Día 327

EZEQUIEL 40.38 – 46.24.

Hoy continuaremos con la descripción de la visión del templo que Ezequiel recibió de Dios además de varias instrucciones con referencia a la santidad que Dios quería ver en el templo y a la forma de hacer los sacrificios y las ofrendas correspondientes.

En Ezequiel 40.38 hasta el 42.20 e incluyendo también el 43.13 – 17 encontramos más descripciones físicas de las formas y las dimensiones del templo con todas sus estructuras correspondientes. Entre los componentes descritos se encuentran:

  1. Las habitaciones para preparar los sacrificios (40.38-43). Incluye medidas precisas inclusos para los ganchos que se utilizaban para colgar a los animales.
  2. Las habitaciones de los sacerdotes (40.44-46). Se especifican 2 tipos de sacerdotes que servirían en el templo: los dedicados al mantenimiento del templo y los dedicados a presentarse ante Dios para servirlo (recibir y ofrecer las ofrendas). Se menciona específicamente que únicamente los “descendientes de Sadoc” podrían estar dentro de este grupo, nadie más.
  3. El atrio interior (40.47-49).
  4. El santuario del templo o “Lugar Santísimo” (40.1-26). Contiene detalles precisos de medidas pero también de decoración y de materiales utilizados para la construcción del mismo. La madera y los grabados finos sobresalen.
  5. Las habitaciones para los sacerdotes (todo el capítulo 42). Sace énfasis en que dichas habitaciones “son santas” (v. 13) ya que ahí los sacerdotes ofrecerían sacrificios a Dios y comerían las ofrendas dedicadas.
  6. El altar (43.13-17). Nuevamente encontramos medidas precisas para este importante componente del templo.

También encontramos diferentes reglamentaciones con respecto al servicio que Dios esperaba que se diera dentro de este nuevo templo:

  1. Instrucciones con respecto a la purificación del altar (43.18-27). Nuevamente haciendo énfasis que únicamente los “sacerdotes levitas de la familia de Sadoc” (v. 19) podrían encargarse de esta importante tarea, que consistiría en limpiar ritualmente el altar donde se ofrecerían diariamente las ofrendas por el pecado. Una vez que se hiciera el proceso de purificación ritual que Dios pedía, hasta entonces los sacerdotes podrían retomar el sacrificio diario regular que se hacía en el templo y sólo así “los aceptaré a ustedes” (v. 27).
  2. Instrucciones con respecto a la puerta oriental (44.1-3). Claramente Dios dijo que esa puerta nunca será abierta ya que ” el SEÑOR, Dios de Israel, entró por aquí. Por lo tanto, permanecerá siempre cerrada.” (Ez 44.2). De acuerdo a la Biblia de Estudio Apologética, es por esta razón que en la teología judía se cree que esa puerta debe permanecer cerrada ya que por ahí un día regresará el Mesías (y efectivamente actualmente la puerta oriental de la vieja ciudad de Jerusalén está sellada).
  3. Instrucciones con respecto a los sacerdotes (44.17-31). Dios impartió una serie de instrucciones para los sacerdotes para recordarles la santidad de su función y eso debería reflejarse en cada área del servicio que prestaban: sus ropas, su cabello, el consumo de alcohol, sus matrimonios (solo con mujeres vírgenes de Israel o con viudas de otros sacerdotes). También les recordó que deberían servir como “jueces” para resolver desacuerdos entre miembros del pueblo de Dios (v. 24), los cuidados para no contaminarse ritualmente y la convicción de que los sacerdotes no tendrían una tierra repartida para ellos ya que Dios mismo sería “su preciada posesión” (v. 28). El buen uso de las ofrendas era importante mencionarlo también y el plan de Dios de que las mismas sirvieran para alimentar y mantener a los sacerdotes y sus familias (v. 29-31).
  4. Instrucciones para la división de la tierra (45.1-8). El capítulo comienza diciendo, “”Cuando se repartan la tierra entre las tribus de Israel, deberán apartar una sección para el SEÑOR, la cual será su porción santa.” (v. 1). Es decir, una vez que el pueblo de Israel regresara a la tierra prometida provenientes del exilio en Babiolonia, tendrían que reconstruir fronteras de territorios asignados a las tribus, pero Dios les recuerda aquí que necesitan dejar un espacio exclusivo para la reedificación de su templo y los terrenos aledaños que se requirieran para que los levitas y los sacerdotes pudieran vivir ahí.
  5. Instrucciones para las ofrendas y celebraciones especiales (45.13-46.24). Este pasaje contiene diversas instrucciones enfocadas al manejo correcto de las ofrendas que se presentarían de nuevo en este templo futuro y la correcta forma de llevar a cabo las celebraciones religiosas establecidas. Dios sabía que un día regresaría la vida religiosa al templo y quería recordar a los israelitas toda la santidad y la seriedad que involucraba eso.

Ahora bien, dentro de todos estos capítulos que hoy estudiamos también hay varias lecciones devocionales para el corazón del pueblo de Israel:

  1. El objetivo de esta visión. En Ezequiel 43.10–12 dice, “10 »Hijo de hombre, describe al pueblo de Israel el templo que te he mostrado, para que ellos se avergüencen de todos sus pecados. Dejen que estudien el plano del templo 11 y se avergonzarán de lo que hicieron. Descríbeles todas las especificaciones del templo —incluidas las entradas y las salidas— y todos los demás detalles. Háblales de los decretos y las leyes del templo. Escribe todas las especificaciones y los decretos mientras ellos observan, para que sin falta los recuerden y los sigan. 12 Esta es la ley fundamental del templo: ¡santidad absoluta! Toda la cumbre del monte donde está el templo es santa. Sí, esta es la ley fundamental del templo.” El efecto que Dios quería que pasara en el pueblo de Israel cuando Ezequiel les revelara la visión de este nuevo templo era vergüenza por todas sus maldades. Dios quería que, al escuchar toda la santidad, la precisión y la seriedad de lo que era darle culto a Él; todo su pueblo se avergonzara profundamente de su maldad y reconocieran lo que habían perdido. Pero también quería que recordaran la santidad que Dios esperaba de ellos para que aprendieran la lección y si regresaban un día a la vida religiosa, llevaran esa enseñanza grabada en sus corazones: “¡santidad absoluta!” (v. 12).
  2. La erradicación de la idolatría. En Ezequiel 43.7 dice, “El Señor me dijo: «Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono y el lugar donde pondré los pies. Viviré aquí para siempre, entre los israelitas. Ni ellos ni sus reyes volverán a profanar mi santo nombre cometiendo adulterio al rendir culto a otros dioses y honrando las reliquias de sus reyes ya muertos.” En este nuevo templo Dios se aseguraría que nunca más se repitiera el sincretismo religioso que los habitantes de Judá permitieron al mezclar el culto a Dios con el culto a dioses paganos. Dios mismo se encargaría que nadie más volviera a hacer eso en su templo.
  3. La santidad en el servicio en el templo. En Ezequiel 44.7–9 dice, “Has traído a extranjeros incircuncisos a mi santuario, gente que no tiene corazón para Dios. De ese modo, profanaste mi templo… En lugar de proteger mis ritos sagrados, contrataste a extranjeros para que se encargaran de mi santuario. »”Por lo tanto, esto dice el Señor Soberano: ningún extranjero, ni siquiera los que vivan entre los israelitas, entrará en mi santuario si no se ha circuncidado y entregado al Señor.” Con el recordatorio que estas regulaciones traían, Dios quería asegurarses que tampoco ninguna persona no autorizada ritualmente hablando participara ni en el servicio en el templo ni en la devoción a Dios en el mismo. Israel tendría que aprender la lección de la santidad total que Dios quería en su templo.
  4. La descalificación de la mayoría de los levitas. En Ezequiel 44.12 dice de la mayoría de los levitas sacerdotes, “Sin embargo, incitaron a mi pueblo a rendir culto a ídolos e hicieron que los israelitas cayeran en un pecado muy grave. Por eso hice un juramento solemne de que tendrán que sufrir las consecuencias por sus pecados, dice el Señor Soberano.” Solamente Dios le permitió el privilegio de servirle completamente a los levitas desdendientes de la familia de Sadoc, quienes “continuaron sirviendo fielmente en el templo cuando los israelitas me abandonaron para rendir culto a ídolos. Estos hombres servirán como ministros míos. Estarán en mi presencia y ofrecerán la grasa y la sangre de los sacrificios, dice el Señor Soberano.” (Ez 44.15). La fidelidad y la integridad que estos levitas mostraron a Dios aún cuando el resto de sus compañeros fueron infieles estaba siendo recompensada con estas regulaciones. Dios nunca olvida cada muestra de fidelidad y de lealtad que hacemos por Él, especialmente en ambientes de oposición y hostilidad a la fe.
  5. La expectativa para los gobernantes futuros de Israel. A esos futuros “príncipes” del pueblo, Dios les dijo, “»”Esto dice el Señor Soberano: ¡basta ya, príncipes de Israel! Abandonen la violencia y la opresión, y hagan lo que es justo y correcto. Dejen de estafar a mi pueblo y de robarle su tierra. No los desalojen de sus casas, dice el Señor Soberano.” (Ez 45.9). Como recordamos, otro de los graves problemas que vivió Israel fue el mal liderazgo que tuvo. Aquí Dios quiere preparar a esos futuros gobernantes de su pueblo cuando regresaran del exilio para que no repitan los pecados de sus antecesores y por los cuales la ira de Dios se desató sobre todos.

Finalmente, pensando precisamente en todas las especificaciones de medidas que Dios transmitió a Ezequiel con respecto al nuevo templo, veamos gráficamente cómo pudo haber sido ese templo y además la comparación entre los tamaños del nuevo templo de la visión con el primer y el segundo templo de Jerusalén (el que construiría más adelante Herodes). Imágenes contenidas en Logos Bible Software Infographics.

Templo de la visión de Ezequiel

Templo de la visión de Ezequiel

 

Comparación del Templo de Salomón y el de Herodes con el de la visión de Ezequiel.

Comparación del Templo de Salomón y el de Herodes con el de la visión de Ezequiel.

 

Conclusiones:

  1. Cuando andamos en caminos desviados, el estudiar la Biblia y recordar lo que Dios espera de nosotros como creyentes es una gran herramienta para llevarnos a avergonzarnos y a arrepentirnos. Recordemos que en la Palabra de Dios siempre encontraremos lo que Él quiere de nosotros, lo que es su voluntad. Estudiarla una y otra vez nos ayuda a mantener viva esa expectativa de Él para nosotros.
  2. Recordemos siempre que lo que Dios quiere de nosotros como creyentes en nuestra vida diaria y en especial en nuestra devoción a Él es: ¡santidad total! Pensemos continuamente en cómo estamos en nuestra santidad, en nuestra consagración a Dios en todas las áreas de nuestra vida. Reflexionemos en esto y tomemos las decisiones necesarias para restaurar la santidad.
  3. Apreciemos el corazón de Dios que estaba dispuesto a dar a su pueblo una nueva oportunidad en el futuro para restaurar lo que era su sueño original por ellos. Más adelante aprenderemos si Israel aprendió la lección o no, pero hoy valoremos el corazón de Dios. Él siempre quiere ayudarnos a restaurar el sueño original que tuvo para nuestras vidas.

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