Día 220

1 REYES 4.1-34, SALMOS 72, SALMOS 127.

Estamos dando un pequeño retroceso hoy ya que 1 Reyes 4 (que no habíamos estudiado aún) contiene un pequeño resumen de cómo fue el gobierno del rey Salomón visto en perspectiva. Existen varios puntos importantes a resaltar de este relato:

  1. El v. 1 dice “Salomón ya gobernaba todo Israel”, “El rey Salomón era rey sobre todo Israel” (BJL). Este versículo es importante porque nos muestra que fue bajo el reinado de Salomón que la nación se unificó completamente, es decir, ya no había más lucha entre los seguidores de David y los seguidores de Saúl. Con la muerte de los últimos descendientes de Saúl y de los hijos rebeldes de David, se terminaron los riesgos de divisiones en el reino. Y así, Salomón pudo reinar sobre todo Israel. Ya habían pasado muchos años desde la época del establecimiento de la monarquía con Saúl, que también gobernó sobre todo Israel, pero después se enfrentó a divisiones internas por causa de David.
  2. Encontramos una descripción de su cuerpo de gobierno con nombre y más detalles de algunos de ellos. Los cargos mencionados en el texto son: los “altos funcionarios” del rey (v. 2 – 6), que constituían los cargos más altos e importantes en el reino después del rey mismo y eran: los sacerdotes (Azarías, Sadoc y Abiatar), el historiador de la realeza (Josafat), los secretarios de la corte (Elihoref y Ahías), el comandante del ejército (Benaía), el encargado de los gobernadores regionales (otro Azarías), el consejero de confianza del rey (Zabud), el administrador de bienes del palacio (Ahisar), y el responsable de los trabajadores o los que estaban sometidos a trabajos forzados (Adoniram). Es interesante notar que varios sacerdotes estaban incluidos dentro de la categoría de “altos funcionarios”. Recordemos que Israel vivía en su gobierno una combinación de estado con religión, no era un modelo secular como en los tiempos modernos en las naciones democráticas. El sacerdote jugaba un papel importante en el gobierno de la nación porque representaba la relación con Dios del pueblo.
  3. También aparecen los nombres de los “doce gobernadores regionales sobre todo Israel” (v. 7) en los versículos 7 al 19. La Biblia describe que además de la misión de gobernar sobre cada uno de los territorios asignados, éstos gobernadores tenían la responsabilidad una vez al mes durante el año de asegurar la provisión de alimento para “los miembros de la casa del rey” (v. 7). ¡Y la cantidad de comida diaria requerida era enorme! Parece que mucha gente dependía del rey.
  4. La descripción de la situación social en Israel. Una serie de frases muy precisas y claras nos transmiten una imagen especial del ambiente que reinaba entre el pueblo: “La gente de Judá y de Israel era tan numerosa como la arena a la orilla del mar. Todos estaban muy satisfechos y tenían suficiente para comer y beber.” (v. 20), “había paz en todas sus fronteras” (v. 24), “los habitantes de Judá e Israel vivieron en paz y con seguridad. Desde Dan, en el norte, hasta Beerseba, en el sur, cada familia tenía su propia casa con jardín.” (v. 25). El país había estado por muchos años en guerras internas y externas. Ahora por fin disfrutaban de paz y prosperidad generalizadas, las familias de Israel estaban felices y en paz, no parece que la pobreza fuera un problema en el país en ese tiempo. Con tantas fuentes de ingresos (“Los pueblos conquistados le enviaban impuestos y le sirvieron durante toda su vida.”, v. 21), Israel disfrutaba seguramente de una economía fuerte y próspera, y con un rey justo e íntegro como Salomón, ese dinero se veía reflejado en obras de infraestructura por todo el país. ¡Realmente era una gran época para Israel! De sus mejores tiempos.
  5. Las bendiciones personales que recibió Salomón de parte de Dios (v. 29 – 34). Además de las bendiciones materiales que Salomón disfrutó (como ya nos hemos dado cuenta), el rey también recibió una gran sabiduría de parte de Dios, como dice el v. 29, “Dios le dio a Salomón muchísima sabiduría y gran entendimiento, y un conocimiento tan vasto como la arena a la orilla del mar.”, “Dios dio a Salomón sabiduría, gran discernimiento y amplitud de corazón como la arena que está a la orilla del mar.” (NBLH), “Dios concedió a Salomón mucha sabiduría e inteligencia, y una comprensión tan abundante…” (DHH-LA). Es un hecho que Salomón se convirtió en un hombre extremadamente sabio, inteligente, entendido y con gran capacidad de discernimiento. La misma Escritura afirma que “su sabiduría superaba la de todos los sabios del Oriente y la de los sabios de Egipto.” (v. 30). Afortunadamente para nosotros, Salomón dejó registro escrito de su sabiduría en los 3,000 proverbios y 1,005 canciones o “poemas” (DHH-LA) o “cantares” (BTX). Al día de hoy tenemos una gran cantidad de esos recursos disponibles en las Escrituras. Es interesante notar también que el conocimiento de Salomón no se limitó a cuestiones espirituales o de gobierno, sino que la Biblia describe en el  versículo 33 que el rey dominaba temas relacionados con botánica y zoología regional. Los famosos Proverbios del Antiguo Testamento reflejan mucho de ese conocimiento.

Ahora pasemos a estudiar 2 salmos que están relacionados con el rey Salomón:

  1. Salmo 72. El título del Salmo dice, “Salmo de Salomón”, y sin embargo el v. 20 dice, “(Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí).” ¿Cómo es esto posible? De acuerdo con el Commentary Critical and Explanatory on the Whole Bible, de Logos Research Systems Inc, éste salmo el el último del Libro II de Salmos, clasificado dentro de los salmos atribuídos al rey David. Sin embargo, los estudiosos creen que posiblemente varias personas tomaron parte en la autoría del mismo y en gran parte Salomón. No se percibe la imagen militar y de guerra propia de los salmos de David, sino más bien, un carácter pacífico y próspero propio de Salomón y su reino. Pero además se cree que por las características de paz, rectitud, perpetuo y universal que se le atribuyen al rey referido, es posible que apunte al mismo Jesucristo. Llama la atención las peticiones específicas a Dios con respecto al carácter y al corazón del rey: “Ayúdale a juzgar correctamente a tu pueblo…  Ayúdalo a defender al pobre, a rescatar a los hijos de los necesitados y a aplastar a sus opresores… ” (v. 2, 4). Se ruega a Dios por el corazón del gobernante para que sea íntegro y alineado con el mismo corazón de Dios. ¡Así debemos orar por nuestros líderes en la iglesia!
  2. Salmo 127. Otro salmo atribuído a Salomón, muy breve, tan solo 5 versículos, pero con verdades trascendentes para todas las generaciones de creyentes. Una de éstas verdades es la que dice, “Si el SEÑOR no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el SEÑOR no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.”, “Si el SEÑOR no edifica la casa, En vano trabajan los que la edifican” (NBLH). La prioridad es estar cerca de Dios en cualquier proyecto que los creyentes inicien, de lo contrario, nuestros trabajos serán inútiles. Dios debe estar contemplado en todo lo que hacemos. También el salmista habla sobre el valor de los hijos, “son un regalo del SEÑOR; son una recompensa de su parte.” (v. 3). Afirmaciones como ésta nos dejan claro que para Dios cada niño que nace tiene mucho valor y las diferentes traducciones nos confirman esta convicción: “una recompensa el fruto del vientre” (BTX), “son ricas bendiciones del Señor” (DHH-LA), “son un regalo de Dios” (DHH-LA). En esta época en el mundo en que cada vez se abusa y explota más a los niños, es importante tener en cuenta cómo Dios los ve, ¡para él son personas de mucho valor!

Conclusiones:

  1. Así como Israel tuvo uno de sus mejores épocas durante el reinado del rey Salomón, así también en nuestra vida hay períodos de mucha abundancia, prosperidad, felicidad, todo sale bien, todo va avanzando, y nosotros nos llenamos de fe seguramente. Pero no siempre las cosas son así y puede ser que de repente cambien. El desafío es mantener nuestra fe y nuestra motivación en las buenas circunstancias pero también en las malas.
  2. Apreciemos la sabiduría que viene de Dios. Salomón fue uno de los mejores ejemplos en las Escrituras de un hombre que recibió mucha sabiduría de parte de Dios. La buena noticia para nosotros, los cristianos modernos, es lo que dice, Santiago 1.5 (DHH-LA), “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará; pues Dios da a todos sin limitación y sin hacer reproche alguno.” ¿Nos hace falta sabiduría? ¿Necesitamos discernimiento? Busquemos a Dios de corazón y pidámosle.
  3. Oremos siempre por nuestros dirigentes, para que Dios los ayude a llenarse de recitud y justicia, y puedan desempeñar la función que Dios les encargó de la mejor manera. ¡También ellos necesitan tus oraciones!
  4. Contemplar a Dios como parte central de todos los proyectos que tengamos en nuestra vida es la decisión más sabia e inteligente que podemos hacer. Así no perderemos el tiempo en relaciones o planes de vida, que por no contemplar la voluntad de Dios ahí, tarde o temprano se derrumban y lamentamos todo lo que invertimos ahí sin resultado. ¡Tomemos en cuenta a Dios en cada área de nuestra vida!

6 Responses to “Día 220”

  1. citlali gamboa dice:

    Estas lecturas con profundidad de Salmos, Reyes, Crónicas han ayudado bastante en mi fe de oración para Dios, purificar motivos, la sabiduría es mi máximo. Hoy cómo orar x encargados de iglesia. Gracias totales y saludos.

  2. norma de la cruz dice:

    Muchas gracias!!! por la clase, como siempre es un ánimo e inspiración para seguir peleando por vivir como una verdadera discipula, saludos!!!

  3. Ana Rosa Escobedo dice:

    Muchas Gracias por su trabajo lo aprecio mucho en verdad, q Dios lo siga llenando cada día de esa sabiduría que viene de él para q siempre la comparta con nosotros saludos!!!

  4. Adriana Casas dice:

    Gracias Arturo, me ayudan mucho estos devocionales a entender mejor la PALABRA DE DIOS y a que se fortalezcan mis convicciones. Gracias por tu dedicación!!!

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