Día 405

HECHOS 17.16-18.3.

Después de las últimas experiencias del apóstol Pablo y de Silas en Tesalónica y en Berea, hoy continuaremos con otra etapa del segundo viaje misionero. En esta ocasión estudiaremos lo que sucedió en Atenas y la llegada a Corinto. También iniciaremos paralelamente con el estudio de la carta de 1 Tesalonicenses, ya que los eventos descritos en la misma se refieren cronológicamente hablando a sucesos ocurridos en los capítulos que estamos estudiando del libro de los Hechos de los Apóstoles.
En Hechos 17.16-34 encontramos la visita del apóstol Pablo a la ciudad de Atenas. Recordemos que varios cristianos de Berea llevaron de emergencia a Pablo a dicha localidad para protegerlo de sus enemigos judíos procedentes de Tesalónica y que lo estaban siguiendo a donde quiera que iba para perseguirlo. Veamos algunos detalles importantes de lo que sucedió en Atenas:
  1. En cuanto al contexto histórico de Atenas, de acuerdo con el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, de editorial CLIE, Atenas era la ciudad principal del Estado del Ática y capital de la cultura y el arte griego. Tuvo su llamada “Edad de Oro” bajo el mando de Pericles (462-429 a.C.) quien se propuso hacer de Atenas la ciudad más bella del mundo y edificó grandes construcciones algunas que perduran hasta el día de hoy (como el Partenón). Después de un período de decadencia y de guerras y derrotas ante otros estados griegos (incluyendo Esparta), finalmente en el 146 a.C. las ciudades griegas (incluyendo a Atenas) cayeron bajo el dominio romano y fueron anexadas al imperio bajo la provincia de Macedonia, con un procónsul al frente. Así Atenas, Esparta y Delfos se convirtieron en ciudades federadas. En el 88 a.C. hubo un intento de rebelión contra Roma que terminó en un desastre ya que los romanos saquearon Atenas (86 a.C.). Para el 22 a.C. Augusto convirtió a Grecia en la provincia de Acaya y la separó de la provincia de Macedonia. Para el tiempo de la visita de Pablo, la ciudad de Atenas se había entregado por completo a la idolatría y se encontraba en decadencia moral y cultural.
  2. La Biblia registra que a Pablo “le dolió el alma ver que la ciudad estaba llena de ídolos” (Hch 17.16) o “su espíritu estaba enardecido dentro de sí” (BTX) o “estaba interiormente indignado” (BJL). Aunque Pablo ya conocía la cultura helenística y su politeísmo, algo en especial le llamó la atención en lo que vio en Atenas que le causó una mezcla de tristeza e indignación. Hch 17.17 dice “Así que discutía en las sinagoga con los judíos… y a diario hablaba en la plaza con los que se encontraban por allí.” La situación espiritual y moral de la ciudad fue lo que impulsó a Pablo para mantener una disciplina de evangelismo intensa, tanto para los judíos y los griegos prosélitos como para los paganos.
  3. Hechos 17.18 menciona que Pablo tuvo discusiones con filósofos espicúreos y estóicos. De acuerdo con el IVP Bible Background Commentary: New Testament, de InterVarsity Press, los epicúreos tenían una visión similar al deísmo (con un dios que no se involucraba en el universo y que era irrelevante) y con la búsqueda del placer como meta de la vida, mientras que los estóicos se oponían al placer y criticaban a los epicúreos. Debido a aquellos debates decidieron que mejor Pablo se presentara al Areópago (es posible que en ese tiempo no se trataba de un lugar específico sino de un consejo de eruditos que ponía a prueba a los oradores). Los versículos 19 al 21 confirman la realidad de aquellos días en Atenas, donde de acuerdo con el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, los ciudadanos eran escépticos e irónicos, ya no creaban pensamiento y se pasaban el tiempo buscando escuchar novedades filosóficas e ideológicas.
  4. Fue entonces cuando el apóstol Pablo cambió su estrategia evangelística para lograr llevar el mensaje a los corazones de estas personas, que estaban influenciadas mucho por filosofías humanas y por la idolatría. Veamos los pasos que Pablo siguió para predicar el evangelio a estas personas tan diferentes de las audiencias que hasta el momento Pablo había estado acostumbrado (judíos, prosélitos judíos y paganos incultos): A) buscó un punto común de partida para su mensaje dentro de la cultura del lugar y lo encontró en la estatua dedicada “A UN DIOS DESCONOCIDO” (Hch 17.23). La Biblia de Estudio Arqueológica nos dice que los griegos temían ofender a algún dios si no se le prestaba atención y para evitar eso levantaron altares a dicha deidad desconocida. Pablo decidió utilizar esa realidad para comenzar su presentación diciendo “eso que ustedes adoran como algo desconocido es lo que yo les anuncio.” (Hch 17.23). Así estableció un puente de inmediato entre la cultura y las creencias locales con el mensaje del evangelio. B) Les presentó a un Dios que estaba por encima de todo lo creado y que era Señor de todo, completamente independiente de lo que el hombre haga o deje de hacer pero al mismo tiempo de quien hemos recibido todo lo que tenemos. C) También presentó a Dios como el Creador de todo ser humano y quien fija límites territoriales para cada uno. D) Mencionó también que Dios nos había creado con un propósito (“Esto lo hizo Dios para que todos lo busquen y, aunque sea a tientas, lo encuentren”, Hch 17.27). Es decir, el propósito del hombre no era la búsqueda del placer (como los epicúreos decían) ni la búsqueda del conocimiento (como otros filósofos griegos argumentaban), sino la búsqueda del único Dios verdadero. E) Para lograr una mayor empatía utilizó citas de pensadores griegos (“Como algunos de sus propios poetas griegos han dicho: “De él somos descendientes.””, Hch 17.28).  La cita era del poeta griego Epeménides que también aparecía en las antologías judías de textos prueba para mostrar a los paganos la verdad acerca de Dios. F) Ese Dios esperaba que el hombre se volviera a Él y dejara sus caminos de ignorancia (“Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan.”, Hch 17.30). G) Presentó al Hijo de Dios como el hombre que Dios designó para juzgar al mundo y que resucitó de entre los muertos (Hch 17.31).
  5. Pablo tuvo un éxito limitado en aquella ocasión ya que aunque recibió una reacción burlona por el tema de la resurrección, si hubo algunos que creyeron, entre ellos un miembro del Areópago llamado Dionisio. La batalla contra las filosofías paganas no generó muchas conversiones, pero valió la pena por las pocas que se dieron.
  6. Tal vez desanimado por el poco éxito de su predicación en Atenas pero Pablo dejó la ciudad y se fue a Corinto (Hechos 18.1). Allá según el registro bíblico se unió a un judío y su esposa (Aquila y Priscila) que habían llegado de Italia como resultado de una deportación de judíos generada por el emperador Claudio y comenzó a trabajar con ellos para ganarse la vida. De acuerdo con el Holman Bible Handbook, de Holman Bible Publishers, dicha expulsión está registrada por historiadores romanos y tomó lugar en el 49 d.C., parece que fue provocada por alborotos causados por la población judía en Roma debido al mensaje del cristianismo que estaba llegando allá. Se calcula entonces que Pablo llegó en el año 52 d.C. a Corinto.

INTRODUCCIÓN A 1 Y 2 TESALONICENSES.

  1. De acuerdo con el libro Chronological and Background Charts of the New Testament, de H. Wayne House, Zondervan, las 2 cartas a los Tesalonicenses se escribieron entre los años 50-52 d.C. desde la ciudad de Corinto, y dirigidas hacia los cristianos en Tesalónica.
  2. De acuerdo con el Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno, de Sociedades Bíblicas Unidas, es posible que el principal propósito de las cartas fuera el de dar seguimiento a la fe de la recién nacida iglesia de Tesalónica.
  3. Desde el contenido de las cartas parece que la iglesia de Tesalónica estaba libre en ese momento de influencias doctrinales extrañas externas pero Pablo temía que tal vez por su juventud en la fe pudieran ser vulnerables a las mismas.
  4. La iglesia en Tesalónica enfrentaba los problemas típicos de una iglesia joven: oposición de afuera y la falta de una enseñanza más completa sobre temas no tan evidentes. Pablo se esforzó en ambas cartas por enseñar sobre temas importantes como el regreso de Cristo y el fin del mundo. Seguramente eran temas que estaban causando inquietud en los tesalonicenses.
  5. Se considera a Pablo como el autor de las dos cartas.

1 TESALONICENSES 1.1-3.13

Desde el v. 1 la carta nos indica los remitentes de la carta (“Pablo, Silvano y Timoteo”) y los destinatarios de la misma (“a la iglesia de los tesalonicenses”). Más adelante en Hechos 18.5 confirmaremos que Timoteo y Silas llegaron a Corinto a ver a Pablo y se dedicaron a predicar el evangelio de tiempo completo. Fue durante ese período que Pablo escribió la carta pero estaba acompañado de sus ayudantes. En la NTV el nombre de “Silas” aparece en lugar de “Silvano”, por lo que se trata entonces de la misma persona (Silas).
Veamos algunos puntos importantes dentro de los capítulos estudiados en este día:
  1. El estado espiritual de la iglesia en Tesalónica (1 Tes 1.2-10). Pablo inicia la carta elogiando la fe de los discípulos en Tesalónica, quienes a pesar de tener poco tiempo en el cristianismo, hacían trabajos movidos por la fe, eran constantes, eran imitadores de Pablo, se convirtieron en un ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya y además habían mostrado cambios verdaderos en sus vidas.
  2. Los motivos de Pablo para predicar (1 Tes 2.1-12). Pablo hace un breve recuento de la forma en que llegó a Tesalónica después de las aflicciones sufridas en Filipos (Hechos 16), renovando su confianza en Dios y decidiendo continuar con la predicación. Partiendo de ahí, Pablo escribio una pequeña defensa de sus motivos para hacer lo que hacía: A) Afirmó que su predicación “no se origina en el error ni en malas intenciones, ni procura engañar a nadie.” (1 Tes 2.3), es decir, no les fue a enseñar mentiras y cuentos inventados por los hombres, sino un mensaje íntegro y verdadero. B) Afirmó que no era un agradador de personas sin que buscaba agradar solo a Dios (1 Tes 2.4) y que además trataron a los tesalonicenses con mucho amor, haciendo la comparación de una madre que “amamanta y cuida a sus hijos” (1 Tes 2.7) pero también de “como trata un padre a sus propios hijos” (1 Tes 2.11) en cuanto a la exhortación y dirección que les proveyó. C) Pablo y sus ayudantes se comportaron de una forma ejemplar ante los tesalonicenses, incluso trabajaron para ganarse la vida y no ser una carga para la nueva iglesia. El apóstol inició su discurso con esta defensa tal vez para ayudar a recordar a su audiencia la sinceridad con la que él y sus ayudantes llegaron a Tesalónica para predicar el evangelio. La integridad y la sinceridad eran las cartas de presentación de Pablo y sus compañeros durante todos los viajes misioneros.
  3. La preocupación de Pablo por los tesalonicenses (1 Tes 2.17-3.5). Este pasaje nos revela el profundo amor que Pablo desarrolló hacia la iglesia de Tesalónica y también la preocupación por ellos ya que tuvo que salir muy rápido de allá (recordemos que Hechos 17 registra que después de muchas conversiones rápidas en esa ciudad, se soltó la persecución y los discípulos sacaron a Pablo y Silas de la ciudad para su protección). Pablo afirma que aunque intentó visitarlos de nuevo, el mismo Satanás se los había impedido (1 Tes 2.18). Recordemos que anteriormente el Espíritu de Dios había impedido que fueran a la provincia de Asia a predicar porque había otra prioridad en la provincia de Macedonia, y Pablo obedeció. Ahora vemos también a Satanás trabajando para evitar que Pablo pudiera ir a fortalecer a la joven iglesia de Tesalónica en la cual ya no tuvo tiempo para ayudar más. Así que en la visión de Pablo, la iglesia de Tesalónica estaba muy vulnerable y por eso temía por ellos. Tanta fue su angustia que decidió enviar a Timoteo desde Atenas para “afianzarlos y animarlos en la fe” (1 Tes 3.2), porque ya se encontraban bajo persecución. Pablo expresa nuevamente su temor cuando dijo, “no fuera que el tentador los hubiera inducido a hacer lo malo y que nuestro trabajo hubiera sido en vano.” (1 Tes 3.5). Pablo comprendió que si Satanás estaba impidiendo su viaje de regreso a Tesalónica era porque tenía un plan en marcha para atacar dicha congregación. Pablo comprendia bien cómo trabajaba el diablo para afectar al pueblo de Dios y sabía que el peligro era real.
  4. El alivio que recibió Pablo (1 Tes 3.6-13). A pesar de sus temores, Pablo recibió mucho consuelo y alivio cuando Timoteo regresó con muy buenas noticias de la fe de los tesalonicenses las cuales le inyectaron vida de nuevo al apóstol (1 Tes 3.8). La mayor preocupación de Pablo verlos de nuevo para suplir lo que le falta a su fe.” (1 Tes 3.10). Pablo sabía que por el poco tiempo que estuvo con esa iglesia, no tuvo tiempo de protegerlos lo suficiente con enseñanza e instrucción para que pudieran madurar después de su partida. Y es ahí también donde Pablo comprendió que es Dios quien nos hace crecer espiritualmente (1 Tes 3.12), aunque los hombres no podamos hacer más. Dios está en control de su iglesia y cuida a sus hijos en todas partes del mundo. Dios puede hacernos crecer, ayudarnos a desarrollar más amor fraternal y darnos fortaleza interna para mantenernos en santidad (1 Tes 3.13).

Conclusiones:

  1. ¿Qué tanto nos duele en el alma voltear a nuestro mundo moderno y observar la decadencia moral, el abandono espiritual y la torcida cultura que nos rodea? ¿Oramos constantemente para que Dios nos ayude a ser sus herramientas para salvar a más personas que lo están buscando? ¿Oramos para que Dios haga cambios en nuestra sociedad?
  2. Aprendamos del cambio de estrategia evangelística de Pablo para intentar convertir a los intelectuales griegos. No a todas las personas podemos acercarnos con el mensaje de la misma manera. Necesitamos orar por discernimiento y sabiduría pero también ponernos a estudiar más para poder ser capaces de ayudar a personas más intelectuales o preparadas que nosotros.
  3. Imitemos los motivos puros de Pablo para hacer lo que hacía. Siempre debemos preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos, ya que los motivos en el corazón humano es un tema central para Dios. Recordemos que nuestra mejor tarjeta de presentación como creyentes siempre serán la integridad, los motivos puros y la sinceridad.
  4. ¿Qué tanto nos preocupa nuestra iglesia local? ¿Hemos desarrollado el amor suficiente por ella como para estar orando por sus necesidades pero también buscando la manera en que podemos ayudar a cubrirlas? Imitemos el corazón de Pablo en esto.
  5. Dios está en control de su iglesia. Aunque hay momentos donde parece que los hombres son los que la dirigen, en realidad a largo plazo podremos ver que no es así, sino que Dios está en control. Aprendamos la lección que Pablo también aprendió y no nos desesperemos ni entremos en angustia humana, sino confiemos en Dios y hagamos nuestra parte para ayudar a tener una mejor iglesia.
Los dejo con un video de ilustración sobre el viaje de Pablo hacia Atenas y luego a Corinto.


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