Día 232

ECLESIASTÉS 4.1 – 6.12.

Continuamos con las lecciones que el rey Salomón aprendió de su búsqueda personal que inició ya a su avanzada edad. Hay varias cosas muy valiosos para nuestros tiempos también.

  1. El sufrimiento por las injusticias en el mundo. Los versículos 1 al 3 del capítulo 4 nos dicen que Salomón observó “toda la opresión que sucede bajo el sol” (Ecl 4.1) y las consecuencias que trae (lágrimas, dolor, falta de consuelo para los oprimidos, la impotencia de los mismos ante sus agresores, etc.). Recordemos que en los días de Salomón la esclavitud era una práctica común, y después de ganar batallas, los ejércitos vencedores generalmente mataban a muchos hombres del pueblo y se quedaban con mujeres y niños. ¡Cuánto dolor humano habría en cada uno de ésos episodios! Por eso, Salomón llegó a la conclusión siguiente: “??los muertos están mejor que los vivos; 3 pero los más afortunados de todos son los que aún no nacen, porque no han visto toda la maldad que se comete bajo el sol.” (Ecl 4.2-3). Creo que hoy la historia no ha cambiado, y especialmente para los que somos padres, quisiéramos que nuestros hijos pequeños nunca conocieran tanta maldad que se comete bajo el sol. Pero lamentablemente tarde o temprano, por una fuente u otra, la conocerán. Y por eso necesitarán a Dios también, al igual que nosotros.
  2. La decepción del materialismo. Los versículos 4 al 8 del capítulo 4 nos hablan de otra observación que registró Salomón: el caso de la gente que, motivada por la envidia principalmente, se embarcan en la vida en un viaje lleno de ambición, mucho esfuerzo por lograr el éxito y mucho apego a las cosas materiales. Y como dijimos, el punto de partida para ellos fue la envidia a la prosperidad de sus vecinos. De acuerdo a Salomón, cuando un patrimonio se construye con ese fundamento, el resultado es una gran soledad (“Es el caso de un hombre que está totalmente solo, sin hijos ni hermanos, no obstante trabaja mucho para acumular toda la riqueza posible.”, Ecl 4.8). Una persona entregada al materialismo generalmente presenta un carácter deformado que le impide establecer relaciones humanas exitosas y sinceras, y aunque esté rodeado de muchas personas, puede ser que en realidad esté completamente solo. La solución que plantea Salomón a este común problema es el contentamiento y la gratitud con Dios de lo que ya se tiene (Ecl 4.6). Es tan difícil para el ser humano llegar a este punto, pero es posible y además necesario para encontrar paz interna enmedio de una sociedad de tanta competencia y ambición materialista.
  3. La necesidad humana de no estar solo. Los versículos 9 al 12 del capítulo 4 nos hablan de las bendiciones de contar siempre con alguien más que nos apoye y nos respalde, y no andar solos por la vida. ¿Por qué es mejor estar acompañado?: a) Con al menos uno mas, “ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito” (Ecl 4.9); b) si uno cae, el otro le puede ayudar a levantarse; c) es mucho mejor tener alguien cercano con quien apoyarnos cuando nos sintamos agredidos o atacados, incluso es mucho mejor tener un tercer compañero, porque “una cuerda triple no se corta fácilmente” (Ecl 4.12). Es aquí donde los creyentes necesitamos valorar las amistades y la confraternidad que nos brinda la iglesia cristiana. A lo largo de las dificultades y las victorias que se presentan en la vida, siempre será mejor enfrentarlas o celebrarlas al lado de personas fieles a Dios y sinceras, que llenos de riquezas y poder pero aislados de amistades sinceras. ¡Valoremos la iglesia!
  4. El valor de no perder la humildad para aprender. Salomón afirma que “Es mejor ser un joven pobre pero sabio que ser un rey viejo y necio que rechaza todo consejo.” (Ecl 4.13), “Más vale joven pobre y sabio, que rey viejo y necio que no admite consejos” (BTX). Un problema común en personas mayores con amplia experiencia en la vida es que, aunque estén tomando malas decisiones en algún momento específico, no admiten fácilmente corrección de nadie ya que se escudan en su vejez o su experiencia. Salomón, seguramente por experiencia propia, reconoció el valor de no perder un corazón humilde que esté siempre dispuesto a aprender de los demás y siempre dispuesto a ser transformado en una mejor versión de sí mismo. Incluso en el ámbito de la iglesia cristiana, si ya somos cristianos de muchos años en la fe y sirviendo a Dios incluso como líderes, tengamos cuidado con caer en ésta mentalidad. Es triste encontrar líderes de muchos años en el servicio a Dios que creen que ya no pueden aprender nada de otros, porque ya lo han visto todo. ¡Nada más falso que eso! Un verdadero discípulo de Jesús siempre será un aprendiz en su corazón, toda la vida.
  5. Cuidarnos de las promesas a la ligera que hacemos a Dios. Los versículos 1 al 7 del capítulo 5 tratan con este problema: cuando hablamos a la ligera comprometiéndonos con Dios a algo que después reconsideramos y no respetamos. Salomón incluso asegura que “Es mejor no decir nada que hacer promesas y no cumplirlas.” (Ecl 5.5). En ese tiempo era algo muy grave prometer algo a Dios, incluso en el mismo templo de Dios, y después retractarse de la promesa. La advertencia era muy seria para ésas personas, “Esa actitud enojaría a Dios y quizá destruya todo lo que has logrado.” (Ecl 5.6). La lección para nosotros es cuidar mucho las promesas o los compromisos que hemos hecho con Dios y nunca tomarlos a la ligera. El primer compromiso que tenemos como creyentes fue el día de nuestra conversión, donde nos comprometimos que Jesús sería nuestro Señor y Salvador para siempre, no solo por un rato. Lamentablemente muchos cristianos por diferentes razones se han retractado de ése compromiso en algún momento en su caminar de fe. ¿Cómo tomará Dios ese cambio de parecer? Un buen tema para reflexionar.
  6. El engaño del amor al dinero. Los versículos 10 al 20 del capítulo 5 nos hablan de éste tema. Para Salomón quedó claro, “??Los que aman el dinero nunca tendrán suficiente. ¡Qué absurdo es pensar que las riquezas traen verdadera felicidad!” (Ecl 5.10), y sin embargo, ¡muchas personas en la actualidad están convencidas que las riquezas son la fuente de la verdadera felicidad! Cuántos sufrimientos nos podríamos ahorrar en la sociedad si las personas estudiaran a fondo el libro de Eclesiastés, ¿no crees? Algo irónico del tema también es el v. 11, “Cuanto más tengas, más se te acercará la gente para ayudarte a gastarlo.” ¡Hasta otros nos ayudarán a gastar el dinero que juntemos! Suena ridículo, pero sucede. Jugar con la ambición fuera de control nos pone en un grave riesgo, como Salomón advierte, “Se invierte dinero en negocios arriesgados que fracasan, y entonces todo se pierde. A fin de cuentas, no queda nada para dejarles a los hijos.” (Ecl 5.14). Debemos entender la realidad: a la tumba nada nos podremos llevar (Ecl 5.15). Sin embargo, el dinero y los logros sí sirven para algo si tenemos contentamiento, “Disfrutar del trabajo y aceptar lo que depara la vida son verdaderos regalos de Dios.” (Ecl 5.19). La clave es saber aceptar nuestra situación y disfrutar lo que tengamos al alcance: la familia, la comida, un techo grande o pequeño, lo que sea. Si aprendemos a disfrutar lo que tenemos en el hoy, ni tiempo tendremos para estar “rumiando el pasado” (Ecl 5.20).
  7. Al final, en la vida todos estamos trabajando para otros. Todo el capítulo 6 trata con ésta realidad que descubrió Salomón al estar observando a las personas. Y él mismo reconoce que es una “tragedia terrible” (Ecl 6.2) que una persona se pase la vida trabajando duro para que, después de muerto, otra persona sea quien disfrutará de todos sus logros. A menos que pasemos nuestra vida entera aislados en algún cerro lejano apartados de todo ser humano, finalmente debemos aceptar que todo lo que estamos haciendo hoy en el sentido laboral será para beneficiar a otras personas, llámese familia inmediata, familia lejana, amigos queridos, familia espiritual, los necesitados, etc. Y debemos aceptar ésta realidad sin amargarnos, porque es la forma en que la vida está diseñada. De hecho, el mismo Salomón asegura que “no sirve de nada discutir con Dios acerca de tu destino” (Ecl 6.10). Mejor oremos por sabiduría para vivir ésta vida de la forma más plena y feliz, y entregarnos para servir a otras personas al mismo tiempo.

Conclusiones:

  1. A pesar de tantos avances tecnológicos y sociales, hay muchísima maldad en el mundo actual y no lo podemos evitar. Pero sí podemos poner nuestro “granito de arena” como discípulos de Jesús ayudando a los más que podamos a volverse a Dios y abandonar esos caminos de maldad. ¿Qué estamos haciendo al respecto?
  2. No nos dejemos engañar por el materialismo ni por el amor al dinero, ambos apegos nos llevan a fuertes engaños y terribles sufrimientos, incluso al grado de perder nuestra fe (1 Ti 6.10). Aprendamos la gran lección del contentamiento de la Palabra de Dios y disfrutemos lo que ya tenemos, sin vivir en angustia y depresión eternas por lo que no tenemos aún.
  3. ¿Hay alguna promesa o algún compromiso que hiciste con Dios y que no has respetado? ¿Qué piensas después de estudiar los pasajes de éste estudio? ¿Hay compromisos que tienes que renovar ante Dios? Tengamos cuidado con las promesas a Dios, hagámoslas pero con sabiduría y precaución.
  4. No perdamos nunca la capacidad de aprender, especialmente si nos llamamos “discípulos de Jesús”, que por implicación linguística, nos lleva a mantener un espíritu de aprendiz permanente el resto de nuestros días. Que nunca nos consideren creyentes “necios” o “testarudos” con respecto al aprendizaje.

8 Responses to “Día 232”

  1. Claudia Glez. dice:

    Muchas gracias es duro enfrentar tu corazón luego de muchos años en la iglesia, como se puede volver confiado y no reconocer que siempre necesito aprender. Bendiciones.

  2. norma de la cruz dice:

    Muchas Gracias!!! siempre es un honor el estudio Biblico, y lo mas importante ponerlo en practica gracias saludos!!!

  3. citlali gamboa dice:

    Respeto el valor q das a la iglesia y lo comparto, claro a los niveles q he vivido. Ecl 5.-2 Hace más d un año ore x convertir a alguien y nada pues me distraigo, Ecl 4:9-12 era preferida en nuestro noviazgo habrá q retomarla. Gracias totales y saludos.

  4. Ana Rosa Escobedo dice:

    Muchas gracias!!! Bendiciones

  5. Lulu tovar dice:

    Así es mil gracias Arturo saludos

  6. Adriana Casas dice:

    Que maravillosa es la Palabra de Dios. Gracias Arturo!!

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