Día 157

JUECES 6 – 8.

En estos capítulos analizaremos la historia completa del cuarto juez de Israel: Gedeón. Después de los 40 años de paz que hubo en la tierra durante el liderazgo de Débora y Barac (Jue 5.31), una vez más Israel regresó a hacer lo malo y se vio en la necesidad de otro libertador debido a que estaban pagando las consecuencias de sus pecados ante Dios. Veamos algunos puntos relevantes de los 3 capítulos organizados por temas:

  1. El nivel tan alto de opresión al que Israel estaba sometido (6.1-6). De acuerdo al relato, un grupo de saqueadores de Madián, Amalec y “el pueblo del oriente” atacaban a Israel, les robaban todas sus cosechas y ganados, y literalmente los dejaban sin nada para comer. Y es justo en ese momento cuando decidieron clamar a Dios nuevamente. A diferencia de las otras 3 ocasiones en que Israel sufrió, el capítulo 6 nos proporciona más detalles de dicho sufrimiento que Dios estaba permitiendo por causa de su idolatría. Pareciera que cada vez que Israel se corrompía de nuevo, la intensidad del sufrimiento se incrementaba. Recordemos también que entre un juez y otro pasaban unos 40 años aprox., que representaría una generación completa de israelitas. Es muy probable que en cada situación de opresión diferente que se describe en Jueces, los israelitas que decidían buscar a Dios por el sufrimiento que estaban pasando no eran los mismos que lo habían buscado en el anterior evento, sino que eran una nueva generación que nunca antes había recurrido a Dios con desesperación. Así que no pensemos en términos de los mismos hombres que por 2, 3 y 4 veces no entendían y regresaban a la idolatría. Más bien la misericordia de Dios se renovaba con cada generación nueva que por su ignorancia y corazón orgulloso tenían que sufrir las consecuencias de sus pecados.
  2. Israel es confrontado con su pecado (6.7-10). Independientemente del corazón compasivo de Dios para con su pueblo, era importante para Él que Israel entendiera la razón de tanto sufrimiento: por no recordar las grandes obras de Dios y las grandes bendiciones que dió a Israel en el pasado, y por su desobediencia ante el mandato de no adorar a los dioses de los pueblos de Canáan. La nueva generación necesitaba entender en qué habían fallado y por qué les estaba pasando lo que les pasaba. Así hoy es importante para Dios que siempre comprendamos bien nuestro estado espiritual y el por qué de tal o cual disciplina sobre nosotros ANTES de que sea levantada y vengan mejores tiempos. Si no queremos entender Dios se tomará el tiempo para que nos quede claro en el corazón.
  3. La visión de Dios para un hombre débil, inseguro y dominado por el miedo (6.11-16). Justo en el momento en que Gedeón estaba haciendo algo “para esconder el grano de los madianitas” por miedo a ellos (v. 11), un ángel de Dios se le apareció y sus primeras palabras fueron, “—¡Guerrero valiente, el SEÑOR está contigo!” (v. 12). La segunda frase del ángel fue, ” —Ve tú con la fuerza que tienes y rescata a Israel de los madianitas. ¡Yo soy quien te envía!” (v. 14). La tercera fue, “—Yo estaré contigo, y destruirás a los madianitas como si estuvieras luchando contra un solo hombre.” (v. 16). Ante cada respuesta de duda, incertidumbre e inseguridad que Gedeón contestaba, el ángel, hablando de parte de Dios, regresaba a Gedeón al punto principal: con la ayuda de Dios él podía vencer sus inseguridades y sus temores y convertirse en un guerrero valiente. ¡Justo lo que menos se consideraba a sí mismo es lo que Dios vio en él! El cambio de nombre que Jesús le dio a Pedro en Juan 1.42 (DHH-LA) podría representar la misma visión, “42Luego Andrés llevó a Simón a donde estaba Jesús; cuando Jesús lo vio, le dijo:—Tú eres Simón, hijo de Juan, pero tu nombre será Cefas (que significa: Pedro).” Es un hecho que Dios ve lo mejor de nosotros aún cuando nosotros no lo vemos y si nos mantenemos cerca de Él, paso a paso nos irá transformando justo a la medida del hombre y la mujer que Él quiere para nosotros. El ingrediente clave aquí es la humildad de nuestra parte, así como Gedeón fue humilde y reconoció desde el inicio su verdadero estado espiritual, ¡no tenía la fe suficiente para tal llamado! Dios trabaja poderosamente en los humildes.
  4. La paciencia de Dios ante la inseguridad de Gedeón (6.17-24, 36-40). Dos veces en el mismo capítulo pareciera que Gedeón “pone a prueba” a Dios, pidiéndole señales milagrosas específicas para estar seguro de que realmente Dios lo había escogido y que no lo abandonaría durante la misión. En la primera ocasión fue con la presentación de una ofrenda que Gedeón quiso dedicar a Dios, pidiéndole al ángel que no se vaya. En la segunda ocasión con un juego entre un pedazo de lana de oveja y el rocío de la mañana. Estas peticiones que parecieran ridículas tal vez para el lector lo que en realidad reflejan era el profundo miedo y la gran inseguridad que tenía Gedeón en su carácter. Esta debilidad acompañaría a Gedeón durante el transcurso de toda su vida de caudillo, como lo muestra Jueces 7.10 cuando ante el llamado de Dios a Gedeón para que atacara, es el mismo Señor quien le dice, “Pero si tienes miedo de atacar, desciende al campamento con tu siervo Fura.” Lo impresionante aquí no fue si Gedeón logró conquistar definitivamente sus miedos y sus debilidades, sino la paciencia que Dios le tuvo, accediendo a sus peticiones infantiles y dándole muestras milagrosas de que Dios estaría con él. Así que aprendemos lo siguiente: además de que Dios nos quiere dar visión para nuestra vida, también quiere trabajar junto con nosotros A PESAR de nuestras debilidades y carencias. ¿Qué nos toca a nosotros entonces? DISPOSICIÓN. Esto fue lo que Gedeón reflejó, una verdadera disposición a hacer su voluntad y obedecerlo.
  5. La estrategia de Dios para cuidar el corazón de Israel de que no se enorgulleciera (7.1-8). Gedeón logró convocar a tantos guerreros para pelear contra Madián que Dios reconoció inmediatamente que esa situación era peligrosa para la vida espiritual del pueblo, ya que “Si dejo que todos ustedes peleen contra los madianitas, los israelitas se jactarán ante mí de que se salvaron con su propia fuerza.” (v. 2). Y armó un plan para que al final quedaran solamente 300 guerreros, con quienes trabajó para lograr la victoria sobre Madián. A Dios le preocupa bastante que nuestros corazones humanos se desvíen ante una victoria y no aprendamos a reconocer que es Él quien nos da todo lo que recibimos. Tal vez hoy en nuestras vidas deseamos tal o cual victoria pero queremos depender mucho de nuestros medios en lugar de acudir a Dios, confiar en Él y seguir los medios que él nos ponga enfrente.
  6. La habilidad espiritual para resolver conflictos entre las tribus (8.1-3). Los problemas no se hicieron esperar aún después de la gran victoria que Dios le dio a Israel sobre los madianitas y sus aliados. Ante la fuerte provocación de la tribu de Efraín, Gedeón contestó hábilmente y logró calmar el enojo de sus hermanos. Si hubiera contestado también con agresión, orgullo y enojo, ¡probablemente la historia hubiera terminado muy mal! Esto nos recuerda a Proverbios 15.1 (DHH-LA), “1 La respuesta amable calma el enojo;la respuesta violenta lo excita más.” ¿Cómo arreglas tú los conflictos entre hermanos, siguiendo los consejos y los mandatos de la sabiduría divina o siguiendo tu propia naturaleza y tus propias formas?
  7. La importancia de tomar buenas decisiones en la vida (8.22-27). Ante la presión de todo el pueblo de querer hacer gobernante a Gedeón a la fuerza, él toma la decisión de mantenerse fiel al plan original de Dios: “—Yo no los gobernaré ni tampoco mi hijo. ¡El SEÑOR los gobernará!” (v. 23). Esa fue un buena decisión de parte de Gedeón porque es lo que Dios realmente quería, todavía no era el tiempo de un rey para Israel. ¡Dios mismo quería ser su rey! Sin embargo, unos versículos después Gedeón tomó una mala decisión: hacer un efod sagrado con el oro del botín. ¿Por qué hizo esto? De acuerdo con el libro Bible History: Old Testament, del famoso autor Alfred Edersheim, es muy posible que Gedeón no estaba mirando la dimensión completa de la misión que Dios le dio: no solo se trataba de liberar físicamente de la opresión a Israel, sino también era una liberación espiritual la que Dios quería. Esto quedó demostrado en el episodio de Jueces 6.25-32 cuando Dios ordena a Gedeón derribar el altar a Baal y construir en ese mismo sitio un altar a Dios. Gedeón debería haber luchado también por mantener la fe de Israel en Dios, pero falló en este punto y posiblemente se atribuyó a si mismo cualidades de sacerdote al haber diseñado ese objeto ritual. Pareciera que a pesar de su humildad y su disposición, Gedeón no alcanzó a comprender el aspecto espiritual de su misión y fracasó al final. Dios trabajó poderosamente a través de él sin duda pero su falta de entendimiento espiritual de la naturaleza de su misión le costó muy caro a él y a todo el pueblo de Israel.
  8. La rapidez de Israel para desviarse de Dios y volver a pecar (8.33-35). Para nosotros puede resultar sorprendente la velocidad con la que el pueblo de Israel se corrompía y se entregaba de nuevo a la idolatría, en este caso a las imágenes de Baal y específicamente a Baal-berit. De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, los pueblos paganos de Canáan trataban de explicar los problemas de la vida a través de mitos y leyendas idolátricas, conciliando temas como la fertilidad, las estaciones, la sexualidad y la muerte. Para los israelitas de cada nueva generación representaba todo un desafío mantenerse fieles ante tanto “bombardeo” de ideas y creencias a su alrededor, y a pesar de que se les había instruido en que se alejaran de la idolatría, al final terminaban creyendo que era posible adoptar esas creencias paganas y al mismo tiempo adorar al verdadero Dios de Israel. No es que abandonaran por completo el culto a Dios sino que mezclaban paganismo con adoración al Señor.

Aquí termina la historia del juez Gedeón. Los dejo con una ilustración del llamado de Gedón tal como está contenida en el libro The Bible and its Story, Volume 3: The History, Joshua to II Samuel, de Francis R. Niglutsch.

Llamado de Gedeón

Conclusiones:

  1. Cada generación de seres humanos experimenta su propia vida de pecado y también a cada generación Dios les ofrece su misericordia y compasión en muchas maneras. No menosprecia una generación por el pecado de la anterior, cada una tiene su oportunidad de cambiar el rumbo de sus vidas.
  2. Para Dios es importante que aceptemos la realidad de nuestra condición espiritual ANTES de que podamos ver la liberación definitiva de alguna situación difícil. Cuando no veamos respuesta rápida ante algún asunto que nos atormenta o que nos preocupa, profundizemos en nuestro corazón y en nuestra relación con Dios para identificar si estamos reflejando la humildad suficiente ante Él para reconocer nuestra insignificancia y nuestra incapacidad humana.
  3. Dios tiene visión para cada uno de nosotros, a pesar de nuestras dificultades, carencias y debilidades. En donde nosotros vemos solamente derrota, dificultades, frustración por no cambiar y más; Dios ve victoria, crecimiento, transformación y avances. ¡Öremos para que Dios nos muestre claramente su plan para nuestra vida! Y agradezcamos que siempre tiene visión para nuestra vida a pesar de nosotros mismos.
  4. Apreciemos la paciencia de Dios para nosotros. La vida cristiana es una carrera de largo plazo y durante la misma Dios muchas veces ha mostrado su paciencia ante nuestras muestras de inmadurez, nuestras fallas, nuestros pecados y nuestras debilidades. ¡No perdamos nuestra confianza en Él!
  5. Entendamos siempre que todo lo que hacemos en la vida cristiana tiene una dimensión espiritual. No somos discípulos de Jesús solamente para ser más felices y aumentar nuestra auto-estima. No nos relacionamos con otros creyentes en el ámbito de la iglesia solo para tener amigos, ser sociables y pertenecer a algún “club”. No estudiamos la Biblia para descubrir qué beneficio podemos extraer para nuestra vida. Debemos más bien entender la dimensión espiritual de cada parte de nuestra fe, ¡todo tiene un sentido espiritual! Si no lo logramos entender, podríamos caer en el error de Gedeón, confundir las cosas y desviarnos al final.
  6. Aunque nos sorprendamos de la rapidez con la que los israelitas se desviaban, estemos alerta nosotros también porque al igual que ellos estamos expuestos diariamente a un bombardeo mediático de filosofías humanas modernas que no nos ayudan a mantener una perspectiva cristiana de la vida. Por eso el estudiar la Biblia diaramente y el orar igualmente diario son dos grandes herramientas que tenemos a nuestro alcance para refrescar nuestro corazón, conectarnos a la voluntad de Dios y obtener las fuerzas para llevarla a cabo.

7 Responses to “Día 157”

  1. Adriana Casas dice:

    Llevo 9 años orando por una situación, y aparentemente no hay respuesta, sin embargo, esto ha hecho que busque más a Dios, y me ha mostrado que necesito confiar plenamente y de verdad descansar en El y vivir plena y feliz a pesar de lo que sea; Dios me ha ayudado mucho, y sí siento felicidad a pesar de no ver una respuesta aún, pero creo que no he llegado al punto de abandonarme totalmente en sus brazos. Pido diariamente porque aumente mi Fe, mi confianza, mi gratitud, no olvidar todas las cosas buenas que ya ha traído a mi vida.
    Mil gracias Arturo.

  2. blanca martinez dice:

    Gracias Arturo por tu amor por compartir algo tan hermoso todos los Dias se haprende a luchar para ser fielmente a DIOS y no fallarle por que en el encontremos la paz y la confianza que no nos fallara apesar de lo oscuro que beamos el camino pero al final esta luz

  3. Irma Martínez Angeles dice:

    Gracias, estoy convencida de que con Dios somos guerreros valientes y victoriosos, él potencializa áreas en las que creímos nunca brillar

  4. Gildardo dice:

    DEPENDENCIA EN DIOS, EJEMPLO Y NEGOCIADOR Gedeón animado por Dios, instruido por Dios decidió confiar en Dios, Decidió ser un ejemplo para el pueblo, Dios uso su disposición y lo uso para librar al pueblo de Israel. Efectivamente Dios puede usar a cualquiera de nosotros que esté dispuesto solo necesitamos disposición y firmeza para no volver atrás, Dios transforma debilidad en fortaleza, miedo en valentía e inseguridad en fe. Si lo hizo con Gedeón lo pude hacer por ti y por mi.
    Jdg 6:34 Entonces Gedeón, poseído por el Espíritu del SEÑOR, tocó la trompeta, y todos los del clan de Abiezer fueron convocados a seguirlo.
    Jdg 7:17 «Mírenme —les dijo—. Sigan mi ejemplo. Cuando llegue a las afueras del campamento, hagan exactamente lo mismo que me vean hacer.
    Jdg 8:3 Dios entregó en manos de ustedes a Oreb y a Zeb, los jefes madianitas. Comparado con lo que hicieron ustedes, ¡lo que yo hice no fue nada! Al oír la respuesta de Gedeón, se calmó el resentimiento de ellos contra él.

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