Día 16

GÉNESIS 25.19-34.

La historia de los patriarcas de Israel ahora se enfoca en el personaje de Isaac. Una vez que Isaac se casa con Rebeca cuando tenía él 40 años de edad, de inmediato comienzan los retos de fe. El v. 26 dice “Isaac tenía sesenta años cuando nacieron los mellizos.” Es decir, pasaron 20 años esperando tener hijos. El v. 21 resume el asunto de forma sencilla, “rogó al SEÑOR a favor de su esposa, porque ella no podía tener hijos.”, pero 20 años de espera no son fáciles. En el fondo es una situación parecida a la de su padre Abraham. ¿Pero qué no Dios le había prometido a Abraham una multitud de descendientes? ¿Qué no le dijo que a través de Isaac recibiría esa bendición? ¿Y ahora porqué no le permitió tener hijos por 20 años? Pareciera como que Dios nos andaba fallando aquí. Pero no es así. Al igual que Abraham, Isaac tuvo que aprender a desarrollar su propia fe. No por las grandes victorias de fe de su padre Isaac automáticamente recibiría todo “en bandeja de plata” (es decir, muy fácil). Isaac tuvo que recorrer su propio camino de fe. La Biblia no registra lo que habrá sentido durante esos 20 años, solo que rogó a Dios y entonces Dios le escuchó. Recordemos que el mismo Jesús, el HIjo de Dios, tuvo que recorrer su propio camino de aprendizaje:

7Mientras Cristo estuvo viviendo aquí en el mundo, con voz fuerte y muchas lágrimas oró y suplicó a Dios, que tenía poder para librarlo de la muerte; y por su obediencia, Dios lo escuchó. 8Así que Cristo, a pesar de ser Hijo, sufriendo aprendió lo que es la obediencia; 9y al perfeccionarse de esa manera, llegó a ser fuente de salvación eterna para todos los que lo obedecen, 10y Dios lo nombró Sumo Sacerdote de la misma clase que Melquisedec. (Heb 5.7-10, DHH-LA).

Así que si el mismo Jesús “sufriendo aprendió lo que es la obediencia”, ¿por qué nosotros nos libraremos de pasar por ahí? Todos nosotros y nuestros hijos tendrán que recorrer su propia jornada de fe, aprender a obedecer a veces a través de sufrimiento, y perfeccionarse para Dios. No lo podemos evitar.

El resultado de esta prueba lo vemos en los v. 21-22, tanto Isaac como Rebeca buscaron a Dios. Isaac rogó a Dios para que rebeca tuviera hijos y también Rebeca oró a Dios cuando detectó una lucha de sus hijos dentro de su vientre. Ambos recurrieron a la oración cuando no sabían qué hacer o cuando no entendían que pasaba. Y Dios les contestó. No dejemos de perseverar en oración por necesidades específicas que nos aquejan. Tarde o temprano Dios contestará.

En el v. 23 Dios le avisa a Rebeca que había un plan para sus hijos: serían dos naciones rivales y una se tendría que someter a la otra. Y en el v. 24 Rebeca confirmó que eran mellizos los que estaban naciendo. No sabemos si le creyó a Dios inmediatamente o si dudó y se sorprendió al momento del nacimiento que en verdad eran dos. En los versículos 25-26 notamos también la importancia y el uso de los nombres en el mundo antiguo de los patriarcas. En la actualidad poner nombre a un bebé es todo un proceso elaborado para algunos, ya que investigan diccionarios de nombres, significados etimológicos, libros de historia, y más; y escogen el nombre para su bebé desde antes que nazca pensando en el significado que a ellos les gusta en cómo se imaginan a su hijo o hija en el futuro. Otros, con menos suerte, recibieron el nombre del “santo” que les tocó en el calendario. Pero en el mundo antiguo no era así, los nombres de los bebés tenían que ver más con la circunstancia en la que nació. De acuerdo al Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia, de la editorial Caribe, la pronunciación en hebreo de Esaú sonaba como “velludo” y la de Jacob como “tobillo” y le dieron el significado de “El que se agarra del tobillo (de otro)”. Aunque también tenía un lado positivo ya que podía entenderse como “Él (Jehová) está a sus tobillos (es su protector).”

Los niños crecieron y eran muchachos ya. Entonces el v. 28 registra una situación que causaría mucho problema en el futuro, “Isaac amaba a Esaú porque le gustaba comer los animales que cazaba, pero Rebeca amaba a Jacob”, “Y prefería Isaac a Esaú… pero Rebeca amaba a Jacob” (BTX), “Isaac quería más a Esaú… pero Rebeca quería más a Jacob” (NVI). ¿Qué tenemos aquí? Favoritismos. Esto no era bueno. ¿Qué ocasiona el favoritismo en los hijos? De acuerdo al artículo “La realidad del favoritismo paternal” en la guía on-line Megazine.co, el favoritismo de parte de los padres socava los fundamentos de la misma familia y pone en riesgo a los hijos de sufrir en su vida como adultos. Esto fué lo que pasó después con los descendientes de Isaac, ya estudiaremos en su momento su historia, y veremos en el siguiente capítulo como Rebeca pudo manipular a su hijo y obligarlo a engañar a su padre por ese favoritismo. Estamos siendo testigos del inicio de un patrón generacional que costaría mucho a los descendientes de Abraham después.

Para terminar el capítulo, en los versículos 29-34 encontramos el siguiente relato: Esaú regresó hambriento, Jacob estaba preparando comida, y cuando Esaú le pide comida Jacob le pide a cambio sus “derechos del hijo mayor” (v. 31), y Esaú acepta y se sienta a comer y se va. ¿Qué significa realmente esto? De acuerdo a la Biblia de Estudio Arqueológica, la sociedad antigua se basaba en la línea paterna y las herencias se otorgaban siguiendo la línea masculina. El patriarca tenía autoridad sobre la familia completa con todos sus hijos y nietos, y cuando él moría, el primogénito adquiría esa misma autoridad y responsabilidad para con toda la familia extendida. Así que ser el primogénito ocupaba un lugar especial y era un privilegio. Por lo tanto, lo que hizo Esaú fué “mostró desprecio por sus derechos del hijo mayor”, “despreció Esaú la primogenitura” (NBLH)”. Esaú consideró que sus derechos de hijo mayor no le servían de nada para calmar su hambre en ese momento (v. 32), y con sus ojos puestos en una necesidad humana básica y no trascendente (como comer cuando tienes hambre), decidió vender esos derechos.

¿Qué relevancia tiene esta escena para nosotros? En Hebreos 12.16 (DHH – LA) dice, “16Que ninguno de ustedes se entregue a la prostitución ni desprecie lo sagrado; pues esto hizo Esaú, que por una sola comida vendió sus derechos de hijo mayor.” En la fe cristiana hay elementos sagrados y no deben ser despreciados. Algunos son la confraternidad, las relaciones puras entre cristianos, la Palabra de Dios, la salvación, los sacrificios que le hacemos a Dios (oración, ofrenda, alabanza, etc.). Cuando dejamos que nuestra visión se enfoque solamente en nuestras necesidades inmediatas, ya sean físicas o emocionales, y queremos satisfacer esas necesidades a cualquier precio, estamos en peligro de despreciar lo sagrado. Conozco cristianos que decidieron despreciar algunos de estos elementos de la fe con tal de satisfacer algún sueño o anhelo personal o sanar algún sentimiento, pero a su manera. Ninguna necesidad humana, llámese pareja, hijos, dinero, salud, o lo que sea es tan importante como para menospreciar los aspectos sagrados de nuestra fe. Si tenemos necesidades, mantengamos nuestra confianza y fidelidad en Dios y a debido tiempo las cubrirá Y aún si eso no pasara, no buscamos a Dios solo para que cubra nuestras necesidades, sino porque lo amamos y deseamos estar en una relación personal con él.

Conclusiones:

  1. Entendamos que el desarrollo de la fe es personal. Todos tenemos que recorrer nuestro propio viaje de fe, sufrir en el proceso algunas veces y aprender lecciones valiosas de obediencia y confianza. Aún nuestros hijos pasarán por eso y debemos permitir que aprendan.
  2. Tengamos cuidado con el favoritismo en la casa. Si eres padre o madre y tus hijos son pequeños, estás a tiempo de no crear patrones generacionales destructivos. Nunca falta en las casa el “consentido” o “el favorito”, y las personas ya aún adultos no olvidan el favoritismo hacia otro hermano o hermana y los resentimientos se mantienen.
  3. Estemos alerta a nuestras tendencias de menospreciar cosas sagradas de la fe con tal de satisfacer necesidades inmediatas ya sean físicas o emocionales. No vale la pena esto. Recordemos que para los cristianos todas las bendiciones que disfrutamos de tener una relación con Dios costaron la sangre de Jesús. Es algo serio para Dios cuando uno de sus hijos desprecia lo que tanto le costó a Él entregarnos.

 

 


15 Responses to “Día 16”

  1. Israel Chavez dice:

    En ocasiones Cambiamos nuestra prioridad con Dios por las Tareas , preocupaciones o necesidades de nuestra vida diaria , dejamos de orar o de darle tiempo al estudio de la biblia , y ponemos mas empreño en cosas venales o materiales , debemos de confiar mas en Dios pues es una de su promesas que nunca no dejara solos 🙂
    Gracias Arturr

  2. Magally Houston dice:

    Increible……estoy disfrutando estos estudios muchisisisismo…………….GRACIAS !!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. Sonia Uribe de Arroyo dice:

    Gracias. El dejar que los hijos pasen por tiempos difíciles para que aprendan se me hace muy difícil, pero definitivamente necesario para que crezcan y desarrollen su propia fe. Orar mucho para que aprendan rápido.
    En nuestro ministerio familiar hemos podido ver todo lo que trasciende nuestros errores como padres, pero también hemos visto la gracia de Dios y su poder.

  4. BETTY CALZADILLA dice:

    ARTURO:

    MIL GRACIAS POR HACERME PRESENTE QUE NECESITO ORAR AUN MAS POR MI HIJA Y SOÑAR POR QUE UN DIA ELLA VEA A DIOS COMO SU SEÑOR Y SALVADOR, GRACIAS POR TU ENTREGA DE SERVICIO PARA DIOS!!!!!!

  5. Esteban Briones dice:

    Gracias. Que importante es velar por nuestras relaciones familiares.
    Saludos.

  6. Erika Pérez dice:

    Sin duda este devocional me hace pensar en mi errores al no querer dejar que mi hijo recorra su propio camino de fe…
    Es muy difícil, pero se que mi Dios tiene lo mejor para él…
    Gracias Arturo, muy valiosa enseñanza…
    Un abrazo…

  7. BORIS GAMEZ dice:

    Hola hermano gracias por estos devocionales me ayudan mucho soy dicipulo de la iglesia de san pedro sula, pero vivo en la entrada de copan a 2 horas de san pedro sula en esta zona del pais que es el occidente vivimos diez hermanos, gracias porque estos devocionles nos ayudan a estar cerca de DIOS, y espero compartirlos con ello saludos desde honduras

  8. Martin Merediz-Funes dice:

    Hermano que animante aprender la importancia del desarrollo de la fe y comprobar que esta es personal, al igual que la relación con Dios la cual dependerá en su grado de intimidad del desarrollo de nuestra fe.En cuanto al favoritismo en la crianza de los hijos, hay innumerables pruebas de la catástrofe que significa para las familias, desunión, envidias y hasta odios, hay que ser muy cuidadosos, más si quiero apuntar que debemos ser sabios para reconocer los dones de cada uno y ayudarlos a desarrollarlos de la mejor manera y que obviamente sirvan al Señor en el momento en que este los convierta.Como tercer punto y muy relevante esta el hecho de respetar o reverenciar las cosas sagradas, es en este punto cabe destacar como el Señor fue utilizando situaciones y el favoritismo que siendo negativo si definió quien debia ser el continuador del plan teniendo en cuenta cual de ellos tenia el corazón que el Señor podría modificar y hacer de el un continuador de ese plan.Vemos y que sigue impactando, animando y dándome esperanza de que el plan no fallara siempre el Señor encontrara los medios y las personas a utilizar en cada situación ocupacional el papel necesario para el desarrollo y cumplimiento final del plan, en la actualidad es igual, solo tenemos que estar siempre analizando, meditando en las situaciones, en las personas que aparecen cumplen un ciclo y luego se van y en las que aparentemente no están cumpliendo ningun papel relevante y de pronto ocupar un lugar relevante en el plan del Señor para su pueblo.
    Gracias Arturo quedo animado y muy desafiado obvio con el deseo de servir al Señor en lo que el tenga ya planeado.
    Un gran abrazo desde el sur del mundo.

  9. Gustavo Ulloa dice:

    Gracias, nos ha ayudado mucho estudiar la biblia cada dia de manera profunda, ha aumentado mi fe como Discipulo

  10. SILVIA CHAVEZ dice:

    ¡GRACIAS BENDITO PADRE! Y ¡GRACIAS HERMANO ARTURO!
    Me siento muy agradecida por estos estudios,, Dios está tratando directo a mi corazón y me anima porque siento su amor, su direccion y su llamado a cambiar, a crecer espiritualmente a madurar pero sobre todo a obedeer su palabra.
    Y ahora entiendo más que mi fé necesita seguir siendo probada y seguir creciendo.

    ¡1,000,000,000,000,000,000,000,000,000 DE GRACIAS!

  11. RAUL ARCHUNDIA dice:

    GRACIAS ARTURO POR ESTA SANA ENSEÑANZA.

  12. Hector Z. dice:

    Defendamos y peleemos por mantener las cosas sagradas de nuestra fe. Gran lección. Gracias!

  13. Javier Tizcareño dice:

    Gracias por recordarnos el que no debemos descuidar las cosas sagradas por nuestras preocupaciones.

  14. pablo fierros dice:

    gracias por recordarnos la importancia de no tener favoritismos en la familia me hace pensar que todos nuestros hijos deben de ser nuestros favoritos

  15. Rosa María Frausto dice:

    No menospreciar las cosas sagradas que costaron la sangre de Jesus. Es uno de los puntos que me llego en estos momentos. Gracias Arturo, té agradezco mucho tu amor y tu entrega a la palabra de Dios.

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