Día 253

ISAÍAS 11.1 – 12.6, ISAÍAS 17.1 – 14, 2 CRÓNICAS 28.16 – 29.2, 2 REYES 15.30 – 31, 2 REYES 16.10 – 17.4.

En el estudio de hoy encontraremos más profecías mesiánicas así como la continuación de la historia de los reyes de Israel y Judá y la participación de los profetas como el último intento de Dios por llamar la atención de su pueblo e invitarlos a que se volvieran a Él.

Veamos algunos aspectos importantes de las profecías contenidas en Isaías 11 y 12:

  1. Un rey justo que vendria en el futuro (Isaías 11.1-5). Varias características de este rey: a) descendiente del linaje de David, b) lleno del Espíritu de Dios (de sabiduría, entendimiento, consejo, poder, conocimiento y temor a Dios), c) se gozará en obedecer a Dios, d) sus juicios serán rectos no basados en apariencias ni rumores, e) hará verdadera justicia, f) tendrá poder para destruir a los malvados, g) estará revistido de justicia y verdad. ¿De quién está hablando? Aunque algunos estudiosos afirmen que se refería a Ezequías, como lo menciona el Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible, de Logos Research Systems, hay más elementos que apuntan a Jesús. Esta descripción nos trae a la mente los títulos que Isaías 9 le da a Jesús también: “Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (Is 9.6). Realmente el Mesías sería un personaje fuera de lo común y muy por encima de todos los héroes del Antiguo Testamento, incluyendo David.
  2. La naturaleza del reino que establecería ese personaje (Isaías 11.6-12). El tipo de sociedad o convivencia que existía en ese reino sería lo equivalente a pensar en una imagen donde los siguientes seres conviven en armonía y sin peligro uno para el otro: lobo y cordero, leopardo y cabrito, ternero y potro junto al león, un niño pequeño guiándolos a todos, una vaca y un oso, un león comiendo heno con las vacas, un bebé jugando junto a la guarida de la cobra. Literalmente, “no habrá nada que destruya o que haga daño” (Is 11.9). ¿A qué se refiere exactamente? Los Testigos de Jehova afirman erróneamente que esta es una referencia a el futuro “paraíso terrenal” donde todos creyentes que no estén contemplados dentro de los 144,000 (que irán a un paraíso celestial), vivirán en una tierra renovada conviviendo pacíficamente con los animales salvajes sin ningún peligro. En realidad es más probable que esta profecía se refiere a las relaciones unos a otros que se darían en la futura iglesia cristiana, donde “lobos” y “ovejas” convivirán en armonía por el poder de Dios, ya que Él lograría romper la enemistad tradicional entre diferentes grupos de personas (Efesios 2.11-22) para unirlos en armonía a través de la sangre de Cristo.
  3. El anuncio del futuro regreso del exilio que se acercaba (Isaías 11.13 – 12.6). A pesar de que era inevitable enfrentar el exilio de su pueblo, Dios también tenía ya preparado el día de su regreso, de cuando el “remanente” que sobreviviera estaría de nuevo en su tierra. Y eso traería mucho gozo y alegría a Jerusalén y a todo Israel, que ya no estarían divididos como antes.

Después de este análisis de las profecías de Isaías, regresamos entonces a la crónica de los reyes de Israel y de Judá:

  1. La naturaleza agradadora de hombres del rey Acaz (2 Reyes 16.10-16.20). Recordemos que el rey Acaz de Judá se había desviado de la adoración a Dios y se había entregado a las prácticas paganas de Israel (2 R 16.1-4). Al verse atacado por Israel y por Siria, decidió recurrir al rey de Asiria para pedirle protección, y éste respondió atacando a su vez a Damasco y a Samaria. Pero Acaz decidió también imitar la adoración pagana de Asiria y mandó a hacer un altar idéntico al que tenía Tiglat-pileser, rey de Asiria, y lo colocó en el templo de Dios en Jerusalén, removiendo el altar anterior y substituyéndolo por el nuevo altar pagano (2 R 16.15). Después ordenó que se continuaran los sacrificios normales en el templo pero ahora usando el nuevo altar, ¡una mezcla aberrante! Además realizo más modificaciones a la estructura del templo de Dios “Por deferencia al rey de Asiria”, “a causa del rey de Asiria” (BTX), “para agradar al rey de Asiria” (DHH-LA). Acaz estaba fascinado con los asirios y quiso hacer lo que fuera para quedar bien con ellos, aunque eso involucrara mezclar el culto a Dios con el culto idolátrico asirio.
  2. La desagradable sorpresa que se llevó Acaz y su desesperación posterior (2 Crónicas 28.16-27). A pesar de haber puesto su confianza en los asirios, la Biblia dice que “Así que cuando llegó Tiglat-pileser, rey de Asiria, atacó a Acaz en lugar de ayudarlo.” (2 Cr 28.20). Y aunque le entregó como tributo objetos valiosos del templo y de sus tesoros personales y de sus funcionarios, no sirvió de nada. ¡Ahora sí que se encontraba en verdaderas dificultades! Sin embargo, el corazón de Acaz reaccionó muy mal y como dice la Escritura, “Aun durante este tiempo de dificultades, el rey Acaz siguió rechazando al Señor” (2 Cr 28.22). Y no solo eso, al ver que estaba en más aprietos, decidió adorar a los dioses de los sirios con la esperanza de que le funcionara a él también, “pero en lugar de ayudarlo, lo llevaron a la ruina a él y a todo Judá” (2 Cr 28.23). Y para terminar peor, decidió cerrar el templo de Dios para que nadie adorara ahí al Dios verdadero y se dedicó a construir altares paganos en todo Jerusalén (2 Cr 28.25). Obviamente terminó provocando la ira de Dios. Después murió y ni siquiera fue enterrado en el cementerio de los reyes de Judá. En sus peores momentos, salieron cosas terribles de su corazón y afectó a todo el pueblo de Judá con su pecado.
  3. Mientras, en Israel continuaban los golpes de estado, con el asesinato del rey Peka por parte de Oseas, hijo de Ela, quien comenzó a gobernar Israel (2 Cr 15.30-31).

Conclusiones:

  1. Desde el Antiguo Testamento podemos comenzar a apreciar quién sería Jesucristo. No se trataría de un hombre ordinario, sino de un hombre extraordinario. Estudiar la figura de Jesús es fascinante y hay muchos pasajes en toda la Biblia que nos proveen de amplios recursos para conocerlo. Realmente es un privilegio poder afirmar que lo conocemos.
  2. Apreciemos también la iglesia cristiana que Jesús estableció, donde se pueden formar relaciones humanas extraordinarias que en el mundo son muy difíciles de formarse exitosamente: ricos y pobres, negros y blancos, cultos e incultos, ex-ateos y ex-religiosos; todos adorando de corazón a Dios y todos unidos sinceramente. Sin duda la iglesia cristiana es algo extraordinario.
  3. Seguir a hombres, agradar a hombres y poner nuestra confianza en hombres siempre será una pésima decisión. Dios no puede ser reemplazado por las personas. Es cierto que la Bibia nos llama a imitar los buenos ejemplos de otros creyentes, pero cuando depositamos nuestra confianza en personas y no en Dios estamos cometiendo un grave error y terminaremos muy decepcionados de todos en el proceso, porque Dios nos permitirá desengañarnos una y otra vez. ¡Aprendamos de los errores de Acaz!

Los dejo con una ilustración de las imágenes mencionadas en Isaías 11.

Isaias 11


2 Responses to “Día 253”

  1. citlali gamboa dice:

    Aprecio la forma q con certeza se explican este tipo de escrituras, pues si pensaba en la ilustración cuando se refería a Isaías 11. Y valorare otra vez con humildad la convivencia con personas diferentes y más si quieren estar con Dios y su palabra. Gracias totales y saludos.

  2. Adriana Casas dice:

    Cuando nos alejamos de DIOS nuestra cerrazón aumenta y somos totalmente dominados por nuestro pecado. “Y a pesar de encontrarse en tal aprieto, continuó siendo infiel al Señor. ¡Así era el rey Ahaz!” 2a Cr. 28.22 (DHH). Realmente todos estamos expuestos a caer, por eso aprecio estos devocionales y todo lo que me ayude a estar sujeta a CRISTO. Un abrazo fraterno!!!

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