Día 22

GÉNESIS 32 – 33.

Jacob continuó su viaje después de la escena final con Labán. Algo interesante que el v. 1 al 2 se menciona es que le salieron al encuentro de Jacob ángeles de Dios y la reacción de Jacob fue decir “«¡Este es el campamento de Dios!». Por eso llamaron a aquel lugar Mahanaim”, ” Por eso le puso a aquel lugar el nombre de Mahanaim (Dos Campamentos)” (NBLH), “Al verlos, dijo Jacob: «Éste es el campamento de Dios»; y llamó a aquel lugar Majanáin” (BJL). La ventaja de la versión NBLH en este caso es que agrega el significado posible de esta palabra hebrea, “dos campamentos.” Durante todo el relato de la vida de Jacob especialmente a partir de aquella visión de la escalera al cielo y ángeles bajando por ella en Gn 28.10-12, encontramos diferentes momentos donde Jacob tiene encuentros con ángeles que le llevan mensajes directos de Dios.

En aquella visión de Gn 28 había visto precisamente ángeles bajando y subiendo al cielo y de alguna manera esto representaba la ayuda continua que Jacob estaría recibiendo de Dios a través de sus ángeles enviados para protegerlo. A veces no se percataría que estaban ahí pero a veces Dios le permitía verlos. La visión se cumplió y Jacob tuvo el privilegio de ver físicamente ángeles varias veces y asegurarse que estaban para ayudarle. En nuestro caso, aunque no los vemos, están ahí también para ayudarnos y trabajan de diferentes maneras, de acuerdo a la voluntad de Dios. Tal vez alguna vez los hemos visto sin darnos cuenta que son ángeles, es una  posibilidad, como dice Heb 13.2 (DHH – LA), “No se olviden de ser amables con los que lleguen a su casa, pues de esa manera, sin saberlo, algunos hospedaron ángeles.”

En los versículos 3 al 23, encontramos a un Jacob que entró en crisis nuevamente. Después de haber enviado mensajeros a la región de Seir en Edom donde vivía Esaú para avisarle que Jacob iba a su encuentro, ellos regresan con la animante noticia de que Esaú ya venía hacia él, pero de repente dicen unas palabras que llenaron de terror a Jacob: ” ¡con un ejército de cuatrocientos hombres!” (v. 6). Imaginémonos la cara que puso Jacob al escuchar esto. La Biblia registra en el v. 7 su reacción: “Jacob quedó aterrado con la noticia”, “Y se angustió Jacob y tuvo gran temor” (BTX), “se asustó mucho y se llenó de angustia” (BJL). De nuevo Jacob enfrentaba una situación que lo llenaba de temor y de angustia, y los fantasmas del pecado generacional volvían a aparecer. ¿Qué haría Jacob esta vez? ¿Habrá aprendido la lección de confianza? ¿O se entregaría al pánico y saldría corriendo?

Los siguientes versículos registran que Jacob no se echó para atrás, no desconfió de la dirección de Dios de ir a la tierra de sus parientes, sino que decidió enfrentar la difícil situación de encontrarse con su hermano (que estaba implícita en la orden que Dios le dió), pero hizo algo diferente:

  1. Armó un plan para la ocasión. Dividió a la gente y a su familia en grupos y planeó diferentes oleadas de regalos para recibir a su hermano con la esperanza de apaciguar la posible ira de Esaú (v. 20). ¡No olvidemos que se encontraría con el hombre que había planeado matarlo!
  2. Los versículos 9 al 12 registran que Jacob fué a orar a Dios. Y esa oración hizo lo siguiente:
  • Le recordó a Dios la orden que le dió a Jacob de salir rumbo a su tierra natal y las promesas que le hizo de tratarlo con bondad.
  • Reconoció que TODO lo que tenía había sido gracias a Dios y que él mismo era indigno de las misericordias de Dios. No se consideraba merecedor de nada.
  • Es vulnerable con Dios en cómo se sentía en ese momento, “Tengo miedo de que venga a atacarme” (v. 11).
  • Le ruega a Dios su protección apelando a la promesa que le hizo (v. 12).

¿Qué estamos presenciando aquí? ¿Qué es diferente a las reacciones pasadas de Jacob y de sus ancestros en situaciones de peligro? Por un lado buscó a Dios para pedir protección y bendición en un momento de angustia pero también él mismo hizo lo que consideró inteligente hacer. Es decir, buscó a Dios pero también hizo su parte. Como dice la Biblia de Estudio Apologética, “Hay una impactante dinámica en este pasaje entre la protección soberana de Dios y la responsabilidad del hombre.” Tal vez Jacob comprendió que una relación con Dios está compuesta de dos partes: dejar a Dios hacer su parte pero también él mismo tendría que hacer la suya.

¿Queremos que Dios nos protega y nos cuide de todo mal? Oremos diario por esto y rogémosle para que pase pero también no nos expongamos de forma negligente e irresponsable a peligros que no necesitamos pasar, como andar muy tarde por las noches en la calle o en lugares no apropiados para cristianos. No pensemos como a veces escucho a cristianos que se exponen innecesariamente decir, “Dios me cuida, confía”. Hagamos nuestra parte que Él hará su parte también.

Ahora, dentro de su oración debemos resaltar el orden de sus pensamientos y ruegos mientras oraba:

  1. Primero en el v. 11 le ruega a Dios protección y le confiesa su miedo al posible ataque de un Esaú sediento de venganza.
  2. Y luego en el v. 12 hace la importante reflexión: “Pero tú me prometiste…”, “Pero tú me dijiste…” (BTX), “Porque tú me dijiste…” (NBLH).

¿Qué nos enseña esto? Primero exponemos a Dios nuestras angustias, temores y desconfianzas de forma sincera y honesta, por muy horribles que suenen. Pero después necesitamos aferrarnos a alguna promesa de su Palabra y confiar en que Dios no nos dejará. Este flujo de ideas en la oración lo analizaremos más en los Salmos, pero es notable que la confianza de Jacob había crecido para este punto, no tan solo que ahora corrió a buscar a Dios en la angustia, sino que además dentro de su oración refleja cómo estaba su perspectiva en ese momento: SÍ al miedo, la angustia y el peligro… PERO… Dios le había prometido, y a eso se aferraría.

En los versículos 24 al 32 encontramos uno de los pasajes mas inquietantes de toda la Biblia: la lucha entre Jacob y Dios, una lucha física cuerpo a cuerpo real. Estudiemos bien este pasaje para tratar de comprenderlo:

  1. La Biblia registra que Jacob se quedó solo en el campamento y apareció de repente un hombre y luchó con él toda la noche. No encontramos nada en el texto que nos haga suponer que Jacob reconoció que era un ser divino, simplemente menciona que era un hombre o “un varón” (BTX).
  2. Hubo una lucha física fuerte en la cual Jacob parecía estar ganando y dominando al otro hombre, hasta que este le aplicó un golpe certero en la cadera y se la dislocó. Pero Jacob no soltaba al hombre a pesar de su lesión y no lo dejaba irse.
  3. Para el v. 26, ya que amanecía y tal vez Jacob podía notar más la apariencia física del hombre, se dió cuenta de algo diferente, al grado que le dijo, “—No te dejaré ir a menos que me bendigas —le dijo Jacob.” No habría razón para pedirle su bendición a este misterioso hombre a menos que Jacob tuviera la noción de que no se trataba de un ser humano ordinario, sino de un ser divino. El v. 30 confirma esta convicción cuando Jacob dice, “Jacob llamó a aquel lugar Peniel (que significa «rostro de Dios»), porque dijo: «He visto a Dios cara a cara, y sin embargo conservo la vida»”
  4. Este ser divino le cambia el nombre en el v. 28 como dice la NBLH, “Israel (El que lucha con Dios), porque has luchado con Dios y con los hombres, y has prevalecido.” Recordemos que la ventaja de la NBLH es que nos presenta traducciones alternativas junto a palabras clave dentro del texto.

¿Cómo debemos interpretar este texto? Una posibilidad real es que Dios haya bajado en forma humana, ya fuera él mismo o un ángel que lo representaba, y que haya permitido tener una lucha con Jacob e incluso se haya dejado dominar por unos instantes por él. Ya Dios había tomado forma humana antes para interactuar con los hombres (el caso de Abraham en Gn 18.2). Y de ese encuentro Dios le asigna el nombre especial de “Israel” que identificaría a todo el futuro pueblo de Dios. Es precisamente de este evento que se deriva la idea de algunos creyentes cristianos de “luchar con Dios” durante tiempos difíciles en la fe. A veces pasamos situaciones complicadas y luchamos contra ellas sin entender que Dios las permite por algo, y es durante el transcurso de esa lucha y las crisis que se derivan que comenzamos a comprender que tal vez Dios está en control y Él tiene un plan y necesitamos confiar en Él y no estar luchando contra su voluntad. Una posible aplicación devocional de este pasaje a nuestra vida.

¿Y cómo lucho Jacob con Dios? Se aferró de él y no lo quiso soltar, a pesar que había sido lastimado durante el combate. Si algo es seguro de este evento es que Jacob creció espiritualmente como resultado de su lucha con Dios y de cómo enfrentó sus temores.

Todo el capítulo 33 narra el encuentro de Jacob con Esaú y cómo se desarrolla el plan que había hecho: enviando oleadas de regalos a su hermano antes de aparecerse él en persona. El v. 4 es conmovedor, los hermanos separados por el odio y el rencor generados por las disfuncionalidades familiares (que ellos no generaron, solo heredaron) se encuentran y lloran juntos. Era un hecho que Esaú no traía malas intenciones para con Jacob. Los años lejos de su hermano, las bendiciones de Dios y seguramente el trabajo de Dios en su corazón habían cambiado su postura hacia su hermano, al grado que su prisa por encontrarlo no era para dañarlo sino para conectarse de nuevo con él. ¡Qué gran imagen de una reconciliación! ¿Hay algún amigo o familiar con quien tienes una relación fracturada? ¿Crees que hay esperanza de reconciliación alguna vez? Para Dios todo es posible.

Jacob no quiso ir con su hermano a su tierra en Edom, posiblemente porque tenía la orden de Dios de regresar a la tierra de sus ancestros, es decir, a Canáan, y ahí fue donde llegó finalmente (v. 18). Fue fiel en el mandato que le dio Dios a su salida de las tierras de Labán y no se desvió por nada, ni por su hermano recién reconciliado. El relato termina con Jacob levantando un altar en el v. 20, “Allí levantó un altar, y lo llamó: El Elohe °Israel (Dios, el Dios de Israel)” (BTX). Después de todas las cosas que pasó, de las lecciones que recibió, de las consecuencias que pagó, del crecimiento espiritual que adquirió y de la confianza en Dios que aprendió a tener, termina reconociendo que Dios era su Dios, el “Dios de Israel”.

Conclusiones:

  1. Aunque no nos percatemos de ello, los ángeles de Dios están ayudándonos continuamente. Puede ser que incluso hayamos visto a alguno físicamente pero nunca supimos que era un ángel. ¡Agradezcamos a Dios por ello!
  2. Aprendamos de Jacob a resolver una crisis de forma espiritual: a) Orando a Dios y siendo vulnerable y sincero en nuestros temores y desconfianzas, b) resolviendo en la misma oración en confiar en Dios aferrándonos a sus promesas, c) hacer nuestra parte, lo que sea que tengamos que hacer para enfrentar las cosas.
  3. Incrementemos nuestra fe personal con el ejemplo de crecimiento espiritual de Jacob: ¡nosotros también podemos crecer, cambiar y aprender a confiar en Dios cada vez más!
  4. Dios puede ayudarnos a reconciliarnos con cualquier persona con quien tengamos relaciones fracturadas. ¡Incrementemos nuestra fe al respecto! ¿Hay alguien con quien crees que necesitas reconciliación? ¿Qué piensas hacer al respecto?
  5. Después de cada crisis que vivamos y cada situación difícil que enfrentemos, tengamos la expectativa de terminar ese evento en nuestra vida reconociendo aún más que Dios es nuestro Dios y está con nosotros.

15 Responses to “Día 22”

  1. isidro juarez dice:

    muchas gracias arturo, por ese profundo interes de trasmtirnos
    la historia del pueblo de dios y como tiene que ver con nuestras vidas.

    esta en mi oracion que tu ejemplo pueda contagiar a muchos.

  2. Claudia Vázquez dice:

    Arturo:
    Muchas gracias por estos 22 dias de devocional, estan siendo de gran ayuda para nuestra familia. Pero este estudio me animó mucho de recordar que Dios envia a sus ángeles a cuidarnos, es algo que me llena de mucha confianza y gratitud.

  3. Veronica Sandra Nieto dice:

    muchas gracias °–°

  4. Martin Merediz-Funes dice:

    Arturo buen día, otro día con este gran alimento super útil.
    De seguro me servirá de qui en adelante recordar y que el espíritu me lo recuerde también este episodio magnifico.
    Que decirte, saberse cuidado por el Señor por medio de sus ángeles,recordando ante cualquier evento acudir primero al Señor por su ayuda, por su dirección, protección y como hizo Jacob recordando le sus promesas para mi vida y la de mi familia,obvio que no se trata de orar y sentarse esperando, hay que actuar sin alejarnos del plan de Dios, más hay que actuar , el cristianismo debe ser dinámico no estático, nuestra fe ira en aumento en esta medida y creceremos, es cierto que para Dios nada es imposible, esa debe ser una convicción super profunda, más que profunda, debe ser nuestra convicción más profunda, debe ser esa que nos mueva siempre a tener fe en quien es nuestro creador y papá.
    Gracias Arturo estoy aprendiendo mucho y reforzando mucho mis convicciones.
    Un abrazo

  5. Arturo Edwards dice:

    Muchas gracias brother …

  6. Gustavo Ulloa dice:

    Entender como Jacob hace una estrategia pensando en que su hermano iba a atacarlo, nos damos cuenta tambien que el tiempo ayudo a borrar toda la furia y rencor que sentia su hermano. Podemos pensar que nosotros no debemos guardar rencor contra nadie y menos a un hermano.

  7. Vicky dice:

    Gracias, en este momento lo necesitaba por cuestiones de trabajo, ayer tuve 3 reprendidas en el día, he salido como a las 11pm los últimos días…doy lo mejor y disfruto mi trabajo, pero de repente sale una u otra cosa y el leer el devocional de hoy es agua que refresca mi corazón. Que Dios mande a sus ángeles para que me guíen con sabiduría. Ten un excelente día y que Dios te bendiga!!!

  8. Guadalupe Islas _Gia dice:

    Wow! Es la primera vez que acceso a este blog, y eso me entere por que he estado escuchando los audios que se tienen en la página, gracias por la transmisión de conocimiento atraves de este medio, estaré revisandolo diariamente y animare a hermanos a que lo hagan

  9. rocio rodrigues dice:

    Te agradezco mucho, estos dos capitulos son impresionantes, y muy conmovedores, agradezco tu reflexion al respecto, hay mucho aprendizaje, hay mucho por aplicar.

  10. blanca dice:

    gracias arturo por este alimento espiritual es muy agradable despertar y empezar a recibir esta bendicion en nuestra vida yo me identifico en el miedompor situaciones dificiles que estoy pasando pero dios me habla de una manera que lo que estoy pasando es para crecer en todo en confianza en fe

  11. Raul Archundia Tellez dice:

    Gracias Hermano y Maestro Arturo. Este estudio me anima a orar y agradecer a Dios por lo que me ha permitido vivir hasta el dia de Hoy, porque estoy viviendo sus promesas y aun faltan muchas por vivir. Dios te Bendice

  12. Hector Z. dice:

    Reconocernos, confiar en El y actuar nos lleva a crecer con Dios. Amén!

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