Día 132

JOB 27.13 – 28.28.

Como mencionamos en el análisis del día anterior, algunos críticos creen que en estos capítulos hay secciones de discursos pertenecientes a varios de los diferentes personajes que intervienen en el libro de Job. Varios de estos críticos y de hecho varias de las Biblias que estamos estudiando como base consideran que Job 27.13 – 28.28 pertenece al tercer discurso de Zofar (el segundo está contenido en el capítulo 20). Sin embargo, también hay otros estudiosos que consideran que no hay razón para quitarle a Job la autoría al noveno discurso completo que inició en el capítulo 27 y que termina en el capítulo 31. Lo que haremos entonces para no “casarnos” con alguna interpretación específica es tratar de identificar las ideas que son correctas y están de acuerdo con otros pasajes de la Escritura y aquellas que no lo son.En los versículos 13 al 23, el discurso nos presenta la idea del castigo que los malvados reciben en esta tierra, en vida. Dicho castigo impacta tarde o temprano a sus hijos (que “morirán en la guerra o de hambre”, v. 14), su dinero y su ropa (“los justos usarán esa ropa y los inocentes se repartirán ese dinero”, v. 17), sus casas que en realidad son frágiles (v. 18), la fugacidad de las riquezas (“se acuestan siendo ricos pero, cuando despiertan, descubren que toda su riqueza se ha esfumado.”, v. 19) y su desaparición final así como la burla y el rechazo populares (v. 21 – 23). ¿Qué podemos pensar de estos versículos?:

  1. Una parábola que Jesus contó acerca del tema del peligro de las riquezas en Lucas 12.19–21 (DHH-LA) dice, “19Luego me diré: Amigo, tienes muchas cosas guardadas para muchos años; descansa, come, bebe, goza de la vida.’ 20Pero Dios le dijo: ‘Necio, esta misma noche perderás la vida, y lo que tienes guardado, ¿para quién será?’ 21Así le pasa al hombre que amontona riquezas para sí mismo, pero es pobre delante de Dios.” Es cierto que Dios reprueba al hombre que pone su seguridad en sus riquezas y posesiones y no contempla la brevedad de la vida que Dios le ha permitido tener, que implica el riesgo de que en cualquier momento tendrá que rendir cuentas y por no pensar en Dios antes, será considerado un “necio”.
  2. Pero por otro lado, especialmente el v. 19 suena como una “indirecta” hacia la situación que Job había estado viviendo, al mencionar que el malvado se duerme rico y despierta pobre porque su “riqueza se ha esfumado”. Bien podría ser Zofar el autor de estas palabras que tenían como objetivo atacar a Job en la defensa que hacía de su inocencia a pesar que Dios le había permitido experimentar tanto sufrimiento.

En el capítulo 28, de acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, podemos encontrar en los versículos 1 al 11 una detallada descripción de antiguas técnicas de minería. De hecho el v. 10 afirma “Construyen túneles en las rocas y descubren piedras preciosas”. De acuerdo con la misma fuente, una inscripción del S. VIII a. C. encontrada en el estanque de Siloé, en Jerusalén, testifica del grado de sofisticación de la antigua tecnología de construcción de túneles. A pesar de la antiguedad de libro de Job (que para algunos estudiosos bíblicos fue el primer libro escrito de toda la Biblia, entre los años 2100 al 1600 a.C.), la descripción de dichas técnicas de minería no debe sorprender, ya que las culturas antiguas desarrollaron tecnologías para extraer metales preciosos de las rocas y fabricar cuevas.

Ahora, el objetivo de esos primeros 11 versículos no era dar una cátedra de técnicas de minería, sino comparar el esfuerzo que hace el ser humano para extraer algunos pedazos de oro o plata contra lo complicado y difícil que es encontrar la verdadera sabiduría. De todo esto tratan los versículos 12 al 18. Algunos puntos relevantes son:

  1. La ignorancia del ser humano del valor de la sabiduría (v. 12 – 19). El v. 13 en la BTX dice “El hombre no conoce el valor de ella”. El autor compara el valor del oro, la plata, el ónice, el lapislázuli (una gema de color azul muy apreciada en la joyería de la antigüedad), el cristal (que puede referirse al cristal de roca o a cuarzo cristalizado), el coral, el jaspe, los rubíes, el “peridoto de Etiopia” (o “topacio”, BTX); con el valor de la sabiduría y concluye que la verdadera sabiduría “vale mucho más” (v. 18) y “no se puede comprar con” (v. 15) y mucho menos “no se puede canjear por” (v. 19).
  2. La ignorancia del ser humano de la fuente de la sabiduría (v. 20 – 22). El v. 21 dice “Se esconde de los ojos de toda la humanidad”, “Está escondida de los ojos de todos los vivientes” (NBLH). En su poco entendimiento espiritual, el hombre no logra comprender el origen de la verdadera sabiduría y se engaña pensando que con riquezas y poder también adquirirá sabiduría.
  3. El único autor de la sabiduría es Dios (v. 23 – 28). Se afirma que “Únicamente Dios entiende el camino de la sabiduría… él mira hasta el último rincón de la tierra y ve todo lo que hay debajo de los cielos.” Dios es omnipresente, es decir, tiene la capacidad de estar presente en todas partes al mismo tiempo. El v. 28 que dice “El temor del Señor es la verdadera sabiduría; apartarse del mal es el verdadero entendimiento” nos recuerda a Prv 1.7, NVI, “El temor del SEÑOR es el principio del conocimiento”; y también al Salmo 111.10 (NVI), “El principio de la sabiduría es el temor del Señor”.
  4. La Biblia Textual (BTX) con su aproximación más literal con respecto al texto original nos revela algo muy interesante en el v. 28: “He aquí, el temor de Adonay”. Todas las demás versiones analizadas traducen “Adonay” como “Señor”. ¿Qué implica esto? De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, esta es la única ocasión en el libro de Job que se utiliza este nombre para Dios (“Adonay”) y que significa también “Señor”. Algunos críticos han tratado de negar la integridad de este versículo por la utilización de dicho nombre pero no hay bases suficientes para afirmarlo.

Conclusiones:

  1. Aunque no es exacto afirmar que las posesiones materiales y todos los hijos de los seres humanos malvados serán destruídos tarde o temprano en esta vida, si hay un principio aquí que se repite en el NT: la inseguridad de las riquezas y el grave error que personas cometen de poner su confianza en las mismas. Aún cuando Dios nos de muchas bendiciones materiales en algún momento de nuestra vida, nunca olvidemos que todo eso es pasajero, fugaz y sin trascendencia eterna. Finalmente, como dicen muchas personas, cuando nos vayamos a la tumba nada nos llevaremos. Por eso no es una buena decisión basar nuestra seguridad emocional y espiritual en las riquezas y las posesiones. Mejor busquemos a Dios con todo nuestro corazón y atesoremos más su Palabra en nuestro corazón que cualquier otra posesión material.
  2. Estemos atentos a descripciones en la Biblia de técnicas antiguas de diferentes oficios, ya que esto ayuda a ubicar históricamente el contexto del libro en cuestión. No pasemos por alto esas descripciones porque nos parecen aburridas, todas ellas proporcionan pistas muy valiosas para identificar contextos históricos, sociales y culturales del libro analizado.
  3. Es una realidad que los seres humanos no alcanzamos a valorar la sabiduría que viene de Dios y en general podemos decir que vivimos en un mundo muy ignorante de la verdadera sabiduría. Podremos estar rodeados de avances tecnológicos por todos lados, pero los hechos que cada día suceden en nuestro mundo nos hablan de qué lejos estamos de la sabiduría divina. ¡Busquémosla sin cansarnos!
  4. Un principio que se repite en las Escrituras es la idea de que el temor a Dios es el inicio de la verdadera sabiduría. Aún el famoso libro de Eclesiastés termina así, en el 12.13 (NVI), “Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.” El temor, el respeto, la reverencia a Dios son el INICIO de la verdadera sabiduría. Considerar a Dios en todos nuestros caminos es lo que nos llevará a decisiones sabias e inteligentes. ¿Qué reflejan tus caminos? ¿Que has aprendido la verdadera sabiduría que viene de Dios? ¿O todavía hay áreas de tu vida donde reina la sabiduría de la cultura contemporánea o de tus ancestros familiares o de las corrientes filosóficas modernas?

4 Responses to “Día 132”

  1. Adriana Casas dice:

    Creo que debemos dejarnos caer en los brazos de Dios a ciegas, confiar plenamente en él para que pueda brindarnos sabiduría. Prov. 2, sino, podemos vivir muy engañados confiando más en nuestra sabiduría humana, que por cierto para Dios, es una tontería. La siguiente escritura me encanta, se las comparto: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos. Si, Padre, porque así lo has querido.”Mt.11.25 . Gracias Arturo y que sigas mejor.

  2. Angelica Geffroy de Villahermosa Tabasco dice:

    Sin lugar a dudas varias veces he enfrentado una situación parecida a esto. Me he llegado a sentir mal si no hay dinero! cuando tengo soy feliz y no dejo de alabar a Dios por darmelo, pero es verdad, esto no debe ser mi enfoque. debo entender que el dinero no me da ninguna seguridad ni mucho menos una estabilidad espiritual. Muchas gracias! al final solo son cosas vanas! 😀 saludos desde Tabasco!! muchas gracias por no cansarse de este aporte diario!

  3. CINTHYA SOLANO dice:

    UNA VEZ MAS GRACIAS, ES TAN BUENO EL PODER AUTOANALIZARME O AUTOEVALUARME CON PREGUNTAS COMO ¿QUE REFLEJAN TUS CAMINOS?¿QUE HAS APRENDIDO DE LA VERDADERA SABIDURIA QUE VIENE DE DIOS? LA PERSPECTIVA DE DIOS ES QUE YO ME SIGA RENOVANDO, QUE CADA VEZ SEA COMO UN ESPEJO QUE REFLEJA SU GLORIA Y LA MEJOR MANERA ES NO VIVIR POR VIVIR, SINO APRENDER DE LA SABIDURIA QUE VIENE DE VIVIR CON UN A REVERENCIA A DIOS, CON UN TEMOR SANTO.

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