Día 340

NEHEMÍAS 3.1 – 5.13, 6.1 – 7.3.

Una vez que Nehemías había expuesto ante los líderes judíos sus intenciones de reconstruír la muralla de Jerusalén y el apoyo divino que estaba recibiendo, la reconstrucción inició, aunque no sin enfrentar continuamente la oposición de los enemigos de Israel.

Todo el capítulo 3 del libro está dedicado a relatar qué grupos de judíos se encargaron de reconstruir las diferentes secciones de la muralla así como al menos 10 de sus puertas: Puerta de las Ovejas, Puerta del Pescado, Puerta de la Ciudad Antigua, Puerta del Valle, Puerta de la Fuente, Puerta del Estiércol, Puerta del Agua, Puerta de los Caballos, Puerta Oriental y Puerta de la Inspección. De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, el capítulo 3 del libro de Nehemías describe la reconstrucción de aproximadamente 45 secciones de la muralla de Jerusalén, comenzando con el sector norte (por ser el área más dañada) y avanzando en sentido contrario a las manecillas del reloj.

Los capítulos 4 y 6 de Nehemías nos presentan el relato de la creciente oposición que los judíos estaban enfrentando a medida que avanzaban en las obras de reconstrucción. La hostilidad y los obstáculos fueron creciendo de la siguiente manera:

  1. Primero enfrentaron burlas y enojo de parte de los funcionarios locales que anteriormente ya habían estado oponiéndose (Sanbalat y Tobías).
  2. Después se armó una coalición de dichos funcionarios mas “los árabes, los amonitas y los asdodeos” (Neh 4.7) que amenazó con un ataque contra la ciudad de Jerusalén.
  3. Luego el pueblo mismo comenzó a quejarse por la dificultad del trabajo de reconstrucción, el cansancio y su inferioridad numérica para terminar la obra (de hecho, la imagen que los enemigos locales tenían de los judíos que regresaron del exilio era de un “pobre y debilucho grupo de judíos” (Neh 4.1).
  4. Los líderes de los enemigos (Sanbalat, Tobías y Gesem) planearon una emboscada contra Nehemías al insistirle que viajara a un punto definido para reunirse con ellos.
  5. Esos hombres también inventaron una acusación falsa en la cual argumentaban que Nehemías estaba tramando volverse el rey de los judíos y rebelarse contra los persas, y amenazaron también con avisarle al rey de esta situación, todo con el fin de intimidarlos, desalentarlos y detener las obras (Nehemías 6.9).
  6. Incluso hubo supuestos profetas que fueron contratados por los enemigos del pueblo para tratar de ponerle una trampa a Nehemías para desacreditarlo, pidiéndole que se refugiara en el templo porque lo irían a matar. Nehemías mismo reconoció esta actitud cuando dijo: “Ellos esperaban intimidarme y hacerme pecar. De esa forma podrían acusarme y desacreditarme.” (Neh 6.13).

¿Qué hizo Nehemías para enfrentar cada uno de estos desafíos y qué lecciones podemos aprender nosotros acerca de cómo enfrentar la oposición en nuestro caminar de fe?:

  1. Ante las burlas y el enojo, Nehemías simplemente se limitó a orar a Dios y pedirle que se fijara en las burlas de aquellas personas y que hiciera justicia (Nehemías 4.4-5).
  2. Ante la amenaza de un ataque, Nehemías y el pueblo oraron nuevamente pero además pusieron guardias día y noche en la ciudad para protección (Nehemías 4.8), tratando de involucrar a todo el pueblo de una u otra manera en las labores de seguridad (Nehemías 4.13).
  3. Ante el desánimo del pueblo, Nehemías reunió a los nobles y al pueblo completo para pedirles que no tuvieran miedo y que recordaran que Dios es “grande y glorioso” (Neh 4.14).
  4. Ante la evidente emboscada que le estaban preparando sus enemigos, Nehemías prefirió ignorarlos y no permitir que nada lo distrajera de su misión en la obra de reconstrucción (Nehemías 6.3).
  5. Ante la acusación falsa y la amenaza de denuncia con el rey de Persia, Nehemías valientemente enfrentó la mentira de estas personas y les dijo: “«Todo lo que dices es puro cuento. Tú mismo inventaste todo».” (Neh 6.8) o “«No hay nada de lo que dices, sino que son invenciones de tu corazón».” (RVR95).
  6. Ante la petición de un profeta contratado con un supuesto mensaje falso de parte de Dios (que lo matarían esa noche), Nehemías una vez más con mucho valor les dijo: “—¿Acaso debería una persona en mi posición huir del peligro? ¿Acaso debería alguien en mi posición entrar al templo para salvar su vida? ¡No lo haré!” (Neh 6.11). El mismo se había dado cuenta que todo era una trampa más para descreditarlo ante los judíos y hacerlo perder la fuerza moral de su liderazgo.

¿Cuál fue el resultado de esta estrategia? El v. 15 dice que los enemigos de Israel, al darse cuenta que habían descubierto sus planes y que los judíos ya estaban preparados para defenderse, los detuvieron, al grado que Nehemías pudo afirmar que “Dios mismo los había frustrado” (Neh 4.15). Además, el peligro los obligó a organizarse mejor y a trabajar “sosteniendo con una mano la carga y con la otra un arma.” (Neh 4.17).

Sin embargo, las necesidades entre el pueblo continuaban saliendo, y Nehemías 5.1-13 narra el grave problema que Nehemías descubrió en aquellos días entre los judíos: los ricos estaban prestando a los pobres con intereses e incluso haciéndoles vender a sus propios hijos como esclavos para pagar su deuda. Este era el mismo pecado que los profetas de antes del exilio habían denunciado en Israel, como Amós 2.6–7 (NVI): “Así dice el Señor: «Los delitos de Israel han llegado a su colmo; por tanto, no revocaré su castigo: Venden al justo por monedas, y al necesitado, por un par de sandalias. Pisotean la cabeza de los desvalidos como si fuera el polvo de la tierra, y pervierten el camino de los pobres.” De acuerdo con las notas de la DHH-LA, un sector de la comunidad de los que regresaron del exilio se habían aprovechado de la situación de necesidad de sus compatriotas judíos para sacar ventaja con toda una serie de abusos.

El versículo 6 narra la reacción de Nehemías ante el asunto: “Cuando oí sus quejas me enojé muchísimo.” (Neh 4.17), “Cuando escuché su clamor y esas palabras me indigné en gran manera” (BTX). Y de inmediato enfrentó a los judíos responsables de este pecado creando conciencia en ellos del grave daño que estaban haciendo a sus compatriotas, exigiéndoles también que anduvieran en el temor a Dios y llamándolos a un compromiso ante Dios (con los sacerdotes presentes) de que devolverían todos los intereses que le habían quitado a las personas y las propiedades que les habían confiscado y no les exigirían nada (Nehemías 5.12). Sorprendentemente “Todos alabaron al Señor y cumplieron con lo prometido.” (Neh 5.13). Además Nehemías puso por delante su ejemplo personal como alguien que viendo la necesidad de Israel, él mismo prestó dinero y grano a sus compatriotas en desventaja sin cobrarles intereses. Dios sin duda estuvo trabajando en el pueblo de Israel también para ayudarlos a ver su necesidad y arrepentirse de corazón.

Finalmente, Nehemías 6.15 registró que la muralla se terminó de reconstruír el día 2 de octubre (correspondiente al año 445 a.C.), en un tiempo récord de apenas 52 días después de que iniciaron la obra. ¡Realmente fue muy rápido! Con todo y la oposición tan fuerte que enfrentaron, los judíos y su líder Nehemías encontraron fuerzas y valor en Dios y sacaron adelante la misión. Nehemias 6.16 registra además que tanto los enemigos de los judíos como los pueblos vecinos “se sintieron aterrorizados y humillados. Se dieron cuenta de que esta obra se había realizado con la ayuda de nuestro Dios.” Ahí terminó la deplorable labor de Sanbalat, Tobías y Gesem, junto con muchos más, de estar dedicados a ver la forma de detener la restauración de la muralla. Incluso ellos mismos vieron la mano de Dios detrás de la labor de los judíos y se llenaron de temor.

Un detalle importante de mencionar es lo que comenta la Biblia de Estudio Apologética con respecto a Nehemías 6.10, “—Reunámonos dentro del templo de Dios y cerremos las puertas con cerrojos.” Ese pasaje nos muestra que para el tiempo en que Nehemías estaba reconstruyendo la muralla, el templo ya estaba levantado de nuevo y posiblemente funcionando. Esto concuerda perfectamente con el orden cronológico de los trabajos de reconstrucción de Jerusalén: primero llegó Zorobabel, luego Esdras y luego Nehemías. Los dos primeros se enfocaron en la reconstrucción del templo mientras que el último en la reconstrucción de la muralla.

Conclusiones:

  1. Aprendamos de la forma en que Nehemías decidió enfrentar cada uno de los obstáculos que se presentaron en el camino. Podemos observar su fuerte dependencia en Dios a través de la oración pero también su convicción práctica de hacer algo al respecto y actuar. Igualmente podemos observar mucha sabiduría para saber cuándo actuar y cuándo simplemente orar por las situación. ¿Qué tal nosotros? ¿Cómo enfrentamos la oposición, las burlas, los retos, los obstáculos y más que a veces enfrentamos en nuestra vida cristiana?
  2. También aprendamos de la convicción que tuvo Nehemías para no desenfocarse de su misión a pesar de los problemas que enfrentó. ¿Qué tan fácil nosotros nos desenfocamos de nuestra misión en esta tierra cuando enfrentamos problemas de cualquier tipo? ¿Ya has olvidado incluso tu misión y solo te dedicas a tí mismo(a) y tus necesidades? Medita en esto.
  3. Aprendamos también de la convicción de Nehemías de hacer siempre lo correcto y llamar a otros a hacer lo correcto. Para él, las situaciones difíciles no eran una excusa para pecar y ofender a Dios y a su pueblo. ¿Qué tan fácil nosotros perdemos nuestras convicciones de rectitud cuando atravesamos desafíos?
  4. Si nos mantenemos firmes y hacia adelante enmedio de los problemas, la persecución y las tormentas de la vida, al final veremos la poderosa mano de Dios actuar en nuestras vidas y en las circunstancias. Justo como los judíos al final terminaron celebrando la reconstrucción de la muralla en un tiempo muy breve.

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