Día 74

LEVÍTICO 23.

En este capítulo podemos encontrar un catálogo bastante completo de las fiestas o celebraciones solemnes que los israelitas deberían observar a lo largo de cada año, de acuerdo con las instrucciones que Dios les dió. Cada una tenía un propósito y cada una era importante. De acuerdo al New American Commentary: Leviticus, de Broadman & Holman Publishers, este capítulo junto con Num 28 – 29 representan las discusiones legales más completas sobre la institución de las fiestas de Israel. Otros pasajes que contienen descripciones de las fiestas son Ex 23.12-17, 34.21-24 y Dt 16.1-17.

De acuerdo con el Nuevo Diccionario Bíblico Certeza, de Sociedades Bíblicas Unidas, las únicas dos fiestas del pueblo de Israel que no están contempladas en estos pasajes son la Fiesta de Purim (instituida en Esther 9 para conmemorar la extraordinaria liberación de Israel de las intrigas de Amán) y la de “Hanukah” (“Fiesta de las Luces”) que es una fiesta extrabíblica para celebrar la recuperación y purificación del templo por parte de Judas Macabeo en el 164 a.C., después que lo profanó Antíoco Epífanes, en el período intertestamentario (cuando se escribieron los libros deuterocanónicos). Es la que menciona Jn 10.22–23 (NVI), “22 Por esos días se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, 23 y Jesús andaba en el templo, por el pórtico de Salomón.” Ahi aparece por su nombre griego enkainia que significa “dedicación”. Y de acuerdo con el Nuevo Diccionario de la Biblia, de Editorial Unilit, esta última fiesta coincide a veces con la fecha tradicional de la navidad cristiana.

El v. 2 deja en claro que estas fiestas son “festivales establecidos por el Señor” o “solemnidades de YHVH” (BTX). Dios mismo instituyó estas celebraciones, no fueron los israelitas, por lo tanto ser fiel en celebrarlas tal como Él había pedido era parte de lo que se esperaba del pueblo de Israel y era parte de darle adoración y culto al Dios santo y verdadero de Israel. En estas fiestas se “proclamarán como días oficiales de asamblea santa” o “que ustedes llamarán reuniones santas” (DHH-LA).

De acuerdo a la Biblia de Estudio Arqueológica, durante estas celebraciones se convocaba a una reunión solemne de todo el pueblo y los sacerdotes presentaban sacrificios y otras ofrendas, mientras el pueblo descansaba de su labor diaria a veces acompañado de ayuno y otras con un gran banquete, según la fiesta. Con estas fiestas Israel celebraba las bendiciones que habían recibido de Dios y recordaban el gran momento de salvación del pueblo. Aparte de la celebración semanal del sábado (v. 3) donde se esperaba un “día de descanso absoluto” y “día oficial de asamblea santa”, los israelitas tenían un total de 7 fiestas que Israel debía cumplir cada año sin falta:

  1. La Pascua (v. 5), que inicia al atardecer del día catorce del primer mes del calendario hebreo (que en nuestro calendario corresponde a finales de marzo hasta principios de abril). De acuerdo con Ex 12.26-27 esta fiesta fue establecida para que todas las generaciones posteriores de israelitas recordaran la forma en que Dios libró al pueblo de los egipcios. Sabemos también que la última cena de Jesús descrita en los evangelios fue precisamente esta, la cena de Pascua. Por se dice de Jesús en 1 Co 5.7 (NVI), “Desháganse de la vieja levadura para que sean masa nueva, panes sin levadura, como lo son en realidad. Porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ya ha sido sacrificado.”
  2. El Festival de los Panes sin Levadura (v. 6-8). Se debería celebrar inmediatamente después de la Pascua y tenía una duración de 7 días, preparando todo pan sin levadura. Esta fiesta significaba, como lo habíamos estudiado en su momento en Ex 12.15-20, una buena disposición para Dios.
  3. La Fiesta de las Primicias (v. 10-14). Específicamente se pedía ofrecer a Dios “el primer manojo de tu primera cosecha de grano” así como “un cordero de un año sin defecto” y “una ofrenda de grano de cuatro kilos de harina selecta humedecida con aceite de oliva.” También “un litro de vino como ofrenda líquida”. ¿Qué está representando cada una de estas ofrendas? Podríamos decir que era una muestra de la “canasta básica” de un israelita promedio una vez que ya estuvieran establecidos en la tierra prometida: cosecha de granos sembrados, harina, aceite de oliva, vino, carne. Esta ofrenda apuntaba a la gratitud a Dios por las provisiones recibidas y también una señal de dependencia en Él, ya que todo lo bueno venía de Él y no de ellos mismos.
  4. La Fiesta de las Semanas o Pentecostés (v. 15-21). Se celebraba 7 semanas después de la Fiesta de las Primicias. El enfoque principal de esta fiesta era la gratitud por la cosecha de trigo recibida (v. 20) y además incluía “un día oficial de asamblea santa” (v. 21).
  5. La Fiesta de las Trompetas (v. 23-25). Se celebraba el primer día del séptimo mes del calendario hebreo, “a principios del otoño”. Se tocarían trompetas ese día y se presentaban ofrendas especiales aparte de no realizar ningún trabajo ese día. Un dato importante es que este mes séptimo del calendario era muy importante ya que incluía las fiestas restantes: el Día del Perdón y la Fiesta de las Enramadas. Probablemente por eso el toque de trompetas, ya que se anunciaba el inicio de celebraciones muy especiales.
  6. El Día del Perdón (v. 27-32). A celebrarse el décimo día del séptimo mes de cada año. Era también un día oficial de asamblea santa y “un día para negarte a ti mismo y presentar ofrendas especiales al SEÑOR”, “humillaréis vuestras almas” (BTX), “y ayunarán” (NVI), “afligiréis vuestras almas” (RVR95). Tampoco se podían hacer trabajos en ese día “porque es el Día del Perdón, cuando se presentan ofrendas de purificación por ti, para hacerte justo ante el SEÑOR tu Dios” (v. 28). Cada israelita debería estar consciente de que en ese día serían perdonados y hechos justos ante Dios, no era un día para andar distraido ni desobediente, sino concentrado y enfocado en el gran significado espiritual. Algo interesante es el v. 29, “Los que no se nieguen a sí mismos en ese día serán excluidos del pueblo de Dios”, “Toda alma que no se humille en ese mismo día, será cortada de su pueblo” (BTX). La humillación, el negarse a sí mismo, el afligirse o el ayuno (como es traducido en las diferentes versiones) era un requisito fundamental para participar en esta celebración. Si alguien no lo hacía simplemente era cortado de la membresía del pueblo de Dios. Él no perdonaría a nadie que no se quisiera humillar. Esto nos enseña un principio que está presente en toda la Palabra de Dios: para que haya perdón tiene que haber primero humillación, reconocimiento, aflicción, auto-negación.
  7. La Fiesta de las Enramadas (v. 34-36, 39-43). Traducida en otras versiones como “solemnidad de los Tabernáculos” (BTX) o “Fiesta de los Tabernáculos” (NBLH). Se celebraba 5 días después del Día del Perdón, dentro del mismo mes (v. 34). Duraba 7 días en total y en el primer día había una convocación a asamblea santa. Algo importante es que este festival se llevaba a cabo “después que hayas cosechado todo lo que produce la tierra” (v. 39), es decir, al final del año agrícola. Y también Dios pedía que durante esos 7 días los israelitas se fueran a vivir en pequeñas enramadas con el fin de que recordaran cómo Dios los hizo vivir en enramadas durante su peregrinar por el desierto, al rescatarlos de Egipto. Se incluye a continuación una imagen de cómo sería un cobertizo hecho por enramadas para esta fiesta, cortesía de la Enciclopedia Ilustrada de Realidades de la Biblia, de Editorial Caribe.

Fiesta de las Enramadas

Incluimos aquí también una imagen del calendario hebreo con la identificación de las fiestas anuales comparado contra nuestro calendario gregoriano, cortesía del blog C. C. Hay Paz con Dios.

Calendario hebreo Editado

Conclusiones:

  1. Fijémonos en el fuerte interés que Dios tenía en que Israel celebrara estas 7 festividades anuales además de cada sábado o día de descanso. Dios quería mantener fresco el corazón de los israelitas en cuanto a los temas principales de las fiestas: gratitud por las bendiciones recibidas, recordar la liberación de Egipto y las maravillas hechas por Él, humillarse ante Él para ser perdonados, y más. ¿Está nuestro corazón fresco ante las bendiciones que Dios nos ha dado? ¿Está la gratitud viva todavía en nosotros? ¿Están las memorias de sus grandes hechos en nuestra vida? Hoy no necesitamos 7 fiestas especiales para recordar todo esto, tenemos nuestra relación diaria con Dios donde podemos recordar y mantenernos frescos ante Él.
  2. La Fiesta de las Primicias resulta interesante al pensar que era un acto de gratitud por la “canasta básica” que recibían de parte de Dios durante todo un año. Era la forma establecida por Dios para que los israelitas recordaran de dónde venía su sustento para ellos y sus niños. Cuando ofrendamos en la iglesia moderna semana a semana, es de alguna manera una forma también de recordar de dónde viene todo lo material que recibimos durante la semana: de Dios. Pensemos en esto y seamos generosos y constantes con nuestra ofrenda.
  3. No olvidemos que humillación, arrepentimiento y auto-negación siempre preceden al perdón de Dios; tanto en el día del Yom Kippur en el AT como en el diario caminar cristiano en el NT. Cuando vayamos a buscar perdón de Dios pensemos primero en esto: ¿estamos arrepentidos? ¿Nos hemos humillado ante Dios primero? ¿Nos estamos negando a nosotros mismos? ¿O solo estamos buscando beneficios de nuestra relación con Dios?
  4. Pensemos por último en la trascendencia de las reuniones semanales de la iglesia cristiana moderna. Hay tantos elementos de las fiestas de Israel que ahora encontramos en los servicios cristianos semanales: gratitud a Dios, alabanza, recordar el máximo sacrificio que Dios hizo y que nos salvó (la cruz de Jesús), entregarle ofrendas para reconocer todo lo bueno que Él nos da, escuchar y meditar en su Palabra y tomar decisiones para nuestra vida, y mostrar amor fraternal unos a otros. ¡Valoremos más las reuniones de la iglesia y hagamos que sean excelentes!

7 Responses to “Día 74”

  1. Sandra Duarte dice:

    Gracias Arturo! en verdad todo esto nos lleva a la gratitud.

  2. Hiram Anderson dice:

    Me impresiona como Dios sigue adelante con sus planes, y atravez de la Iglesia, El se asegura que el hombre siga teniendo ese vínculo, preserva la importancia y parar al menos un día de nuestra obras para dedicarselo a él, nos invita a congregarnos y celebrar la liberación y las bendiciones que nos ha dado, participamos del cordero pascual (Cristo), nos permite acercarnos a ofrendar, y a ofrecer un corazón quebrantado cuándo pecamos, y todo esto lo puedo hacer gracias a que Cristo murio por mi, rompiendo ese velo que nos separaba. Gracias por compratir todo esto.

  3. Claudia González dice:

    Wow, acabo de aprender una buena forma de agradecer a Dios en mis tiempos de oración , cada día de la semana puede ser un día dedicado a la gratitud por sus grandes hechos y por la liberacion que me ha dado. Gracias Arturo.

  4. Miriam Castro dice:

    Gracias!!! Arturo

  5. rocio rodrigues dice:

    Que gran privilegio. El y cuan agradecidos debemos estar. Mostrando con nuestras ofrendas esa gratitud. gracias hermano

  6. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Que importante es siempre recordar todo lo que le debemos al Señor y hacerlo con reverencia y dedicando ese dia en que celebremos como un dia santo como dicen las Escrituras, un dia santo apartado para el Señor.
    Gracias Arturo por hacer la voluntad del Señor y cumplir su mandato dado en Mateo 28 ” y enséñenles a obedecer”
    Gracias hermano cada día más y más animante y retante los estudios.
    Un abrazo

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