Día 17

GÉNESIS 26 – 28.5.

Ante la situación de hambre que se vivía en la tierra y la tendencia natural de la gente de ir a Egipto para encontrar ayuda, Dios le pide a Isaac que se quede en la tierra donde estaba, que viva como extranjero y le garantiza, “yo estaré contigo y te bendeciré”, “te asistiré y te bendeciré” (BJL). Y le reafirma la promesa que le hizo a Abraham acerca de sus descendientes numerosos y las tierras para posesión y además la bendición para todas las naciones por medio de él (v. 4). Dios estaba firme en su posición de cumplir su palabra y bendecir a Isaac y toda su descendencia.

Después en el v. 5 Dios habla sobre Abraham y dice, “Yo haré esto porque Abraham me escuchó y obedeció todos mis requisitos, mandatos, decretos e instrucciones”, “porque Abraham me obedeció y guardó mi ordenanza” (NBHL). Se me hace interesante notar cómo en este versículo Dios resume la vida de Abraham y afirma que fué alguien obediente y que guardó los mandatos de Dios. Pero, ¿qué pasa entonces con todas las desconfianzas, las mentiras, la falta de carácter, los miedos, etc. que vivió? Me hizo recordar cómo terminan las historias de los reyes de Judá e Israel en los libros de Crónicas y Reyes. Al final del relato de sus vidas, Dios resumía en unas pocas palabras lo que definió a ese rey específico. En el caso de Abraham es muy similar. Las desconfianzas y los miedos no lo definieron como persona en toda su vida en la tierra, sino se caracterizó más bien por la fe, la obediencia, el corazón humilde para aprender y la confianza en Dios. Esto quiere decir que nuestras fallas ocasionales no nos definen, sino más bien los aciertos y las virtudes de nuestro carácter y corazón es lo que nos define. Ciertamente estamos llamados a cambiar y perfeccionarnos, pero entendamos que a los ojos de Dios podemos ser definidos más bien por nuestras fortalezas que por nuestras debilidades. Si Dios fuera a escribir una línea donde resumiera tu vida entera ante sus ojos ahí, ¿qué pondría? ¿Qué diría de tí y de tu corazón?

Ahora, en los versículos 6 al 11 regresamos al fantasma del pecado generacional: Isaac toma el ejemplo de su papá y miente al rey Abimelec de Gerar con respecto a su mujer, diciendo, igual que el papá, que ella era su hermana. Dos problemas en este punto:

  1. Dios le había prometido apenas que Él estaría con Isaac, es decir, que lo cuidaría, que lo ayudaría. Isaac con esta conducta muestra desconfianza en Dios.
  2. Rebeca no era su hermana. Isaac tomó el camino de lal engaño para protegerse. El miedo lo venció. La Biblia de Estudio Apologética dice, “Tal vez Isaac mientras creció escuchó las historias sobre su padre, Abraham, lo que había hecho en aquellos incidentes iniciales y decidió imitar su conducta. Dado que Rebeca no era la hermana de Isaac en ningún sentido, esto sería un clásico ejemplo de repetición de “los pecados de los padres” por una generación posterior.”

En el v. 10 Isaac recibe una reprensión del rey Abimelec al darse cuenta que Rebeca era su esposa, no su hermana. Y las palabras son similares al regaño que se llevó su padre, “-¿Cómo pudiste hacernos semejante cosa?… tú nos habrías hecho culpables de un gran pecado.” Otra lección más de lo destructivo que puede ser la mentira cuando se consuma en una situación. Las mentiras entre personas pueden generar desconfianzas, celos, ira, odio, y aún más allá (analizaremos un caso más adelante).

En los versículos 12 – 22 encontramos a Dios bendiciendo en gran manera a Isaac. ¡Pero había desconfiado de Él en el caso de Abimelec! Si, pero ya estudiamos cómo Dios decide dar bendiciones por respeto a su propia promesa y no porque Isaac se mereciera todo eso por su gran despliegue de fe y confianza. De igual manera es con nosotros. Dios nos bendice a veces en momentos donde sabemos que no estamos bien. Pero en lugar de llenarnos de orgullo y cinismo pensando que podemos vivir como sea y de todas formas Dios nos va a dar, más bien esas bendiciones nos deben servir para humillarnos ante Dios y reconocer lo insignificantes que somos ante su presencia y agradecer lo que nos da inmerecidamente.

En los versículos 23-25 Dios se le aparece a Isaac y vuelve a recordar la promesa que le había hecho anteriormente a él y antes a su padre Abraham. Algo interesante es que el primer mandato que le da a Isaac en el v. 23 es “No tengas miedo, porque yo estoy contigo”. Dios sabía la necesidad generacional en la familia de Abraham y cómo Isaac ahora la estaba manifestando: el miedo los dominaba y los hacía desconfiar de Dios. Dios conoce nuestras necesidades exactas y sabe cómo apuntar a ellas directamente. ¡Escuchemos más la voz de Dios en los detalles de cada día! Tal vez nos ayudará a darnos cuenta de necesidades personales que no hemos querido reconocer, con el fin de ayudarnos a cambiar. Les adjunto aquí un documento en formato .PDF con las notas de una clase llamada “No Tengas Miedo”, que explora cómo Dios usó estas palabras como las primeras cosas que le pidió a personas que Él había decidido utilizar en alguna misión importante, desde los patriarcas, pasando por los profetas y terminando con los apóstoles. Dios sabe que el miedo detiene la fe. Muchas veces es nuestro principal enemigo a vencer. Tal vez por algo la famosa lista de pecados de Ap 21.7 inicia diciendo, “Pero los cobardes….”

No Tengas Miedo – Notas Presentación

Terminamos este capítulo con los versículos 34 – 35. Esaú se casó con dos mujeres hititas y literalmente “amargaron la vida de Isaac y Rebeca”, “y fueron causa de mucha amargura a Isaac y Rebeca” (BTX), “llegarían a causarles muchos problemas a Isaac y Rebeca” (TLA). ¿Por qué pasó esto? ¿Tuvo algo que ver que eran hititas? Así es. Los hititas adoraban a muchos dioses y ninguno era el Dios verdadero de Abraham e Isaac. Era un matrimonio mixto en cuanto a la fe: el hombre creía en Dios pero ellas creían en muchos dioses. Paganismo y monoteísmo juntos. No iba a funcionar para nada. El efecto que tuvo sobre la familia creyente que formaban los padres de Esaú fue terrible, les amargaron la vida. Aquí comenzamos a vislumbrar un plan que Dios diseñó para su pueblo: que no se mezclara en matrimonio con personas de una fe diferente. Hay razones de peso para obedecer esto. En la mente moderna del S. XXI eso suena a una locura, pero en la sabiduría de Dios es inteligente tomar esa decisión.

En el capítulo 27.1-30 tenemos ahora la historia del engaño de Jacob contra su hermano Esaú. Todo el relato está armado alrededor de un ambiente de complot entre Rebeca y Jacob para no permitir que Esaú recibiera la bendición del primogénito. Motivado por su mamá, Jacob ejecuta una serie de engaños hacia su padre: le cocina su plato favorito como si hubiera sido su hermano, con pelo de animal le hace pensar que era su hermano, literalmente con su voz le afirma ser su hermano y finalmente se puso la ropa favorita de Esaú para completar el engaño. Y a pesar de que Isaac, ya casi ciego, hizo pasar a Jacob por diferentes “filtros”, al final logró engañarlo pero le quedó la duda porque la voz era de Jacob (v. 22). Jacob tuvo éxito y en los versículos 28 – 30 logra que su papá le de la tan ambicionada bendición del primogénito.

En los versículos 30 al 38 vemos a Esaú regresar y prepara animadamente todo lo que le dijo su papá, para encontrar la terrible realidad que no es esperaba: ¡habían engañado a su padre! Y la bendición del primogénito ya había sido dicha a Jacob. Es fácil detectar el dolor profundo que sintió Esaú al darse cuenta que perdió esa bendición. El relato termina diciendo “Entonces Esaú perdió el control y se echó a llorar.” Recordemos Heb 12.17 (DHH – LA), “17Y ustedes saben que después, cuando quiso recibir la bendición de su padre, fue rechazado; y aunque lloró mucho, ya no hubo remedio para lo sucedido.” No olvidemos que Esaú había despreciado la primogenitura por satisfacer una necesidad básica del cuerpo (tener hambre). Lo que estaba pasando aquí no era algo injusto. En realidad, Esaú no debería recibir esa bendición porque no la apreció.

Entonces, ¿podemos hacer lo malo para que venga lo bueno? ¿El fin justifica los medios? No sabemos si tanto Rebeca como Isaac recordaron lo que Dios le había dicho a Rebeca en Gn 25.23, “tu hijo mayor servirá a tu hijo menor.” Pienso lo siguiente, si ellos hubieran tenido en cuenta todo el resto de su vida las palabras de Dios acerca de quién ocuparía la primogenitura, tal vez Isaac no se hubiera apresurado a intentar bendecir primero a Esaú. Tal vez Rebeca no hubiera tenido que recurrir al engaño para lograr que Jacob recibiera la bendición. Las cosas hubieran sido diferentes si hubieran actuado con fe. Pero tal vez, solo Dios lo sabe, los motivos tanto de Rebeca como de Isaac para hacer lo que hicieron fue el mismo problema que leímos antes: favoritismo, no fe. Sin embargo, Dios usó todas las circunstancias para hacer lo que originalmente fué su voluntad con respecto a Jacob. ¡Entendamos con esto qué tan importante es mantener las verdades bíblicas fundamentales frente a nosotros en cada momento! Si recordamos versículos específicos, si memorizamos Escrituras, si tenemos presentes principios bíblicos básicos, podremos conducirnos demostrando más fe en Dios en toda circunstancia y por encima de influencia cultural, pecados generacionales, disfuncionalidades familiares, etc.

Veamos entonces cómo los pecados generacionales van deformando a las situaciones y a las personas hasta llegar a la máxima culminación de su camino: “Esaú comenzó a tramar: ‘Pronto haré duelo por la muerte de mi padre y después mataré a mi hermano Jacob.'” La consecuencia extrema del daño que causa el favoritismo, del engaño y del menosprecio a lo sagrado: matar a Jacob. Un asesinato se estaba planeando dentro de la familia escogida por Dios. ¡Las cosas estaban llegando realmente al extremo! Debemos entender el poder destructivo del pecado generacional. Si no se detiene en algún momento, alguna futura generación descendiente se pone en peligro de pagar consecuencias fatales.

En el capítulo 28.1-5 vemos a Isaac haciendo lo que no hizo con Esaú: enseñando y advirtiendo a su hijo que no se casara con mujeres cananeas. ¡Demasiado tarde para Esaú! Pero a tiempo para Isaac.  Si pensamos en la indiferencia a lo sagrado de Esaú así como su decisión ligera de casarse con mujeres hititas, esto posiblemente nos apunta a una falla en el entrenamiento familiar. Es decir, tal vez hay una falla de Isaac como padre en entrenar a su hijo. La Biblia no registra que Esaú haya sido enseñado en estas cosas, pero Jacob sí. Si tomamos la decisión de entrenar el corazón de nuestros hijos en la vida espiritual, en la Palabra de Dios, y prepararlos para enfrentar el mundo que está allá afuera de una forma que agrade a Dios, ¡les estamos ahorrando mucho sufrimiento! A ellos y a toda la familia.

Conclusiones:

  1. Desde la perspectiva de Dios, una falla aislada nuestra no nos define como lo que somos a sus ojos. Dios se fija en el caminar a largo plazo, lo que más ha caracterizado nuestra vida y nuestro corazón. Estemos alertas al largo camino de la perseverancia para mostrar de forma consistente un carácter íntegro y recto ante Dios, a pesar que fallemos en ciertos momentos. ¡Ojalá nos midiéramos unos a otros con esta visión! ¡Ojalá nos definiéramos unos a otros con estos ojos! Muchos problemas y juicios injustos entre hermanos en la fe terminarían.
  2. Entendamos la razón por la que las primeras palabras que Dios dirije a un ser humano cuando le encarga una misión son “-No tengas miedo”. El miedo echa a perder la fe. ¡Tratemos con nuestros miedos con fe! No permitamos que el miedo nos controle cuando Dios nos llama a una misión o cuando Dios nos apunta a cambios que debemos hacer.
  3. El plan de Dios desde el inicio para las uniones matrimoniales de personas de fe ha sido ambos en el mismo “canal”, en la misma creencia, en la misma fe. Las uniones mixtas no funcionan como es debido ni agradan a Dios. Tarde o temprano tendrán su punto de choque y conflicto inevitables. Solteros: ¡confíen en Dios y no se olviden de seguir su plan!
  4. No despreciemos los aspectos sagrados de nuestra fe, como hablamos en el capítulo anterior. De lo contrario, un día lo podremos lamentar, como Esaú lamentó haber menospreciado su primogenitura.
  5. Recordemos que vivir con fe es tomar decisiones y rumbos para nuestra vida con las promesas de Dios enfrente de nosotros. No las olvidemos, porque podemos terminar tomando direcciones incorrectas y cometiendo errores que nos saldrán muy caros.
  6. Paremos los pecados generacionales y no subestimemos su poder destructivo. De lo contrario, alguna generación futura de nuestros descendientes tendrá que pagar un precio muy alto.
  7. Entrenemos a nuestros hijos en la vida espiritual. No seamos negligentes en esto. El entrenamiento en la Palabra de Dios para las cosas prácticas de la vida cotidiana les ahorrará mucho dolor y les llenará de alegría su camino en el futuro.

19 Responses to “Día 17”

  1. Israel Chavez dice:

    Gracias Artur esta excelente 🙂

  2. Victoria Olascoaga Hidalgo dice:

    Muchas gracias por este increible devocional diario, me ha ayudado a mirar y entender la palabra de Dios de una manera mas profunda.
    Llevandola en mi vida y compartiendola a los demás.

    GRACIAS DTB
    Salmo 1:1-3

  3. BETTY dice:

    sin duda he cometido errores a lo largo de mis 7 años como discipula, y he recibido correcciones, pero el seguir recibiendo las bendiciones en ese momento me han llevado a reconocer o a entender el amor incondicional de Dios a mi vida y ha hecho que caiga de rodillas ante el reconociendo mi fragiliadad humana pero aumentando mi gratitud hacia el al entender que no soy merecedora de todo lo que el me a dado.
    necesito seguir enfrentando mi miedo a la manera en que Dios me enseña, necesito estar muy alerta para no despreciar lo sagrado aun endesiciones que parece que no afectaran el futuro.
    una vez en una tarea hicimos un arbol genealogico de 3 generaciones anteriores , pero de los pecados de nuestra familia y eso te hace muy conciente de los pecados que hay que estar trabajando dia a dia.
    y como soltera Dios reafirmando, que debo seguir confiando, valorando y siguiendo su plan. GRACIIIIIIAAAAS

  4. Paolo dice:

    Alguien sabe en que consistian esas bendiciones( de primogenitura) como para que ellas no pudiese ser retractada?

    Gracias Arturo, Excelente!!!

    Paolo

  5. jazmin dice:

    Gracias por tu esfuerzo dedicacion y desempeño que compartes con el mundo.

  6. Maribel Gandarilla dice:

    Muchas gracias!!

  7. Hilda Zavala dice:

    Agradezco tanto hoy el poder leer el devocional y comprender tanto el libro de Génesis y lo que más me toco fue la esperanza de aprender a verme como Dios me ve y lo que a lo largo de mi caminar con él en mis aciertos y mis errores para Dios soy más que mis errores y él no me ve mal, ve lo mejor de mi. Estoy muy animada 🙂 de nuevo muchas gracias!!

  8. Arturo Chaparro dice:

    Grandes lecciones el día de hoy!! Gracias Dios y gracias por tu esfuerzo día a día Arturo!

  9. Alma dice:

    Una pregunta:
    Abimélec hace un pacto con Abraham en Genésis 21:22 y otro con Isaac en Genésis 26:26. Se trata del mismo Rey ¿cierto? ¿Entonces podemos pensar que Este Rey era muy joven cuando hizo el pacto con Abraham o se trata de algún descendiente del primero?

  10. Adriana Fernández de Lara dice:

    El punto uno de las conclusiones refuerza mi esperanza y mi fe, y en verdad nos ayudaría, como dices, a medirnos con esa visión en la iglesia.
    Gracias Arturo por tu tiempo, ánimo, y por tus reflexiones de cada día.

  11. JUAN LOPEZ dice:

    ES MUY CLARA LA MUESTRA QUE DIOS NOS DA EN FE Y CONFIANZA, A TRAVÉS DE LAS HISTORIAS DE ABRAHAM, ISAAC Y JACOB.
    ME RECONFORTA Y ME ANIMA MUCHO SABER QUE COMO SOLTERO, DEBO APRENDER AMAR, MAS A DIOS CADA DIA DE MI VIDA. Y ÉL YA TIENE PLANES PARA MI BIEN Y NO PARA MI MAL. PERO PARA ELLO TUVIERON QUE PASARME MUCHAS COSAS PARA SER CORREGIDO.

  12. Martin Merediz-Funes dice:

    Que dia el de hoy, culminando con esta clase magistral acerca de la verdadera fe, la forma en que se va desarrollando, en como mide el Señor a sus hijos, el manejo y crianza, las convicciones, el respeto a lo sagrado, etc. Si me anima muchísimo la forma en que el Señor lleva adelante sus planes aun habiendo situaciones de oposición y que podrían “perjudicar dichos planes”
    ojo visto de forma humana, pues aleluya “para el Señor nada es imposible” y el plan continuo.
    Quiero que nos animemos recordndo quien es nuestro Padre con estas dos Escrituras
    Éxodo 3:13-14
    Nueva Versión Internacional (NVI)
    13 Pero Moisés insistió:

    —Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: “El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes.” ¿Qué les respondo si me preguntan: “¿Y cómo se llama?”

    14 —Yo soy el que soy[a] —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “Yo soy me ha enviado a ustedes.”

    Notas al pie:

    Éxodo 3:14 Yo soy el que soy. Alt. Yo seré el que seré.
    Jeremías 32:27
    Nueva Versión Internacional (NVI)
    27 «Yo soy el Señor, Dios de toda la humanidad. ¿Hay algo imposible para mí?
    Nunca olvidemos a quien servimos, de quien somos hijos, el poder de quien nos ha adoptado y rescatado, sus planes no fallan.
    Gracias Arturo están increíbles los estudios.
    Gracias Arturo hasta mañana si el Señor lo permite.

  13. Doris Duarte dice:

    Hola Arturo perdón y el archivo?

  14. RAUL ARCHUNDIA dice:

    GRACIAS ARTURO, SIN DUDA SI ES DIFICIL CUANDO HAY PREFERENCIAS, GRACIAS A DIOS QUE EL NO ES COMO NOSOTROS.

  15. SILVIA CHAVEZ dice:

    ¡GRACIAS A NUESTRO PADRE! Y ¡GRACIAS HERMANO ARTURO!

    ¡IMPRESIONANTE! Cuanta esperanza hay en Dios, cuánto me falta por conocerlo realmente y cuanto anelo seguir aprendiendo y buscar un corazon dispuesto a obecer a Dios.
    Para no heredar mis tendencias pecaminosas a mis futuras generaciones.
    GRACIAS ARTURO

  16. Hector Z. dice:

    “No tengas miedo”, vive por fe…

  17. Blanca Guizar dice:

    Que gran enseñanza me llevo, dias dificiles para mi pues e sido presa del miedo, ahora reafirmo que la fe se debilita por el miedo y no te deja avanzar y roba lo mas importante… la paz.
    Gracias porque a travez de este estudio pude sentirme retada pero tambien amada por Dios reconociendo que el siempre esta al pendiente de mi vida.

  18. Rosa María Frausto dice:

    Increíble estudio! Gracias Arturo

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