Día 263

SALMOS 47 – 49, 84 – 85, 87.

El día de hoy continuaremos con los salmos de los “descendientes de Coré”. Todos los que estudiaremos hoy están atribuídos según la tradición hebrea a esas personas. En esta ocasión la mayoría de los salmos estudiados están dirigidos a la alabanza a Dios y la exaltación de sus maravillas. Al estudiarlos, podremos comprender más profundamente la verdadera naturaleza de la adoración a Dios. Los temas más relevantes de estos salmos podrían ser los siguientes:

  1. Las diferentes expresiones físicas utilizadas en la adoración a Dios. Varios pasajes nos indican acciones específicas realizadas al alabar al Señor: batir palmas (47.1), cantar alabanzas (47.6), meditar en el amor de Dios mientras se alaba (47.9), gritar con alegría (84.2), prestar atención a su Palabra (85.8) y tocar instrumentos (87.7). Esto nos muestra que adorar a Dios no es simplemente un acto religioso de repetir algunas estrofas de ciertos cantos de forma fría y mecánica, sino que involucra todo nuestro ser, tanto la mente (para estar meditando en lo que estamos cantando) como nuestro cuerpo (con diferentes expresiones físicas de adoración). Y el llamado que hace la Biblia es que nos entreguemos a la alabanza (“Vengan todos … Griten alegres alabanzas… Canten alabanzas… “, Sal 47.1-6). Si somos creyentes, la Palabra de Dios nos ordena alabar al Señor y hacerlo con el corazón y sinceramente; nada menos que esto puede ser aceptado. ¿Qué tanto dejas que tu cuerpo exprese la adoración a Dios? ¿Cuántas emociones involucras también en el acto? ¿Hay alegría en tu corazón, o gozo, o gratitud, etc.?
  2. La mente también se debe involucrar en la adoración.  El versículo 9 del Salmo 47, “Oh Dios, meditamos en tu amor inagotable mientras adoramos en tu templo.”, “Dentro de tu templo, oh Dios, meditamos en tu gran amor.” (NVI), “Nos acordamos de tu misericordia, Dios, en medio de tu Templo.” (RVR95). Para el salmista visitar el templo de Dios era traer a su mente la memoria de los actos de misericordia de Dios para con su vida. ¡Cuánto más su mente estaría enfocada con las letras de las alabanzas que cantaba! Nuestra mente necesita estar meditando en los conceptos que las alabanzas plantean, como la gratitud, o el arrepentimiento, o el perdón, o la alabanza a la grandeza de Dios, etc. No podemos estar alabando a Dios con una mente “en blanco”, Él merece toda nuestra atención y nuestra mente completamente enfocada en lo que cantamos. ¿Qué estás pensando tú cuando estás adorando a Dios en las reuniones de la iglesia cristiana moderna? ¿Qué pasa por tu mente?
  3. Debemos alabar a Dios porque Él es digno de ser alabado. Diversos pasajes nos recuerdan la razón por la cual los creyentes necesitamos levantar alabanza y adoración a nuestro Dios: “Pues el SEÑOR Altísimo es imponente; es el gran Rey de toda la tierra.” (47.2), “Pues Dios es el Rey de toda la tierra.” (47.7), “¡Qué grande es el SEÑOR, cuán digno de alabanza…!” (48.1),  y “Como lo merece tu nombre, oh Dios, serás alabado hasta los extremos de la tierra” (48.10). Precisamente como este último versículo lo afirma, necesitamos alabar a Dios porque Él lo merece, Él es digno de recibir alabanza, todas sus obras demandan de nosotros que abramos nuestra boca y lo alabemos y lo adoremos sinceramente. Los tiempos de alabanza en las reuniones de la iglesia cristiana son una gran oportunidad para adorar a Dios de forma congregacional y conectarse con Él. También necesitamos enseñar a los niños a alabar a Dios y ayudarles a comprender por qué es necesario cantarle a Dios, enseñarles a que comprendan que Dios merece esa alabanza.
  4. La realidad de la muerte. El Salmo 49 explora un tema difícil de aceptar para muchas personas: ¡que todos por igual moriremos un día!, sin importar si conocimos a Dios o no: “…no pueden redimirse de la muerte pagándole un rescate a Dios…. ??pues nadie podrá jamás pagar lo suficiente como para vivir para siempre y nunca ver la tumba… Los sabios finalmente tendrán que morir, al igual que los necios y los insensatos… Morirán, al igual que los animales.” (Sal 49.1-10). La muerte es una realidad de la cual nadie se puede escapar, aunque el hombre quisiera vivir para siempre en este mundo simplemente no es posible. Muchos cristianos batallan también con esta verdad cuando llega el momento de enfrentar la pérdida de seres queridos y más si eran cristianos, como si los creyentes estuviéramos exentos de nuestro destino final. El versículo 11 nos puede inquietar de repente, “La tumba es su hogar eterno, donde permanecerán para siempre. “, ya que se nos viene a la mente la idea de la vida después de la muerte y la eternidad con Dios. Sin embargo, más adelante el salmista afirma otra cosa, “Pero en mi caso, Dios redimirá mi vida; me arrebatará del poder de la tumba.” (v. 15), “Pero ’Elohim redimirá mi alma del poder del Seol, Porque me llevará Consigo.” (BTX), ” ¡Pero a mí, Dios me librará del poder de la muerte, y me llevará a vivir con él!” (TLA). Dentro de todo el panorama sombrío y desanimante de la muerte que a todos nos espera, el autor nos deja ver un pequeño rayo de esperanza que apunta sin duda a la vida después de la vida, a una existencia en el plano espiritual y al lado de Dios (para los creyentes fieles a Él). Igualmente en nuestros días donde el hombre corre aprisa para vivir su vida a su manera y tratar de evadir lo más que pueda la muerte, los creyentes sabemos que enfrentaremos el mismo destino que todos los demás, pero que tenemos una esperanza de otra existencia más allá de este plano terrenal y donde disfrutaremos de mucho gozo y alegría al lado de nuestro Dios para siempre.
  5. La alegría de contar con una relación personal con Dios. Varios pasajes en los salmos 84 y 85 nos muestran el gozo indescriptible que el alma humana adquiere al mantenerse en una relación personal con su Creador: “Con todo mi ser, mi cuerpo y mi alma, gritaré con alegría al Dios viviente… Qué alegría para los que pueden vivir en tu casa cantando siempre tus alabanzas…. Qué alegría para los que reciben su fuerza del SEÑOR… Pues el SEÑOR Dios es nuestro sol y nuestro escudo; él nos da gracia y gloria. El SEÑOR no negará ningún bien a quienes hacen lo que es correcto…. qué alegría tienen los que confían en ti.” (Sal 84). Precisamente por eso, por tanta alegría y gozo experimentados en la presencia de Dios, el salmista mostraba la siguiente actitud cuando se trataba de congregarse para buscar a Dios: “Anhelo y hasta desfallezco de deseo por entrar en los atrios del SEÑOR…. Un solo día en tus atrios, ¡es mejor que mil en cualquier otro lugar! Prefiero ser un portero en la casa de mi Dios que vivir la buena vida en la casa de los perversos.” (Sal 84.1, 10). Estos pasajes nos recuerdan que es un enorme privilegio tener a nuestro alcance la oportunidad de estar cerca de Dios, de conocerle, de hacer su voluntad y de recibir sus múltiples bendiciones en diferentes áreas de nuestra vida como recompensa. Aunque hay que estar conscientes que la vida cristiana no es todo el tiempo “color de rosa”, también tenemos que reconocer que por algunos tiempos difíciles y malos que pasamos, hay muchos momentos en que disfrutamos las bendiciones que Dios nos regala diariamente. Y es más, aquellos que aprenden realmente a confiar en su Dios experimentarán lo siguiente: “Cuando anden por el Valle del Llanto, se convertirá en un lugar de manantiales refrescantes; las lluvias de otoño lo cubrirán de bendiciones.” (Sal 84.6). Es un hecho que atravesaremos una o muchas veces por el “Valle del Llanto” en nuestro caminar de fe, pero una relación con Dios sincera y sólida nos dará las fuerzas para encontrar gozo y paz enmedio de las tribulaciones, y al final recibir bendiciones.

Conclusiones:

  1. ¿Alabas a Dios con todo tu corazón y con todo tu cuerpo? ¿Estás concentrado(a) en las letras de las alabanzas mientras cantas? ¿O te encuentras distraído(a) mientras alabas a Dios? Recuerda que Él es digno de esas alabanzas, ¡no permitas que tu mente ni tu corazón estén distraídos mientras le cantas y le oras! Recuerda a quién le estás cantando.
  2. ¿Cómo has procesado las diferentes pérdidas que tal vez has tenido a lo largo de tu vida, especialmente siendo ya un(a) creyente? Necesitamos aceptar la realidad de la muerte y de las pérdidas en general y entender que aunque hayamos decidido confiar en Dios en nuestra vida, no nos libraremos del mismo destino que cualquier persona. Más bien encontremos en Dios las fuerzas para aceptar esos momentos y para superarlos. Te recomiendo el libro Superando Pérdidas Emocionales, que ayuda mucho para saber cómo enfrentar esos momentos difíciles.
  3. ¿Cuánto te estás deleitando en tu relación personal con Dios? ¿Cuánta alegría encuentras después de estar con Dios orando por un tiempo? ¿O después de estudiar su Palabra y recibir mensajes para tu corazón? No nos acostumbremos a esto, siempre veámoslo como un privilegio. Cristianos que permiten que su relación con Dios se vuelva monótona, aburrida y triste, ¡están cometiendo un grave error! Nada en este mundo nos dará tanta paz y felicidad como estar cerca de Dios. ¿Sigues valorando esto?

 

Terminemos este día con un video de la canción “Agnus Dei” que nos hace pensar en la lección que hoy aprendimos con respecto a la verdadera alabanza a Dios.


7 Responses to “Día 263”

  1. sandra franco dice:

    Gracias por la llevarnos a ver de que manera debemos de alabar sin duda en Dios hay grande alegria y se goza en la alabanza de su pueblo. Podrias revisar sal. 47:9 pues este dice de los principes de mi pueblo. ?

  2. citlali gamboa dice:

    Sin duda una relación de gozo para Dios es lo esperado, me quedo con la enseñanza de cantarle salmos recordar proverbios y la propuesta q se da del salmo 84 de 6 formas de alabar a Dios, la alegría da energía genuina también…el contenido de la alabanza está relacionado, dirigir el corazón no tanto las apariencias, puede encauzar la reunión. Gracias y saludos.

  3. Ramón López dice:

    A Dios sea toda la honra y la gloria. Que impactante la alabanza. Gracias y Saludos.

  4. Adelia :) dice:

    muy hermoso lo que hoy nos compartes hermano, algo que me imagino cuando veo videos así, es al mundo entero alabando al Dios verdadero a una sola voz, un pueblo rendido a la Gloria del SEÑOR, y que Dios se complazca de ver a toda su creación cantándole con todo su entendimiento, sentir y lo más profundo de su alma. Anhelo porque algún día sea así nuevamente, pues me hace pensar que así fue cuando hizó salir a su pueblo de Egipto, cuando todos danzaban y alababan a nuestro Dios.

  5. Agustin MG dice:

    Respecto al Salmo 49 y la muerte, creo que el pasar pou una pérdida emocional expone mi corazón y confianza en Dios, tras la muerte de mi hermano experimente y exprese ante Dios y la Iglesia distintos sentimientos; en ocasiones recibía con gusto los comentarios de hermanos y en otras no. Sin embargo estoy entendiendo que la muerte ocurre en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia (justa o no), pero si busque no ser condicional en mi corazón pues no le reclamo a Dios cuando tengo bendiciones y debo aceptar las pruebas también “Entonces Job se levantó, y lleno de dolor se rasgó la ropa, se rapó la cabeza y se inclinó en actitud de adoración. Entonces dijo:
    —Desnudo vine a este mundo, y desnudo saldré de él.[o] El Señor me lo dio todo, y el Señor me lo quitó; ¡bendito sea el nombre del Señor!” Job 1. 20-21.

    Job 1:22 Así pues, a pesar de todo, Job no pecó ni dijo nada malo contra Dios.[p]

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