Día 195

2 SAMUEL 17, SALMOS 3, SALMOS 63.

Continuando con la triste historia de la conspiración de Absalón contra David, el capítulo 17 narra el difícil episodio en el que el rey David necesitó huír por su vida de su propio hijo. ¿Cuántos sentimientos de dolor no tendría David en su corazón al verse amenazado por uno de sus hijos? ¿Cuánta tristeza no estaría cargando? Estudiemos el capítulo 17 para entender mejor cómo el “hombre conforme al corazón de Dios” manejó esta crisis.

Los versículos 1 al 14 narran cómo Ahitofel, el consejero real, le dio un consejo muy acertado a Absalón con respecto a qué hacer con su padre: “1 Entonces Ahitofel dijo a Absalón: «Déjame escoger a doce mil hombres que salgan en busca de David esta noche. 2 Lo alcanzaré cuando esté agotado y desanimado. Él y sus tropas se dejarán llevar por el pánico y todos huirán. Luego mataré sólo al rey .” En realidad era un buen plan porque efectivamente David se encontraba muy triste y desanimado por la situación, no estaba alerta en pie de guerra. Esto nos demuestra qué bien Ahitofel conocía al rey David en su aspecto emocional, al parecer entendía bien que David estaría sufriendo mucho dolor y por eso estaba vulnerable ante cualquier ataque fulminante.

Sin embargo, cuando le preguntaron su opinión al otro consejero real, Husai el arquita (v. 5), éste habilmente expuso la bien reconocida fama de guerrero valiente de David y sembró en todos los golpistas la duda sobre el plan de Ahitofel. El v. 14 aclara que “Pues el SEÑOR había decidido frustrar el consejo de Ahitofel, que en realidad era un plan mejor, ¡para poder traer la calamidad sobre Absalón!” Dios estaba en control de todo y Absalón estaba encaminado al fracaso total. Aunque el panorama se veía muy oscuro para David y sus hombres, podemos darnos cuenta que Dios no lo había abandonado sino que estaba cuidándolo durante el desarrollo de todo el proceso del golpe de estado. El amor de Dios y su misericordia seguían firmes al lado del hombre “conforme al corazón de Dios”.

Los versículos 15 al 22 y 24 al 29 nos muestran cómo Husai se apresuró a mandar el aviso a David del movimiento que haría Absalón y ponerlo sobre alerta para que huyera bajo la siguiente advertencia, “De inmediato debe cruzar e internarse en el desierto. De lo contrario moriran, él y todo su ejército.” (v. 16). La amenaza contra la vida de David era real, no era un juego. Después de la ayuda que recibieron de un hombre de Bahurim para escapar de los hombres de Absalón, los mensajeros lograron llegar al rey David y dar el aviso. Acto seguido, “David y los que estaban con él cruzaron el río Jordán durante la noche, y todos llegaron a la otra orilla antes del amanecer.” (v. 21). La travesía fue cansada y desgastante emocionalmente hablando seguramente, como le dijeron varios hombres que los ayudaron a David y su gente en el v. 29, “«Todos ustedes deben estar muy hambrientos, cansados y con sed después de su largo caminar por el desierto».” Sin embargo, enmedio de todo ese desgaste, Dios envió consuelo a David a través de esos mismos hombres quienes le recibieron “calurosamente” (v. 27) y les dieron comida y utensilios que necesitaban.

¿Qué hizo Ahitofel después de que su consejo no fue seguido? El v. 23 dice, “ensilló su burro y se fue a su pueblo natal, donde puso sus asuntos en orden y se ahorcó.” El Evangelical Commentary on the Bible, de Baker Book House, nos dice que Ahitofel entendió que el plan de Absalón iba destinado al fracaso y que al final él y todos los conspiradores terminarían siendo condenados a muerte por traición, así que decidió cometer suicidio. Un final trágico para alguien cuyo consejo fue buscado ávidamente por muchos. Prefirió quitarse la vida por su propia mano y no esperar a ver la derrota y el ajusticiamiento que sin duda recibiría. Qué triste final para alguien tan dotado de entendimiento, sabiduría e inteligencia. La misma inteligencia y entendimiento que Ahitofel había desarrollado dentro de su trabajo de servicio al rey escogido por Dios fueron la misma inteligencia y entendimiento que utilizó para la maldad cuando decidió unirse a la conspiración. Sin embargo, Dios no le permitió ir más allá. Esto nos recuerda 1 Corintios 1.20–21 (DHH-LA), “20¿En qué pararon el sabio, y el maestro, y el que sabe discutir sobre cosas de este mundo? ¡Dios ha convertido en tontería la sabiduría de este mundo! 21Puesto que el mundo no usó su sabiduría para reconocer a Dios donde él ha mostrado su sabiduría, dispuso Dios en su bondad salvar por medio de su mensaje a los que tienen fe, aunque este mensaje parezca una tontería.” Sabiduría, inteligencia y entendimiento que no se usan para reconocer quién es Dios y darle la honra es un desperdicio de dones que tardaron seguramente muchos años en desarrollarse.

Es en este contexto que aparecen ligados los Salmos 3 (con el título “Salmo de David, cuando huía de su hijo Absalón.”) y el 63 (con el título, “Salmo de David, cuando estaba en el desierto de Judá.”). Veamos algunos aspectos relevantes de los mismos:

  1. El Salmo 3 (DHH-LA) contiene el clamor de un hombre que estaba bien consciente que tenía “muchos enemigos” que decían “Dios no va a salvarlo” (Sal 3.1-2), que conformaban un “enorme ejército” dispuesto a atacarlo (Sal 3.6). Sin embargo, él decidió creer que Dios sería su “escudo protector… mi gloria… quien me reanima.” (Sal 3.3). Además “a gritos” pedía ayuda a Dios y recibía respuestas, con lo cual se mantenía vivo (“Me acuesto y duermo, y vuelvo a despertar”, Sal 3.5) y perdió el miedo (“No me asusta ese enorme ejército”, Sal 3.6).
  2. El Salmo 63 (DHH-LA) tradicionalmente se ha pensado o que se escribió con motivo del episodio cuando David huía de Saúl en el desierto (1 Sam 23) o cuando David huía de su hijo Absalón también por el desierto (2 Sam 17). Sea cual sea el episodio real, el salmo expresa la tremenda sed espiritual que tenía un hombre fatigado y desgastado por el calor abrasador del desierto y que valora tanto estar en la presencia de Dios y contar con una relación con Él (“¡Quiero verte en tu santuario… contemplar tu poder y tu gloria… tu amor vale más que la vida!”, Sal 63.2-3). Y también expresa confianza en que a pesar de que había gente que trataban de matarlo (Sal 63.9), Dios no lo soltaría y al final terminaría alegrándose en Dios y cantándole alabanzas (Sal 63.11).
  3. Si efectivamente esto Salmos se escribieron con motivo de el triste episodio que David estaba experimentando en 2 Samuel 17, esto nos muestra nuevamente el corazón de David en cuanto a su amor por Dios y su necesidad profunda de mantenerse cerca de Él, así como su profunda confianza en su Dios. David no permitiría que ni siquiera una situación tan difícil y dolorosa como la traición de su propio hijo le robara su confianza o su fe en Dios. David decidió mantenerse creyendo en su Señor enmedio de una de las horas más oscuras de su vida. Y aún cuando él estaba consciente de que Dios estaba enviando las consecuencias de su pecado con Betsabé, decidió confiar en la misericordia de Dios para con él.

Conclusiones:

  1. Dios está en control aún de nuestros peores momentos, cuando todo se ve oscuro y difícil. Si somos creyentes, necesitamos mantener nuestra confianza en Él y realmente creer que Él está trabajando “detrás del telón”, en cada detalle y circunstancia, para llevarnos a una victoria al final.
  2. La historia de Ahitofel nos recuerda que necesitamos utilizar los dones y las habilidades que Dios nos permite desarrollar a lo largo de la vida para lo bueno y no para lo malo. Tristemente en nuestros días muchos hombres muy inteligentes y muy entendidos han decidido utilizar toda su capacidad para la satisfacción de su ego incluso dañando a otros, y no para buscar la manera de agradar a Dios y hacer el bien al prójimo. Si crees que Dios te ha bendecido con alguno de esos dones, pregúntate, ¿qué estás haciendo con él o con ellos? ¿Los utilizas para glorificar a Dios de alguna forma? ¿O los usas de una manera egoísta solamente? No desperdiciemos los dones que Dios nos ha permitido desarrollar, ¡honrémoslo con ellos!
  3. Mantener en alto nuestra confianza en Dios enmedio de las peores crisis tiene grandes beneficios: a) no nos sentimos solos porque confiamos que tenemos un protector que está pendiente de nosotros, b) perdemos el miedo, c) valoramos mucho nuestra relación personal con Él, d) mantenemos la esperanza que tendremos un buen final para todo el asunto. Los Salmos 3 y 63 nos recuerdan esto.

11 Responses to “Día 195”

  1. ITZA dice:

    GRACIAS ARTURO POR TU TRABAJO Y ESFUERZO; UN FUERTE ABRAZO.

  2. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Gracias Arturo.

  3. blanca martinez dice:

    GRACIAS ARTURO EL NO PERDER LA CONFIANZA EN DIOS EL LO ULTIMO QUE DEBEMOS DE TENER EL ES TODO PARA MI MI PROTECTOR MI ESCUDO MI TODO EL ES QUE ME DA EL ALINTO PARA VIVIR Y PASAR POR LAS CIRCUSTANCIAS MAS DIFICILES QUE HE PSADO. GRACIAS DIOS TE BENDIGA.

  4. ana hernandez dice:

    Gracias Arturo, sin duda cada clase me a ayudado en mi caminar diario.

  5. silvia alvarez gonzalez dice:

    Gracias Arturo muy increíbles tus clases me han ayudado mucho. Dios siga usándote para mostrarnos el camino.

    • Susana Bolanos dice:

      Las Clases estan muy buenas, diria yo exxcelentes, hacen que mi tiempo con Diios en las mananas sea mas divertido y atractivo, ademas de ilustrativo y edificante, pero no se porque aveces repites el mismo dia, yo entiendo la semana que tuviste problemas debido a una falla en el sistema o tambien que salgas de vacaciones (tienes derecho hacerlo) pero quisiera sabar porque aveces repites el mismo paseje, por ejemplo, el de hoy lo lei ayer.

  6. victor dice:

    Muchas gracias Arturo, por estas clases tan animantes. saludos

  7. Lulu tovar dice:

    Mil gracias Arturo me encanta leer las clases y los siento cerca aún que ando muy lejos Ohio,gracias por tu tiempo que le dedicas a este blog aún con todo el trabajo que desempeñas todos los días gracias mil

  8. Adriana Casas dice:

    Mil gracias Arturo.

  9. Claudia vazquez dice:

    Muchas gracias Arturo por todo tu trabajo me estan ayudando tanto.

  10. Samanta dice:

    Buena reflexión, (es el segundo “mensaje” que me llega en la semana – y a penas es miércoles) de usar mis dones para su gloria. I love the idea !

    BTW, si se comenta y alguien más responde a mi comentario nunca me entero. Habrá una funcionalidad para que esto suceda? ..

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.