Día 431

Continuando con nuestro estudio cronológico del Nuevo Testamento, hoy estudiaremos el libro de Filemón, que también está considerada dentro de las cartas escritas por el apóstol Pablo desde la prisión en Roma, en el año 60 d.C. Aprendamos hoy varias lecciones que Pablo nos dejó en esta carta.

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE FILEMÓN.

Veamos un poco de información de contexto del libro, de acuerdo con The New Bible Commentary, de Inter-Varsity Press:
  1. Aunque esta carta constituye la más corta de las cartas de Pablo y está más enfocada a cuestiones personales, no deja de ser un testimonio importante del trabajo misionero del apóstol y también un substituto de la presencia personal del apóstol en aquella iglesia.
  2. Según Filemón 1, la carta está dirigida a Filemón pero también a Apia (que pudo haber sido su esposa), Arquipo (que se cree que pudo haber sido el hijo de Filemón y Apia), y en general a toda la iglesia que se reunía en casa de Filemón.
  3. El tema de la carta es el regreso de un antiguo esclavo llamado Onésimo a su antiguo amo, en este caso, Filemón. Es posible que Filemón se encontraba en la ciudad de Colosas, ya que Colosenses 4.9 dice, “Va con Onésimo, querido y fiel hermano, que es uno de ustedes.” Así que además de la carta general a toda la iglesia, Pablo se vio en la necesidad de enviar una carta personal a Filemón, quien al parecer estaba a cargo de una de las iglesias-casa que componían el total de la iglesia en Colosas.
  4. En cuanto al tema de la esclavitud, ningún escritor del NT comentó algo sobre su origen o su abolición. Más bien, los pocos comentarios que se hicieron en algunas cartas se refieren a la transformación de las relaciones humanas dentro de ese sistema, sin que se sugiera una terminación total de la misma. De hecho, en base a las menciones específicas del tema en el NT se supone que había cristianos esclavos y también cristianos amos de esclavos. Sin embargo, la influencia directa del cristianismo llevaría tarde o temprano a la terminación de la esclavitud como una práctica aceptada dentro del mundo civilizado.

FILEMÓN 1-25.

Los versículos 4 al 7 nos revelan varias características del corazón y de la fe de Filemón:
  1. Su amor y su fidelidad para con Cristo y para su iglesia eran reconocidas en la iglesia de Colosas. Pablo mismo recibió noticias de ello y se alegró, motivándolo a darle gracias a Dios por la vida de Filemón (v. 4-5). No estamos hablando entonces de cualquier miembro de la iglesia de Colosas, sino de uno muy servicial y dedicado de forma sincera a servir a la iglesia.
  2. Pablo oraba por Filemón de la siguiente manera: “Pido a Dios que el compañerismo que brota de tu fe sea eficaz para la causa de Cristo mediante el reconocimiento de todo lo bueno que compartimos” (v. 6) o “Pido a Dios que pongas en práctica la generosidad que proviene de tu fe a medida que comprendes y vives todo lo bueno que tenemos en Cristo.” (NTV). Los deseos de Pablo para Filemón es que su fe creciera y se desarrollara lo suficiente para que comprendiera la naturaleza del verdadero compañerismo en Cristo y todo lo que se podía lograr a través de ello. Para Pablo era vital que Filemón desarrollara un sentido espiritual de la confraternidad de los discípulos.
  3. Sin embargo, había buenas noticias, ya que de acuerdo al v. 7 Filemón ya había demostrado su amor a la iglesia porque reconfortaba el corazón de los cristianos en Colosas. Así que a pesar de cualquier necesidad que tuviera en esa área, Filemón ya estaba aprendiendo lo que necesitaba para crecer espiritualmente en ese tema.
En cuanto a la situación de Onésimo y la relación de autoridad entre Pablo y Filemón, encontramos lo siguiente en los versículos 8 al 22:
  1. En el v. 8 Pablo dejó claro que tenía la autoridad para ordenarle lo que fuera a cualquier cristiano, sin embargo, él prefería rogar “en el nombre del amor” (v. 9). Es decir, el apóstol prefirió evitar el uso de su autoridad y apelaba al amor fraternal para pedir cualquier cosa a los cristianos. Esto nos habla de las relaciones de amistad y confianza profundas que Pablo tenía para con los cristianos de las iglesias, donde había aprecio mutuo y donde la motivación para hacer las cosas partía del amor y no de la obligación. Además, de acuerdo con el Holman New Testament Commentary: I & II Thessalonians, 1 & II Timothy, Titus, Philemon, de Broadman & Holman Publishers, Pablo siempre apuntaba a las personas a ir más allá incluso del deber moral o de lo que la cultura dictara, sino más bien a apegarse a los altos estándares de Cristo que implicaba hacer todo por amor, no por obligación.
  2. De acuerdo con los v. 11-16, la situación de Onésimo es que anteriormente era esclavo de Filemón pero le fue “inútil” (v. 11) y además se fue y se alejó de su amo, que era Filemón. Pablo lo estaba enviando de regreso a él pero bajo una circunstancia nueva: ahora era un discípulo de Jesús. Por eso, Pablo animó a Filemón a recibirlo “ya no como a esclavo, sino como algo mejor: como a un hermano querido, muy especial para mí, pero mucho más para ti, como persona y como hermano en el Señor.” (Fil 16). Al estar ambos en la misma condición espiritual (Filmeón y Onésimo eran discíupulos de Jesús), su relación debería sufrir una transformación radical y aunque antes uno estaba por encima del otro, ahora debería verse mutuamente como hermanos en Cristo. Para la mentalidad romana de la época, este paso era sin duda un muy difícil de dar, dejar de ver a un ser humano como un esclavo para verlo como un hermano. Pero ese era el estándar cristiano para el tema de la esclavitud.
  3. También podemos apreciar en el v. 14 el respeto con el que Pablo trataba a Filemón, aún para pedirle algo como esto, “Sin embargo, no he querido hacer nada sin tu consentimiento, para que tu favor no sea por obligación sino espontáneo.” Aunque era un apóstol de Jesucristo, nunca utilizó su posición para tratar sin respeto a nadie, al contrario, la humildad y la consideración a los demás fue lo que lo caracterízó en las relaciones con otros cristianos.
  4. En los versículos 17 al 21, Pablo plantea la solución a cualquier problema de relaciones que hubiera entre Filemón y Onésimo. El dijo, “Si te ha perjudicado o te debe algo, cárgalo a mi cuenta.” (v. 18). Es posible que cuando era su esclavo, Onésimo haya huído de la autoridad de Filemón porque le robó algo y se dio a la fuga, lo cual era común entre los esclavos. Posiblemente en su huída conoció a Pablo quien lo convirtió al cristianismo y después Pablo lo manda de regreso para solucionar su relación con Flemón. Sin embargo, el apóstol le recordó a Filemón algo importante: “por no decirte que tú mismo me debes lo que eres” (Fil 19). Aquí encontramos el concepto de la deuda de amor que tenemos los creyentes unos con otros. Filemón le debía mucho a Pablo y ahora este último le pedía un favor a cambio de toda esa ayuda espiritual. En la iglesia cristiana se llegan a formar relaciones profundas de ayuda mutua al grado que existe una deuda de amor del uno para con el otro. La petición de Pablo involucraba que Filemón le perdonara a Onésimo cualquier ofensa o deuda que tenía pendiente y que lo recibiera como hermano en Cristo, ya no como esclavo. Era una petición totalmente cristiana.
Para terminar, el v. 23 menciona que Epafras estaba detenido también junto con Pablo, siendo ambos compañeros de cárcel. Como hablamos anteriormente, Pablo no estuvo solo en su encarcelamiento en Roma, había otros cristianos presos con él y otros que lo apoyaban en sus necesidades y estaban pendientes de él  (“Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis compañeros de trabajo.”).

Conclusiones:

  1. Profundizar en la fe cristiana nos lleva a desarrollar un espíritu de compañerismo fraternal muy importante, el cual permite la construcción de la iglesia cristiana. Por eso es importante que nos fortalezcamos en la fe, porque así tendremos más deseos de involucrarnos más en la vida de iglesia y en la cercanía con nuestros hermanos en la fe.
  2. Siempre será preferible el camino del amor que el camino del autoritarismo. Para todos los que tenemos la responsabilidad de dirigir al pueblo de Dios, ¡recordemos esta gran lección! Construyamos confianza y amistad con los miembros de la iglesia para que la relación que se forme uno con otro sea de respeto, aprecio y gratitud mutuas.
  3. La conversión al cristianismo necesita impactar fuertemente las relaciones interpersonales en la familia, la escuela o los ambientes laborales, especialmente cuando nos rodean otros creyentes. Si tenemos la bendición de tener cristianos en la familia, la escuela o el trabajo, meditemos bien qué tipo de relación hemos construido con ellos.
  4. Las relaciones humanas en el cristianismo deben estar caracterizadas por la práctica amplia del perdón. Si Cristo nos perdonó, también nosotros debemos estar dispuestos a perdonar las ofensas que otros creyentes nos lleguen a causar.
  5. Ser cristiano y ser parte de la iglesia cristiana implica la disposición a construir relaciones profundas con otros creyentes. No podemos intentar vivir el cristianismo en la iglesia manteniendo una actitud egoísta y alejada de las personas.

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