Día 117

JOB 3.

Una vez que terminamos el prólogo al libro (caps. 1 y 2) comenzamos ahora con la larga serie de discursos entre Job, sus 3 amigos y Dios mismo que interviene al final. Antes de comenzar a leerlos, necesitamos tomar en cuenta varias consideraciones importantes, ya que podemos llegar a confundir con Palabra de Dios algunas cosas que aparecerán aquí y que no lo son. Veamos lo siguiente:

  1. Recordemos que todo el daño que se Satanás le causó a Job era totalmente inmerecido, es decir, Job no había pecado de ninguna manera que se hubiera hecho acreedor de tanta desgracia por parte de Dios. Recordemos que Dios mismo lo reconoce en Job 2.3, “… Además ha conservado su integridad a pesar de que tú me incitaste a que le hiciera daño sin ningún motivo.” Job era totalmente inocente de cualquier cargo que se le pudiera acusar.
  2. No todo lo que sus amigos le dijeron era correcto. Como entenderemos a lo largo del estudio, los amigos de Job parten del innegable hecho (para ellos) de que Job estaba sufriendo porque seguramente se lo merecía, porque había pecado contra Dios y éste lo había castigado. Sin darle a Job el beneficio de la duda, sus amigos arremeten contra él despiadadamente, aferrados a su perspectiva de las cosas, al grado de que Dios les reprende al final del libro diciéndoles en Job 42.7 “…Estoy enojado contigo y con tus dos amigos, porque no hablaron con exactitud acerca de mí, como lo hizo mi siervo Job.” Al cerrarse su mente a cualquier otra posibilidad mas que la que ellos creían, comenzaron a transmitir una idea equivocada acerca de quién era Dios mismo. Este es un peligro real para cualquiera de nosotros: torcer la visión bíblica de Dios por cerrar nuestra mente a nuestras perspectivas personales y no contemplar otras posibilidades. Será nuestra tarea identificar cuáles eran verdades acerca de Dios y cuáles no.
  3. Recordemos que el estilo literario de esta sección central del libro es poesía. Esto quiere decir que cuando alguno de los personajes se expresan, aparecerán muchas emociones personales. Job siendo el más afectado por todo es precisamente lo que hizo al hablar: expresar muchas emociones y sentimientos personales, buscando siempre no pecar contra Dios en todo lo que decía, pero finalmente siendo sincero consigo mismo. Que aparezcan estos sentimientos en la Biblia no quiere decir que estén de acuerdo con la voluntad de Dios, simplemente reflejan nuestro lado humano y vulnerable cuando sufrimos.
  4. Durante el análisis de estos discursos, trataremos de agrupar en un solo día discursos individuales, ya que que nos lleven un capítulo o tres, para poder analizarlos mejor como una unidad y obtener mejores conclusiones al respecto.

En este día estudiaremos el capítulo 3 porque contiene el discurso inaugural de Job. Todo este capítulo está centrado en un solo sentimiento que Job tenía para ese punto: maldecir el día de su nacimiento. Era tanta su carga emocional para este momento que decidió hablar de forma negativa de su propia existencia en la tierra. Analizemos algunos puntos relevantes:

  1. Job dijo, “«Que sea borrado el día en que nací, y la noche en que fui concebido.” (v. 3). Obviamente vemos un momento de mucha emoción en él. ¿Será que Dios desea que nosotros maldigamos hasta el día de nuestro nacimiento porque nos sentimos muy mal sobre algo que pasó? ¡Para nada! Cada día que vivimos es una razón más para darle gracias a Dios de corazón, cada día es una oportunidad más para alabarlo y servirlo. Pero estos versículos simplemente reflejan la humanidad de Job ante una adversidad que no comprendía. Así podemos reaccionar nosotros ante sufrimiento incomprendido: con expresiones cargadas de emoción, que en el fondo realmente no queremos que se hagan realidad. Sin embargo, algo rescatable de todas estas expresiones es precisamente eso: ¡que las externó! ¡Que las dijo! Hablar y ser transparente con Dios y con otros creyentes sobre nuestras emociones es muy saludable y nos ayuda a encontrar estabilidad.
  2. El v. 11 dice, “¿Por qué no nací muerto? ¿Por qué no morí al salir del vientre?” Piensa en algo, ¿te identificas con este versículo en algún momento de tu vida? Tal vez sí, tal vez todos hemos llegado a pensar esto en algún instante de nuestra existencia. Tal vez en un tiempo de gran dolor, o una gran angustia, o mucha culpa, o mucha desesperanza. La realidad es que hay muchas personas en el mundo que no solamente un día, sino todos los días, llegan a preguntarse esto: “-¿Por qué nací, para qué vine a la tierra, quisiera mejor estar muerto(a)?” Es la expresión de un gran dolor interno que ya no se puede soportar y donde se prefiere la muerte a la vida. Nuevamente, ¿Dios está de acuerdo en esto? ¡No! Simplemente Job expresaba lo que sentía.
  3. Los versículos 13 al 18 presentan algunos puntos muy ciertos con respecto a la muerte: a) en la muerte no hay clases sociales ni rangos políticos, ricos y pobres, poderosos y ordinarios, todos llegan al mismo final y todos compartirán el mismo estado; b) los muertos ya no tienen ninguna influencia en el mundo de los vivos, ya no pueden intervenir de ninguna manera (v. 17), “una vez muertos, los malvados no causan más problemas”. Esto es contrario a la superstición popular de que los fantasmas son espíritus de humanos que no encuentran descanso y que siguen rondando la tierra interviniendo en asuntos de los vivos.
  4. La vida puede darnos una sorpresa que no queremos, a la que más le tememos, en cualquier instante, como dice el v. 25, “Lo que yo siempre había temido me ocurrió; se hizo realidad lo que me horrorizaba.”, “Lo que más temía, me sobrevino” (NVI). Job de alguna forma mantenía temores con respecto a la incertidumbre de la vida como también nosotros tenemos temores hoy: “- ¿Y si me asaltan y me matan? ¿Y si muero en un accidente? ¿Y si secuestran a alguno de mis hijos? ¿Y si me da cáncer?” Temores y más temores. Es cierto que los tenemos, pero también es cierto que no podemos vivir en miedo. Dejemos nuestros temores en manos de Dios, seamos abiertos con ellos y confiemos en Él, realmente no tenemos otra opción. Y si algún día alguno de estos temores se hace realidad, pensemos en Job e imitemos su ejemplo para enfrentar la adversidad.
  5. El v. 26 puede ser que describa cómo te sientes hoy: “No tengo paz ni tranquilidad; no tengo descanso; sólo me vienen dificultades.” De repente la vida se puede poner así, complicada todos los días, sin encontrar un consuelo ni un aliento, solo problemas y problemas. No te sientas solo(a), ¡Job te hubiera entendido! Sin embargo, enmedio de todo lo que podamos sentir y así como Job lo sentía, hagamos el esfuerzo de mantenernos fieles a Dios hasta el último segundo. Al final de la tormenta vendrá la paz y la tranquilidad seguramente.

Conclusiones:

  1. Tengamos discernimiento al estudiar el libro de Job. Recordemos que por un lado hay muchas emociones humanas que están ahí para reflejar nuestra debilidad mas sin embargo no siempre Dios está de acuerdo con esos sentimientos, especialmente si llegan a controlarnos. Podemos expresarlos pero no debemos dejar que nos dominen. Por otro lado, recordemos que una gran parte de los discursos de los amigos de Job no reflejan con exactitud a Dios, por eso debemos identificar lo que es verdadero (apoyado por otras pasajes en la Biblia) y lo que es incorrecto.
  2. Seamos abiertos con nuestras emociones y sentimientos, nunca tomemos el camino del aislamiento y la apariencia con otros creyentes para que no se enteren de cómo nos estamos sintiendo. Quienes hacen eso y se mantienen así por períodos prolongados se están convirtiendo en una “bomba de tiempo” emocional que tarde o temprano estallará y cuyo resultado no será bueno para nadie y mucho menos algo agradable a Dios.
  3. Tengamos compasión de las personas en este mundo que no conocen a Dios aún, que muchas de ellas están pensando incluso en quitarse la vida porque ya no soportan más su realidad. Es urgente que les prediquemos y les avisemos que hay una esperanza en Dios  y que sus vidas pueden tener un propósito verdadero.
  4. Los muertos ya no regresan a la tierra de los vivos. Los “fantasmas” no son lo que la gente piensa. Más adelante hablaremos de este punto con otros pasajes de Job como apoyo, pero esta idea es respaldada por el resto de la teología bíblica con respecto a la muerte y que enseña que una vez muerta una persona, jamás regresa a la tierra.
  5. Todos los seres humanos tenemos temores. Anhelamos que nunca se hagan realidad, sin embargo, debemos comprender por otro lado que todos estamos expuestos a todo, porque vivimos en un mundo caído con mucha maldad alrededor y mucha enfermedad. Mantengámonos cerca de Dios y pidámosle diario por nuestra seguridad y la de nuestros seres queridos y de la iglesia. Pero si un día enfrentamos alguno de esos temores, ¡no nos extrañemos! ¡No perdamos nuestra fe en Dios! Mejor busquemos la forma más espiritual de reaccionar ante el asunto.
  6. Hay días buenos y días malos. Y en esos días donde sentimos que todo está saliendo mal, detengamos un poco el camino, oremos y pidamos a Dios dirección y paz, para poder continuar y lograr terminar bien nuestro día. Lo que Job vivió fue extraordinario, fuera de lo normal, muchas veces nuestras angustias y nuestros problemas no llegan ni al 1 % de lo que Job estaba enfrentando y sin embargo podemos llegar a reaccionar mucho peor que él. ¡Pongamos las cosas en la perspectiva correcta!

9 Responses to “Día 117”

  1. blanca martinez dice:

    claro que si que debemos creer en Dios sobre todo para que nos podamos fortalezer en el de una manera DIOS nos dice que todo lo que nos pasa es para creer que lo que vivimos en esta tierra es ´para confiar mas en el y pidamos sabiduria para disernir todo lo que satanas nos puede a tacar. GRACIAS ARTURO DIOS TE BENDIGA

  2. Sonia Uribe de Arroyo dice:

    Muchas gracias, a lo largo del año he aprendido mucho. Definitivamente, es importante expresar las emociones teniendo encuenta que hay muchas cosas que sentimos y que no son verdades pero que si lastiman. Recomiendo el libro Emociones que Matan, precisamente en los audios encontrarás una clase de Ana que es muy buena.

  3. Angelina López dice:

    Gracias Arturo me anima este libró porque tengo muchas cosas que aprender del carácter y el corazón de Job hoy especialmente me ayuda a seguir expresando lo que siento entendiendo que recibiré ayuda y aunque no en todas mis emociones Dios este de acuerdo al final me ayudara a ser transparente con Dios y con mis hermanos y podré crecer en áreas de mi vida que seguramente necesito cambiar.Nuevamente gracias por tu trabajo slds

  4. Angelina López dice:

    Gracias Arturo me anima este libró porque tengo muchas cosas que aprender del carácter y el corazón de Job hoy especialmente me ayuda a seguir expresando lo que siento entendiendo que recibiré ayuda y aunque no en todas mis emociones Dios este de acuerdo al final me ayudara a ser transparente con Dios y con mis hermanos y podré crecer en áreas de mi vida que seguramente necesito cambiar.Nuevamente gracias por tu trabajo slds

  5. Luz Marìa Aguiar Garcìa dice:

    Gracias, para mi persona a sido muy edificante, constructivo tomar estos estudios, han sido claridad a mis ojos, de un sonido de melodia tranquilizante a mi vida. Gracias a mi hija por decirme de este estudio, Gracias a Arturo por ser instrumento de Dios, bendicion para muchos y Gracias a Dios por tenenr su mirada puesta en mi persona.

  6. Greta Glez. dice:

    Cuán ejemplar es este estudio, conque dolor Job le expresa a Dios todos esos temores que tenía y veía que se estaban haciendo realidad, esto nos pone a nosotros en el mismo plano, con cuantos de estos temores nos sentimos identificados en algún momento de nuestra vida, al final no estamos exentos de nada de lo que en este capítulo se presenta.
    Gracias Arturo porque con cada estudio refuerzo mi Amor por Dios.
    Dios te siga bendiciendo.

  7. RAUL ARCHUNDIA TELLEZ dice:

    GRACIAS ARTURO, MUCHAS VECES PODEMOS SENTIRNOS SIN SALIDA PERO COMO DICES PIDAMOS A DIOS DIRECCION ESPECIFICA Y EL VENDRA EN NUESTRA AYUDA.

  8. Martin Merediz-Funes dice:

    A mi me anima saber que el Señor aunque no este de acuerdo con muchas de nuestras actitudes y pensamientos frente a la prueba, si nos entiende pues conoce muy bien la naturaleza de su creación, las emociones y sentimientos, y yo en lo personal pienso que el prefiere que le digamos que sentimos a que nos guardemos nuestros sentimientos por temor a no agradarle, a papá le gusta que seamos sinceros con El y así puede ayudarnos a no endurecer el corazon guardando cosas. Por otro lado pienso que el libro de Job muestra toda la bondad del Señor al permitir que veamos como el ser humano reacciones, como prejuicio y como el Señor responde.
    Un gran abrazo y muchas gracias por tu trabajo.

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