Día 400

HECHOS 10.1-11.30.

Después de varias historias de conversiones radicales en los capítulos anteriores, nos enfocaremos hoy en otro evento trascendente, que ha sido llamado “El Pentecostés de los Gentiles” (Hechos 10). También estudiaremos las primeras conversiones en masa de los no judíos y apreciaremos el poder de la oración fervorosa y constante.
Los capítulos 10 y 11 de Hechos narran los sucesos que rodearon a un evento trascendente para la predicación del evangelio a las naciones no-judías. Veamos los detalles paso a paso:
  1. La historia gira en torno a un centurión romano llamado Cornelio, “del regimiento conocido como el Italiano” (Hch 10.1). De acuerdo con el The New Bible Commentary: 21st Century Edition, de Inter-Varsity Press,  estudiado antes, un centurión dirigía una “centuria” (un grupo de 100 soldados), que a su vez pertenecía a una “cohorte” (con 600 soldados aproximadamente, divididos en 6 “centurias”). Entonces podemos decir que Cornelio tenía una cierta autoridad en la región.
  2. En cuanto a sus creencias, la Biblia dice que Cornelio junto con su familia “eran devotos y temerosos de Dios” (Hch 10.2). Justo como habíamos mencionado en el caso del funcionario etíope de Hechos 8, los “temerosos de Dios” eran personas que creían en Dios y seguían hasta cierto punto la religión judía pero sin ser convertidos completamente al judaísmo. Así que podemos decir que Cornelio y su familia no eran judíos, ni convertidos al judaísmo, pero por lo menos ya no eran paganos que adoraban a multitud de dioses. También Hechos 10.7 nos dice que al menos había un soldado romano bajo su cargo que también era “devoto”. Al parecer, Cornelio había estado haciendo su labor de convencimiento en cuanto a la fe en Dios a algunos de sus soldados.
  3. Otro detalle importante que nos habla de la fe real de Cornelio es lo que dice Hechos 10.2, “Realizaba muchas obras de beneficencia para el pueblo de Israel y oraba a Dios constantemente.” A diferencia del típico militar romano, este hombre simpatizaba mucho con los judíos y hacía grandes obras para ellos. Pero además nos debe llamar la atención la vida de oración que llevaba Cornelio. Al acercarse al judaísmo, había comprendido que necesitaba dedicar tiempo para buscar al Dios de Israel en oración, ¡y lo hacía de forma disciplinada!
  4. Ahora apreciemos el corazón de Dios en el relato de Hechos 10.3-6. La Biblia nos dice cómo un ángel bajó para aparecerse a Cornelio y decirle, “—Dios ha recibido tus oraciones y tus obras de beneficencia como una ofrenda” (Hch 10.4), y posteriormente le dio indicaciones para que llevara a Pedro a su casa, quien “te traerá un mensaje mediante el cual serán salvos tú y toda tu familia.” (Hch 11.14). Dios vio el corazón sincero de Cornelio y su esfuerzo para acercarse al Él y decidió recompensarlo dándole la oportunidad de escuchar el evangelio de boca del apóstol Pedro. Es un hecho que Dios observa a las personas y les ayuda a aquellos que lo buscan sinceramente para que lo encuentren.
  5. En Hechos 10.9-23 tenemos al apóstol Pedro orando también cuando de repente recibió una visión de parte de Dios donde le pedía que comiera animales prohibidos para el judaísmo. Ante la negativa de Pedro, Dios le dijo, “—Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro.” (Hch 10.15). Tres veces sucedió esto cuando de repente los enviados de Cornelio tocaron a su casa y le dijeron sobre el mensaje del ángel. El mismo Espíritu Santo le dijo a Pedro que accediera a la petición de los hombres (Hch 10.19). Dios estaba preparando el corazón y la mente de Pedro para lo que vendría después: la conversión pública de los gentiles. Recordemos que hasta este momento el único caso de un gentil simpatizante del judaísmo que fue convertido era el tesorero de la reina de Etiopía en Hechos 8, pero fue un evento privado y seguramente se supo hasta tiempo después.
  6. En Hechos 10.23-48 la Biblia relata cómo Pedro llegó a la casa de Cornelio, quien lo recibió como toda una celebridad espiritual (incluso se postró ante él y le rindió homenaje, lo cual rechazó Pedro amablemente). Después de la explicación de la razón para llamar al apóstol por parte de Cornelio, Pedro comenzó a predicar el mensaje del evangelio al centurión, su familia y algunos amigos cercanos, el cual incluyó lo siguiente: a) Jesucristo fue enviado por Dios para anunciar “las buenas nuevas de la paz” (Hch 10.36), b) que Jesús estaba lleno del Espíritu Santo y tenía mucho poder de Dios para hacer milagros, c) que fue crucificado, d) que Jesús resucitó al tercer día y se apareció a sus discípulos solamente, e) que les dio la misión de predicar el evangelio, f) que las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento se cumplieron en él, h) que todo el que decide creer en él recibe el perdón de los pecados. Esa fue la estructura del mensaje del evangelio que Pedro decidió utilizar para predicar a toda esa familia de gentiles simpatizantes del judaísmo. Lo podemos tomar como un modelo de cómo era el evangelismo para los judíos y también para todos los simpatizantes del judaísmo.
  7. Hechos 10.44-46 dice algo sorprendente, “44 Mientras Pedro estaba todavía hablando, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban el mensaje… se quedaron asombrados de que el don del Espíritu Santo se hubiera derramado también sobre los gentiles, 46 pues los oían hablar en lenguas y alabar a Dios. ” En algún momento durante el discurso, Dios vio la respuesta de fe de los gentiles que estaban presentes y entonces, sin el control de Pedro ni de nadie más, decidió derramar el Espíritu Santo sobre esas personas. Pedro explicó después a los discípulos de Jerusalén lo siguiente, “»Cuando comencé a hablarles, el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como al principio descendió sobre nosotros. ” (Hch 11.15). Es decir, para Pedro y los demás testigos del evento, lo que sucedió ahí inmediatamente les recordó lo que sucedió en Hechos 2 cuando estaban reunidos para orar y de repente lenguas de fuego bajaron y comenzaron a hablar en diferentes idiomas alabando a Dios y hablando de sus maravillas. Por esta razón muchos estudiosos le han llamado a este evento “El Pentecostés del Mundo Gentil”. Recordemos que el evento de Pentecostés de Hechos 2 no se había repetido en el relato de Hechos hasta este momento. Si Hechos 2 fue un parteaguas en la historia de la fe cristiana, Hechos 10 representa entonces otro parteaguas donde se abrió la puerta públicamente a la salvación del mundo no-judío. Ahora, si hubo otros casos donde dones milagrosos del Espíritu (como las lenguas) se hicieron evidentes en los nuevos creyentes, pero recordemos que se dieron a través de la imposición de manos de un apóstol (como lo que sucedió con Felipe en Samaria). Sin embargo, en Hechos 2 y en Hechos 10 ningún ser humano estuvo en control de lo que sucedió, fue Dios directamente quien estuvo a cargo de todo.
  8. Como nota apologética importante, el Holman New Testament Commentary: Acts, de Broadman & Holman Publishers dice que algunos comentaristas evangélicos afirman que la palabra “lenguas” en Hechos 10.46 se refiere a “voces exálticas”. De hecho, algunas de las traducciones en español que analizamos traducen el versículo como “pues los oían hablar en lenguas extrañas y alabar a Dios.” (DHH-LA), “Y los oían hablar y alabar a Dios en idiomas desconocidos.” (TLA); aunque el resto de las traducciones solamente mencionan “lenguas”. De acuerdo con el Nestle-Aland Greek New Testament, 27th Edition, de Deutsche Bibelgesellschaft, el texto griego del versículo 46 es: “ἤκουον γὰρ αὐτῶν λαλούντων γλώσσαις καὶ μεγαλυνόντων τὸν θεόν”, y su traducción literal sería algo así como “estaban escuchándolos a ellos hablar en idiomas y haciendo grande a Dios”. Es decir, en los textos griegos antiguos no aparecen las palabras “extrañas” o “desconocidos”, solamente la misma palabra de Hechos 2, γλῶσσα (glossa), que significa idioma. Algo parecido sucede con 1 Corintios 14, donde varias traducciones agregan la palabra “extrañas” a la palabra del texto original “lenguas”, a pesar de que en el griego original no aparece. Recordemos que tanto Pedro como los cristianos que lo acompañaban inmediatamente relacionaron el evento de Hechos 10 con lo que sucedió en Hechos 2 y Lucas no menciona que hayan expresado alguna diferencia, sino más bien Pedro dijo “el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como al principio descendió sobre nosotros.” (Hch 11.15). De hecho, el movimiento carismático moderno utiliza el evento de Hechos 10 para referirse a la experiencia religiosa que conocen como “el bautismo del Espíritu Santo”, donde a través de una serie de pasos los creyentes contemporáneos pueden también tomar parte en la misma experiencia que se vivió en Hechos 2 y en Hechos 10 pero hablando “lenguas desconocidas” que creen que son angelicales, no humanas. Más adelante durante el estudio de las cartas de Corintios hablaremos de este tema, pero lo que nuestro análisis de Hechos nos muestra es que las lenguas eran verdaderos idiomas de la época.
  9. Algo interesante es el énfasis que Pedro hizo en el bautismo en agua, ya que en Hechos 10.47-48 pidió que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo Cornelio y toda su familia. Si Dios mismo les había otorgado el Espíritu Santo de una forma milagrosa y sin la intervención humana, ¿cómo Pedro o cualquiera otro impediría su bautismo para completar su salvación? Ni siquiera la recepción sobrenatural del Espíritu Santo fue motivo para eliminar la necesidad del bautismo en agua para perdón de pecados, ¡lo tuvieron que hacer! Es sorprendente cómo muchas denominaciones cristianas enseñan precisamente lo contrario: que podemos encontrar la salvación de diferentes maneras sin necesidad del bautismo en agua. No es lo que vemos en la historia de Hechos 10.
  10. La gran lección que se llevó el apóstol Pedro la resume él mismo en Hechos 10.34-35, “—Ahora comprendo que en realidad para Dios no hay favoritismos, 35 sino que en toda nación él ve con agrado a los que le temen y actúan con justicia.” Ese día la barrera mental que había en el apóstol acerca de que Dios solo favorecía y salvaba a Israel se derrumbó para dar paso a una nueva visión de la fe: ¡era universal! Judíos y no-judíos sinceros que decidieran buscar a Dios lo encontrarían, porque Él se dejaría encontrar y les otorgaría la salvación. Para los cristianos judíos esto realmente era una verdad nueva muy poderosa, tanto que los hermanos de Jerusalén al escuchar la explicación de Pedro sobre su experiencia en Cesarea reaccionaro así, “18 Al oír esto, se apaciguaron y alabaron a Dios diciendo: —¡Así que también a los gentiles les ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!” (Hch 11.18).
Para terminar, Hechos 11.19-30 narra varios sucesos importantes que estan sucediendo en el resto de las igleisas:
  1. Hechos 11.20 nos dice que varios de los cristianos que se disperaron por causa de Esteban predicaron el evangelio también a “los de habla griega” (Hch 11.20) o “hablaban también a los helenistas” (BTX) o “comenzaron a predicar a los gentiles” (NTV). Es decir, comenzaron a predicarles a los no-judíos también. Ellos no sabían nada del asunto de Cornelio, ya que al parecer esto sucedió antes de que Pedro visitara al centurión. Así nació la iglesia de Antioquía, por la decisión de un grupo de judíos helenistas de predicar también a los no-judíos en esa ciudad. El resultado aparece en el versículo 21, “El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número creyó y se convirtió al Señor.”
  2. El The New American Commentary: Acts, de Broadman & Holman Publishers, nos dice que la ciudad de Antioquía era ideal para comenzar la misión a los gentiles, ya que era la tercera ciudad más grande del imperio romano con una población de entre 500 y 800 mil personas (solo superada por Roma y Alejandría). Esta ciudad desde su nacimiento fue promotra de la cultura helenística griega. Era famosa por su belleza arquitectónica y su buena planeación. Pertenecia junto con a la provincia romana de Siria y era su ciudad capital.
  3. El relato también nos habla de la visita de Bernabé a la nueva iglesia de Antioquía, enviado por la iglesia de Jerusalén. Al parecer él quedó impresionado por cómo Dios había trabajado en esos recién convertidos procedentes del paganismo. Tan impresionado quedó que decidió ir a buscar a ese famoso ex-fariseo convertido llamado Saulo, que se encontraba en Tarso. Recordemos que la última mención de Saulo hasta este punto en la historia de Hechos está en Hechos 9.30 que nos dice que los cristianos ayudaron a Saulo a escapar de la persecución de los judíos y lo llevaron a Cesarea y después a Tarso, su ciudad natal. Al parecer ahí se encontraba todavía cuando Bernabé decidió ir por él. A su llegada a Antioquía, la Biblia dice que “Durante todo un año se reunieron los dos con la iglesia y enseñaron a mucha gente. Fue en Antioquía donde a los discípulos se les llamó «cristianos» por primera vez.” (Hch 11.26).
  4. Dos puntos importantes a mencionar aquí: A) ¿Por qué Bernabé decidió llevar a Saulo a Antioquía para que le ayudara con el trabajo ahí? ¿Por qué no pidió a Juan u a otro de los apóstoles? Posiblemente por el trasfondo de Saulo, quien fue educado en lo mejor de los dos mundos (el judío y el no-judío), conocedor tanto del judaísmo como del mundo helenista griego. Y siendo Antioquía un centro importante de helenismo, ¿quién mejor que Saulo para saber cómo llevarles el evangelio? B) El sobrenombre de “cristianos” que le pusieron a los discípulos de Antioquía. ¿Por qué el nombre? El Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno, de Sociedades Bíblicas Unidas, menciona que es muy posible que el apodo se los pusieron los gentiles de Antioquía a manera de burla. Aunque en un contexto judío la palabra “Christos” (griego para Cristo) significaba “el Ungido”, en el contexto no-judío de Antioquía solo significaba algo así como “el aceitado”. Para ellos simplemente no tenía sentido que ese grupo de religiosos predicaran y siguieran al “Christos”. Así que les resultó gracioso ponerles ese nombre para identificarlos en una manera sarcástica. De hecho, el Nuevo Testamento registra que los creyentes preferían llamarse entre ellos “discípulos” o “santos” o “hermanos”, no “cristianos” (esta palabra de hecho sí se menciona en el NT pero en otro contexto y solamente unas 2 o 3 veces más, cuando la palabra “discípulo” se utiliza más de 100 veces). Así que la tan famosa y comercial palabra “cristiano” moderna, en realidad era un apodo burlón asignado por los paganos para identificar a los discípulos de Jesús. En resumen podemos decir que el ministerio de Bernabé y Saulo fue tan efectivo y convirtió a tantas personas de origen pagano, que la misma ciudad tuvo que inventar un sobrenombre para este naciente y creciente grupo de religiosos que predicaban al tal “Christos”.
  5. Por último, los versículos 27 al 30 nos muestran una evidencia de que el Espíritu estaba presente en la iglesia de Antioquía, ya que ante el anuncio de un profeta de que habría una gran hambruna en el mundo, los discípulos de Antioquía decidieron todos participar con una ayuda económica “según los recursos de cada cual” (Hch 11.29) para mandarla a los hermanos de Judea y ayudarles en la necesidad del momento. Bernabé y Saulo fueron los emisarios con el dinero. No vemos en los nuevos creyentes de origen no-judío ningún tipo de reserva o rechazo hacia los creyentes judíos, ¡al contrario! Un espíritu fraterno se desarrolló inmediatamente en ellos a través del Espíritu Santo.

Conclusiones:

  1. La lección que Pedro aprendió el día que visitó a Cornelio nos debe quedar grabada en el corazón: que Dios no hace favoritismos entre personas ni entre culturas, y cuando alguien en cualquier lugar del mundo decide buscarlo, ¡Él moverá cielo, mar y tierra para poner cada pieza en su lugar y que esa persona pueda encontrarlo! Alabemos a Dios por esto, ya que nosotros los creyentes somos fruto de esta decisión de Dios.
  2. Dios escucha las oraciones de las personas en todo el mundo y también toma nota de sus actos de bondad y misericordia para con otros seres humanos. Dios no es indiferente a nada de esto. A su debido tiempo, les recompensa todo lo que han hecho y lo que lo han buscado, y esto incluye que sepan el mensaje bíblico de salvación.
  3. Tengamos cuidado con las interpretaciones modernas de los dones milagrosos del Espíritu Santo. Cuando estudiemos las cartas de Corintios hablaremos más de esto, pero ayudará mucho que sigamos el texto detenidamente para comprender cómo sucedieron las cosas en el inicio, y de ahí partir para poder juzgar los supuestos eventos atribuídos al Espíritu en el movimiento carismático moderno.
  4. La cuestión de los términos no es tan importante, pero es útil saber cuál es el origen de la palabra “cristiano”. En este mundo que ha comercializado tanto esa palabra, no perdamos de vista el compromiso que estaba atrás de los que se hacían llamar “discípulos”, ya que bíblicamente hablando, “discípulo” = “cristiano”. No son dos niveles de compromiso y devoción diferentes, ¡es lo mismo!
Los dejo con un fragmento de la serie The Bible que ilustra la integración de Saulo a la iglesia así como el encuentro de Pedro con Cornelio y su familia (reproducir del 1:11:40 al 1:18:23).


Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.