Día 401

HECHOS 12.1-14.26.

La persecución contra los discípulos de Jesús fue tomando cada vez más fuerza pero al mismo tiempo el evangelio continuaba avanzando poderosamente en los corazones tanto de judíos, como de gentiles temerosos de Dios e incluso de gentiles completamente paganos. El día de hoy estudiaremos otro episodio de persecución que generó la muerte del apóstol Santiago, la muerte también del rey Herodes, y el primer viaje misionero de Pablo.
En Hechos 12.1 la Biblia dice, “En ese tiempo el rey Herodes hizo arrestar a algunos de la iglesia con el fin de maltratarlos.” La última mención de Herodes se encuentra en los evangelios, cuando Pilato le envió a Jesús para que lo juzgara y a quien maltrató con burlas y desprecio (Lucas 12.7-12), aunque en realidad no encontró culpa alguna en Jesús que lo hiciera merecedor de la muerte, como Pilato mismo lo aseguró (“Y es claro que tampoco Herodes lo ha juzgado culpable, puesto que nos lo devolvió. Como pueden ver, no ha cometido ningún delito que merezca la muerte”, Lc 23.15). Ahora lo encontramos no solamente organizando una persecución contra los discípulos sino que además Hechos 12.2 dice, “A Jacobo, hermano de Juan, lo mandó matar a espada.” Se atrevió a asesinar a uno de los apóstoles, aunque al mismo Jesús no lo encontró culpable de muerte. Finalmente aquellas palabras de Jesús sobre Juan y su hermano Jacobo se estaban cumpliendo: “—Ustedes beberán de la copa que yo bebo—les respondió Jesús—y pasarán por la prueba del bautismo con el que voy a ser probado” (Mr 10.39). Jesús habló en forma profética sobre la copa del sufrimiento que tanto Juan como Jacobo tendrían que probar. Este era el turno de Jacobo, más adelante Juan tendría su porción también.
¿Por qué Herodes cometió esta injusticia? Tal vez la clave esté en el v. 3, “Al ver que esto agradaba a los judíos, procedió a prender también a Pedro.” Herodes estaba motivado en todo lo que hacía en buscar agradar a la mayoría de los judíos, posiblemente con intereses políticos. Como ya estudiamos sobre este personaje, Herodes era un gobernante obsesionado con el poder y paranoico por los supuestos complots que había en su contra. Su interés por su posición política era una prioridad para él. Motivado por eso precisamente fue demasiado lejos en su búsqueda de la aceptación pública: ¡matar a un apóstol! Al notar que recibía aplausos de los judíos, pues decidió ir por más y mandó arrestar a Pedro con la siguiente intención: “hacerlo comparecer en juicio público después de la Pascua.” (Hch 12.4). Posiblemente le armaría un juicio tendencioso con la muerte de Pedro como consecuencia.
Sin embargo, Dios no permitiría que las malas intenciones de Herodes se llevaran a cabo y a pesar de que Pedro estaba preso “bajo la vigilancia de cuatro grupos de soldados cada uno” (Hch 12.4) y además durmiendo “entre dos soldados, sujeto con dos cadenas” (Hch 12.6) y con guardias vigilando la entrada de la cárcel. Es decir, estaba bajo una máxima seguridad por ser una figura importante para aumentar la popularidad del rey Herodes al día siguiente. Dios envió un ángel para liberar de manera milagrosa a Pedro de las cadenas, de los soldados, de la misma cárcel y hasta dejarlo unas cuadras adelante de la zona de la cárcel. Nada impidió que Pedro saliera, ¡hasta el portón de hierro se abrió solo! (Hch 12.10). También la iglesia hizo su parte para este milagro: “Pero mientras mantenían a Pedro en la cárcel, la iglesia oraba constante y fervientemente a Dios por él.”  (Hch 12.5). Imaginemos el ambiente que había en la iglesia de Jerusalén en ese momento: tristeza por la muerte de Jacobo, miedo porque la persecución había llegado muy lejos, angustia por Pedro y lo que le pudiera pasar. Fue entonces cuando decidieron orar “constante y fervientemente” por él. Definitivamente Dios respondió a sus oraciones liberando milagrosamente a Pedro. Justo cuando más estamos pasando por momentos difíciles es cuando más necesitamos doblar nuestras rodillas para orar a Dios con constancia y perseverancia. Al final, la iglesia recibió a Pedro con mucha alegría y Herodes y su gente quedaron confundidos e incluso mandó matar a los soldados que había dejado cuidando a Pedro, porque nunca pudieron encontrarlo.
Ahora, con respecto a la parte final de Hechos 12, podemos decir lo siguiente:
  1. La casa donde estaban orando los discípulos y a donde llegó Pedro era propiedad de “María, la madre de Juan, apodado Marcos” (Hch 12.12). De acuerdo con el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, de Editorial CLIE, este discípulo llamado Juan y apodado Marcos fue un personaje relevante en la historia de la iglesia del primer siglo, ya que: a) fue el autor del evangelio que lleva su nombre (Marcos), b) era primo de Bernabé (Col 4.10), c) acompañó a Bernabé y a Pablo en el primer viaje misionero pero después los abandonó y regresó a Jerusalén (Hch 13.13), d) por esa razón fue rechazado por Pablo para que lo acompañara en el segundo viaje misionero (Hch 15.38) originando que él y Bernabé tomaran rutas diferentes, e) después parece que se reconciliaron y Pablo lo reconoció como alguien útil para el avance del evangelio (2 Ti 4.11), f) la tradición identifica a Marcos como discípulo del apóstol Pedro (1 P 5.13). Además por la descripción que Lucas hace de la casa de su madre (cabía mucha gente (Hch 12.12), tenía siervos (Hch 12.13)), se supone que tenían una buena situación económica.
  2. La expresión que hizo la iglesia ante la noticia de la sierva con respecto a la llegada de Pedro (“—Debe de ser su ángel.”, Hch 12.15), nos confirma la creencia popular en fantasmas. De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, los hermanos pensaban que la sierva había visto al espíritu de Pedro que seguramente ya habría sido ejecutado.
  3. Hechos 12.17 dice, “—Cuéntenles esto a Jacobo y a los hermanos—les dijo.” ¿A qué Jacobo se refiere si habían asesinado recientemente al apóstol Jacobo, hermano de Juan?  De acuerdo con el The New American Commentary: Acts, de Broadman & Holman Publishers, se refería al hermano mayor de Jesucristo que se llamaba Jacobo, quien se cree que para este punto ya estaba asumiendo el rol de liderazgo principal en la iglesia de Jerusalén, como después lo confirma Hechos 15.13-21 y 21.18. La referencia a contarle a “los hermanos”, posiblemente, de acuerdo a la misma fuente, se refiere a los ancianos de Jerusalén, que junto con Santiago estaban a cargo de dicha iglesia. Recordemos que inicialmente los hermanos de Jesús no creían en él, ni siquiera existe registro bíblico de que hayan estado presentes en la crucifixión y la muerte de Jesús, pero sería la resurrección lo que terminó por convencerlos, especialmente a Santiago, como dice Pablo en 1 Co 15.7, “Luego se apareció a Jacobo, más tarde a todos los apóstoles”.
  4. Hechos 12.20-25 narra la muerte de Herodes. Según el relato, durante un discurso de Herodes ante el pueblo de Tiro y Sidón, la gente comenzó a gritar ” «¡Voz de un dios, no de hombre!»” (Hch 12.22). Dios vio algo entonces en el corazón de Herodes que no le agradó y decidió enviar a un ángel que lo hirió “porque no le había dado la gloria a Dios” (Hch 12.23), y terminó sus días con una terrible enfermedad “comido de gusanos”. De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, las posibilidades de enfermedades van desde la apendicitis, el envenenamiento, hasta una obstrucción intestinal. El historiador judío Josefo también hizo mencion de este incidente. Dios castigó finalmente la tremenda arrogancia de Herodes. El orgullo y la arrogancia siempre nos saldrán caros a largo plazo en nuestra vida.
Ahora, en Hechos 13.1-14.20 encontramos el registro del primer viaje misionero de Pablo. Hechos 13.1-3 nos informa que todo comenzó en la iglesia de Antioquía. Hechos 12.25 nos informa el contexto de este relato: “Cuando Bernabé y Saulo cumplieron su servicio, regresaron de Jerusalén llevando con ellos a Juan, llamado también Marcos.” Recordemos que Bernabé y Saulo habían sido encomendados por la iglesia de Antioquía para llevar una ofrenda de ayuda para la iglesia de Jerusalén (Hch 11.30). Entonces al regresar de esa encomienda regresaron junto con el primo de Bernabé, que era Juan Marcos.
Hechos 13.1 dice “En la iglesia de Antioquía eran profetas y maestros Bernabé; Simeón, apodado el Negro; Lucio de Cirene; Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca; y Saulo.” La mención que hace Lucas de “profetas y maestros” nos da a entender que se refería a cargos o roles de servicio que había en la iglesia. El Nuevo Testamento incluye más referencias a los maestros (1 Co 12.28; Ef 4.11; 1 Ti 1.7, 2.7, 3.2; 2 Ti 1.11, 2.24). Saulo es mencionado dentro de esta lista como uno de los “profetas y maestros”. Si te interesa conocer más sobre el Rol del Maestro, da click en la liga para revisar un estudio profundo sobre el tema.
También podemos mencionar que Dios a través del Espíritu Santo hizo un llamado a la iglesia para enviar a Bernabé y Saulo al viaje misionero (Hch 13.2), esto sucedió “Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor”. Esta es una referencia más de la dirección de Dios que llegaba a la iglesia mientras se celebraban tiempos de oración o de ayuno, como la historia que ya revisamos de Cornelio y Pedro en Hechos 10 (ambos estaban orando cuando Dios les envió un mensaje), o la liberación milagrosa de Pedro mientras la iglesia oraba por él (Hch 12.5). Es un hecho que Dios trabaja mientras practicamos de corazón las disciplinas espirituales de la oración y el ayuno. ¡Grandes cosas pueden pasar como resultado de tiempos profundos de oración!
En cuanto al primer viaje misionero de Pablo, podemos armar la siguiente lista de lugares, referencias bíblicas y eventos principales del mismo, basado en el libro Chronological and Background Charts of the New Testament, de H. Wayne House, Zondervan Publishers:
  1. Chipre (47-48 d.C., Hch 13.1-12). Bernabe y Saulo fueron acompañados por Juan quien los asistió como “ayudante” (Hch 13.5). En ese viaje Saulo castigó a un brujo pagano llamado Barjesús o Elimas por oponerse a que el gobernador romano Sergio Paulo escuchara el evangelio. Al final dicho gobernador fue convertido en discípulo de Jesús. También es en este relato que Lucas le cambió el nombre a Saulo diciendo, “Entonces Saulo, o sea Pablo, lleno del Espíritu Santo” (Hch 13.9). Se cree que Saulo era el nombre como judío y Pablo el nombre como ciudadano romano. A partir de este punto en el Nuevo Testamento se utiliza el nombre de Pablo para referirse al apóstol Saulo.
  2. Perge de Panfilia (48-49 d.C., Hch 13.13). Un evento relevante en este lugar es que Juan Marcos se separó de Bernabé y de Saulo y regresó a Jerusalén. Se desconocen las razones para este abandono de la misión, pero como estudiaremos más adelante, para Pablo esa acción representó un serio obstáculo para aceptar que Juan Marcos volviera acompañarlo en la misión.
  3. Antioquía de Pisidia (misma fecha, Hch 13.14-52).  Esta es otra ciudad diferente a Antioquía de Siria, desde donde fueron enviados Pablo y Bernabé para su primer viaje misionero. Ellos iniciaron su estrategia misionera de predicar primero en las sinagogas judías y después irse hacia los gentiles de la zona. Fue justo en una sinagoga donde Pablo pronunció un profundo discurso sobre el plan de Dios para Israel y para el resto de la humanidad a través de Jesús (Hch 13.16-41). Repasó un poco de la historia principal de Israel y aclaró que los antiguos profetas apuntaban hacia Jesús, quien ya había venido y lo habían matado los judíos, pero medio de quien “se les anuncia a ustedes el perdón de los pecados” (Hch 13.38). Durante el mismo mencionó Salmos 2.7, Isaías 55.3, Salmos 16.10 y Habacuc 1.5. El resultado de su predicación fue que “muchos judíos y prosélitos fieles” (Hch 13.43) siguieron a Pablo. Pero después los judíos que no creyeron se opusieron a Pablo y a Bernabé y generaron una persecución que generó que fueran expulsados de la zona, no sin antes haber logrado muchas conversiones tanto de judíos como de gentiles, quienes “quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.” (Hch 13.52).
  4. Iconio (misma fecha, Hch 14.1-5). Comenzando de nuevo a partir de una sinagoga judía, Pablo y Bernabé predicaron el mensaje y lograron que creyera “una multitud de judíos y de griegos” (Hch 14.1). Tan grande fue el éxito de la misión que la ciudad quedó dividida entre quienes estaban a favor de los judíos y otros a favor de los gentiles. Al final, otro complot ahora de judíos y gentiles logró que los apóstoles huyeran de la región.
  5. Listra (misma fecha, Hch 14.6-20). Lo que inició de forma muy positiva con la sanación de un hombre lisiado de nacimiento (Hch 14.6), terminó con el pueblo pagano identificando a Pablo y Bernabé con dioses paganos (Hermes y Zeus), a quienes ofrecieron sacrificios. Los apóstoles (refiriéndose a Bernabé y Pablo) rechazaron tales sacrificios aclarando que Dios ya no quería que las naciones siguieran sus caminos paganos y mejor que lo conocieran a Él. Al final, otros judíos de Antioquía e Iconio alborotaron a la multitud quienes terminaron apedreando a Pablo hasta el punto que pensaron que estaba muerto, pero sobrevivió y los discípulos del lugar lo ayudaron.
  6. Derbe (misma fecha, Hch 14.20-21). Los apóstoles predicaron el evangelio en esa ciudad y lograron hacer muchos discípulos. No hay regiustro de persecución alguna.
  7. Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia (Hch 14.21-23). En su ruta de regreso hacia la ciudad que los vio partir (Antioquía), los apóstoles pasaron por aquellas ciudades donde habían iniciado iglesias para fortalecerlos y animarlos a la perseverancia enmedio de las dificultades que tendrían que pasar (como ellos mismos ya lo estaban experimentando). Además la Biblia registra que en cada iglesia “nombraron ancianos y, con oración y ayuno, los encomendaron al Señor, en quien habían creído.” (Hch 14.23). Siguiendo el modelo de la sinagoga judía, los apóstoles se aseguraron de nombrar discípulos que fueran reconocidosc como “ancianos”. Ya la iglesia de Jerusalén contaba con esta figura de liderazgo, como lo comprueba Hechos 11.30, “Así lo hicieron, mandando su ofrenda a los ancianos por medio de Bernabé y de Saulo.” De acuerdo con el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, de Editorial CLIE, la función de un anciano (en base a los textos biblicos correspondientes) era supervisar las iglesias locales, ocuparse del estado espiritual de las mismas, ejercer la disciplina en los casos necesarios, enseñar, y gobernar.
  8. Panfilia, Perge y Atalía (misma fecha, Hch 14.24-25). Aprovecharon el viaje para predicar en Perge.
  9. Antioquía de Siria (misma fecha, Hch 14.26-28). Al regresar a la iglesia que los había enviado, los apóstoles hicieron un reporte extenso de todo lo que habían experimentado durante la misión y del éxito obtenido, haciendo énfasis en cómo Dios “había abierto la puerta de la fe a los gentiles” (Hch 14.27). Después de ese viaje, ellos “se quedaron allí mucho tiempo con los discípulos” (Hch 14.28). El viaje había durado casi 3 años y seguramente estaban agotados, pero Dios les había bendecido en gran manera y mucha gente de origen pagano y también judíos habían aceptado la fe cristiana.
Una última nota importantes es un comentario con respecto a Hechos 14.14, “Al enterarse de esto los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron las vestiduras y se lanzaron por entre la multitud, gritando:”. Podemos notar que Lucas utiliza la palabra “apóstoles” para referirse tanto a Pablo como a Bernabé. Sabemos que Pablo era un apóstol de Jesucristo quien lo designó para tal cargo. ¿Pero qué pasa con Bernabé? ¿En qué momento fue considerado también un apóstol? La palabra griega  ἀπόστολος apóstolos significa, de acuerdo con el Diccionario Strong de Palabras Originales del Antiguo y Nuevo Testamento (editorial Caribe), “delegado… apóstol, enviado… mensajero”. Aunque en los evangelios se utilizó principalmente para referirse a los 12 apóstoles de Jesucristo, a partir de Hechos la palabra se utiliza en una forma más general para referirse a aquellos que habían sido enviados en misiones o encargos especiales, como en el caso de Pablo y Bernabé que fueron enviados a una misión evangelizadora. Esto no quiere decir que cualquiera puede ser llamado “apóstol de Jesucristo”, pero sí significa que en las cartas del Nuevo Testamento este término se utiliza para referirse tanto a los primeros como a otros discípulos que a quienes se les encargó una misión especial.
Veamos un mapa del primer viaje misionero de Pablo, de acuerdo con el sitio www.iglesia-del-este.com.
Primer Viaje Pablo

Conclusiones:

  1. Nunca son en vano los tiempos especiales de oración y de ayuno que ofrecemos a Dios por alguna necesidad específica. Él siempre responde a los mismos de diferentes maneras. Así como en los tiempos de la iglesia primitiva sucedieron grandes cosas como resultado de esos tiempos, también en la iglesia cristiana moderna puede suceder.
  2. Dios siempre trata con la arrogancia humana en el tiempo y forma que Él así considera. Ningún ser humano arrogante y orgulloso podrá evadir enfrentar un día la justicia divina, tanto en la tierra como en el día del juicio final, por muy poderoso que sea. Mejor aprendamos a ser humildes y hagamos a un lado nuestro orgullo.
  3. Apreciemos el trabajo del Espíritu Santo quien abrió corazones en muchas ciudades paganas para que el evangelio pudiera penetrar y transformar vidas. De la misma manera, Dios sigue trabajando al día de hoy, buscando a todos aquellos que lo están buscando a Él. Los creyentes somos una pieza fundamental para llevar a otras personas a conocer a Cristo, ¡no lo olvidemos!

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