Día 182

1 SAMUEL 25 – 26.

Estos capítulos continúan con varios detalles de la huída de David ante Saúl. El capítulo 25 se enfoca por completo en el episodio de David y sus hombres con Nabal y sus hombres, mientras que el capítulo 26 trata con otra agresión más de parte de Saúl y cómo nuevamente David le perdona la vida cuando lo tuvo a su alcance para eliminarlo.

El v. 1 del capítulo 25 inicia con una noticia triste, “Murió Samuel, y todo Israel se reunió para su funeral.” El gran profeta y juez Samuel, caudillo de Israel por varios años, finalmente dejó esta vida. Se quedará para siempre como un ejemplo de liderazgo en el pueblo de Dios. La Biblia no registra más sobre este evento, pero seguramente fue un tiempo difícil para David también ya que Samuel fue quien lo eligió como nuevo rey y quien protegió a David también en sus primeras huídas de Saúl.

El resto del capítulo 25 nos muestra la historia de Nabal y su encuentro con los hombres de David. Veamos algunos puntos importantes de la misma con lecciones valiosas para nosotros:

  1. El carácter difícil de Nabal. En este pasaje encontramos varias descripciones de Nabal. La Biblia lo describe como “era grosero y mezquino en todos sus asuntos.” (v. 3) o “pero el hombre era áspero y malo en sus tratos” (NBLH). Sus trabajadores decían de él, “¡Nabal tiene tan mal genio que no hay nadie que pueda hablarle!” (v. 17), “es un necio al que nada se puede decir.” (BJL). Y su misma esposa dijo, “Sé que Nabal es un hombre perverso y de mal genio; por favor, no le haga caso. Es un necio, como significa su nombre.” (v. 25), “ese hijo de Belial; porque conforme a su nombre, así es. Nabal es su nombre, y la necedad está con él” (BTX), “ese grosero de Nabal, pues le hace honor a su nombre, que significa “necio”. La necedad lo acompaña por todas partes.” (NVI). ¡Qué terrible fama tenía ese hombre! Todos lo que lo trataban terminaban concluyendo lo mismo, que era un hombre de mal genio, áspero siempre en sus tratos con todos, grosero, no escuchaba (no se podía hablar con él) y un necio. De acuerdo con el A Concise Dictionary of the Words in the Greek Testament and the Hebrew Bible, de Strong, Logos Bible Software, la palabra hebrea utilizada para el nombre de esa persona es ????? nâbâl,  que significa “estúpido, malvado, tonto, persona malvada”. Al parecer en el nombre llevaba su carácter bien grabado.
  2. La venganza personal que David deseaba llevar a cabo. Los versículos 21 al 22 nos muestran la decisión que había tomado David de asesinar a todos los hombres de la casa de Nabal y a él mismo por no querer ayudarlos con la petición de provisiones que le hicieron, a pesar de todo el bien que David y sus hombres le habían mostrado a las posesiones de Nabal (los mismos trabajadores de Nabal reconocieron esto en los versículos 15 al 16). No hubo ninguna consulta a Dios en este asunto, solamente un acto impulsivo motivado por los sentimientos heridos por el mal que Nabal le estaba regresando a cambio del bien que él le había hecho. Venganza pura cargada de sentimientos negativos. Y en esta ocasión David no incluyó a Dios en la decisión.
  3. La ayuda de Dios a través de la esposa de Nabal (Abigail). Los versículos 18 al 31 narran la valentía, la sabiduría y la inteligencia que mostró Abigail. Con mucha estrategia y tacto, Abigail se encargó de advertirle a David sobre las consecuencias posteriores de la acción que estaba planeando: “ya que el SEÑOR impidió que usted matara y tomara venganza por su propia mano” (v. 26) y “que ésta no sea una sombra en su historial. Entonces su conciencia no tendrá que llevar la pesada carga de derramamiento de sangre y venganza innecesarios.” (v. 31). David mismo reconoció esto cuando dijo después, “??32 David le respondió a Abigail: —¡Alabado sea el SEÑOR, Dios de Israel, quien hoy te ha enviado a mi encuentro! 33 ¡Gracias a Dios por tu buen juicio! Bendita seas, pues me has impedido matar y llevar a cabo mi venganza con mis propias manos.” (v. 32 – 33). Realmente Dios ayudó a David a que no pecara y le mandó alguien para advertirle, ya que si hubiera ejecutado su venganza, se hubiera hecho culpable de matar a inocentes y Dios le hubiera pedido cuentas de esa sangre derramada tarde o temprano. ¡Dios no permitió que sus emociones lo llevaran a pecar gravemente contra Él!
  4. La justicia de Dios que nunca falla. Los versículos 36 al 39 muestran cómo Dios ejecutó juicio contra Nabal, ocasionándole un problema físico en el momento en que su esposa le contó su encuentro con David. Murió 10 días después (v. 38). Y David reconoció, “«Alabado sea el SEÑOR, que vengó el insulto que recibí de Nabal y me impidió que tomara venganza por mí mismo. Nabal recibió el castigo por su pecado»” (v. 39). Llama la atención las diferentes traducciones sobre qué le pasó exactamente a Nabal, “tuvo un derrame cerebral y quedó paralizado en su cama como una piedra.”, “y su corazón desmayó en él” (BTX), “sufrió un ataque al corazón” (NVI), “se le apretó el corazón en el pecho” (RVR95). Pareciera que la traducción de la NTV es muy aventurada al afirmar que se trató de un “derrame cerebral”. De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, ha existido gran controversia sobre la traducción precisa de esta parte del texto, principalmente por las decisiones de los traductores de las versiones en cuanto a buscar un diagnóstico médico basado en el texto hebreo. El hebreo original solo proporciona una descripción de los síntomas mas no el diagnóstico preciso.

Los úlltimos versículos (42-44) del capítulo 25 nos muestran las decisiones que David tomó en cuanto a sus esposas: se casó con la viuda de Nabal y con Ahinoam de Jezreel. En total durante su vida, David tuvo 8 esposas (2 Samuel 3.2-5) y 10 concubinas (2 Samuel 15.16), junto con todo el harén de Saúl (2 Samuel 2.18). Dios no aprobó para nada estas decisiones de David y tendría que pagar las consecuencia después por los conflictos entre esposas y entre sus hijos.

En el capítulo 26 encontramos nuevamente a Saúl persiguiendo a David en el desierto de Zif. Un día David junto con algunos de sus hombres bajó al campamento de Saúl por la noche y lo tuvo al alcance nuevamente para matarlo, pero dijo, “??9 —¡No! —dijo David—, no lo mates. Pues ¿quién quedará inocente después de atacar al ungido del SEÑOR?    ??10 Seguro que el SEÑOR herirá a Saúl algún día, o morirá de viejo o en batalla. 11 ¡El SEÑOR me libre de que mate al que él ha ungido! Pero toma su lanza y la jarra de agua que están junto a su cabeza y ¡luego vámonos de aquí!” Nuevamente David impidió que sus hombres atentaran contra Saúl por respeto a su posición como rey ungido por Dios mismo y decidió confiar en que algún día, de alguna manera, Dios saldaría cuentas con Saúl. Después de esto anunció lo que había hecho y cómo no quiso atentar contra Saúl, y el mismo Saúl al escucharlo dijo, “He pecado. Hijo mío, vuelve a casa, y ya no trataré de hacerte daño, porque hoy has valorado mi vida. He sido un tonto, y he estado muy, pero muy equivocado.” (v. 21). Curiosamente parecía que todavía le quedaban a Saúl algunos destellos de buen juicio y honestidad, pero lametablemente su pecado lo había envuelto tanto que su corazón estaba más bien endurecido ante lo bueno.

Conclusiones:

  1. El mal genio, las actitudes groseras, la prepotencia al tratar a otros y la necedad siempre traerán consecuencias algún día para nosotros, y a veces pueden ser terribles.¿Qué te distingue en tu carácter a la vist de quienes te rodean? ¿Qué te caracteriza en tu trato con otros? ¿La amabilidad y bondad? ¿O las actitudes groseras y déspotas? Recuerda que lo que se siembra, se cosecha. Si de repente nos sentimos solos entre tantos creyentes, preguntémonos, ¿qué he estado sembrando en mis relaciones con otros cristianos?
  2. Cuando son heridos nuestros sentimientos por terceros, tengamos cuidado con las reacciones impulsivas y vengativas, que nos pueden llevar a pecar de peor manera que lo que hicieron contra nosotros. Si permitimos que nuestras emociones fuera de control nos dominen y dicten nuestras decisiones, seguramente Dios en su compasión por nuestra vida nos enviará algunas Abigails para advertirnos que paremos. ¿Las escucharemos? ¿Los escucharemos? Tal vez escuchar a alguna de estas personas nos salve de pecar gravemente contra nuestro prójimo motivados por resentimiento y venganza personal.
  3. Nunca desconfiemos de la justicia de Dios, Él siempre sabe cómo aplicarla, en qué momento y de qué manera. No debemos nosotros tomar el lugar de Dios para “ajusticiar” a quienes a nuestros ojos son culpables de algo. Sigamos los pasos bíblicos para resolver conflictos y si no se arreglan las cosas, dejemos el asunto en manos de Dios y seguramente Él se encargará de resolverlo.

7 Responses to “Día 182”

  1. Norma De La Cruz Sanchez dice:

    Como siempre Muchas gracias!!!! por la clase de hoy, es para mi una alegría sentir la dirección y respuesta de Dios, cuando en lo más profundo de mi corazón hay dolor y confusión, es tan especial sentir que literal Dios responde a mi corazón, eso me llena de confianza, fe, seguridad, sin duda de amor. Gracias a Dios porque te utiliza para enseñarlos con mucha sabiduria.

  2. Claudia Glez. dice:

    Muchas gracias, seguro llegan esos momentos en que te sientes injustamente tratado y deseas vengarte, esos sentimientos vienen y me impresiona el gran corazón de David y su respeto hacia su perseguidor Saúl. Dejar que Dios me
    haga justicia pero aún con un corazón tranquilo es lo que deseo.

  3. judith lozada barreno dice:

    es tan especial saber q Dios me esta enseñando
    mucho de el para mejorar para el ….
    a Dios sea la gloria
    gracias

  4. Silvia rojas rosey dice:

    Gracias por tu amor y dedicacion porque tus clases me ayudan a entendes cuan grande y maravilloso es el amor de dios

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