Día 381

MARCOS 14.3-9, MATEO 26.6-13, JUAN 12.1-11, MARCOS 11.1-11, MATEO 21.1-11, LUCAS 19.28-40, JUAN 12.12-19, LUCAS 19.41-44, JUAN 12.20-36.

Ya con Jesús camino a Jerusalén, se presentaron diferentes eventos y enseñanzas de parte de Cristo. Hoy estudiaremos lo siguiente: la mujer que ungió a Jesús con perfume, la entrada triunfal en Jerusalén, el paso de Jesús por el templo y otro anuncio de Jesús acerca de su muerte (esta vez a toda la gente, no solo a sus discípulos).
Iniciemos con la mujer que ungió a Jesús con perfume muy caro. Marcos 14.3-9, Mateo 26.6-13 y Juan 12.1-11 contienen este relato. Estos pasajes representan una excelente oportunidad para admirar cómo los evangelios se complementan uno al otro y especialmente para apreciar cómo el apóstol Juan, que escribió su evangelio varias décadas después de los anteriores, se determinó a proporcionar más detalles de algunos eventos que no habían sido mencionados en los otros 3 evangelios. Veamos entonces los puntos relevantes:
  1. El evangelio de Juan ubica cronológicamente este evento “seis días antes de la Pascua” (Jn 12.1), mientras que Marcos 14.1 dice, “Faltaban sólo dos días para la Pascua y para la fiesta de los Panes sin levadura.” Se trata del mismo evento, aunque Marcos se enfocó más en el tema general (la pasión de Jesús) que en ser específico en los tiempos.
  2. Este pasaje es muy similar a Lucas 7.36-50, donde estando Jesús en casa de un fariseo, una mujer pecadora se arrojó a los pies de Jesús, los bañó en lágrimas y luego los ungió con perfume. Aunque hay detalles similares, los elementos que contienen los relatos nos demuestran que se trata de eventos diferentes con los relatados en los pasajes que estamos analizando.
  3. El evento sucedió geográficamente en Betania, en la casa de “Simón llamado el leproso” (Mr 12.3), mientras que Juan se limita a mencionar que sucedió en Betania, que era el pueblo donde vivía Lázaro a quien Jesús resucitó (notemos que no afirma que fue en casa de Lázaro, sino en su pueblo). De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, los Rollos del Mar Muerto testifican que había una colonia de leprosos cerca de Betania. Al parecer entonces la comida fue en casa de uno de ellos, que se llamaba Simón. Tal vez para el momento del encuentro con Jesús, ya no era leproso y tal vez la comida era para Jesús como muestra de agradecimiento (pensando en todos los eventos similares anteriores de sanidades que Cristo llevó a cabo).
  4. Mientras que Marcos y Mateo solo mencionan que una mujer llegó y un frasco de alabastro lleno de un perfume costoso de nardo puro y lo derramó sobre la cabeza de Jesús, Juan proporciona más detalles afirmando que la familia de Lázaro y él mismo estaban en la comida también y que fue precisamente una de las hermanas (María) la que llevó a cabo tal acción (Jn 12.3).
  5. Por otro lado, Marcos registra que “Algunos de los presentes comentaban indignados” (Mr 14.3) mientras que Mateo dice “Al ver esto, los discípulos se indignaron” (Mt 26.8), y finalmente es Juan quien aclara que quien estaba armando todo este alboroto era Judas Iscariote, el futuro traidor (Jn 12.4).
  6. También es Juan quien nos proporciona más detalles atrás de la verdadera motivación de Judas para reclamar sobre el aparente desperdicio de un perfume tan caro: “Dijo esto, no porque se interesara por los pobres sino porque era un ladrón y, como tenía a su cargo la bolsa del dinero, acostumbraba robarse lo que echaban en ella.” (Jn 12.6). Es decir, Judas aparentó delante de la gente un interés sincero en ayudar a los pobres, como si tuviera esa necesidad en su corazón realmente, cuando por otro lado sus motivos eran completamente pecaminosos. Aunque su boca dijo una cosa, su corazón realmente decía algo como “-Si hubiéramos vendido ese perfume, hubiéramos tenido más dinero en la bolsa y podría robar más.” ¡El tesorero de jesús era corrupto en su corazón!
  7. Jesús entró en escena y terminó con las quejas de Judas y quienes lo hayan seguido en sus comentarios levantando la acción de María y además asegurando lo siguiente: “Les aseguro que en cualquier parte del mundo donde se predique el evangelio, se contará también, en memoria de esta mujer, lo que ella hizo.” (Mr 14.9). En donde un hombre mal motivado quiso menospreciar y reprobar la acción noble de una seguidora de Cristo, Jesús la exaltó y determinó que su historia sería contada en todo el mundo. ¡Hasta la fecha seguimos recordándola!
  8. Jesús interpretó el derramamiento del perfume en su cuerpo como una preparación para su propia sepultura (Mt 26.12). Este tipo de expresiones que desde este punto serán más comunes en el resto de los evangelios nos muestran que el corazón de Jesús estaba enfocado en su misión final: ser crucificado por este mundo perdido. En cada detalle Jesús veía su próxima pasión, muerte y resurrección.
  9. Tristemente Juan también nos informa que se armó un complot contra Lázaro (a quien Jesús resucitó) porque por su causa “muchos se apartaban de los judíos y creían en Jesús.” (Jn 12.11). Todo el poder de Dios que fue desplegado en la resurrección de Lázaro, aún varios días después de muerto, sería menospreciado por jefes de los sacerdotes quienes, como podemos ver, estaban 100% movidos por envidia y enojo contra Jesús.
  10. En este pequeño ejemplo pudimos observar cómo el evangelio de Juan nos proporciona más detalles históricos sobre los diferentes eventos en que coincide con los otros 3 evangelios, principalmente porque fue escrito varias décadas después de los otros 3 y con el propósito de aportar más detalles que los anteriores no mencionaban. Gracias a Dios por esto ya que nos ayuda a enriquecer nuestro entendimiento de pasajes específicos de la vida de Cristo.
A continuación analizaremos un evento que aparece registrado en los 4 evangelios, ¡la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén! (Marcos 11.1-11, Mateo 21.1-11, Lucas 19.28-40 y Juan 12.12-19). Veamos los puntos más importantes del mismo:
  1. Para comenzar, los evangelios nos dicen que este evento sucedió  “Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagué y a Betania, junto al monte de los Olivos” (Mr 11.1). Es decir, es posible que la entrada triunfal en sí no sucedió dentro de Jerusalén, sino en el camino cercano a Jerusalén.
  2. Podemos apreciar también la naturaleza divina de Cristo al predecir exactamente lo que sucedería con respecto al burrito paso a paso. Siendo Dios hecho hombre, conocía el futuro con exactitud. Otra evidencia más de su divinidad aunque en forma de hombre.
  3. Mateo, congruente con su enfoque hacia el mundo judío de la época donde fue escrito, mencionó que este hecho cumplió la profecía mesiánica contenida en Zacarías 9.9, la cual de acuerdo con Juan 12.16, fue comprendida por sus discípulos hasta después que Jesús ya había sido glorificado, es decir, después de su muerte, resurrección y ascensión. Hubo muchas cosas, la mayoría podríamos decir, que los apóstoles comprendieron a plenitud solo hasta tiempo después de que Jesús había terminado su misión en la tierra. Esto significa que en el momento en que sucedieron, muchas veces estaban igual de confundidos y cerrados en entendimiento que muchas otras personas que estaban presentes.
  4. Lucas 19.37 registra que justo en la bajada del monte de los Olivos, esto es enfrente de Jerusalén, “todos los discípulos se entusiasmaron y comenzaron a alabar a Dios por tantos milagros que habían visto.” Esto explica la razón por la cual comenzó esta recepción triunfal de Jesús por parte de los discípulos y de muchas otras personas: fue un acto genuino de júbilo y de gratitud por todos los milagros que habían presenciado y por toda la enseñanza poderosa que habían recibido de parte de Cristo. Tal vez muchos de ellos no entendían a plenitud quién era Cristo, pero encontraron en este momento un canal ideal para expresar su gozo. La alabanza y reconocimiento que Jesús estaba recibiendo era sincera. Por eso cuando los fariseos regañaron a Jesús para que callara a sus discípulos, éste contestó: “—Les aseguro que si ellos se callan, gritarán las piedras. ” (Lc 19.40). Dios mismo había determinado que este fuera el momento para exaltar a Jesús públicamente y nada ni nadie lo impediría. Después de esto, vendría su sufrimiento.
  5. Juan 12.17 nos confirma también que algunos de los que estaban presentes con Jesús en la entrada triunfal habían sido judíos que presenciaron también la resurrección de Lázaro y que además continuaban corriendo la voz entre la gente del milagro. Por eso los fariseos estaban más molestos y frustrados, porque parecía que no había forma humana de detener la popularidad de Jesús y el aprecio que la gente le estaba tomando.
Para terminar, Lucas 19.41-44 y Juan 12.20-36 nos describen dos situaciones que sucedieron justo después de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén:
  1. Mientras que Marcos 11.11 proporciona un reporte muy breve sobre lo que hizo Jesús una vez que entró en Jerusalén (“fue al templo. Después de observarlo todo, como ya era tarde, salió para Betania con los doce.”), Lucas por su parte nos revela un detalle conmovedor de Jesús: “41 Cuando se acercaba a Jerusalén, Jesús vio la ciudad y lloró por ella. 42 Dijo: —¡Cómo quisiera que hoy supieras lo que te puede traer paz!” (Lc 19.41-42), “Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar” (NTV). Imaginemos la escena: primer Jesús está envuelto en todo el júbilo y el gozo de la gente por su presencia en la tierra y un instante después, al tener de frente a la ciudad, Jesús comenzó a llorar por la misma. ¡Qué cambio tan drástico de emociones! ¿Qué nos revela esto? El corazón de Cristo, sensible ante la gratitud de la gente pero también ante el dolor que se aproximaba a Jerusalén más adelante. Básicamente los versículos 43 al 44 contienen una profecía sobre la futura destrucción de Jerusalén por parte de las legiones romanas del general Tito en el año 70 d.C., donde literalmente se cumpliría lo que Jesús afirmó: los enemigos levantaron un muro, se estableció un sitio contra la ciudad, los judíos fueron derribados y las murallas y el templo mismo fueron destruidos, piedra por piedra. ¿La razón para semejante tragedia? “porque no reconociste el tiempo en que Dios vino a salvarte.” (Lc 19.44) o “porque no reconociste el momento en que Dios vino a visitarte.” (DHH-LA) o “porque no aceptaste tu oportunidad de salvación” (NTV). Jerusalén sufriría las consecuencias de haber rechazado al Hijo de Dios y haberle dado muerte, rechazando así también su oportunidad de salvación y la gracia que Dios les estaba mostrando. ¡No es cualquier cosa para Dios rechazar su gracia y las oportunidades que nos brinda para acercarnos a Él y arrepentirnos!
  2. En Juan 12.20-36 la Biblia nos dice que hubo un evento que motivó que Jesús confirmara que el tiempo para su glorificación ya había comenzado: la visita de unos “griegos” (v. 20) que lo querían entrevistar. Por la reacción de Jesús podemos comprender que el pasaje no se refiere a judíos de la diáspora (judíos que vivían fuera de Palestina en el mundo helenizado y que también eran llamados “griegos”), sino que realmente se trataba de extranjeros completamente gentiles pero simpatizantes del judaísmo y que habían ido a participar en las fiestas judías tan importantes de la época (como lo confirma el Holman New Testament Commentary: John, de Broadman & Holman Publishers). Eso motivo a que Jesús comentara las siguientes enseñanzas importantes: a) el principio universal de que se requiere que el grano de trigo muera para producir mucho fruto, justo así como él tendría que morir y entonces produciría mucho fruto; b) la angustia que lo estaba invadiendo pero también su convicción de negarse a sí mismo y cumplir la misión que su Padre le encargó; c) el anuncio de que Satanás estaba siendo juzgado por Dios y que el sacrificio de Cristo realmente representaba la victoria de Dios sobre el mal: d) el anuncio de la forma en que moriría (metafóricamente explicado, “cuando sea levantado de la tierra”); y e) la recomendación que Jesús les dio de aprovechar la luz mientras todavía la tenían. ¿Por qué se desató toda esta enseñanza por la visita de unos extrajeros? Porque Jesús sabía que su sacrificio no sería solamente por los judíos, sino por toda la humanidad, para darnos a todos nosotros la oportunidad de conocer a Dios y establecer una relación con Él. Esos griegos nos representaban a cada uno de nosotros, los creyentes que no somos judíos, y su deseo de acercarse a Cristo era completamente significativo en el contexto de la salvación futura a toda la humanidad que él estaría ofreciendo a través de su sacrificio.

Conclusiones:

    1. Apreciemos la forma como los evangelios se complementan y nos ayudan a obtener una perspectiva más completa de los mismos eventos en la vida de Cristo. Aunque cada uno fue escrito en diferentes años, Dios se encargó de cuidar que más y más detalles fueran revelados para nuestro beneficio en varias de las historias. ¡Apreciemos la inspiración divina de las Escrituras!
    2. Estemos conscientes de la triste realidad del corazón humano: podemos aparentar una cosa con la boca pero tener otra en nuestro corazón, completamente contraria y corrupta además. Tengamos cuidado de no caer en el estado espiritual en que se encontraba Judas, que quería dar una apariencia de espiritualidad y justicia pero en el interior tenía malas intenciones.
    3. Dediquemos tiempos especiales con Dios solamente para expresar gozo, alegría y gratitud por las grandes cosas que Dios ha hecho por nosotros. Así como aquellos judíos levantaron públicamente a Jesús en la entrada triunfal, así vayamos delante de Dios a exaltar su nombre y el nombre de nuestro Señor, por todo lo que han hecho por nosotros.
    4. Tengamos cuidado con rechazar a Cristo y las oportunidades que él nos presenta para acercarse a nosotros. El rechazo a Dios tarde o temprano tiene consecuencias fuertes en nuestras vidas, ¡aprendamos de lo que les pasó a los judíos!
    5. Apreciemos también el hecho de que Jesús, mientras avanzaba hacia Jerusalén y justo cuando ya estaba por comenzar su pasión, estaba pensando no solo en los judíos y en la ciudad de Jerusalén, ¡sino en todos nosotros también! Realmente él nos llevaba en su corazón a cada paso que daba rumbo a su sufrimiento. ¿Llevamos así a Jesús en nuestro corazón en cada paso que damos durante el día?
Veamos un fragmento de la serie The Bible con el evento de la entrada triunfal en Jerusalén (reproducir del 00:00 al 04:00).


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