Día 70

LEVÍTICO 17 – 18.

A partir de este capítulo inicia, de acuerdo a la Biblia de Estudio Apologética, lo que muchos eruditos bíblicos llaman el “Código de Santidad” y termina en el capítulo 26. Su enfoque principal es la santidad esperada del pueblo de Dios como una respuesta a la propia santidad de Dios mismo. La frase “Sean santos porque yo soy Santo” es el resumen de estos capítulos.

En los versículos 1 al 9, Dios da a los israelitas algunos mandatos preventivos contra la idolatría:

  1. Sacrificar algún animal pero no llevarlo al tabernáculo para presentarlo como ofrenda al Señor (v. 3): la pena era excluir a la persona de la comunidad o “tal hombre será cortado de enmedio del pueblo” (BTX) o “será exterminado de su pueblo” (NBLH).
  2. El v. 5 es claro, “El propósito de esta regla es evitar que los israelitas sacrifiquen animales en campo abierto”. ¿Por qué harían eso? El v. 7 da más luz, “El pueblo ya no debe serle infiel al SEÑOR al ofrecer sacrificios a ídolos que tienen forma de cabra”, “Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios” (BTX), “Así los israelitas dejarán de presentar ofrendas a los demonios con figura de chivo” (TLA), “En adelante no seguirán sacrificando sus sacrificios a los sátiros” (BJL). De acuerdo a la Biblia de Estudio Arqueológica, al parecer los israelitas ya habían ofrecido sacrificios a estos ídolos en forma de cabra o demonios o sátiros, y Dios quería evitar que el pueblo tuviera tentaciones de hacerlo de nuevo. Algunas versiones como la BJL traducen esto como “sátiros”, que eran criaturas mitad cabra y mitad hombre, pero no es segura esta imagen ya que es muy posterior (en el mundo griego). Las imágenes de cabra también fueron adoradas en el tiempo del rey Jeroboám (2 Cr 11.15). Pero así como los israelitas adoraron un becerro de oro, no era algo extraño que algunos hubieran adorado la figura de otro animal, como las cabras.
  3. Los versículos 8 al 9 tratan con el mismo tema de prevención contra la idolatría, pero en este caso con las ofrendas quemadas o un sacrificio. El castigo era el mismo, “esa persona será excluida de la comunidad.” Dios quería evitar contaminación de la idolatría en su pueblo y para eso ordenaba expulsar al desobediente, para que no afectara la fe de otros.

Ahora, en los versículos 10 al 16 de Levítico 17, se trata el famoso tema de comer o beber sangre, que ha sido tan malinterpretado por algunas religiones modernas. Analizemos el punto:

  1. ¿Cuál era el acto que Dios prohibía? Comer o beber sangre en cualquier forma (v. 10). De hecho era tan grave a los ojos de Dios que su posición ante tal persona era “yo me pondré en contra de esa persona”, ” Yo me enfrentaré contra aquella persona” (BTX), “Yo pondré Mi rostro contra esa persona” (NBLH).
  2. ¿Por qué era esta prohibición? Dos razones: a) De acuerdo al comentario Be Holy, de Victor Books, en muchas religiones paganas era una práctica común usar sangre para comer, lo cual explica que el mandato se extendía hacia los extranjeros también no solo a los israelitas, así ningún extranjero daría un mal ejemplo a Israel para hacerlos caer en pecado. b) Había una razón teológica también en el v. 11, de acuerdo al Word Biblical Commentary, Volume 4: Leviticus (de Word Incorporated), “porque la vida del cuerpo está en la sangre. Les he dado la sangre sobre el altar con el fin de purificarlos, para hacerlos justos ante el SEÑOR. Es la sangre, dada a cambio de una vida, la que hace posible la purificación”. Dios había determinado que a través del derramamiento de la sangre sería otorgado el perdón de los pecados a Israel, por lo tanto, un manejo inadecuado o irrespetuoso de la sangre de un animal no era bien visto por Dios. Derramar sangre significaba expiación en la forma “vida por vida”, ofrecer una vida a cambio de perdón. Era algo sagrado.
  3. Por otro lado, hay una verdad muy importante en el v. 10a, “porque la vida del cuerpo está en la sangre”, “la vida de la carne está en la sangre” (BTX), “porque todo ser vive por la sangre que está en él” (DHH-LA). Mucho antes de que la ciencia médica descubriera la importancia de la circulación de la sangre en el cuerpo y las funciones de los glóbulos blancos y los rojos, Dios ya había dicho que la vida estaba en la sangre. Esto no fue entendido por mucho tiempo, incluso en el siglo XVIII se decía que si estabas enfermo es porque tenías una “mala sangre” y entonces tenían que drenarte sangre para que saliera (tenemos una ilustración a continuación de esta idea, cortesía de Wikipedia). Obviamente no daba resultado esta técnica para curar enfermedades. No habían entendido lo que Levítico decía, “la vida está en la sangre”. Una evidencia más de la inspiración divina de la Biblia

Sangría S XVIII

Finalmente, la Biblia de Estudio Apologética nos hace mención de que la religión de los Testigos de Jehová utilizan este pasaje para respaldar su doctrina de prohibición de transfusiones de sangre a través de cualquier medio, ni si quiera si la vida de la persona está en riesgo. Esto representa una distorsión del sentido original de la Escritura, ya que el contexto era cuestiones de idolatría y sacrificios de sangre por expiación personal. Una transfusión de sangre para nada tiene este significado en la actualidad.

Continuando con la enseñanza sobre santidad, el capítulo 18 trata con el segundo problema principal para mantener la santidad después de la idolatría: los pecados de tipo sexual. Analizemos la sección:

  1. Como introducción a toda la serie de mandatos referidos a la pureza sexual, en los versículos 1 al 5 Dios da a los israelitas sus principales razones para esto: a) Quería un pueblo que no siguiera el mismo “estilo de vida” o “sus costumbres” o “estatutos de ellos” o “sus leyes” de Egipto y de Canáan. Era un hecho que los egipcios y las gentes de la zona de Canáan tenían prácticas inmorales en su vida cotidiana y Dios quería que Israel fuera diferente. La Biblia de Estudio Apologético registra que el homosexualismo y el bestialismo eran comunes en la sociedad de Canáan, el bestialismo también aparece en Egipto y en la cultura Hitita. b) Había una promesa si obedecían estos mandatos: “encontrarán vida por medio de ellos ” (v. 5), “el hombre que los haga, vivirá por ellos” (BTX), “el que los practique, vivirá por ellos” (NVI). Las prácticas inmorales los llevarían a la muerte espiritual (e incluso física al aplicar los castigos que Dios decretaría) pero quien obedeciera adquiriría vida, y vida en un sentido completo: espiritual, física, emocional, mental. Esta promesa sigue siendo tan vigente hoy como en ese tiempo.
  2. En los versículos 6 al 18 Dios trata con el asunto de tener relaciones sexuales con un pariente cercano: madre, tías, hermanas o medias hermanas, nietas, hija de padrastro, nuera, cuñada. Todo esto Dios lo prohíbe. Alguien dirá, “-Pero entonces porqué Abraham y los patriarcas si practicaban algunas de estas cosas”. Y es cierto, en Gn 20.12 (NVI) dice, “12 Pero en realidad ella es mi hermana, porque es hija de mi padre aunque no de mi madre; y además es mi esposa.” En tiempos de los patriarcas esto no estaba regulado, pero a partir de este momento ya lo estaba, así que sería pecado continuar practicándolo a partir de Levítico 18.
  3. El v. 20 es una referencia directa al adulterio, ” »No te contamines a ti mismo al tener relaciones sexuales con la esposa de tu vecino.” Estaba prohibido por Dios también.
  4. El v. 21 trata con los “hijos ofrecidos como sacrificio a Moloc”. Este culto pagano involucraba sacrificios de niños (Dt 12.31, 2 R 23.10, Jer 32.35). Es un culto que trascendió hasta el período intertestamentario. Era aborrecible para Dios esta práctica.
  5. El v. 22 es bastante claro al tratar el problema del homosexualismo, “»No practiques la homosexualidad, al tener relaciones sexuales con un hombre como si fuera una mujer. Es un pecado detestable.”, “Es abominación” (BTX), “es un acto infame” (DHH-LA), “es algo que me repugna” (TLA). Todo el contexto bíblico tanto en Antiguo como en el Nuevo Testamento es claro: Dios aborrece el homosexualismo. En el N.T. Pablo lo expande al lesbianismo también (Ro 1.27). Aunque la tendencia posmoderna actual es tratar de minimizar el impacto de este pecado y verlo como algo “normal” o de “preferencias sexuales”, a los ojos de Dios no deja de ser detestable.
  6. El v. 23 es una prohibición del pecado del bestialismo, es decir, tener relaciones sexuales con animales.
  7. Los versículos 24 al 30 concluyen el capítulo reafirmando la razón por la que Dios les está dando estos mandatos: para que no fueran iguales que los pueblos de donde los sacó y a donde los llevará. Y también explica el impacto que tenía estas prácticas en esos pueblos: “toda la tierra se ha contaminado, voy a castigar a los pueblos que viven en ella. Haré que la tierra los vomite.” (v. 25), “he castigado su maldad sobre ella y esa tierra va a vomitar a sus moradores.” (BTX), “Pero yo visité su maldad, y la tierra vomitó a sus habitantes.” (RVR95). A veces las personas preguntan por qué Dios tenía que eliminar a los pueblos de Canáan como lo hizo. Esta es parte de la respuesta: su pecado había llegado hasta el cielo también, como el caso de Sodoma y Gomorra, y Dios no podía seguir soportándolos. La invasión de Israel de la tierra prometida era una forma de disciplina de Dios hacia esos pueblos. Pero Israel corría el mismo peligro si no eran fieles, “o contaminen la tierra ni le den motivos para que los vomite de ella, así como vomitará a los pueblos que viven allí ahora.” (v. 28).

Conclusiones:

  1. Dios quiere cuidarnos y quiere que nos cuidemos de dos grandes pecados: la idolatría y la inmoralidad sexual. Ambos son los pecados de los que el NT dice, “Huyan”: 1 Co 6.18 (NVI), “18 Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; per o el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo.” y 1 Co 10.14 (DHH-LA), “14Por eso, mis queridos hermanos, huyan de la idolatría.”
  2. La inmoralidad sexual nos lleva a un estado de muerte espiritual pero cuidar la pureza nos lleva a la vida. Tanta gente sufre hoy como consecuencia de vidas inmorales: abortos, madres solteras, enfermedades venéreas, SIDA, divorcios, abusos sexuales dentro de la familia, problemas psicológicos, adicciones, etc. Si obedecemos los preceptos de Dios en esta área encontraremos vida.
  3. ¿Tienes alguna debilidad en la cuestión de la inmoralidad sexual? ¿Andas en problemas con tu pureza? ¿Tienes pecado que no has confesado? Trátalo pronto, porque la inmoralidad sexual nos pone un obstáculo serio a nuestra relación con Dios ya que él aborrece todo pecado de este tipo.

9 Responses to “Día 70”

  1. Minelia M.H. dice:

    Gracias Arturo es un estudio claro y minucioso sobre éste tema tan importante,la vida en santidad nos trae una profunda paz,gozo y libertad con Dios.Buen día.

  2. Amparo dice:

    Muchas gracias hermano por dedicarte seriamente al estudio bíblico ya que de esta manera somos beneficiados muchos, que Dios todopoderoso esté contigo siempre, que Dios te proteja junto con toda tu familia

  3. SUSANA VUDOYRA dice:

    Muchas gracias, todo el análisis me ha ayudado a entender más la forma de pensar de Dios acerca del valor de la vida representado por la sangre y del gran cuidado que ejerce hacia su pueblo al enfatizar la importancia de la pureza en nuestro cuerpo, mente y espíritu.

  4. Bibiana Cisneros dice:

    Gracias por todo tu trabajo y enseñanza. Todo esta muy claro conforme a lo que Dios desea de nuestro corazón.

  5. itza chavez dice:

    Arturo muchas gracias, por la explicacion.

  6. blanca dice:

    Gracias Arturo por el devocional y tambien por las dudas que teniapero que ya fueron contestadas por que lo de la sangre que nos da la vida y los pecados de inmoralidad sexual y la idolatria Gracias por eso para que no minimizemos todo esto que aprendimos.

  7. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Gracias Arturo que estudio tan directo en contra de situaciones tan comunes hoy.
    Si el Señor que tanto nos ama y cuida lo dejo claro hace muchos años, sean santos por que yo soy santo.
    Gracias nuevamente.

  8. Otto Hernández dice:

    Hola Arturo. Agradezco a Dios todo el esfuerzo y trabajo que estar haciendo para El a través de estos estudios. He visto la bendición de nuestro Padre Celestial en mi esposa y en mis hermanos que estamos siguiendo estos estudios bíblicos que están refrescando y fortaleciendo nuestro caminar cristiano. Y aunque no voy a la fecha, pues hay varios que los estudio más de 3 veces porque han sido de gran ayuda con temas puntuales, en este momento quiero apuntar que Lv 17:11 me permite entender y apreciar mucho más la forma como Dios nos da vida en Cristo Jesús nuestro Señor. Un abrazo en Cristo!

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