza a Dios de todo su sufrimiento, b) juzga los motivos de Dios. En el primer caso, frases como “tú me has molido y arrasaste con mi familia” (16.7) o “él me quebró, me tomó por el cuello y me hizo pedazos. Después me usó como blanco” (16.12) son la expresión clara de quién era el autor intelectual del sufrimiento de Job, ¡y en realidad esto era cierto! Dios permitió y autorizó que todo este sufrimiento le cayera a Job de repente. Sin embargo, el segundo tema de sus quejas, el juicio a los motivos de Dios, está completamente errado: “Dios me odia y me despedaza en su enojo” (16.9). Job estaba en lo correcto en afirmar que Dios estaba atrás de su sufrimiento pero estaba completamente equivocado en juzgar los motivos de Dios ya que de ninguna manera podríamos respaldar con otros pasajes que Dios actuaba así porque odiaba a Job y quería destruirlo. Las personas cuando están atravesando un gran dolor pueden llegar a afirmar juicios igualmente de fuertes hacia los motivos de Dios: “-Es que Dios no me ama… Dios me odia… Yo no le importo… Nunca me ha ayudado… No me escucha jamás…” Aún cristianos fieles de muchos años al pasar por una prueba muy difícil pueden llegar a desviar su corazón hacia estos juicios. Nunca podemos juzgar los motivos de Dios a menos que sean claros en su Palabra, fuera de esto no podemos conocer sus motivos de ninguna manera. Pero confiamos en pasajes como Jn 3.16 que aseguran, “Dios amó tanto al mundo….” Hay mucha más evidencia bíblica de que Dios nos ama y que actúa movido por su amor, aún en las pruebas y dificultades, que en la afirmación cargada de emociones de que Dios nos odia y quiere destruirnos.
  3. El sentimiento de la cercania de la muerte. Frases como “pronto me tocará recorrer ese camino del que nunca volveré” (16.22), “La tumba está lista para recibirme” (17.1), “Mis días se acaban” (17.11), “¿Qué pasará si voy a la tumba…” (17.13), “mi esperanza descenderá conmigo a la tumba” (17.16); revelan que Job estaba enmedio de un sufrimiento tan intenso que realmente creía que iba a morir muy pronto. ¿Alguna vez te has sentido así, que te falta poco para morir? ¿Qué siente un condenado a muerte? Un libro llamado Estructura y Sentimientos de las Cartas de los Condenados a Muerte, de Fausto Díaz Padilla, publicado por la Universidad de Oviedo, España, dice lo siguiente en la página 110: “En la situación en que se encuentra, aflora y se agolpa una gran multitud de sentimientos debido al deseo de sintetizar y expresar en unos breves instantes y en unas pocas líneas lo que ha sido su vida, sus vivencias y afectos más queridos, y los motivos que le han impulsado a actuar como lo ha hecho. Entre esos sentimientos destacan… el llanto como desahogo de la infinita tristeza que lo embarga.”  Job está precisamente expresándose como un condenado a muerte que está seguro que la vida se le va a ir muy pronto y que necesita deshogar todos sus sentimientos y emociones de alguna manera y al menos morir con la certeza que dijo todo lo que tenía que decir.

Conclusiones:

  1. Recordemos nuevamente que no podemos basarnos exclusivamente en la sabiduría que la experiencia de la vida nos ha dado, porque podemos equivocarnos al juzgar alguna situación particular. Recordemos que tenemos al alcance la Palabra de Dios que nos puede ayudar a aprender de la sabiduría de Dios y transmitirla así a las personas. ¡Y esa no falla!
  2. La falta de empatía al aconsejar a otros nos convierte en “consejeros miserables”. Si somos honestos con nosotros mismos, tal vez hemos fallado en esto varias veces al intentar ayudar a otro creyente, y muchas veces no nos damos cuenta sino hasta que estamos pasando una situación parecida y recordamos entonces cómo tratamos a otros en el pasado y entendemos que debimos haberlo hecho de otra manera. Si recurrimos a Dios entonces y encontramos consuelo en Él (aunque no lo encontremos en los hombres), sucederá lo que dice 2 Co 1.4, DHH-LA, “Él nos consuela en todos nuestros sufrimientos, para que nosotros podamos consolar también a los que sufren, dándoles el mismo consuelo que él nos ha dado a nosotros”. Es decir, el sufrimiento llevado en una cercanía con Dios puede hacernos más fuertes y capaces para consolar y aconsejar a otros que pasarán por lo mismo que nosotros en el futuro.
  3. Uno de los aspectos más peligrosos de juzgar a otros o a Dios es cuando entramos en el terreno de las motivaciones, es decir, los motivos que a nuestro parecer impulsan a las personas o a Dios mismo a actuar de cierta manera. Ni en las personas y mucho menos en Dios podemos juzgar las motivaciones, a menos que sean muy clara y evidentes y hasta reconocidas verbalmente por la otra persona o por las Escrituras. En las relaciones unos a otros podemos siempre pedir cuentas de las acciones pero tengamos cuidado de juzgar los motivos, porque solo Dios los conoce. Sin embargo, sí podemos intentar descubrirlos y exponerlos. Lamentablemente algunos cristianos que pasan por pruebas muy difíciles se entregan muy fácil a juzgar a Dios y sus motivos.
  4. En las relaciones unos a otros y también en nuestra relación con Dios, creo que es muy sano a veces pensar lo siguiente: “-¿Y si muero mañana? ¿Y si muero sin haber tratado esto o aquello con Dios? ¿Y si muero si haber arreglado tal o cual problema con aquel hermano o hermana? ¿Y si muero sin haber expresado todo lo que realmente siento y sin haber dado oportunidad de escuchar la otra versión de la historia?” Job no quiso quedarse con nada de lo que sentía porque estaba seguro que iba a morir. Si tan solo pensáramos como él en el buen sentido, entendiendo la fragilidad de nuestra vida y la fugacidad de la misma, podríamos arreglar conflictos con otros creyentes mucho más rápido y no permitiríamos que pasara tanto tiempo sin ser abiertos y transparentes con las personas indicadas. A veces cristianos dejan sentimientos negativos hacia otros o hacia Dios por largos períodos sin querer tratarlos como la Biblia enseña, seguramente porque piensan que tienen la seguridad de la vida por delante y que ya habrá tiempo en el futuro para arreglar eso. ¿Qué tal si Dios nos llamara hoy mismo y no hubiéramos arreglado algún problema serio en nuestro corazón? Aprendamos del corazón de Job para la transparencia y apertura completa de emociones y sentimientos.

20 Responses to “Día 124”

  1. RAUL ARCHUNDIA TELLEZ dice:

    GRACIAS ARTURO POR EL TEMA, CREO QUE MUCHAS VECES NOSOTROS AL SER CONSEJEROS NOS DESESPERAMOS PORQUE LOS AMIGOS A QUIEN ACONSEJAMOS NO CAMBIA Y AUN SIENDO EMPATICOS O CREYENDO SER EMPATICOS, SOLO DIOS SABE LOS VERDADEROS MOTIVOS, A VECES LO QUE QUEDA ES ORAR POR ELLOS.

    QUE TE RECUPERES PRONTO GRACIAS Y QUE DIOS TE BENDIGA

  2. Javier Flores dice:

    Gracias x el devocional sin duda cuanto tengo que aprender de la sabiduria de Dios y no de la mia. y sentir enpatia x los hermanos,que ayudo para darles un mejor consejo.y cuando pase, x pruebas no reclamarle a Dios.

  3. Sandra Torres de Zapata dice:

    Muchísimas Gracias Arturo, por todo tu trabajo, esfuerzo y dedicación para preparar estos devocionales que son de gran ayuda y de gran bendición, han sido una increíble herramienta para nuestro crecimiento y desarrollo espiritual a través de la palabra de Dios. Estaremos orando por tu salud, Que Dios te bendiga y todo salga muy bien en tu cirugía.
    Salmo 33:18 “Pero el Señor cuida de los que le temen, de los que esperan en su gran amor”.

  4. ruty dice:

    Ok gracias Arturo… voy a orar mucho para q Dios este en control de tu cirugia y t recuperes pronto… muchas gracias por tu amor… y tu pasion por la biblia q mi Dios t siga bendiciendo mucho….

  5. Guillermo Victoria Canchola dice:

    Gracias por este estudio, me ha dejado grandes ensenanzas, de como escuchar a un hermano y que debo hacer y que no debo decir.

  6. Ana Veronica Serrano dice:

    Gracias Arturo por todo tu trabajo, espero que todo salga bien y t recuperes pronto.

  7. Sonia Uribe de Arroyo dice:

    Gracias, estaremos orando para que todo salga bien en tu cirugía.

  8. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Gracias Arturo, sigues en nuestras oraciones.

  9. Erika Zavala de Bravo dice:

    Gracias este devocional consoló mucho mi corazón, que bendición es tu trabajo.
    Dios te siga bendiciendo con salud y sabiduría.

  10. Paolo dice:

    Gracias hermano estaremos orando por ti!!!

  11. angelica sandoval!! dice:

    Mil gracias por mostrarnos la biblia de esta manera, personalmente me ayuda mucho a no juzgar a la ligera y buscar tener un corazon mas sensible para los demas.

    Te envio un fuerte abrazo y mis deseos por tu pronta recuperacion.

  12. Erika Iñiguez dice:

    Agradezco a Dios por tener hermanos como tú en la Iglesia son de gran bendición para nuestras vidas, estaremos orando por la operación y la recuperación, muchas gracias

  13. Beatriz Sandoval dice:

    Gracias por tu esfuerzo y cuidado al transmitirnos la Palabra de Dios. Que esta misma te dé aliento y gozo siempre.

  14. Miriam Castro dice:

    Gracias Arturo;Deseo todo salga bien y te recuperes ponto.Dios t cuide mucho.

  15. Elizabeth Arriola dice:

    Gracias por todo tu trabajo.. Vamos a orar por tu salud!! Dios bendiga tu familia!!!

  16. De la P. Ez. dice:

    Fernando…gracias y Dios bendiga tú salud Arturo. Saludos.

  17. Yliana Santana dice:

    Arturo, espero todo salga bien en su Cirugia… Gracias por todo su esfuerzo y entrega para enseñarnos…

  18. Luz Marìa Aguiar Garcìa dice:

    Gracias y uds. sabe q Dios tiene el contol de la vida èl lo tiene en gran estima y su recuperaciòn va a ser favorable porq todos oramos por su salud y lo esperamos para continuar con los estudios, todo lo pido en el nombre de tu hijo amado JESÛS.Amen.

  19. Adriana Casas dice:

    Que bueno es contar con las oraciones de unos a otros. Gracias Arturo y que te recuperes pronto.

  20. RUTH SALOME dice:

    wooow como me ha ayudado este estudioo.. solo puedo decir nuevamente gracias…

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