Dia 266

SALMOS 98 – 100, 102, 104.

En esta ocasión estudiaremos 3 salmos de alabanza a Dios (98 al 100), un salmo de una persona que se desahoga de sus problemas ante Dios (102) y un salmo de alabanza pero que además está centrado en la grandeza de la obra creadora de Dios. Continuemos entonces con nuestro estudio del libro de Salmos y conectemos más aún nuestro corazón con la devoción a Dios.

  1. Más llamados a alabar a Dios con todo el corazón (Salmos 98 – 100). Varios pasajes en estos salmos son muy claros en cuanto a la fuerza del llamado que la Palabra de Dios nos hace con respecto a alabar a Dios en múltiples formas. Por ejemplo, se nos llama a cantarle una nueva canción (Sal 98.1), pide a los habitantes de toda la tierra (no solo a su pueblo Israel) “Aclamen al Señor…” (Sal 98.4), pide integrar instrumentos musicales (como el arpa, trompeta y cuerno de carnero) a la alabanza para tocar “dulces melodías” (Sal 98.5) generando “una alegre sinfonía delante del Señor” (Sal 98.6), se pide incluso a toda la creación que alabe a Dios (Sal 98.7-9), se pide también a todas las naciones que alaben el “nombre grande y terrible” (Sal 99.3) de Dios, se pide además que llevemos a cabo la acción de alabar “con alegría… con gozo” (Sal 100.2) y con gratitud (Sal 100.4). Así que de acuerdo a los salmos, alabar a Dios invoucra varios componentes: canciones, instrumentos musicales, que todo ser humano lo haga, que toda la creación lo haga, y hasta con una cierta actitud (alegría y gratitud combinadas). Alabar a Dios no puede ser reducido a un acto frío y mecánico, sino que involucra todo el corazón y todo lo que podamos usar para expresarnos ante Dios.
  2. Cuando nos encontramos abatidos y angustiados (Salmo 102). El mismo título del salmo nos apunta hacia este tema: “Oración de quien está abrumado de problemas y se desahoga ante el Señor” u “Oración de una afligido que en su desaliento da rienda suelta a su queja delante del Señor” (DHH-LA). En el transcurso del salmo podemos encontrar diferentes aspectos del estado en que se encuentra una persona en una profunda aflicción: A) “en el tiempo de mi angustia” (v. 2) o “en el día de mi angustia” (NBLH). Esos tiempos y esos días llegarán tarde o temprano a nuestra vida y no los podemos evitar, el punto importante más bien es cómo reaccionaremos cuando lleguen. B) Como dice el salmista, “no tardes en responderme cuando te llamo”, la desesperación aparece normalmente cuando nos encontramos angustiados, ¡queremos respuestas rápidas! C) Diversos síntomas físicos acompañan a un estado de angustia intenso como la pérdida de la dimensión del tiempo (“mis días desaparecen como el humo”, v. 3), dolores físicos (“mis huesos me arden…”), falta de apetito (“perdí el apetito”, v. 4), insomnio (“Me acuesto y sigo despierto”, v. 7), llanto (“las lágrimas corren por mis mejillas”, v. 9). D) Una depresión fuerte, “voy marchitándome como hierba” (v. 11). ¿Qué hacer cuando nos sentimos así, cuando un problema o una situación nos mantiene en estado de angustia permanente? El salmista hizo varias cosas: a) oró a Dios (“Señor, ¡oye mi oración!”, v. 1), b) fue abierto con sus sentimientos y los expuso ante Dios, c) decidió confiar en que Dios actuaría en algún momento (“Te levantarás y tendrás misericordia de Jerusalén… reconstruirá Jerusalén… Escuchará las oraciones de los desposeídos”, v. 12 – 17). Como seres humanos, creyentes o no creyentes, estamos expuestos por igual a situaciones que nos generarán fuertes estados de angustia, preocupación y tristeza. Pero como creyentes tenemos al alcance herramientas increíbles que nos pueden ayudar a pasar a través del momento difícil y vencer, además de contar con la intervención sobrenatural de Dios en el momento que Él considere adecuado. Recordemos la convicción del salmista, “tú siempre eres el mismo” (v. 27). Si Dios contestó a su pueblo en el pasado, ¡también nos contestará a nosotros en el “día de la angustia”!
  3. Las descripciones poéticas de la creación del mundo (Salmo 104). En este salmo específicamente podemos encontrar bastantes declaraciones en lenguaje poético que apuntan al proceso de creación del planeta Tierra y aún en el orden en que el libro de Génesis lo describe, mencionando primero la colocación de los “cimientos” de la tierra (v. 5), después la aparición del agua (v. 6), y luego el movimiento del agua para dejar tierra firme al descubierto (v. 7); todo en lenguaje poético. También encontramos una descripción de los procesos naturales del mundo animal y vegetal como el ciclo de la lluvia, el crecimiento de las plantas, la alimentación de los herbívoros y aún de nosotros los seres humanos (v. 10 – 18). Los ciclos del tiempo también están contemplados junto con los principales astros que tienen influencia directa sobre nuestro mundo (el sol y la luna) en los versículos 19 al 23. Son tantas las cosas creadas por Dios que el v. 23 dice “¡cuánta variedad de cosa has creado!” También el autor reconoce que en todos los procesos naturales de subsistencia de la vida, “Todos dependen de ti” (v. 27), es de cir, Dios es quien mantiene todo y a todos, incluyéndonos a nosotros. El salmista también le atribuye a Dios el milagro de la vida (“Cuando les quitas el aliento, mueren y vuelven otra vez al polvo. 30 Cuando les das tu aliento, se genera la vida y renuevas la faz de la tierra.”, v. 29 – 30). Por tanta grandeza y tantas maravillas que Dios ha creado, es importante que nosotros como parte inteligente y con vida espiritual de su creación, tomemos el mismo compromiso que el salmista tomó: “33 Cantaré al SEÑOR mientras viva. ¡Alabaré a mi Dios hasta mi último suspiro! 34 Que todos mis pensamientos le agraden, porque me alegro en el SEÑOR.” (v. 33 – 34). Decidir alabar a Dios toda nuestra vida y cuidarnos delante de Él incluso a nivel pensamiento son 2 grandes cosas que podemos hacer para nuestro Dios, quien se merece toda la honra y toda la gloria de nuestra parte y de parte de toda la creación.

Además del lenguaje poético propio de los salmos para describir cosas como la creación del mundo y los procesos naturales de vida, algunos salmos como el 98 utilizan lo que se llama antropomorfismo, que de acuerdo con la Baker Encyclopedia of the Bible, de Baker Book House, es una representación de Dios en forma de ser humano ya sea en forma escrita u oral. Esto lo podemos observar claramente en Salmo 98.1, “Su mano derecha obtuvo una poderosa victoria; su santo brazo ha mostrado su poder salvador.” Esto no quiere decir que Dios literalmente posea una mano derecha y brazos, sino que es una forma de representar diferentes aspectos de su poder o de su carácter en una forma en que las personas de la época pudieran comprenderlo mejor. Tengamos esto en cuenta para futuras apariciones en las Escrituras de esta herramienta literaria antigua.

Conclusiones:

  1. ¿Con qué actitud alabamos a Dios en la congregación? ¿Nos aseguramos que haya alegría y gratitud en el momento? ¿O nos permitimos alabarlo hasta de mala gana? Recordemos que la alabanza es un sacrificio espiritual que le hacemos y Él está pendiente del mismo desde el cielo, no es indiferente a la actitud ni a la forma en que lo ofrecemos.
  2. ¿Te identificas en este momento en tu vida con los sentimientos expresados en el Salmo 102? En caso afirmativo, ¿cómo estás reaccionado ante la angustia profunda que estás experimentando? ¿Estás manteniendo una confianza en Dios a lo largo de la prueba? ¿O confiar en Dios fue una de las primeras cosas que desechaste? Medita en lo que el salmista expresa en ese salmo.
  3. Simplemente observando la creación a detalle podemos terminar de rodillas alabando a Dios por su grandeza, su sabiduría y su perfección al crear cosa por cosa, proceso por proceso, ciclo por ciclo y más. Todo está perfectamente armado para permitir la vida como la conocemos hoy. Y en todo Dios está en control. ¡Alabemos su nombre y démosle el crédito que se merece!

6 Responses to “Dia 266”

  1. Lulu tovar dice:

    Que bello mil gracias Arturo me reconforta el oír este salmo , por que yo quisiera tener una gran voz para alabar a Señor pero el sabe que le alabamos con el corazón . Saludos

  2. citlali gamboa dice:

    La angustia nos puede hacer pecar q buen ejemplo del salmista, darle crédito a Dios las escrituras q siento para alabarle: mientras se tenga aliento Sal 104:33, d ser una cristiana alegre Sal 104:34, Sal 104:35 y la enseñanza del antropomorfismo muy necesaria para no ser literal, gracias totales y saludos. Dejo una página donde hay un video q me encanta está largo pero ilustra algunas cosas del mundo y el espacio y tiene música http://www.youtube.com/watch?v=uRhoWQX2OF8

  3. blanca martinez dice:

    GRACIAS ARTURO POR TU AMOR Y POR TODO EL ESFUERZO QUE HA HECHO DURANTE TODO EL AÑO PÁRA QUE APRENDIERAMOS A ESTUDIAR LA BIBLIA DIOS TE BENDIGA MUCHO.

  4. Monica Loaeza dice:

    Releí en voz alta el salmo 104, declamando las alabanzas y fue muy especial porque me falta a veces saber expresarme tan bellamente al alabar a Dios. Si bien se trata de lenguaje poético y creo que debemos ser profundos más que alegóricos al orar a Dios, fue también muy gratificante expresarme así, ¡gracias!

  5. Adriana Casas dice:

    Tenemos un Dios maravilloso y lo podemos palpar simplemente sintiendo los latidos de nuestro corazón. Que todo el honor y la gloria sean para El!!!! Gracias Arturo.

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