Día 131

JOB 25 – 27.12.

A partir de este capítulo y tal vez considerando incluso Job 24.18-25, encontramos varios discursos en un mismo capítulo. De acuerdo a algunos análisis críticos del texto del libro de Job, uno a otro de los personajes involucrados se interrumpían mutuamente y el texto de uno de estos capítulos puede contener hasta varias intervenciones diferentes. Algunos estudiosos piensan que Job 24.18-25 en realidad era parte de lo que se sería el tercer discurso de Zofar (cuya continuación está en Job 27.13 – 28.28) y constituye una interrupción al noveno discurso de Job.

El breve capítulo 25 está dedicado al tercer discurso de Bildad el suhita. En él podemos encontrar una comparación de la grandeza de Dios con la insignificancia del ser humano, con la frase, “Comparadas a él, las personas son gusanos; nosotros los mortales somos simples lombrices” (v. 6), “¡cuánto menos el hombre, esa larva, Y el hijo del hombre, ese gusano!” (NBLH). Aunque otros pasajes en las Escrituras como Isaías 40.22 (DHH-LA), “22 Dios tiene su trono sobre la bóveda que cubre la tierra, y ve a los hombres como si fueran saltamontes.”, nos podrían confirmar esta perspectiva, el objetivo de Bildad no era exaltar la grandeza de Dios sino más bien terminar con los argumentos de Job cuando dijo, “¿Cómo puede un mortal ser inocente ante Dios? ¿Puede alguien nacido de mujer ser puro?” (v. 4). Otro ejemplo de verdades bíblicas utilizadas de una forma incorrecta.

En el capítulo 26, en los versículos 1 al 4, Job interrumpe a Bildad con un fuerte reclamo hacia su intento fallido de consejería. Diversas palabras que Job dijo nos ilustran claramente el fracaso de Bildad para intentar ayudar a Job: “¡Qué manera de ayudar a los indefensos!… ¡Cómo has iluminado mi estupidez! ¡Qué consejo tan sabio…! ¿De dónde sacaste esas frases tan sabias?…” Job contestó de forma irónica a los argumentos de Bildad y además lo interrumpió, lo que nos habla también de la desesperación que Job a estas alturas ya estaba experimentando no solamente con su sufrimiento personal, sino con la pésima consejería y ayuda espiritual que estaba recibiendo. Después de cada intervención de sus amigos, en lugar de terminar con fuerzas renovadas y esperanza, ¡terminaba más enojado y frustrado! ¿Nos suena familiar? ¿Hemos experimentado esto o hemos llevado a otros a sentir lo mismo? Buen punto para meditar.

De acuerdo igualmente con los análisis críticos del libro de Job, el resto del capítulo 26 (v. 5 – 14) contiene la reanudación del discurso de Bildad, que fue interrumpido por Job. Hay varios aspectos interesantes en esta sección que vale la pena analizarlos a más detalle:

  1. La visión de la muerte que tenían (v. 5- 6). El v. 5 hace referencia a que los muertos “habitan debajo de las aguas”, “en lo profundo, los mares y cuantos en ellos mora” (RVR95). Y afirma además que “tiemblan”. Esto nos muestra que ya desde el tiempo de Job había una creencia en que la muerte no era el fin del ser humano, sino que había algún tipo de existencia paralela después de la vida terrenal, donde los muertos experimentaban emociones como el miedo. Por otro lado, el v. 6 menciona varias palabras para describir el lugar donde van los muertos: “averno… lugar de destrucción”, “Seol (region de los muertos)… Abadón (lugar de destrucción)” (NBLH), “Seol… Perdición” (BJL). De acuerdo con el Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, de Editorial Caribe, “Seol” es la palabra hebrea que designa en general al lugar donde van los muertos, justos o injustos. Es decir, no es el lugar exclusivo para los perdidos, sino es el estado intermedio para todos los muertos. Se supone que tienen conciencia y reciben incluso a los muertos nuevos (Is 14.9). En el AT hay varios sinónimos de “Seol” que se utiizan, como “abismo” (Is 14.15), “sepulcro” (Sal 88.4) y “Abadón” (Job 26.6). Fue en la literatura judía posterior al Antiguo Testamento donde los estudiosos han encontrado la idea de que el Seol está dividido en dos partes: una para los justos y otra para los injustos. Este último es el mismo concepto que aparece en el NT y que posteriormente estudiaremos cuando llegue el momento.
  2. La idea de que la tierra estaba suspendida en el espacio (v. 7). Este es uno de los versículos más trascendentes en cuanto a evidencias científicas de la existencia de Dios. En las diferentes versiones dice, “Dios extiende el cielo del norte sobre el espacio vacío y cuelga a la tierra sobre la nada.”, “El extiende el norte sobre el vacío, Y cuelga la tierra sobre la nada.” (NBLH). Muchos estudiosos bíblicos consideran que probablemente la idea expuesta aquí estaba adelantándose miles de años al descubrimiento del concepto de Newton de la atracción gravitacional. Aunque es probable que Bildad no entendiera lo que estaba diciendo plenamente, es interesante comparar las perspectivas de las diferentes culturas antiguas con respecto a la ubicación física del planeta tierra: para los egipcios la Tierra era un dios recostado (Keb) cubierto de vegetación y que además era el centro del universo que flotaba sobre un lecho acuoso, para los asirios la Tierra tenía una forma de plato que flotaba sobre el agua que lo rodeaba, para los babilonios la Tierra era una montaña hueca y rodeada por el mar, y para los hindúes la Tierra estaba sostenida por elefantes debajo de quienes estaba una gran tortuga encarnación del dios Visnú y que a su vez descansaba sobre una cobra (símbolo del agua). Podríamos hablar también de las culturas maya, azteca, china y más, pero aquí solo mencionamos las culturas más antiguas de la humanidad.
  3. La clara intervención de Dios en la creación del universo entero y de la Tierra específicamente: frases como “Él creó el horizonte… estableció los límites entre el día y la noche… Su Espíritu hizo hermosos los cielos… ” Es claro entender que tanto Job como sus 3 amigos tenían una idea más o menos clara de que Dios era el Creador del Universo y el diseñador de la Tierra. De hecho el orden de los elementos descritos aquí nos recuerda al libro de Génesis, con lo que podemos confirmar una historia oral común sobre la creación tal como Génesis lo describe. La influencia de los patriarcas hebreos es clara en este punto.

Para terminar, en los versículos 1 al 12 del capítulo 27 tenemos un nuevo discurso de Job que aparece entre la continuación del discurso de Bildad y el inicio del tercer discurso de Zofar. Algunos puntos relevantes:

  1. Los versículos 2 al 4 reflejan que Job estaba aferrado a mantener su integridad a pesar de estar experimentando un sufrimiento tan fuerte cuando dijo, “??3 Mientras viva, mientras Dios me dé aliento, 4 mis labios no pronunciarán maldad y mi lengua no hablará mentiras.” (v. 3 -4), “Mis labios no hablarán perversidades, Ni mi lengua proferirá engaño!” (BTX), “jamás diré otra cosa que no sea la verdad.” (TLA). ¿Qué nos hace pensar esto? La convicción tan grande que tenía Job de hablar exclusivamente la verdad y jamás entregar su lengua a la maldad. ¿Nos inspira esto? ¿No debería ser esta la misma convicción de un creyente moderno, de cualquier persona que se llame a sí mismo(a) “cristiano(a)”? ¡Totalmente! Bien lo dijo el apóstol Pablo en Romanos 9.1 (DHH-LA), “Como creyente que soy en Cristo, estoy diciendo la verdad, no miento.” ¡Más claro no puede estar! La convicción de “mi lengua no hablará mentiras” debería ser un estándar de un verdadero creyente, de un verdadero miembro del pueblo de Dios.
  2. La realidad de morir sin esperanza para los “incrédulos” (v. 8). Job pregunta acertadamente, “¿qué esperanza tienen los incrédulos cuando Dios acaba con ellos y les quita la vida?”, ” ¿cuál es la esperanza del impío cuando es cortado, Cuando Dios reclama su alma?” (NBLH). Morir sin una relación con Dios es morir sin esperanza. Toda la verdad de la Biblia completa respalda este concepto.
  3. Job termina afirmando que toda la ayuda que sus amigos le proporcionaban resultaba en “cosas inútiles” (v. 12). Nuevamente podemos apreciar el fracaso de la consejería espiritual que los amigos de Job tuvieron. Cada vez que hablaban, empeoraban las cosas, aunque hubiera ciertas verdades en lo que decían.

Les dejo una ilustración de la concepción antigua hebrea de la vida y la muerte, contenida en Faithlife Study Bible Infographics, de Logos Bible Software, donde podemos apreciar que debajo de la tierra física estaba el “Seol”, es decir, el lugar a donde van todos los muertos.

Concepto Hebreo Antiguo del Universo

Conclusiones:

  1. Al aconsejar, tengamos cuidado de utilizar correctamente los principios bíblicos que consideramos se deben transmitir a la persona que intentamos ayudar. Es decir, tengamos cuidado en las aplicaciones de dichos principios, que es donde podemos cometer errores y terminar utilizando algo bueno y verdadero pero de una forma incorrecta.
  2. El objetivo de la consejería bíblica es ayudar a la persona a restaurar su relación con Dios y la perspectiva correcta de Dios y de las personas. Si después de cada intervención nuestra para ayudar la persona en cuestión termina más frustrada o amargada o enojada, ¿realmente estamos ayudando? Necesitamos tener la humildad suficiente para reconocer cuando ya no somos capaces de ayudar a alguna persona y pedir la intervención de otros cristianos que creamos pueden ayudar mejor. La realidad es que, por diversas razones, todos tenemos un límite hasta donde podemos ayudar a una persona. La enseñanza bíblica de “unos a otros” en el NT nos apunta siempre a la intervención de 2 o 3 personas para ayudar de forma más efectiva. Aunque por otro lado, debemos aspirar todo el tiempo a ser mejores consejeros y consejeras para glorificar a Dios con nuestro ministerio personal.
  3. Apreciemos cada evidencia de inspiración divina de las Escrituras que encontremos. Si hacemos un análisis más profundo de dichos pasajes y nos entregamos al trabajo de investigación para hacer comparaciones históricas entre perspectivas con otras culturas de la antiguedad, ¡seguro nos sorprenderemos de la precisión de la Biblia! Mientras unas culturas pensaban en elefantes, tortugas, dioses recostados y agua; el libro de Job nos habla de la Tierra como un cuerpo celeste suspendido en el espacio.
  4. ¿Podemos decir que tenemos la convicción de Job con respecto a decir siempre la verdad? ¿Es la honestidad una de nuestras primeras “tarjetas de presentación” como cristianos, como era en el caso del apóstol Pablo? Para todos los que nos llamamos cristianos la frase “-Soy discípulo de Jesús, soy cristiano, por lo tanto NO MIENTO” debería ser un estilo de vida para nosotros.

5 Responses to “Día 131”

  1. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Gracias Arturo, me ha ayudado, mucho el estudio de este libro. Espero que estés mejor.

  2. Adriana Casas dice:

    MIL GRACIAS!!! TENGAN UNA INCREIBLE REUNION.

  3. Javier Flores dice:

    gracias Arturo x profundizar en las escrituras me ha ayudado, a entender mas el libro de Job.

  4. Lulu tovar dice:

    Mil gracias Arturo .
    Deseo que ya te encuentres mejor un abrazo.

  5. CINTHYA SOLANO dice:

    muchas gracias por el devocional, me reta a ser una mujer que se prepara mas y mas para aconsejar de una mejor manera a mis hermanos en la fe, que al igual que mi señor sea alguien en quien haya bondad y sabiduría en la hora de aconsejar y evangelizar muchas gracias y que sigas recuperándote DTB. 🙂

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