Día 179

1 SAMUEL 19 – 20, SALMO 59.

Terminamos el estudio anterior, en el capítulo 18, con una imagen triste de lo que sería la decadencia espiritual y moral de Saúl: un hombre que decidió darle entrada a su corazón de lleno a sentimientos negativos contra David como la envidia y el miedo. Tal como dice el famoso principio bíblico universal de Gálatas 6.7b, “Siempre se cosecha lo que se siembra”, en estos capítulos presenciaremos la cosecha de acciones que se generó por los sentimientos negativos y pecaminosos que Saúl decidió sembrar en su corazón.

El versículo 1 del capítulo 19 comienza de forma directa e impactante, “Saúl les dijo a sus siervos y a su hijo Jonatán que asesinaran a David”. La intención de Saúl era clara y el progreso del pecado en su corazón era evidente: pasó de la envidia hacia David por sus éxitos en campaña, después al miedo por el respaldo que Dios le daba a David mientras que a él ya no, y culminó en el máximo extremo de los sentimientos negativos y pecaminosos contra nuestro prójimo, es decir, el homicidio. Saúl estaba determinado a asesinar a David por cualquier medio. Ya estamos hablando de un hombre con sus emociones fuera de control que ya perdió completamente la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo.

En los versículos 2 al 7 del mismo capítulo podemos ver a un Jonatán que amaba tanto a David que al enterarse de los planes de su padre, intentó convencerlo de que desistiera de los mismos, hablándole de todas las cosas buenas que David había aportado al reino de Israel y de toda la ayuda que le había proporcionado al rey cuando lo necesitaba. Aparentemente Saúl escuchó a Jonatán y se detuvo de sus intenciones (19.6), pero no duró su actitud. El v. 9 relata que un día, después de otra gran victoria de David contra los filisteos, Saúl “estaba sentado en su casa con una lanza en la mano, de repente el espíritu atormentador de parte del SEÑOR vino sobre él como antes” e intentó matar a David nuevamente arrojándole su lanza. ¿Por qué su cambio de actitud? Podríamos pensar que Saúl tuvo otro episodio de envidia extrema al saber de las victorias que Dios le dio a David contra los filisteos nuevamente, y al tenerlo frente a frente, se dejó dominar por su pecado. Desde ese día, David se convirtió en fugitivo, perseguido por Saúl.

Una adición muy interesante que vamos a hacer en este estudio de 1 y 2 Samuel es el estudio de salmos específicos que de acuerdo con la tradición hebrea fueron escritos por David en momentos específicos que estos libros tienen registrados. Por ejemplo, se cree que el Salmo 59 fue escrito con motivo de la vigilancia que Saúl mandó poner en la propia casa de David para atraparlo y la forma como su esposa Mical lo ayudó a escapar (19.11-17). Al estudiar los salmos, entendamos que estamos estudiando poesía hebrea y que por lo tanto hay exageraciones intencionales, simbolismos, sentimientos expresados y demás recursos literarios que se emplean en la poesía. También en los salmos podremos observar el cambio de mentalidad que el salmista experimenta al sufrir la transición de un estado emocional a veces de desesperación, angustia y preocupación; a uno de confianza en Dios y rendición a su voluntad. Veamos algunos aspectos relevantes del Salmo 59:

  1. Enfrentando la realidad tal como el salmista la sentía (v. 1 – 7). En estos versículos David expresa abiertamente a Dios sus sentimientos hacia las agresiones que estaba sufriendo, así como una súplica por liberación. Frases como “Rescátame… Me han tendido una emboscada… aunque yo no pequé ni los he ofendido… No hice nada malo… ¡Despierta! ¡Mira lo que sucede y ayúdame!” Podemos ver claramente el clamor a Dios de parte de David por la injusticia que estaba experimentando y cómo desea llamar la atención de Dios hacia su sufrimiento.
  2. Sin embargo, el v. 8 dice, “Pero tú Señor….” Aquí cambia todo. Es cierto que todo lo anterior estaba pasando: injusticias, persecución, amenazas, enemigos sin razón, etc. PERO… Dios era más grande que todo eso. David compara todo lo que le estaba pasando con quién era su Dios (v. 8 – 17): “… te ríes de ellos… Tú eres mi fuerza… eres mi fortaleza… mi Dios estará a mi lado… yo cantaré tu poder… cada mañana cantaré con alegría acerca de tu amor inagotable… tú ha sido mi refugio…”
  3. ¿Qué vemos en el Salmo? Una transición emocional que David experimentó en oración y que termina con una confianza plena en Dios y una seguridad en su amor eterno e inagotable. A pesar de la situación extrema que David estaba viviendo, mantuvo una espiritualidad emocionalmente sana gracias a su relación con Dios.

Los versículos 18 al 24 terminan el capítulo 19 con una intervención sobrenatural del Espíritu de Dios para salvar a David de las malas intenciones de Saúl. Cuando éste último mandó tropas a Naiot de Ramá para capturar a David que se había refugiado con Samuel, el Espíritu de Dios impulsó a estos hombres a “profetizar”, como si cayeran en un estado de trance espiritual del cual no tenían control. Al final el mismo Saúl fue y le pasó lo mismo, y terminó de la siguiente manera: “Se quitó la ropa a tirones y quedó desnudo acostado sobre el suelo todo el día y toda la noche, profetizando en presencia de Samuel.” (19.24). Dios utilizó sus recursos poderosos para impedir que David sufriera daño alguno.

Terminamos este estudio con el análisis del capítulo 20. Encontramos cómo Jonatán trató de impedir nuevamente que su padre atentara contra David, sin éxito. Y también podemos apreciar la fuerte amistad entre Jonatán y David, que fue confirmada y renovada, ante el sufrimiento injusto que David estaba experimentando a manos del padre de Jonatán. Llama la atención nuevamente el grado de locura y terquedad en que Saúl se encontraba al amenazar de muerte a su propio hijo diciéndole incluso, “¡Tú, estúpido hijo de prostituta! —lo maldijo—. ¿Acaso piensas que no sé que tú quieres que él sea rey en lugar de ti, para vergüenza tuya y de tu madre?” (20.30). E incluso, “Saúl le arrojó su lanza a Jonatán con la intención de matarlo.” (20.33). Saúl había ido demasiado lejos, ni siquiera a su propio hijo respetaba, su locura era extrema y debía ser detenido de una forma o de otra. Como mencionamos en el estudio anterior, Saúl iría de mal en peor cada vez hasta su triste final.

Conclusiones:

  1. Cuando no detenemos los sentimientos negativos que entran en nuestro corazón contra terceros, el problema puede ir creciendo como una “bola de nieve” hasta llegar al grado extremo: deseos de asesinar a una persona. Puedes pensar que eso está muy lejos de tu caso, sin embargo, necesitamos hacernos la pregunta: ¿en este momento tengo sentimientos pecaminosos negativos contra otra persona? ¿No los he arreglado aún? ¿Cuánto tiempo llevo con esto encima? Si reconoces que ya llevas así un buen tiempo y no has arreglado lo que sientes, estás en peligro de continuar con el camino del rey Saúl. ¡Arréglalos mientras estés a tiempo!
  2. Los salmos de David nos ayudan a entender que sin importar la situación difícil que estemos atravesando, siempre hay forma de ser espirituales y mantener nuestra confianza en Dios. Aprovechemos el estudio paralelo de estos libros históricos con los salmos de David para conectar el manejo de las emociones con los relatos y así encontrar un equilibrio sano a nuestra vida.
  3. Saúl es uno de los máximos ejemplos en la Biblia de lo que pasa cuando no ponemos freno a nuestros sentimientos pecaminosos que guardamos en el corazón contra otra persona. Puede ser amargura, enojo, decepción, envidia o más. Meditemos bien en su historia y tomemos lecciones para nuestra vida. Si en algo nos identificamos con él, ¡hagamos lo necesario para cambiar!

9 Responses to “Día 179”

  1. judith lozada barreno dice:

    sin poner escusa …gracias

  2. Jorge R. Moreno Peñaloza dice:

    Muchas gracias Arturo, en verdad que no es facil saber en ocasiones hasta donde seremos capaces de llegar si nos dejamos llevar por los sentimientos negativos, la enseñanza que recibimos día con día nos ayuda a recapacitar y volver a estar listos en armonía con los demás y unidos firmemente en el amor de Dios.

  3. Vere dice:

    Lo mas grandioso para mi de este estudio es que no importa la situacion que estemos pasando siempre como cristianos tendremos la oportunidad de buscar la ayuda de Dios, si dependemos de Dios y no de nuestras fuerzas Dios hace cosas sorprendentes!, somos muy privilegiados al ser discipulos de cristo, por eso la escritura de: todo es posible para el que cree Marcos 9:23. Estimado Arturo muchas gracias. que tengas una excelente tarde.

  4. Adriana Casas dice:

    Yo creo que el corazón de Saúl es el corazón de todos cuando no estamos cerca de DIOS.
    GRACIAS!!!

  5. Erika Pérez dice:

    Increíble estudio Arturo… Gracias por tu trabajo..

  6. ALE Y ENRIQUE LOPEZ GAM dice:

    MI ESPOSA Y YO AGRADRECEMOS A DIOS POR TU DEDICACION AL REYNO, GRACIAS ARTURO

  7. Lulu tovar dice:

    Mil gracias Arturo saludos

  8. Carmen Mercado dice:

    Estoy un poco desfasada, pero estoy tratando de ponerme al corriente. Me impactó este estudio, como nuestro corazón puede guardar tantos sentimientos negativos, y podemos caminar sutilmente de pecado en pecado hasta querer asesinar a alguien, y creo que dentro de la familia o la congregación pueden existir estos sentimientos negativos, por eso debemos examinar profundamente nuestro corazón y limpiarlo. Gracias

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