Día 71

LEVÍTICO 19.

El capítulo 19 trata con el concepto de santidad en términos prácticos para la vida diaria de la comunidad de Israel, especialmente en cuanto a las relaciones “unos a otros”. Los principios contenidos en este capítulo son completamente aplicables a nuestros tiempos.

En los primeros 2 versículos del capítulo 19, y a manera de introducción a las reglamentaciones siguientes, Dios explica a Israel la razón de exigir un estilo de vida tan diferente y elevado en comparación con los pueblos paganos que los rodeaban, “Sé santo porque yo, el SEÑOR tu Dios, soy santo”. ¿Exactamente qué significa ser “santo”? De acuerdo al Diccionario Strong de palabras originales del Antiguo y Nuevo Testamentos, de Editorial Caribe, la palabra hebrea para “santo” es ?????? (cadósh), que significa “sagrado, consagrado, dedicado santo”.

De acuerdo al Nuevo Diccionario de la Biblia, de Editorial Unilit, la cualidad de “santo” en Dios apunta a su perfección, majestad y oposición a todo pecado, es una referencia a su naturaleza intrínseca y después a su carácter ético. Cuando se aplica a los hombres, es diferente, no se trata ahora de un santidad emanada de uno mismo, sino derivada precisamente de Dios. Y ser “santo” para un ser humano implica que la persona ha sido “separada” para Dios. Eso significa “santificar”: separar algo o alguien para un uso. Y como dice literalmente este diccionario bíblico, “Lo que hace santa a una persona o cosa no es la simple separación del resto de los seres humanos o del mundo, sino su dedicación a la persona y el servicio de Dios.”

¿Qué significaba ser “santo” entonces en la vida cotidiana de un israelita que necesitaba convivir con el resto de sus paisanos? Veamos algunos aspectos de lo que Dios considera verdadera “santidad” en las relaciones “unos a otros”:

  1. Respeto a los padres y respeto al día de descanso (v. 3). El llamado a que cada israelita “tenga gran respeto por su madre y su padre” o “temerá a su madre y a su padre” (BTX) o “ha de reverenciar a su madre y su padre” (NBLH). Ser santo es tratar con respeto y dignidad a nuestros padres. Hijos cristianos irrespestuosos a los padres no reflejan santidad. En este mundo donde el respeto a los padres se pierde cada día más, los creyentes debemos brillar haciendo una diferencia por nuestra consagración a Dios.
  2. No entregarse a la idolatría (v. 4). “No pongas tu confianza en ídolos”. Reflejar santidad en la vida diaria era y sigue siendo no perder nuestra confianza en Dios para ponerla en los ídolos falsos, que en aquel tiempo eran literalmente figuras de piedra u otro material a quienes les rendían culto, pero en nuestros tiempos pueden ser el dinero, el materialismo, la preparación académica, un sistema político, una persona, etc. Ser santo es mantener nuestra confianza y devoción a Dios y no entregarnos a confiar en otras cosas como si fueran nuestro dios.
  3. Ofrecer los sacrificios de la manera en que Dios pedía (v. 5-8). Para Dios era muy importante que los israelitas siguieran al pie de la letra las reglamentaciones que Él había dejado con respecto a los sacrificios y ofrendas. No hacerlo significaba desobediencia y menosprecio por su santidad y no sería tolerada.
  4. Considerar a los pobres y a los discapacitados (v. 9 – 10, 14). Ser santo era dejar a propósito zonas de cosecha sin recoger precisamente para que los pobres pudieran tomarlas. Ser santo hoy es considerar continuamente cómo ayudar a alguna persona necesitada a nuestro alrededor, sin condicionar la ayuda, solo hacerlo porque Dios lo pide. También el v. 14 llama a la gente a no maltratar a ningún sordo ni ciego porque “tendrás temor de tu Dios” (BTX). Tener temor a Dios implica no maltratar ni burlarse de los discapacitados.
  5. No robarse ni engañarse ni estafarse unos a otros (v. 11). Está bastante claro, ser santo es de ninguna manera permitirnos este tipo de conductas hacia nuestro prójimo, sea o no creyente. El engaño, el robo y la estafa son conductas propias de personas que pertenecen a la oscuridad espiritual, no de personas santas, consagradas a Dios.
  6. No jurar en falso con el nombre de Dios (v. 12). ¿Qué significaba exactamente esto? De acuerdo al Word Biblical Commentary, Volume 4: Leviticus, de Word Incorporated, esta conducta referida tenía que ver cuando personas estaban mintiendo deliberadamente y para respaldar su mentira juraban de manera formal en nombre de Dios. Cuando una persona miente bajo una promesa en el nombre de Dios lo está profanando porque es una agresión directa contra la santidad de Dios, que no miente jamás. Un cristiano moderno jamás debe incluir en su vocabulario la tan famosa expresión popular “-Lo juro por Dios”, no necesitamos hacerlo y si no estamos siendo honestos o seguros de lo que estamos diciendo, podemos ofender gravemente a Dios.
  7. Pagar de forma justa y puntual el salario o el pago a las personas contratadas para un servicio (v. 13). Ser santo implica que si tenemos empleados trabajando para nosotros o si contratamos a una persona para brindar un servicio, necesitamos pagarle el monto acordado y en el tiempo acordado. No hacerlo a los ojos de Dios es defraudar, extorsionar, robar, oprimir o explotar (de acuerdo a las diferentes traducciones) a nuestro prójimo. Igualmente el retener la paga justa al prójimo es un pecado a los ojos de Dios. Es tan común que en el mundo de los negocios y el mundo laboral en la actualidad muchas personas quedan mal al pagar un servicio, o retrasan a propósito el pago para poner a trabajar ese dinero más tiempo y ganar intereses a costa del pago de otras personas. ¡Ningún cristiano verdadero debe comportarse de esa manera! Dios nos llamó a ser santos en los negocios y el trabajo también.
  8. No mostrar favoritismos de ninguna clase al juzgar (v. 15). El versículo llama específicamente a no torcer la justicia para “al favorecer al pobre ni al ser parcial con el rico y poderoso”. ¡Qué interesante que no dice lo contrario! Es decir, no favorecer al rico y ser parcial con el pobre. Ser santo implica no ser sentimental al momento de juzgar a alguien. Y con esto no me refiero a ser cruel, sino a no dejarnos llevar por ideas humanistas de ver al pobre siempre como víctima y al rico como victimario. Si hay que juzgar a uno o al otro, el juicio debe ser hecho con rectitud y no permitir que tendencias o favoritismos o gustos personales entren en juego; de lo contrario estaríamos pecando. Muchas veces en el cristianismo moderno hay más prejuicios de los creyentes necesitados hacia los creyentes con más capacidad económica que al revés. Ambos extremos son pecado, por eso, seamos santos como Dios es santo.
  9. No difamar ni poner en riesgo al prójimo (v. 16). Ser santo es no correr chismes ni difamaciones sobre otras personas con el riesgo incluso de poner en peligro la integridad física, emocional o familiar de esa persona. Debemos ser santos con la boca también, especialmente cuando se trata de difundir algún asunto sobre nuestro prójimo.
  10. No fomentar odios ni buscar venganza ni guardar rencor contra el prójimo (v. 17-18). “No aborrecerás en tu corazón a tu hermano” (BTX), “No alimentes odios secretos contra tu hermano” (NVI). ¿Odios secretos contra un hermano? ¿Por qué alguien guardaría odio en su corazón contra otro miembro del pueblo de Dios? La clave está en la mitad del v. 17: “sino reprende con franqueza a tu prójimo para que no sufras las consecuencias de su pecado” (NVI). El odio, el rencor y el deseo de venganza entre miembros del pueblo de Dios parten normalmente de alguna ofensa que no fue tratada de forma directa o no fue arreglada de forma espiritual. Por eso Dios dice que en lugar de odiar, mejor ve y confronta a tu hermano y repréndelo por su pecado. Esto me recuerda inmediatamente Mt 18.15 y Gal 6.1-2. La clave para no llegar al odio ni rencor contra otros creyentes era y seguirá siendo tratar directamente el asunto con ellos y ayudarlos a arrepentirse si pecaron contra nosotros, no hay otra forma posible para terminar bien.
  11. Respetar el orden natural de las cosas (v. 19). Este mandato tiene que ver probablemente con un respeto por el orden ya establecido en la naturaleza de cómo son las cosas, por eso la prohibición de cruzar animales de diferentes especies o la mezcla de semillas. Dios sabe por qué la naturaleza funciona como funciona y ser santos implica respetar su plan y no alterarlo para nuestros fines egoístas.
  12. No participar de rituales paganos por causa de los muertos (v. 27 – 28): De acuerdo a la Biblia de Estudio Apologética, los pueblos paganos de la época practicaban el corte de cabello, las heridas en el cuerpo y los tatuajes en el mismo en tiempos de luto por sus muertos. De ninguna manera se esperaba que los israelitas siguieran esas prácticas. Esto no quiere decir que podemos aplicar este versículo de forma completa a quienes se tatúan en el cuerpo en el tiempo moderno. Los motivos son completamente distintos para los tatuajes hoy, no tienen un contexto de paganismo, sino estético. Sin embargo, los tatuajes tienen otras complicaciones sociales y familiares que  un cristiano no necesita y podría afectar su testimonio, pero esto depende de cada cultura local.
  13. No consultar espiritistas ni médiums (v. 31). Cualquier forma de ocultismo es un pecado y no refleja de ninguna manera la santidad de Dios. Ser santos es apartarnos de toda forma de ocultismo.
  14. Respetar a las personas mayores y de la tercera edad (v. 32). “Ponte de pie en la presencia de los ancianos y muestra respeto por las personas de edad”. La razón es “Teme a tu Dios”. Ser santo es respetar y tomar en cuenta a la gente mayor.
  15. No usar medidas falsas de ningún tipo (v. 35). Especialmente si estaban vendiendo algo al prójimo, no engañarlo usando medidas falsas, vendiendo menos peso del debido y cobrando más. Este tipo de acciones no relfejan santidad, no van de acuerdo al carácter de Dios, porque Él jamás nos tratará a sí a nosotros cuando nos promete algo. Ser santo es ser íntegro en cómo hacemos negocios, tratos o ventas.

Conclusiones:

Recuerdo hace años platicando con un cristiano con un trasfondo muy religioso que me argumentaba que nuestra iglesia local no veía santidad. Yo le preguntaba “-¿a qué te refieres exactamente? ¿Qué significa ser santo para tí?” Y su respuesta apuntaba más a cuestiones de formatos del servicio dominical o cuestiones de reglas religiosas. Después de estudiar Levítico 19, podemos comprender que la santidad se refleja más bien en los detalles de la vida diaria, en cómo tratamos a nuestro prójimo, en cómo hacemos negocios, en cómo usamos la boca para hablar del prójimo, en qué guardamos en el corazón con respecto a nuestro prójimo, en cómo arreglamos los conflictos con nuestro prójimo especialmente si es un creyente, en cuánto respeto mostramos por nuestro prójimo. Vivir en santidad va ligado 100% a la idea bíblica de las relaciones unos a otros. ¿Por qué ? Pues porque la santidad se demuestra precisamente en las relaciones con otras personas, no es algo abstracto, teórico o intelectual. Nadie puede ser “santo” a los ojos de Dios y vivir en maltrato, falta de respeto, actitudes groseras, orgullos, agresión, calumnias, abusos, engaños y más hacia su prójimo.

¿En qué piensas después de este análisis? ¿Cómo están tus relaciones “unos a otros” dentro de la iglesia? ¿Cómo están tus relaciones con las personas fuera de la iglesia, a tu alrededor? ¿Estás reflejando santidad en las mismas o no haces diferencia alguna con respecto a cómo es el mundo sin Dios? Recuerda el mandato principal de este capítulo, “Sé santo porque yo, el SEÑOR tu Dios, soy santo”.


16 Responses to “Día 71”

  1. arturo dice:

    Gracias por esta gran explicación del capítulo 19; todos debemos aplicarlas en nuestra vida diaria y terminar con tantos problemas que existen hoy en día en la iglesia. Te agradezco tu entrega y esfuerzo a la misión de la enseñanza. Saludos.

  2. Yliana Santana dice:

    Buenos Dias
    Arturo
    La Iglesia de Cristo de Puerto Rico quiere darte las mas expresivas gracias por esta herramienta espiritual tan valiosa que ustedes han puesto al alcance de tantos hermanos.
    Estamos las mujeres estudiando Levitico con enfoque en la santidad y esta siendo super efectivo para nuestros corazones.
    …Que Dios, que da esperanza, los llene de alegría y paz a ustedes que tienen fe en él, y les dé abundante esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15.13
    Mil gracias

  3. Vero Romano dice:

    Hola Arturo
    Muchas gracias por este devocional. Me ayuda mucho saber específicamente a que se refiere Dios cuando se habla de santidad, que no es una cuestión de religiosidad. El reto es que como discípulos nos distingamos por tener un estilo de vida como tal.
    Muchos saludos

  4. Hiram Anderson dice:

    Excelente comentario, ya alguna vez me he topado con personas que al invitarlas a la Iglesia preguntan “en tu iglesia hay santidad” y lo que ellos argumentan es “¿no bailan, ni cantan musica del mundo?” para ellos eso es santidad, pero el argumento que nos presentas deja en claro lo que para Dios es santidad, muchas gracias.

  5. Sandra Duarte dice:

    Gracias! esta clara la conducta que Dios espera de su pueblo “santo”, podemos engañarnos pensando que en nuestra sociedad y aùn en nuestra iglesia se han perdido algunos valores (como el de no respetar a los mayores, solo por ejemplo de lo que he llegado a ver), pero esta mas que claro que es una cuestion mucho mas importante que se refiere a nuestra santidad y la santidad de nuestros hijos la cual debemos cuidar por su propio bien y el nuestro delante de Dios.

  6. Minelia M.H. dice:

    Este capitulo refleja sin duda la dirección especifica que Dios brinda a sus hijos;cada vez que conozco algo de Dios me maravillo más de El.Nos lleva de la mano en cada área para que imitemos su santidad a través de las relaciones que es una de las cosas que más reta.Muchas gracias por éste excelente estudio.

  7. rocio rodrigues dice:

    Muchas gracias hermano por tu tiempo, y tus ensenanzas.

  8. itza chavez dice:

    Hola Arturo:
    Muchas gracias por tu trabajo, si creo plenamente,
    que en la iglesia debemos de orar fervorosamente por santidad en nuestras vidas, ya que la expectativa de Dios es muy elevada y nuestros corazones necesitan ser urgentes en esta area y edificar la iglesia en cada una de sus areas hay un largo camino por recorrer y quiero comenzar cada dia sirviendo de esta manera.
    Muchas gracias.

  9. Vicky dice:

    Wow muchas gracias muy constructivo toda una lista sobre como comportarnos, me ayudo y reflexionar y saber exactamente lo que es la santidad. Gracias Arturo DTB

  10. Veronica Botello dice:

    Hola Arturo:
    Quiero compartirte algo, cuando termine de leer este devocional en el mes de enero me dí cuenta que valioso sería poder leerlo junto con mi hijo Sain el más pequeño de 12 años, porque podía ajustar los tiempos y hacerlo por las mañanas antes de que se fuera a la escuela y yo al trabajo. Entonces decidía volver a empezar el devocional pero con él, y el día de hoy nos hemos emparejado, cada mañana el solito prende la computadora busca el devocional y la biblia en línea y juntos leemos, comentamos y hace una pequeña oración por lo que aprendió. No hay forma de agradecer lo que Dios a través de estos estudios van
    a dar fruto en mi hijo el día de mañana. Solo darle la gloria hoy y siempre. Nuevamente gracias por decirle SI a Dios para que te utilice en sus planes, que van más allá de lo que todos nos podemos imaginar.

  11. blanca dice:

    Gracias poor el devocional es cierto si que el ser religioso nos lleva a otra respectiva forma deber las cosas por que el ser santos implica vambiar un estilo de vida que antes llevabamos pero ahora hacerlo para DIOS pero con quien reflejar esto sino con nuestras amistades dentro y fuera de la iglesia familia vecinos y todo se humnano ahi relejamos la santidad que DIOS nos dice que amemos a nuestro projimo.

  12. BETTY dice:

    “algo que traspaso mi corazon como una espada de dos filos es donde Dios hablo de no fomentar rencor y que esto es el resultado de no reprender con franqueza el pecado de los hermanos (es decir de forma directa y espiritual)” tengo que trabajar en esta area. Gracias por que Dios siempre nos enseña, corrige, reprende y educa.
    una pregunta: ¿donde puedo encontrar mas escrituras o informacion que hablen acerca de los tatuajes, es decir donde estos pasan solo de ser esteticos a acerme sentir alabado e importante por tenerlos?
    gracias

  13. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Arturo muchas gracias, ya es redundar decir que es sorprendente el inmenso amor del Señor, más redundar es lo más adecuado cuando vamos comprobando como el Señor no deja ningún detalle sin aclarar, no deja ningún cabo suelto, no deja nada a la interpretación personal o a la imaginación.
    El tener claro la connotación de ser santo nos anima a tener profundamente enraizada tal conviccion, basta con seguir las instrucciones, desear imitar al Señor, desear serle fiel, desear ser luz, y asi mucho más y todo ello solo sera posible si somos realmente santos y lo mejor, esta super claro como ser santo.
    Gracias Arturo por la simpleza con que explicas, por la claridad con que enseñas, este don que el Señor te dio a mi parecer lo utilizas muy bien, obvio todo que siempre gracias al Señor.
    Un abrazo

  14. Monica Loaeza dice:

    Saludos. Dejé un tiempo estos devocionales y ahora que los he retomado me siento muy agradecida porque siguen a la mano. Gracias por ello. También quiero agradecer por la enseñanza clara y sencilla de estos capítulos (para ponerme al corriente, leo lo de 2 o 3 días cada vez).
    Me ha ayudado mucho este desglose de lo que implica una conducta santa, separada para servir a Dios. El ser considerado con los necesitados y discapacitados no es sólo ser amable o decente, es un servicio a Dios. No oigo bien de mi lado izquierdo y sé que puede ser desesperante o molesto para otros, pero agradezco que en el Reino (y también en mi hijo y familia) he sido apoyada en esto. Lo voy a agradecer más.
    Creo importante compartir con mis discípulas y el sector (solteros) el respeto debido a nuestros “grandes hermanos grandes”, me parece que sería muy especial que fuera algo muy evidente en la Iglesia.
    Gracias a Dios por tu servicio, hermano.

  15. Javier Tizcareño dice:

    Muy bueno, me ayudo mucho a entender lo que significa vivir en satidad en la actualidad

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.