Día 264

SALMOS 1 – 2, 10, 33, 71, 91.

Dentro de nuestro estudio del libro de los Salmos es importante tener en cuenta que, como dice la Biblia Dios Habla Hoy Edición de Estudio, las colecciones parciales de salmos y algunos otros salmos individuales que existían fueron reunidos en un solo conjunto que formó el libro de Salmos, pero antes de que formaran parte de un libro individual, estaban agrupados en distintas colecciones independientes que se formaron en diferentes épocas para responder a necesidades específicas del pueblo de Dios y del culto en Jerusalén. Por eso la Primera Colección de Salmos incluye piezas cronológicamente distanciadas, como los salmos 1 y 2 y los salmos de David que están contenidos en ella.

Veamos algunos aspectos relevantes de los temas que tratan los salmos del estudio de hoy:

  1. La introducción a todo el libro de Salmos (Salmo 1). El tema principal de este salmo es la comparación entre los resultados de una vida de seguir fiel a los mandatos de Dios en contraste con quien decide todo lo contrario. Frases como “Qué alegría” o “¡Cuán bienaventurado es…!” (BTX) o “!Dichoso el hombre…” (NVI) o “Feliz el hombre…”, nos muestran el grado intenso de dicha y felicidad que un ser humano puede alcanzar si “se deleitan en la ley del SEÑOR meditando en ella día y noche.” (Sal 1.2). El resultado a largo plazo es una vida comparada como con un árbol plantado a la orilla de un río que siempre da fruto a su tiempo y que prospera continuamente. De hecho, la promesa específica es: “prosperan en todo lo que hacen” o “¡Todo lo que hace, le sale bien!” (Sal 1.3). Esto no quiere decir que literalmente todo cuanto hagamos los que confiamos en Dios saldrá bien, a veces la vida se pondrá difícil como otras partes de las Escrituras lo confirman, pero sí nos habla de un buen resultado al final. Para la persona que no desea fundamentar su vida en las Escrituras le esperan otro tipo de resultados.
  2. La dedicación del rey que gobernaría Israel (Salmo 2). Este salmo ha sido considerado históricamente como un salmo real que era utilizado para ceremonias de entronización de un nuevo rey. Llama la atención la promesa que hace Dios a este nuevo gobernante: “El rey proclama el decreto del SEÑOR: «El SEÑOR me dijo: “Tú eres mi hijo. Hoy he llegado a ser tu Padre.” (Sal 2.7). Esto se decía porque de acuerdo con la pomesa de 2 Samuel 7.14, “Yo seré su padre, y él será mi hijo. Así que, cuando haga lo malo, lo castigaré con varas y azotes, como lo haría un padre.”, los descendientes del rey David que ocuparan el trono tendrían el privilegio de ser considerados “hijos de Dios” por adopción. También este pasaje fue utilizado como profecía mesiánica, tal como Hechos 13.33 y Hebreos 1.5 lo confirman. De nueva cuenta encontramos un salmo que fue escrito para una necesidad específica del momento, pero que por inspiración divina, contenía un mensaje que iba más allá de su tiempo y apuntaba hacia Jesucristo.
  3. La queja de un hombre fiel a Dios en contra de la maldad que lo rodeaba (Salmo 10). El salmo es una oración que comienza con una queja hacia Dios: “Oh SEÑOR, ¿por qué permaneces tan distante? ¿Por qué te escondes cuando estoy en apuros?” (Sal 10.1). A partir de ese punto, el autor comienza una descripción de lo que él llama “los malvados” (Sal 10.2) o el “impío” (BTX) o “los orgullosos” (BJL). ¿Cuáles son las características de este tipo de personas, de acuerdo al autor? a) la arrogancia con la que llevan a cabo sus maldades (v. 2) y que se jactan de lo que hacen (v. 3. BTX), b) un orgullo muy grande que les impide buscar a Dios (v. 4) y que se refleja en sus pensamientos y su estilo de vida que transmite una creencia de que Dios “está muerto” (v 4) o incluso  “No hay Dios.” (NBLH), c) están muy confiados en que no habrá consecuencias nunca de sus actos con pensamientos como “«¡Jamás nos sucederá algo malo! ¡Estaremos para siempre sin problemas!».” (v. 6), d) lo que sale de su boca evidencía su maldad (“maldiciones” o “insultos”, “mentiras” y “engaños”, “amenazas”, “maldad y violencia”), e) siempre andan buscando a gente inocente para dañar (v. 8 – 10), y f) creen firmemente que Dios no los mira y que no ve nada de o que hacen (v. 11). A pesar de estar rodeado de gente malvada, el salmista termina depositando su confianza en Dios y no en su propia justicia o venganza al decir, “Pero tú ves los problemas y el dolor que causan; lo tomas en cuenta y los castigas.” (v. 14). Si meditamos en este tema es bastante triste reconocer que hay muchas personas que seguramente conocemos y que encajan perfectamente en alguna o todas las características que mencionamos. Su necesidad de Dios es evidente. Recordemos que uno de los primeros síntomas de una persona alejada del conocimiento de Dios es su boca, como dijera Jesús en Mateo 15.18–19 (DHH-LA), “18Pero lo que sale de la boca viene del interior del hombre; y eso es lo que lo hace impuro. 19Porque del interior del hombre salen los malos pensamientos, los asesinatos, el adulterio, la inmoralidad sexual, los robos, las mentiras y los insultos.”
  4. La confianza en Dios que necesitamos desarrollar (Salmos 33, 71, 91). Varios puntos relacionados con la confianza total en Dios se mencionan aquí y de los cuales podemos llevarnos grandes lecciones: a) la veracidad y confiabilidad de la Palabra de Dios (Sal 33.4) en la cual podemos creer con toda tranquilidad, b) es imposible que los planes de Dios se frustren (Sal 33.11) por lo tanto son confiables, c) Dios es digno de toda nuestra confianza porque Él fue quien nos hizo y quien creó nuestros corazones y los conoce (Sal 33.13-17), d) nuestro corazón responde con alegría y con esperanza cuando decidimos poner nuestra confianza en Dios (Sal 33.20-22), e) hay grandes recompensas en enseñar a nuestros hijos desde pequeños a confiar en Dios (Sal 71.5-6, 17), f) Dios nos da las fuerzas para que nuestras vidas sean ejemplares para muchos (Sal 71.7), g) Dios no nos desecha cuando estamos en la vejez (Sal 71.18), h) cuando nos disciplina y permite que suframos “privaciones” por un tiempo es porque seremos restaurados con “mayor honor” en el futuro (Sal 71.20-21), i) nuestras almas encuentran “descanso” si vivimos confiados en Dios (Sal 91.1), j) Dios tiene poder para rescatar de “toda trampa” a quienes confían en Él (Sal 91.3), k) confiar en Dios nos quita nuestros temores a cosas como la enfermedad o las tragedias o los peligros (Sal 91.5-6), l) Dios responderá las oraciones de quienes lo aman y confían en Él (Sal 91.14-16). ¿Necesitas alguna otra razón para decidir confiar en Dios y no en tus propias fuerzas o talentos? Yo creo que no, con esta lista es suficiente. ¿Qué es lo que tenemos que hacer para experimentar todo esto? Lo que dice Salmo 91.9, “Si haces al SEÑOR tu refugio y al Altísimo tu resguardo”. ¿Es Dios realmente nuestro “refugio” y nuestro “resguardo”?

Por último, pensando en lo que habíamos comentado que la inspiración divina de los salmos y otros pasajes de la Biblia apunta a situaciones más allá de para los que fueron escritos, recordemos que Salmos 91.11-12 es un pasaje que el mismo Satanás reconoció muchos años después en Mateo 4.6 cuando estaba tentando a Jesús como una profecía mesiánica que aplicaba directamente a Cristo. El diablo conoce las Escrituras mucho mejor que nosotros y entiende mejor que nosotros también el alcance de las mismas, pero no las obedece. ¿Qué tal nosotros? ¿Conocemos y obedecemos?

Conclusiones:

  1. Ser fieles a la Palabra de Dios tiene resultados poderosos, pero siempre con la visión de largo plazo. Se trata que decidamos vivir una vida entera de obediencia y confianza a la misma, no solo de una temporada de nuestra vida. La alegría y el gozo profundos que la fe en Dios producen va más allá de lo que cualquier cosa en este mundo nos puede ofrecer.
  2. Maravillémonos de la inspiración divina de las Escrituras, la cual vamos descubriendo paso a paso al escudriñar las mismas. Dios tenía en mente a su auditorio inmediato pero tambien a todos nosotros, miles de años después de los eventos referidos en los pasajes. ¡Agradezcamos a Dios por contar con su Palabra inspirada todos los días!
  3. Hay tanta maldad a nuestro alrededor que necesitamos cuidarnos de la influencia que puede tener hacia nuestra vida, pero a la vez desarrollar una compasión profunda por las personas que diariamente la experimentan. Recordemos que el primer síntoma de que estamos desviándonos hacia la maldad del mundo es lo que sale de nuestra boca. ¿Te consideras creyente pero hablas con malas palabras? ¿Te salen fácilmente los insultos? ¿La mentira es parte de tu vocabulario cotidiano? Ten cuidado, puede ser que la corrupción de este mundo te esté dominando. Lo que sigue a las palabras son las acciones.
  4. ¿Cómo anda tu confianza en Dios? ¿Te inspira la lista que aparece en los salmos sobre el alcance de lo que es confiar en Dios? Si no confiamos en Dios ni en su Palabra es porque nos sentimos más seguros confiando en nosotros o en nuestros recursos. Aquí lo importante son los resultados y nunca habrá comparación entre los resultados de una vida de confianza en Dios a los resultados de una vida de orgullo y arrogancia contra Dios y sus mandatos.

6 Responses to “Día 264”

  1. Alejandra Flores dice:

    Estoy muy agradecida con Dios por la manera en como utiliza éste estudio bíblico para llenarnos de fé, ánimo y esperanza. Me siento muy amada por Dios y con la confianza de que Dios dispone todas las cosas para bien de quienes le aman.

    Gracias Arturo porque a través de tu trabajo me deleito más en la Palabra de Dios y afianzo mi confianza en Él.

  2. Claudia Glez. dice:

    Wow mil gracias por recordarnos que nuestro Dios resuelve nuestras necesidades diarias pero también las usa para el futuro. Nuestro refugio y fortaleza, Dios es incomparable!

  3. citlali gamboa dice:

    Grandiosas orientaciones para discernir entre el malvado y la confianza en Dios, la esperanza es vigente, personalmente hoy otra vez el devocional me ayuda a enfrentar el día con una familia y la visita d autoridades municipales. Salmo 33.-21-22, Gracias totales y saludos.

  4. Adriana Casas dice:

    Me impacta el hecho de que satanás conoce las escrituras! Cuánto hemos hecho de la Palabra nuestra espada? Qué cosas dominan nuestra mente y nuestro corazón? Yo creo que los salmos son una muestra de los corazones de hombres que en las buenas y en las muuuy malas, ponían su confianza en Dios.
    GRACIAS ARTURO POR AYUDARNOS A REFLEXIONAR.

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