Día 54

ÉXODO 30.

En este capítulo tenemos las instrucciones para la construcción del altar del incienso, el lavamanos, el altar de la unción e incluso la receta para preparar el incienso santo. Y también la forma detallada en que se necesitaba hacer la consagración o dedicación de los sacerdotes y de todos los artefactos con sus utensilios, para el servicio santo para Dios. Revisemos entonces cada una de las secciones de este capítulo:

  1. El altar del incienso (v. 1 – 10). Este fue otro altar, diferente al altar de los holocaustos de Ex 27. También estaría hecho con madera de acacia con medidas precisas y cuernos, pero el recubrimiento en este caso era de oro puro, así como los anillos y las molduras. ¿Por qué este de oro y el altar de los holocaustos era de bronce? ¿Cuál era la diferencia? La respuesta es la ubicación, “Coloca el altar del incienso justo afuera de la cortina interior que protege el arca del pacto, frente a la tapa del arca —el lugar de la expiación— que cubre las tablas grabadas con las condiciones del pacto, donde me encontraré contigo.” (v. 6). Este altar estaría dentro de la tienda del Tabernáculo, en el Lugar Santo. El oro se utilizaba para los artefactos internos y otros materiales para los artefactos externos a la tienda del Tabernáculo. El incienso sagrado se debería encender en este altar cada mañana y cada tarde, era parte de las labores de los sacerdotes.Y el v. 10 termina diciendo, “porque ese altar es el más santo del SEÑOR.” Era el altar más importante de toda la estructura del Tabernáculo y requería purificación con sangre una vez al año.
  2. El pago del rescate (v. 11 – 16). Dios le dio a Moisés la instrucción de que cuando se hiciera un censo en Israel, simultáneamente todo joven que ya haya cumplido 20 años debería pagar un “rescate por sí mismo” (v. 12), que correspondía a “una pequeña pieza de plata” de “medio siclo” o “5.7 gramos de plata” (NBLH). Dos cosas importantes aquí: a) La promesa de Dios de que “ninguna plaga herirá a los israelitas cuando los cuentes.” En otras ocasiones futuras cuando se hicieron censos no autorizados ni ordenados por Dios, hubo una disciplina de parte de Él para el pueblo y el rey. Al parecer De acuerdo al Harper’s Bible Commentary, de Harper & Row, los censos en Israel tuvieron después el objetivo de determinar el poderío militar (porque iban a la guerra) y en algunos casos, como 2 Samuel 24, a veces los reyes podrían hacer un censo por motivos no agradables a Dios (para basar su seguridad en su fuerza militar en lugar de en Dios), y Dios los castigaba por eso. b) De acuerdo al The New American Commentary: Exodus, de Broadman & Holman Publishers, el pago de esta ofrenda representaba de manera simbólica una forma en que la persona “pagaba” por su vida a Dios. Esto no quería decir que era una especie de “soborno” a Dios para que el joven no muriera en batalla, sino más bien les ayudaba a reconocer que Él era el dueño de sus vidas y que si disfrutaban de alegría y gozo en esta vida y de bendiciones, era gracias a Él. ¿Recordamos a menudo que Dios es dueño de nuestras vidas? ¿Reconocemos en oración cada día esto? ¿Entendemos que el día de hoy puede ser el último día de nuestra vida y que estamos completamente en manos de Dios? Meditemos en esto. Finalmente, el v. 16 deja claro que ese dinero se utilizaría para el mantenimiento del tabernáculo. Sin embargo, aunque al final el dinero se utilizara para algo “terrenal”, Dios siempre tendría a la vista la razón por la que fue entregado, y era una razón espiritual. Así pasa con nuestra ofrenda en el cristianismo hoy, tal vez se utiliza para cosas convencionales, como pagar un lugar de reunión, o un equipo de sonido, etc., pero Dios no pierde de vista el propósito y el corazón por el que fue dado.
  3. El lavamanos (v. 18 – 21). Ubicado fuera del Tabernáculo y antes del altar de los holocaustos, de bronce (como corresponde a los objetos fuera del Tabernáculo). Necesitaba estar lleno de agua y en el mismo los sacerdotes se lavarían los manos y los pies, pero este sencillo ritual en realidad no era solo para remover impurezas físicas, sino para una purificación ritual. Y era tan estricta la orden que Dios dijo, “endrán que lavarse con agua cada vez que entren al tabernáculo para presentarse delante del SEÑOR y también cuando se acerquen al altar para quemar sus ofrendas especiales para el SEÑOR; de lo contrario, ¡morirán!” Ningún sacerdote que no se lavara y quisiera participar en el servicio en el Tabernáculo, ¡moriría! Dos cosas importantes a mencionar: a) La seriedad de la orden tenía que ver nuevamente con la santidad de Dios. Si un sacerdote no tomaba en serio esto y quería servir pero sin entender que Dios requería pureza ritual, no tenía derecho a ese cargo. b) La prefigura del agua para purificación. Durante el resto del A.T. encontraremos más referencias al papel del agua en rituales de purificación pero sin duda esto nos recuerda el papel que el agua tuvo en el N.T. con el bautismo cristiano, que resumiendo y adelantándonos un poco, sin la purificación en agua seguimos muertos, no hay vida.
  4. La receta para preparar el aceite de la unción y el incienso aromático (v. 23 – 38): Dios le dio a Moisés la fórmula exacta con las cantidades exactas de ingredientes para preparar el aceite con el cual se consagrarían a los sacerdotes y todos los artefactos y sus utensilios del Tabernáculo, y para preparar el incienso que se quemaría en el altar correspondiente. Dios le dio un carácter de sagradas a ambas cosas y ordenó estrictamente que nadie reprodujera la fórmula para uso personal bajo pena de exclusión de la comunidad, ” será cortado de su pueblo.” (BTX), “será eliminado de su pueblo.” (NBLH), “será exterminado de su pueblo.” (BJL). ¿Por qué una pena tan severa para quien hicera algo tan “inocente” en apariencia? De acuerdo al Believer’s Church Bible Commentary: Exodus, de Herald Press, la referencia a excomunicar a alguien pudo haber sido alguna forma de aislamiento o incluso la pena de muerte y la razón era que el contacto con ese aceite convertía en “santo” cualquier objeto o persona que tocara y consagrado para el servicio en el Tabernáculo. Así que si una persona ajena al sacerdocio reprodujera la fórmula y se la aplicara, estaría de alguna manera auto-consagrándose para el servicio en el Tabernáculo y eso no era posible. Nadie tenía el derecho de “auto-elegirse” para un puesto de servicio tan importante y quien lo hiciera seguramente revelaría un espíritu de rebeldía y orgullo enormes.

Conclusiones:

  1. El mandato del pago del rescate por la vida nos debe ayudar a reflexionar en si reconocemos diariamente, al comenzar el día, que no somos nada delante de Dios, que somos completamente vulnerables a cualquier cosa que nos puede pasar (incluyendo perder la vida) y que necesitamos de su protección y benedición. Orar cada día en las mañanas, antes de salir a laborar o de comenzar las labores del día, refleja de alguna manera esta necesidad de dejar nuestra vida en las manos de Dios, porque no sabemos lo que el día nos traerá. ¿Qué refleja tu vida devocional en cuanto a esto? ¿Reconoces diariamente que tu vida está en manos de Dios y que necesitas que Él te cuide y te proteja?
  2. Cuando ofrendamos en la vida cristiana necesitamos entender que Dios está siempre pendiente del motivo y el corazón por el cual lo hacemos. Aunque el dinero se utilize para cosas terrenales, como pago de salones, material, mantenimiento de ministros, impuestos, etc., Dios no pierde de vista la razón por la que se dió ese dinero. Y durante todo el proceso esa ofrenda es sagrada de alguna manera a sus ojos. Ofrendemos de corazón siempre y apreciemos que Dios todo el tiempo tiene en cuenta por qué damos.
  3. La purificación es un concepto importante en toda la Biblia cuando se trata de establecer y mantener un relación personal con Dios. Valoremos mucho el día de nuestra purificación (el día de nuestro bautismo) así como las múltiples purificaciones que Dios nos ha brindado a través de la sangre de Cristo durante toda nuestra vida cristiana. Sin purificación, no hay relación con Él.
  4. Mantengamos un corazón obediente al plan de Dios en su Palabra. Cuando queremos “inventar” nuestra propia forma de hacer las cosas sin tomar en cuenta lo que ya está establecido en la Biblia, corremos el riesgo de caer en rebeldías humanas que nos pueden dejar muy mal parados ante sus ojos.

Te dejo una ilustración del altar y del lavamanos, gracias a Logos Bible Software Infographics.

Altar del inciensoLavamanos


9 Responses to “Día 54”

  1. Lulu tovar dice:

    Gracias Arturo
    Por todo tu tiempo que empleas para hacernos muy ameno y entendible la Biblia, dios te bendiga

  2. Sandra Duarte dice:

    Gracias por estos estudios y tus clases en audio, esto me esta ayudando a sentirme mas cerca de Dios, y nuevamente gracias por las imagenes.

  3. jorge lerma dice:

    Esta es una gran forma de estudiar, lo entendi diferente a como lo q habia leido anteriormente.

  4. Claudia Vazquez dice:

    Gracias Arturo por estos 55 dias de devocionales, estan siendo de gran ayuda para nuestra familia.
    Un abrazo.

  5. Elizabeth Arriola dice:

    Muchas gracias !!!! He aprendido mucho y aprecio tu trabajo!!!!! Que Dios tan maravilloso tenemos!!!

  6. blanca dice:

    Gracias arturo por las ilustraciones y por seguir aprendiendo y por recordarnos diariamente que nuestra vida esta en manos de DIOS y que encualquier momento en nosla puede quitar por eso es muy importante no dejar de tener nuestra relacion con nuestro señor jesucristo para esta acuentascon el.

  7. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Me anima, desafía y a su vez también reprende el Señor.
    Doy gracias porque en todo veo su amor hacia nosotros.
    Debo esmerarme pues últimamente he sufrido un bajon, podre argumentar la prueba de esta enfermedad, más las excusas agravan la falta.
    Debo esmerarme, debo perseverar en pedirle al Señor para ser un hijo que al El le agrade.
    Gracias Arturo

  8. Hector Z. dice:

    Señor dame un corazón puro y obediente.
    Toma en tus manos mi vida cada día y que en ella se haga tu voluntad hoy y siempre. Amén!

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