Día 283

ISAÍAS 48.12 – 52.12.

El profeta Isaías continúa con sus mensajes sobre eventos futuros y en esta ocasión analizaremos varias profecías sobre la liberación de Israel de la opresión babilónica. De hecho, el mensaje es bastante claro y no deja lugar a dudas de qué pasaría y cómo se daría la liberación. Dios quería que Israel no tuviera duda de lo que sucedería en el futuro próximo.

  1. Promesas de liberación y restauración. Dios fue muy claro al decir, “El SEÑOR ha escogido a Ciro como su aliado; lo usará para poner fin al imperio de Babilonia y para destruir a los ejércitos babilónicos.” (Is 48.14). Más claro no podía ser. Años antes de que sucediera Dios le estaba informando a su pueblo los detalles de su liberación, que sería el imperio persa quienes Dios utilizaría para dar a su pueblo esperanza. Incluso Dios mismo afirma lo siguiente: “Acérquense y escuchen esto: desde el principio les he dicho con claridad lo que sucedería».” (is 48.16). Los mensajes proféticos de Dios, a diferencia de los oráculos emitidos por los sacerdotes paganos, eran claros y directos, no oscuros y ambiguos como dichos sacerdotes. Por todas las formas Dios quería dejarle claro tanto a su pueblo como a las naciones involucradas que Él no era como los dioses de piedra y de madera que los hombres se hacían, ¡Él sí actuaba con claridad y era directo! Y todo lo que decía, se cumplía. A lo largo del pasaje encontramos más promesas de liberación y restauración futuras: “Sin embargo, incluso ahora, ¡sean libres de su cautiverio! Salgan de Babilonia y de los babilonios.” (Is 48.20), “¡Miren! Mi pueblo regresará desde muy lejos; desde tierras del norte y del occidente, y desde tan al sur como Egipto»” (Is 49.12), “Dentro de poco tus descendientes regresarán, y los que procuran destruirte se irán.” (Is 49.17), “El SEÑOR volverá a consolar a Israel y tendrá piedad de sus ruinas.” (Is 51.3), “Regresarán los que fueron rescatados por el SEÑOR y entrarán cantando a Jerusalén” (Is 51.11), “¡Salgan! Salgan y dejen atrás su cautiverio, donde todo lo que tocan es impuro. Salgan de allí y purifíquense, ustedes que vuelven a su tierra con los objetos sagrados del SEÑOR.” (Is 52.11). Éstos y otros versículos más en cada capítulo contienen mensajes de una futura restauración y son bastante claros: el pueblo de Dios regresaría del exilio de Babilonia ayudados por el imperio persa que sería un instrumento de Dios y además llegarían a sus tierras con gozo y alegría y con todos los objetos sagrados del templo que les habían sido robados (tal como confirma que sucedió Esdras 1.7).
  2. El famoso “si hubieras”. Dios le dijo a su pueblo, “18 ¡Ah, si sólo hubieras hecho caso a mis mandatos! Entonces habrías tenido una paz que correría como un río manso … 19 Tus descendientes habrían sido como la arena del mar,… No habría sido necesario destruirte…” (Is 48.18-19). A pesar de la futura liberación que experimentarían del exilio, Dios quería asegurarse que les quedara claro a su pueblo que ellos siempre tuvieron la elección de cómo sería su futuro, y eligieron el camino más difícil. Si hubieran sido obedientes, ¡no habría sucedido ninguna calamidad! La historia contenida en los libros de Reyes y Crónicas sería completamente distinta. Así como Israel tuvo en sus manos la decisión de su futuro, así también es en nuestro caso: si nos mantenemos fieles en obedecer a Dios, nuestro futuro será muy distinto comparado con si decidimos abandonar los mandatos de Dios y vivir conforme a nuestra propia naturaleza. ¡Nuestro futuro está en nuestras manos!
  3. El segundo “Canto del Siervo Sufriente” (Isaías 49.1-6). Ya habíamos estudiado el primero de estos cantos en Isaías 42.1-9. En este segundo canto, encontramos más detalles de lo que sería la misión y el corazón de Jesús. Hay varios detalles sorprendentes: A) El poder de las palabras de Cristo, como dice el v. 2, “Hizo que mis palabras de juicio fueran tan filosas como una espada.”  Las palabras de Jesús serían muy diferentes a las de los maestros religiosos de la época en que viviera y tendrían un impacto muy distinto en los corazones humanos. B) La aparente desilusión y desánimo que sentiría Jesús. El v. 4 dice, “Yo respondí: «¡Pero mi labor parece tan inútil! He gastado mis fuerzas en vano, y sin ningún propósito. No obstante, lo dejo todo en manos del SEÑOR; confiaré en que Dios me recompense».”, “Mientras yo me decía: En vano me he fatigado, En viento y en nada he gastado mis fuerzas” (BTX). Si es cierto que este pasaje es una profecía mesiánica, entonces quiere decir que durante su vida de ministerio Jesús llegaría a sentir esto: desilusión, temor a haber gastado fuerzas en vano, temor al fracaso, etc. Si leemos los evangelios, podemos identificar múltiples pasajes donde Jesús tiene que lidiar tanto con la necedad de la gente como con la torpeza espiritual de sus discípulos, y aunque los mismos evangelios no dicen mucho con respecto a los sentimientos de Jesús en esos momentos, al parecer Isaías sí lo dice. Sin embargo, aún que hubiera sentido eso, también el mismo versículo nos dice que todo lo dejaba en manos del Señor y confiaba en Él. Esa confianza en Dios fue la que generaría el enorme fruto posterior a su trabajo en la tierra cuando sus apóstoles fueron transformados y llevaron el evangelio hasta el último rincón del mundo conocido. C) El anuncio de que Jesús sería algo más que ayuda para Israel, sería también “luz para los gentiles” (Is 49.6). Definitivamente este canto mesiánico nos ilumina para conocer aspectos no tan conocidos de los sentimientos que Jesús tendría durante su estancia en la tierra pero también nos permite ver su victoria final a través de la confianza que tenía en su Padre. ¡Aprendamos de él!
  4. El tercer “Canto del Siervo Sufriente” (Isaías 50.4-9). Nuevamente se considera a este pasaje como una profecía mesiánica. Isaías nos presenta la siguiente visión del Mesías: a) Dios le daría “palabras de sabiduría” (v. 4) para poder consolar “a los fatigados”, b) mantendría una relación diaria con Dios especialmente por las mañanas (v. 4b), c) sus pruebas y dificultades llegarían hasta la agresión física de parte de sus enemigos (v. 6), d) por su confianza en Dios decidió pasar con fortaleza los sufrimientos que enfrentaría (v. 7 – 9). Todas estas palabras apuntan hacia la vida y el trabajo de Cristo en la tierra. Podemos apreciar la relación cercana que Jesús mantendría con Dios y que se renovaría cada mañana donde Dios le abriría a Jesús el entendimiento a su voluntad (v. 4b). Esta afirmación es muy significativa ya que nos ayuda a comprender todo el esfuerzo que hacía Jesús por mantenerse conectado con Dios diariamente para poder estar recibiendo su voluntad y adquiriendo las fuerzas para hacerla.
  5. Los futuros seguidores del Mesías. Isaías 50.10 nos muestra un panorama de quiénes seguirían al siervo de Dios de los cantos mencionados: “Si caminan en tinieblas, sin un solo rayo de luz, confíen en el SEÑOR y dependan de su Dios.” Éstos recibirían las bendiciones de Dios, en contraste con aquellos que “viven en su propia luz, y se calientan en su propia fogata.” (Is 51.11). No seguir a Jesús en nuestra vida es lo equivalente a dirigirnos por nuestra propia naturaleza humana, haciendo lo contrario a lo que Dios quiere. Seguir al Mesías involucraría una rendición de nuestra voluntad hacia la voluntad de Dios.

 Conclusiones:

  1. Los mensajes proféticos de Dios hacia su pueblo que se referían tanto a su castigo como a su liberación y restauración contienen detalles muy claros acerca de las cosas que pasarían y los personajes involucrados. Varias profecías en la Biblia son bastante claras y no requieren mayor misticismo. Apreciemos cómo Dios quiso convencer a su pueblo que Él era diferente a los dioses paganos que ellos habían adoptado.
  2. Los “Cantos del Siervo Sufriente” nos revelan más aspectos sobre el corazón de Jesús. Si nos hemos llegado a sentir como Jesús probablemente se sintió en algunos momentos, como que su trabajo podría ser en vano, aprendamos de Jesús a poner nuestra confianza en Dios y depender de Él realmente. Al final, Dios dará el fruto al trabajo que se ha hecho para beneficio de su pueblo, pero necesitamos mantenernos firmes en la confianza hacia Él para presenciarlo.
  3. Si Jesús se esforzaba tanto por cada mañana tener una conexión especial con Dios quien le abría diariamente el entendimiento a su voluntad, ¡cuánto más nosotros! Necesitamos una relación diaria con Dios para que Él nos ayude a abrir el entendimiento personal más y más.
  4. Seguir al Mesías siempre involucrará estar dispuestos a dejarnos guiar por él y no aferrarnos a continuar dirigiendo nosotros nuestras vidas. Son cosas básicas del llamado de Jesús para las personas y que estudiaremos más adelante.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.