Día 25

GÉNESIS 37.

Jacob se establece en Canáan y sigue adelante con su vida familiar. Sus hijos han crecido y muestran en sus dinámicas los efectos de los pecados generacionales. Desde el v. 2 podemos observar cómo José (que tenía 17 años de edad) recibía un trato especial ya que su padre le había asignado una misión: “le contaba a su padre acerca de las fechorías que hacían sus hermanos”, “José informaba a su padre la mala fama de ellos” (BTX), “Y José llevaba a su padre °quejas de la mala conducta de sus hermanos” (DHH-LA). ¿Te imaginas tener alguien cerca de tí todo el tiempo cuya misión es simplemente “acusarte” con tu superior o con tu padre exclusivamente de todas las fallas, errores y cosas malas que hagas? Esa era la relación que tenía Jacob con sus hermanos, era lo que su padre había generado con sus decisiones.

En los versículos 3 al 4 nos damos cuenta de otro aspecto disfuncional en esta familia: ” Jacob amaba a José más que a sus otros hijos porque le había nacido en su vejez.” ¿Qué nos recuerda esto? Gn 25.28, “Isaac amaba a Esaú porque le gustaba comer los animales que cazaba, pero Rebeca amaba a Jacob.” MIrando hacia el pasado, podemos recordar cómo Jacob creció en un ambiente de favoritismos y división de afecto por parte de sus padres. Para él era bastante normal “amar más” a un hijo que a otro, es lo que vio en su casa. Incluso el regalo que Jacob le dio a José, “una hermosa túnica”, y el énfasis que la Biblia le da nos habla de que tal vez Jacob no le daba regalos tan especiales al resto de sus hijos. Los hermanos se daban cuenta y obviamente les generó una reacción fuerte: “sus hermanos lo odiaban porque su padre lo amaba más que a ellos. No dirigían ni una sola palabra amable hacia José”, “Vieron sus hermanos cómo lo prefería su padre a todos sus otros hijos, y lo aborrecieron hasta el punto de no poder ni siquiera saludarlo.” (BJL), “Al ver sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos ellos, lo aborrecían y no podían hablarle pacíficamente.” (RVR95). ¿Te imaginas esta relación entre hermanos? Lo odiaban y a tal grado que ni siquiera una sola palabra pacífica, amable o de saludo le podían dirigir. ¡Y Jacob permitía todo esto! No es necesario ser un experto en disciplinas de la conducta humana para anticipar un mal final para esta historia.

En los versículos 5 al 11 Dios interviene en la escena para dar sueños proféticos a José. El sueño en sí era intrigante y a la vez complicado ya que tanto los hijos como Jacob alcanzaron a entender que se refería a ellos y que en algún momento terminarían inclinándose en señal de reverencia ante su hermano. ¡Esto era una locura! Pudieron haber tomado esto de José como una tontería de adolescentes, y dejarlo pasar. Pero hubo un problema con la cuestión del sueño: ” Así que lo odiaron aún más debido a sus sueños y a la forma en que los contaba” (v. 8). No solo el sueño los inquietó sino “la forma”. Esto nos apunta ahora hacia José y su conducta, no solo eran las malas decisiones de su padre con respecto a él lo que tenía molestos a los hermanos, sino además había algo en José que incrementaba este problema. Tal vez mucho orgullo, o mucha vanidad, o presumiendo. Algo en su carácter era pecaminoso y generaba más odio y resentimiento de parte de sus hermanos. Y los sueños que tuvo al parecer estaban incrementando su sentido de grandiosidad, al grado que su propio padre quedó sorprendido de lo que José decía. Todos los sueños eran verdad, era el plan de Dios, pero la forma en que José los contaba no era el plan de Dios.

En los versículos 12 al 36 podemos presenciar el tráfco fin de esta historia de disfuncionalidad familiar. Cuando José estaba llegando al lugar donde estaban sus hermanos, “lo reconocieron desde lejos. Mientras llegaba, tramaron un plan para matarlo”, “Cuando lo vieron de lejos, antes que se acercara a ellos, se confabularon para darle muerte” (BTX). Aquí queda claro el grado de odio, resentimiento y enojo que tenían contra José: al reconocerlo desde lejos lo primero que hicieron fue planear darle muerte. Este es el extremo del odio: pensar en asesinar. En realidad el deseo de su corazón era que su hermano dejara de existir, ya no soportaban que estuviera con ellos, ya estaban cansados de todo el favoritismo de su padre y de la arrogancia de José. Y el v. 19 nos deja para la posteridad el sobrenombre que le pusieron, “el soñador”, de ahí viene la famosa frase “José el soñador”. En el v. 21 Rubén intenta salvar a José de la muerte. ¿Por qué lo hizo? La Biblia de Estudio Apologética propone algo al respecto, “Dos cosas probablemente movieron a Rubén a tratar de salvar la vida de José. Primero, como el hijo mayor, él era el más responsable ante su padre por la seguridad de su joven hermano. Segundo, después de haber tenido relaciones sexuales con Bilha, la concubina de su padre (Gn 35.22), Rubén sin duda estaba tratando de recuperar el favor de su padre.” Sea como sea, Rubén hace un esfuerzo pero resulta en vano porque al final no alcanza a rescatar a José, lo vendieron.

Otra intervención a favor de José proviene de parte de Judá (v. 26), “Judá dijo a sus hermanos: «¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano? Tendríamos que encubrir el crimen.” Parece ser que su motivo tenía que ver más con evitar las complicaciones de un asesinato por parte de ellos y encontró que la solución más práctica era venderlo. Lo hicieron así, José fue vendido a unos mercaderes ismaelitas que a su vez llevaron a José a Egipto para ponerlo al servicio de la corte del faraón. Y después los hermanos tramaron un plan para darle una explicación lógica a Jacob acerca de la muerte de José. Los versículos 34 al 35 terminan el capítulo mostrando el gran dolor que Jacob cargó debido a la noticia, al punto de preferir pensar en morirse (v. 35) para no soportar más ese dolor. ¡Y todos los hermanos lo veían sufrir así y sabían que no era cierto! Podemos observar aquí un lado muy oscuro del corazón humano engañoso: prefiere permitir un sufrimiento enorme a un ser querido antes que decir la verdad. Ninguno de los hermanos fueron capaces de aclarar las cosas aunque fuera para evitar el dolor de su padre, prefirieron que sufriera de esa manera. También nos muestra esto que la relación entre los hijos y el padre estaba deteriorada ya que el aprecio y el bienestar del prójimo no eran prioridad.

Conclusiones:

  1. Los niños aprenden de los padres, lo bueno y lo malo. Los aspectos disfuncionales de una familia serán aprendidos por los niños entendiendo que el estándar de normalidad es eso. Cuando crezcan, replicarán seguramente lo mismo en sus propias familias, ya sea favoritismo, irresponsabilidad, maltrato a la mujer, infidelidad, escaparse en vicios, etc. MIra el video que adjuntamos en la parte inferior de la pantalla como una ilustración de este punto.
  2. Sin embargo, como hemos dicho a lo largo del análisis de Génesis, podemos romper los patrones generaciuonales a tiempo. Es importante detectar si en nuestra familia existe algún aspecto de disfuncionalidad para que sea identificado plenamente, sea expuesto y sea tratado bíblicamente. A los niños les debe quedar claro que hay cosas buenas y malas en su familia, y deben ser capaces de reconocer las cosas malas y aprender a rechazarlas.
  3. Si Dios tenía un plan para José se cumpliría sin duda. Pero Dios no podía trabajar como Él quería en un joven tan orgulloso y vanidoso. La salida a Egipto y todo lo que pasó después tuvo un objetivo. Recordemos Ro 8.28, “Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de los que lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos.” Dios necesitaba pulir varios aspectos claves en José si realmente lo iba a utilizar poderosamente en el futuro.
  4. Entendamos la seriedad del odio y del resentimiento. Literalmente son emociones que matan. Si permites que alguno de estos se arraigue en tu corazón y no lo tratas como Dios quiere, un día puede traer consecuencias fatales para tí o tus seres queridos. Toma una decisión de aprender a perdonar SIEMPRE y no convertirte en una persona amargada, resentida y llena de odio. Tu salud y la de otros pueden estar en peligro.


11 Responses to “Día 25”

  1. BETTY dice:

    mmmmm que influencia estoy trasmitiendo a otros? realmente fue muy doloroso y reflexivo ver el video, ahora como discipula que areas de mi caracter necesito seguir trabajando con Dios. Retante, desafiante si, pero muy agradecida con Dios al mirar que el es capaz de transformar totalmente. gracias Arturo

  2. Hilda Zavala dice:

    Gracias por todo tu trabajo, siento en mi en este momento después de leerlo la esperanza enorme de cambiar y de dejar patrones destructivos en mi vida aprendidos en casa, nunca es demasiado tarde.

  3. mauricio soledad dice:

    SIN UNA UNA GRAN ENSEÑANZA PARA LOS QUE SOMOS PADRES, SER UN EJEMPLO PARA NUESTROS HIJOS, ES UNA GRAN RESPONSABILIDAD… GRACIAS POR EL MENSAJE DE HOY… A DIOS SEA LA GLORIA…

  4. Elizabeth Romero dice:

    tengo dos hijos (20 y 15), y entiendo de lo que se trataba, a veces me resulata amar con mas facilidad a uno, es por el mismo caracter, el mayor se parece mas a mi y entonces reaccionamos igual en distintas circunstancias y eso no nos ayuda a fortalecer nuestra amistad, el menor es mas moldeable, entonces es mas facil amarlo. doy gracias a Dios por ambos en mi vida pero en particular, el mayor me lleva mas a Dios ya que siempre estoy luchando por amarlo, en negarme, y no caer en el favoritismo, gracias por la leccion de hoy.

  5. CINTHYA SOLANO dice:

    wow que fuerte, sin duda es de gran ayuda el poder profundizar a detalle en cada situación que nos muestra la biblia, el favoritismos entre los hijos es algo que muchas veces pasa y es de manera muy sutil, aveces los padres no nos damos cuenta, pero una vez estudiando esto, me ayuda para estar alerta, MUCHAS GRACIAS ARTURO. DIOS TE BENDIGA =)

  6. Arturo Edwards dice:

    Muchas gracias Arturo …

  7. Martin Merediz-Funes dice:

    Arturo hola, que decirte, la historia de la familia de Jacob es desgarradora, tan mal dirigida, tan mal influenciada y desprovista de amor. Es tan importante el ejemplo que damos a nuestros hijos, yo gracias al Señor me he podido arrepentir de ser un muy mal ejemplo pre mi vida de discípulo llena de vicios, violencia, mentira, irresponsabilidad y muchos más pecados, hoy como discípulo de Cristo hace casi ya 10 años (falta 1 mes y me sigo arrepintiendo día a día más ahora que el Señor a raíz de varias pruebas en la familia ha mostrado la necesidad urgente de arrepentirme en mi hogar de mi pecado.
    Gracias doy al Señor por que ida a ida voy viendo más y más rotundamente la riqueza de recibir el mensaje del Señor en bien de todos y cada uno de nosotros de esta forma más profunda y analizada.
    Gracias también por el vídeo es desgarrador.
    Sigue adelante perseverando por animar y enseñar al pueblo de Dios.

  8. israel chavez dice:

    fijémonos en lo que hacemos ..por quie nuestros hijos serán el reflejo de nosotros
    excelente vídeo ,lo pongo en mi muro 🙂

  9. Vicky dice:

    Gracias, aunque no soy mamá he tomado clases para papás y futuros papás, me interesa el saber como cuidar, guiar, y amar a los hijos, conforme al corazón de Dios. Desde hace 11 años que me bautice un deseo profundo en mi corazón es que mis hijos sepan de Dios y sientan su amor desde que estén en mi pancita y crezcan con ese amor, convicción y pasión por Él. así como también compartir lo aprendido con amigas mamás solteras. DTB

  10. Hector Z. dice:

    Amargura, odio y resentimiento vs. Perdón.
    Forma en mi Señor un corazón que perdone tanto como perdonas Tú!

  11. VERONICA MENDEZ CORONEL dice:

    es para que me envien a mi correo los devocionales gracias

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