Día 126

JOB 19.

Después del discurso acusador de Bildad, Job presenta su sexto discurso de defensa comenzando por quejarse del trato que le dan sus amigos, quienes en lugar de consolarlo lo afligen más, continúa con una acusación a Dios por sus sufrimientos, después habla del rechazo  que le dan quienes le rodean debido a su enfermedad y finalmente habla de la esperanza que lo mantenía.

Dos veces había comenzado Bildad su discurso con un « ¿hasta cuándo?» (8:2; 18:2); ante eso, Job inicia su discurso con un inicio similar “¿Hasta cuándo van a estar atormentándome y aplastándome con sus palabras?” (V.2), Job podía sentir que las palabras de sus amigos le aplastaban en lugar de consolarle; de igual forma nosotros podemos utilizar nuestra boca de manera indebida y  destruir el corazón y confianza de los demás por medio de nuestras palabras aunque nuestras intenciones sean buenas; tomemos el consejo de Pablo que menciona lo siguiente: “que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan” (Efesios 4:29).

Después de eso Job comienza a hacer declaraciones fuertes en contra de Dios: “…es Dios quien me ha hecho daño, quien me ha atrapado en su red” (V.6), “Dios me ha cerrado el camino,… ha cubierto de oscuridad mis senderos” (V.8), “… me destroza,… me aniquila, y arranca de raíz mi esperanza” (V.10); ya con anterioridad en devocionales pasados habíamos tratado este tema en el quinto discurso de Job (11 Mayo); que triste puede llegar a ser cuando la esperanza esta puesta en las cosas de esta vida, al perderlas  podemos llegar a sentirnos muy frustrados y buscar culpables de nuestro sufrimiento, pero la esperanza del verdadero creyente no está en las cosas visibles y permanece aún en el sufrimiento: “Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración” (Romanos 12:12).

 Después la queja de Job va directamente al modo de comportarse con él las personas más cercanas: sus vecinos y conocidos se alejan de él como de un extraño (V. 14); Los criados y las criadas de su casa no le escuchan, ni le responden ni le obedecen (V. 15,16), La enfermedad que sufre le ha vuelto fétido el aliento, por lo que ni su mujer ni sus hermanos toleran acercarse a él (V. 17; Sus más íntimos amigos se vuelven ahora contra él (V. 19). Resulta difícil imaginar la terrible soledad en que Job se encontraba, el trato que recibe de quienes en teoría debían de aliviarle y consolarle se sumaba a lo terrible de su enfermedad. En los momentos de sufrimiento que importante es contar con personas de las cuales podamos recibir alivio, nosotros hemos sido llamados a dar del consuelo que hemos recibido: “Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación,  quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren” (2 Corintios 1:3-4).

Ante la situación de desolación en que vive, Job pronunciar las siguientes palabras: “¡Compadézcanse de mí, amigos míos; compadézcanse, que la mano de Dios me ha golpeado!” (V.21)  esta  súplica expresa lo más profundo de sus sentimientos aunque también resulta extraño que ahora Job pida a sus amigos que lo compadezcan, después de haberlos atacado tanto antes (Por ejemplo 6:15–17; 12:2, 3; 13:2), tiene más sentido lo anterior si comprendemos que no les está pidiendo compasión en general, sino sencillamente que dejen de perseguirlo con sus discursos.

En los últimos versículos del capítulo (V.23-V.29) Job cesa abruptamente con sus quejas para dar paso a expresar su esperanza: “¡Ah, si fueran grabadas mis palabras, si quedaran escritas en un libro!” (V.23) el deseo de Job ha sido cumplido, pues sus palabras han quedado inscritas en la Biblia, de forma que, dondequiera se lea la palabra de Dios, se podrá leer lo que Job quiso dejar como un legado.  El V.25 nos presenta un pasaje que ha causado controversia entre los comentaristas: “Yo sé que mi redentor vive, y que al final triunfará sobre la muerte” para algunos representa una declaración profética sobre Jesucristo y su triunfo sobre la muerte (Mathew Henry), sin embargo para otros partiendo del contexto de la escritura es poco probable que el “redentor o defensor” del cual habla Job sea Dios dado que hasta el momento lo ha visto como su enemigo y por lo tanto creen que es su propia afirmación de  inocencia la que testificara por él después de su muerte (Nuevo comentario siglo XXI, Comentario Exegético-Devocional de Editorial Clie). En todo caso es importante considerar que como cristianos tenemos la esperanza de ser redimidos por la gracia de Jesucristo al entregarse a la muerte por nuestros pecados, recordemos lo que Pablo menciona en Efesios 2:8 “Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios” ¡demos gracias a Dios por un regalo tan grande!

 

Conclusiones

  1. El dominar nuestra lengua para para no aplastar con nuestras palabras es uno de los mayores retos que tenemos como cristianos en nuestras relaciones con los demás, pidámosle a Dios, al igual que lo pidió el Salmista, que nos ponga un centinela en nuestros labios Señor y un guardia a la puerta de nuestros labios (Salmo 141:3) que nos permita cuidar lo que dice nuestra boca.
  2. No permitamos que a pesar de los momentos de dolor que pasemos perdamos nuestra confianza de que Dios ya que Él es nuestro padre amoroso que se preocupa por nosotros (Lucas 12:22-34), fortalezcámonos en esa confianza que tenemos.
  3. Seamos prácticos en el consuelo que damos a los demás, por ejemplo en un funeral no solo nos quedemos en un “llámame si me necesitas” porque seguramente no lo harán, mejor hazle una llamada en fechas importantes como un 10 de Mayo, aniversario de bodas, cumpleaños, etc. que le haga revivir los sentimientos producidos.
  4. Las cosas que realizamos tienen un gran impacto, Job no pensó que lo que él hizo quedara registrado en la palabra de Dios, de igual forma las cosas que hacemos en nuestra comunión con Dios pueden ser de gran impacto y ayuda a las generaciones venideras que recibirán esperanza a partir de las situaciones que vamos viviendo día a día.

 


4 Responses to “Día 126”

  1. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Gracias Fer

  2. Hilda Zavala dice:

    Gracias, muchas gracias !! En mi corazón hoy me senti tan ayudada.

  3. Eloisa dice:

    Fernando, agradezco tu tiempo y el que permitas ser utilizado por nuestro padre… Gracias

  4. Mary aguiar dice:

    gracias fue de mucha utilidad bendiciones

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