Día 128

Agradecemos a Fernando Medel por su valioso apoyo para la elaboración de los estudios correspondientes a los días 11 al 14 de mayo. Muchas gracias Fernando. Regreso entonces con los devocionales, gracias a todos por sus oraciones, seguimos en recuperación.

JOB 21.

Después de la impulsiva intervención de Zofar en el capítulo anterior, Job procede a defenderse de las acusaciones de aquel. Como nos hemos percatado, las acusaciones de los amigos de Job van subiendo de intensidad y de gravedad, tanto que Job llegó al punto de expresar en el v. 2, “Escuchen con atención lo que digo; es una forma de consolarme.”, “Y que sea éste su consuelo para mí.” (NBHL). Es decir, el mejor consuelo que Job podía encontrar para su sufrimiento de parte de sus amigos era nada menos que el silencio de ellos.

Esto es algo muy cierto, hay momentos en que las personas que están pasando por algún sufrimiento emocional intenso no quieren nuestros sermones, nuestras lecciones o nuestras respuestas a la medida; simplemente desean ser escuchadas. Si queremos ser buenos consejeros cristianos, debemos recordar Santiago 1.19 (NVI), “19 Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse”. Esto no significa que la persona en cuestión no necesite ayuda espiritual, ¡seguramente la necesita! Pero hay un momento para todo y a veces llega el momento de solamente escuchar, por 30, 45 o 60 minutos seguidos sin parar lo que la persona tiene que decir. Aprendamos a escuchar mejor a nuestro prójimo que está sufriendo antes de tener las respuestas ya prediseñadas en la boca.

Ahora bien, en el resto del capítulo (v. 4 al 34), Job presenta una queja directa contra Dios y aclara que no es contra la gente (v. 4). Tomando como punto de partida los juicios que sus amigos estaban haciendo contra él acerca de que su sufrimiento tenía que ser originado por su pecado y seguramente su pecado estaba relacionado con su avaricia y su explotación del pobre (recordemos que Job era muy rico); Job expresa un pensamiento que estaba llegando a su mente y que literalmente lo tenía “impaciente” o angustiado (RVR95), el cual aunque nos sorprenda ha pasado por nuestras cabezas seguramente muchas veces:

  1. Este pensamiento afectaba tanto a Job emocionalmente que el v. 6 deja registrado esto como “me estremezco y mi cuerpo tiembla”, “quedo consternado y el horror se apodera de mi carne” (BTX), “me lleno de espanto y un escalofrío me corre por el cuerpo” (NVI). Es muy posible que para cada uno de nosotros como creyentes existan temas controversiales que tan solo de recordarlos, nos crean un enorme conflicto mental y muchas veces hasta emocional. El capítulo nos muestra que en el caso de Job era la cuestión de la prosperidad de los malvados comparada con su injusto sufrimiento, pero para nosotros podría ser alguna injusticia pasada, algún aspecto de la vida de iglesia que no nos parece, alguna persona que no cambia, etc. Dependiendo qué tan lejos hayamos permitido a tal tema afectarnos, el conflicto podrá ser exclusivamente en el área de pensamientos o podría llegar incluso a reacciones emocionales como llanto, temblor de partes del cuerpo, agitación, ansiedad, enojo repentino, etc. Job estaba siendo honesto con Dios y con sus amigos en lo que le estaba afectando y eso le ayudó de alguna manera, pero hay creyentes que no son honestos ni con Dios ni con otras personas en cuanto a cómo se están sintiendo, encerrándose a sí mismos en una trampa emocional que puede terminar con su fe tarde o temprano.
  2. La pregunta clave que revela todo el centro del problema está en el v. 7, “¿Por qué prosperan los malvados mientras se vuelven viejos y poderosos?”, “¿Por qué siguen con vida los malvados, cada vez más viejos y más ricos?” (NVI). Los versículos 8 al 13 muestran más evidencias de esta queja real de Job: “disfrutan de sus nietos.. Dios no los castiga… Sus toros nunca dejan de procrear… Pasan sus días con prosperidad; luego van a la tumba en paz.” Éste era el centro del conflicto de Job. Al mirarse él mismo, como una persona que se había esforzado al máximo por agradar a Dios y llevar una vida justa delante de Él y después tener que enfrentar tanto sufrimiento, Job se sentía afectado por la realidad del mundo pagano que le rodeaba: mucha gente próspera y poderosa que no tomaba en cuenta a Dios en sus caminos y sin embargo todo le salía bien. ¡No tenía lógica esto simplemente! Este pensamiento lo tenía atormentado. Es justo en los momentos de sufrimiento cuando nos podemos llegar a sentir como Job y pensar: “-¿Por qué a mí me tiene que pasar esto si me esfuerzo por vivir la vida cristiana y a tal o cual persona que ni les interesa Dios todo les sale bien?”
  3. Los versículos 14 al 16 plantean el aspecto espiritual de esta controversia: “… le dicen a Dios: ‘Vete, no queremos nada de ti ni de tus caminos… ¿Quién es el Todopoderoso y por qué debemos obedecerle? ¿En qué nos beneficia orar?”, “…¿… Y qué nos aprovecha el suplicarle” (BTX), “¿Qué ganamos con orar ante él?” (DHH-LA). Al pagano no le interesaba en lo más mínimo conocer al verdadero Dios ni tampoco en orarle y su pregunta revela el enfoque de la religión que el paganismo tenía, “¿qué ganamos con orar ante él?” Seguramente este rechazo a la divinidad golpeaba fuertemente a Job en su interior. La triste realidad es que muchas personas siguen pensando igual que los que aquí se describen: no les interesa en lo más mínimo conocer a Dios ni sus caminos y ven la religión como si fuera una transacción comercial o un negocio para ellos al hacer preguntas como, “- ¿en qué me beneficia orar… qué gano yo con ir a la iglesia… qué me ofrece el cristianismo…?” El conocer a Dios no es cuestión de qué ganamos, en que nos beneficia o qué nos ofrece el seguirlo; se trata más bien de cuándo vamos a darle a Él la honra, el honor y la gloria que se merece y que por tantos años no le dimos por vivir una existencia egoísta. No se trata de recibir, sino de dar.
  4. Los versículos 17 al 33 continúan con el plantemiento del mismo problema pero ahora desde otro punto de vista: el castigo merecido que nunca llega para los malvados. Las expresiones de Job revelan su frustración al respecto: “… ¿Alguna vez tienen problemas? ¿Acaso Dios les reparte dolores con enojo?… Los malvados se salvan en tiempo de calamidad y se les permite escapar del desastre… ni les dan su merecido por lo que hicieron…” Job llega a una molestia tan grande por esto que comienza a decirle a Dios qué tenía que hacer: ” pero yo digo que él debería castigar a los que pecan para que comprendan su juicio… Pero ¿quién podrá enseñarle algo a Dios, si es él quien juzga aun a los más poderosos?” Aquí es donde podemos cruzar la línea. Una cosa es enfrentar la realidad de las cosas y otra muy distinta es darle instrucciones a Dios sobre qué tiene que hacer él que a nuestro parecer personal no está haciendo bien. Esto nos puede pasar en momentos de frustración y dolor, diciendo cosas como Job y convirtiéndonos en los “jueces” de Dios.
  5. ¿Cómo resolvería entonces Job este asunto? ¿Se dejaría llevar por la aparente prosperidad de los malvados y concluiría que tener fe en Dios y tratar de agradarlo no tiene sentido? Veamos su propia respuesta en el v. 16, ” (Creen que su prosperidad depende de ellos; pero yo no tendré nada que ver con esa forma de pensar).”, “Pero su bienestar no depende de ellos. ¡Jamás me dejaré llevar por sus malos consejos!” (NVI). Enmedio de todo su malestar, su frustración, su sufrimiento físico y emocional y más y más cosas difíciles que enfrentaba; Job mostró rectitud e integridad al afirmar que aunque el malvado viviera creyendo firmemente que su prosperidad dependía de ellos, él no seguiría ese camino y jamás tendría nada que ver con esa forma de pensar ni se dejaría influir por esa mentalidad. ¡Esto es rectitud! ¡Así podemos definir la integridad! Job nos demuestra que aunque podemos estar llenos de emociones y sentimientos negativos en algunos momentos en nuestra vida, son LAS CONVICCIONES las que nos mueven si somos verdaderamente íntegros. Por esta razón todos los que nos llamamos cristianos necesitamos tener bien claras cuáles son nuestras convicciones más elementales y mantenernos apegadas a ellas bajo cualquier circunstancia. Y obviamente ese conjunto de convicciones necesita venir de las Escrituras.
  6. Para terminar, los versículos 28 al 29 y 34 nos muestran el error de perspectiva en que se encontraban los 3 amigos de Job. De acuerdo a él mismo, ellos solo podían hablar de supuesta “gente rica y malvada” que acabaron muy mal “a causa de sus pecados”, pero Job les anima a que realmente preguntaran “a los que han visto mucho mundo” (v. 29) o “a los viajeros” (BTX) para que entendieran la verdad de las cosas: ¡no siempre era así! Por eso Job termina juzgando las conclusiones de sus amigos como “¡Todas sus explicaciones son mentiras!” (v. 34). La verdad es que Job tenía razón. Muchos años después el rey Salomón en su búsqueda por la sabiduría dejó registrada la siguiente afirmación en Eclesiastés 7.15 (NVI), “15 Todo esto he visto durante mi absurda vida: hombres justos a quienes su justicia los destruye, y hombres malvados a quienes su maldad les alarga la vida.” En la vida no siempre los malvados reciben su merecido ni siempre a los justos les sale todo bien. Y precisamente es ahí donde para los creyentes debe entrar la fe, ya que si nuestra fe es genuina, no se mueve por gráficas de “beneficios vs. incomodidades”, sino por un profundo deseo de estar con Dios en la eternidad y mientras esperamos, vivir esta vida lo más apegado que podamos a su Palabra. Si nos va bien por nuestra fe, ¡qué bueno! Si nos va mal y sufrimos por causa de nuestra fe, ¡pues que así sea! Finalmente la fe va más allá de lo que este mundo nos pueda ofrecer, debe trascender el pensar en términos de beneficios materiales, académicos, profesionales, relacionales y más intereses humanos. Si no logra ir más allá de este plano terrenal, ¿le podemos llamar fe en Dios realmente? ¿O será que estamos confundiendo la fe con un simple deseo de superación personal o una búsqueda de la anhelada auto-estima y auto-realización o igual con una especie de motivación cósmica tipo New Age?

Conclusiones:

  1. Aprendamos a escuchar a nuestros semejantes especialmente cuando están atravesando momentos de dolor y sufrimiento. Muchas veces va a ayudar más el simplemente escuchar con la persona y hacer una oración por él o por ella que intentar impartir toda una cátedra sobre la confianza en Dios o la fe o Dios y el sufrimiento. ¡Oremos para que el Espíritu nos guíe en cada situación de consejería, porque no es fácil identificar qué es lo correcto a hacer!
  2. ¿Hay algún tema, asunto o situación relacionado con tu fe que te está afectando en tus pensamientos o incluso a nivel emocional? ¿Estás siendo abierto(a) al respecto con otros creyentes y con Dios mismo? ¿O has decidido el camino del hermetismo y el silencio? El resultado final depende mucho del nivel de apertura que decidas tener. Sigamos el ejemplo de Job que fue totalmente transparente con sus emociones, sentimientos y pensamientos tanto con Dios como con los hombres.
  3. Mantengamos la fe de seguir en la búsqueda de personas sinceras que realmente quieren conocer a Dios, aunque en el camino nos encontremos con mucha gente que quiere acercarse a Dios por intereses humanos (“-¿qué me va a dar… qué me ofrece… en qué me van a ayudar?”). Si hay personas que desean una relación con Dios sincera y desinteresada, que considerarán todas las bendiciones que vengan como un “extra” y entenderán que el simple hecho de tener a Jesús como su verdadero Señor y conocer su poder Salvador es suficiente.
  4. ¿Te has convertido en juez de Dios alguna vez? ¿Le has querido enseñar qué hacer a Dios? ¿Has intentando darle instrucciones de cómo debe hacer las cosas? Es muy humano que nos pueda pasar esto pero obviamente no es correcto. Dios en su gran misericordia nos ayuda cuando esto nos pasa, tal como ayudó a Job en capítulos más adelante.
  5. La integridad verdadera se mueve por convicciones, no por emociones ni por sentimientos. ¿Cómo andan tus convicciones cristianas más elementales? ¿Te consideras una persona dirigida por convicciones o dominada por emociones? ¿Qué reflejan tus hechos? ¿Qué dicen de tí al respecto las personas que te conocen? Meditemos en esto.
  6. ¿Es tu fe verdadera? Recordemos 1 Pedro 1.6–7 (NVI), “Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas pruebas por un tiempo. El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele.” Son las pruebas las que refinan y demuestran nuestra fe. ¿Qué ha salido de tu fe en tiempos de pruebas?

13 Responses to “Día 128”

  1. Javier Flores dice:

    gracias arturo que ya estas mejor, y gracias a fer x su corazón en los otros estudios.como aveces nomas quiero hablar y no escuchar. como debo seguir el ejemplo de Job de ser abierto con dios y con los hermanos y no convertirme en juez de dios, y ser un hombre integro para tener convicciones firmes.

  2. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Muchas gracias por tu corazon y tu esfuerzo, y seguimos orando por tu pronta recuperacion

  3. Elsa Lopez Ortiz dice:

    Arturo,esperamos sigas recuperandote,gracias por tu amor a Dios y la iglesia.

  4. Betty dice:

    realmente todo absolutamente todo lo que tengo y soy es de Dios, y me siento muy agradecida con el en los momentos de prueba que he pasado, porque mi corazon ha sentido la necesidad inmensa de postrarme ante el y decirle GRACIAS POR QUE ME PERMITES VIVIR A TU LADO CADA PRUEBA ” A DONDE IRIA YO SIN TI, TAL VES QUIESIERA HUIR PERO MI DOLOR, MII AMARGURA MI SUFRIMIENTO ME SEGUIRIAN HASTA EL LUGAR MAS LEJANO QUE PUEDIERA ENCOTRAR, EN CAMBIO POSTRADA A TUS PIES HAY ALGO QUE TU EN TU INFINITA GRACIA ME DAS Y QUE NADA ABSOLUTAMENTE NADA ME LA HABIA DADO O HECHO SENTIR “MI PAZ” QUE ES TAN INDESCRIPTIBLE PERO TAN PALPABLE.
    Y LO MAS ESPECIAL EN ESOS MOMENTOS DE DOLOR ME LLENAS DE SU AMOR A TRAVES DEL AMOR TAN PALPABLE DE MI IGLESIA AMADA.

    GRACIAS POR ESTOS INCREIBLES DEVOCIONALES, DIOS HABLANDO DIRECTO A MI CORAZON. GRACIAS

  5. Alma dice:

    Arturo, muchas gracias por ayudarnos a profundizar en todos estos temas que nos ayudan tanto.
    Gracias por ayudarnos a entender el significado de una Fe verdadera en Dios.
    Dios te siga llenando de bendiciones. Saludos a tu familia.

  6. Paolo dice:

    Bienvenido de regreso Arturo, gracias por la clase y gracias tambien a Fernando.

  7. Carmen Mercado dice:

    Gracias a Dios porque te encuentras mejor de salud.
    He aprendido mucho del libro de Job, me identifico con él, ya que en muchos momentos de pruebas me he sentido así y con consejería parecida.
    Agradezco este espacio, para aprender como iglesia, mas sobre la consejería y a reflexionar cómo estamos llevando nuestro cristianismo. Me doy cuenta, cómo las emociones pueden dominarnos tanto, y es un trabajo constante trabajar en ellas, y tener FIRMES nuestras CONVICCIONES. Gracias

  8. Lulu tovar dice:

    Hola Arturo que bueno que ya estas de regreso sigue cuidándote mucho y gracias por estos devociónales

  9. Pedro Soto dice:

    Que bueno que estas mejor. Un saludo afectuoso.

  10. Adriana Casas dice:

    Recuerdo el año en que murió mi papá, era tanto mi dolor, que no soportaba el consuelo a través de las palabras, sino más bien, puro apapacho y sentir que estaban conmigo, así fue mi tiempo con Dios en ese tiempo, en el que sólo me hincaba y lloraba para recibir su amor. Dios fue bueno, haciéndome sentir su consuelo y al cabo de algunos meses me sentí mucho mejor, de lo que creí en su momento, que nunca superaría. Gracias Arturo por este increible trabajo que haces y que bueno que estés mejor.

  11. Myriam Tijerina de Vargas dice:

    Arturo estamos orando por tu recuperación total. Estoy muy agradecida con Dios por estos devocionales que están siendo de mucha edificación para mi vida. Gracias por tu trabajo!

  12. De la P. Ez. dice:

    Gracias y cognositivamente es interesante pero estar viviendo este capítulo es demasiado frustrante. Aún nuestro Señor en el momento de mayor flaqueza dijo… ¿por que me has abandonado? Y no entiendo a Dios pero me sostiene la esperanza. En fin hay mucho que aprender y bienvenido.

  13. CINTHYA SOLANO dice:

    muchísimas gracias por tu trabajo y por la seriedad y lo comprometido que estas en ayudar a la iglesia a profundizar en la biblia también muchas gracias a Fer por su corazón y por ser parte de este gran proyecto, me he atrasado un poco en los temas pero no los pienso abandonar, han sido de gran ayuda a mi vida, de gran enseñanza y consuelo, gracias por enseñarnos a como es tan importante escuchar, antes de hablar a recordar que muchas veces lo mejor que podemos hacer en la ayuda de los unos a los otros es el escuchar y orar.

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