Día 185

2 SAMUEL 1 – 2, 1 CRÓNICAS 3.1-9.

Comenzaremos ahora el estudio del libro de 2 Samuel, conectado también con 1 Crónicas y con Salmos. Recordemos que este estudio es cronológico, es decir, estudiaremos todos los libros de la Biblia en el orden en el tiempo en que fueron escritos. Sin embargo, aquellos libros posteriores que por su contenido estén relacionados históricamente con libros anteriores cronológicamente hablando, serán incluídos como complemento dentro del nuestro estudio para tener la visión bíblica completa de dichos eventos. Tal es el caso de 1 y 2 Samuel, 1 y 2 Crónicas, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, 1 y 2 Reyes. Aunque algunos de ellos fueron escritos en momentos distintos, los conectaremos en nuestro estudio, aclarando siempre las diferencia en fechas de escritura.

El capítulo 1 de 2 Samuel se enfoca completamente en la reacción de David cuando se enteró de la muerte de Saúl. Recordemos que en los capítulos finales de 1 Samuel, David había rescatado de manos de los amalecitas a su familia y a las familias de sus hombres. El v. 1 registra que “pasó dos días en Siclag.” Recordemos solamente que esta ciudad fue destruida y quemada totalmente por los saqueadores amalecitas (1 Samuel 30.1). Posiblemente entonces David y sus hombres se dedicaron en ese tiempo a la reconstrucción y recuperación de bienes.

Apenas llevaban 3 días en su campamento improvisado en Siclag cuando recibieron la noticia de la muerte de Saúl y sus hombres de parte de un amalecita que estaba en la batalla, posiblemente sirviendo a los israelitas como esclavo. Recordemos antes de continuar que Saúl se convirtió en enemigo mortal de David y que lo persiguió con intenciones de matarlo, haciéndole la vida muy difícil durante los últimos años. Incluso David compuso varios salmos inspirados en los sentimientos que estaba experimentando como resultado de dicha persecución. ¿Cómo reaccionaría David ante la noticia de la muerte de su peor enemigo? ¿Se alegraría? ¿Organizaría una celebración con sus hombres para festejar que por fin Dios le había hecho justicia? ¿Recompensaría al amalecita que le dio la noticia y que incluso confesó haber dado el golpe final a Saúl para que muriera? Veamos lo siguiente:

  1. La Biblia registra en los v. 11 y 12 la primera reacción de David al escuchar las noticias, “??…David y sus hombres rasgaron sus ropas en señal de dolor. 12 Hicieron duelo, lloraron y ayunaron todo el día por Saúl y su hijo Jonatán, también por el ejército del SEÑOR y por la nación de Israel, porque ese día habían muerto a espada.” No hubo alegría aquel día en el campamento de David, más bien, dolor, tristeza y un gran pesar emocional y espiritual por la pérdida del rey de Israel y sus hombres.
  2. Los versículos 14 y 15 describen la segunda reacción de David con respecto al amalecita que confesó haber rematado a Saúl a pesar de que el mismo rey le pidió eso: “??15 Entonces le ordenó a uno de sus hombres: —¡Mátalo! Enseguida el hombre le clavó su espada al amalecita y lo mató, y David dijo: 16 —Te condenaste a ti mismo al confesar que mataste al ungido del SEÑOR.” David consideró que lo que hizo el amalecita fue muy malo y merecía ser castigado por eso, porque se atrevió a matar al “ungido del Señor”, es decir, al rey David. Recordemos el respeto que David mantuvo por Saúl todo el tiempo, y como podemos ver, ¡aún después de muerto!
  3. Los versículos 17 al 27 describen la tercera reacción: ¡compuso una canción fúnebre en honor a Saúl y Jonatán! De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, componer lamentos fúnebres por héroes caídos era una práctica común en el antiguo Cercano Oriente. Uno podría entender claramente que le compusiera algo a Jonatán ya que en palabras del mismo David con respecto a su amistad con Jonatán,  “Tu amor por mí fue profundo, ¡más profundo que el amor de las mujeres!”  (2 Samuel 1.26). ¿Pero componerle algo a Saúl? Algunas de las frases que le dedicó fueron, “¡Cuán amados y agradables fueron Saúl y Jonatán!… lloren por Saúl, porque él las vistió con lujosas ropas escarlatas, con prendas adornadas de oro… ¡Oh, cómo han caído los héroes poderosos!” El aprecio por Saúl que David sintió fue genuino y aún después de muerto continuó expresándolo.
  4. ¿Qué nos muestra esto del corazón de David? Su reacción ante la muerte de su enemigo Saúl nos recuerda inevitablemente Proverbios 24.17–18 (DHH-LA), “17 No te alegres ni hagas fiesta por los tropiezos y caídas de tu enemigo, 18 porque al Señor no le agradará ver esto, y entonces su enojo se apartará de él.” David nos está dando otra gran lección de integridad y rectitud. Él dejó que Dios ejerciera su derecho de juzgar y decidió no alegrarse de la caída de Saúl y su mal gobierno. No pecaría contra Dios haciendo eso. ¿Qué te hace pensar a tí esto?
  5. Un comentario importante sobre el texto tiene que ver con lo que dice el v. 18 de 2 Samuel 1 con respecto al cántico que compuso David, “Es conocida como el Cántico del arco y está registrada en El libro de Jaser:”, “está escrito en el rollo del Justo” (BTX), “se halla escrito en el Libro del Justo” (DHH-LA). ¿Cuál es ese “libro de Jaser” o “rollo del Justo”? De acuerdo con el Old Testament Survey Series: The Books of History, de College Press, este libro está mencionado también en Josué 10.13 y en el pasaje de 1 Reyes 8.53 pero en la Septuaginta (LXX) únicamente. Aparentemente era un libro de baladas de guerra y está perdido. Una supuesta reconstrucción de dicho libro que anda circulando es considerada falsa.
  6. Con respecto a este último punto podemos preguntarnos por qué si el libro de Jaser tenía material verídico e inspirado por Dios, no aparece en el canon bíblico. De acuerdo con un comentario en la Biblia de Estudio Apologética, Dios dirigió a autores humanos para usar pasajes de muchos trabajos literarios diferentes al componer las Sagradas Escrituras. Por ejemplo, el Libro de las Guerras del Señor (Num 2.14), los Eventos de Samuel el Vidente, los Eventos de Natán el Profeta, los Eventos de Gad el Vidente (1 Cr 29.29), los Registros Históricos de los Reyes de Israel (1 R 14.19), y los Registros Históricos de los Reyes de Judá (1 R 14.29). Muchos libros antiguos se perdieron y no están disponibles, pero podemos confiar en que los libros que tenemos hoy al alcance son suficientes para darnos el panorama que necesitamos para vivir una fe verdadera y dinámica. Si algún día se encontrara otro libro antiguo que se considere debe ser parte del canon bíblico, pues así será, pero no es un tema que nos debe preocupar al grado de desconfiar de la Biblia como Palabra inspirada de Dios.

El capítulo 2 de 2 Samuel se enfoca en el regreso de David y sus hombres a la tierra de Judá, después de años de andar huyendo. David consultó nuevamente a Dios como era su costumbre (2.1) y recibió instrucciones de ir a Hebrón. Así lo hizo y él junto con su familia y sus hombres se establecieron a vivir en Judá (2.3). Y fue ahí donde los hombres de David lo ungieron como rey sobre el pueblo de Judá exclusivamente (2.4).

Una vez ungido como rey, David hizo un esfuerzo por unificar de alguna forma al antiguo reino de Saúl con su nuevo reino de Judá, enviando un mensaje a los hombres de Jabe de Galaad apreciándolos por el esfuerzo que hicieron al recuperar el cuerpo de Saúl e invitándolos a unírsele (2.4-7). Pero había un problema, Abner, el comandante del ejército de Saúl, ya se había adelantado y había nombrado rey a Is-boset, hijo de Saúl (2.8). El v. 9 dice que en un lugar llamado Mahanaim “proclamó a Is-boset rey de Galaad, de Jezreel, de Efraín, de Benjamín, de la tierra de los gesuritas y del resto de Israel.” Para esta acción, la Biblia no registra que Abner hubiera intentado siquiera consultar a Dios para conocer su voluntad al respecto y verificar que la decisión que estaba tomando sobre el nuevo rey fuera estuviera de acuerdo con lo que Dios quería hacer. Fue una reacción completamente humana sin ningún factor espiritual, a pesar de que en el nombramiento de Saúl Dios mismo estuvo involucrado completamente. Podemos apreciar más aún el contraste entre la espiritualidad de David y la de Saúl, ya que los hombres de éste último habían imitado a su rey en no depender de Dios para sus decisiones.

El capítulo 2 termina con el relato de la primera batalla entre los ejércitos de Israel, comandados por Abner, y los ejércitos de Judá, comandados por un hombre llamado Joab (v. 14 – 32). En la batalla que fue muy dura, los hombres de Israel perdieron muchos más hombres que los de Judá, pero fue asesinado el hermano de Joab a manos de Abner, lo que provocaría una rivalidad permanente entre ambos comandantes que terminaría con más derramamiento de sangre en el futuro. Era básicamente una guerra fraternal y una guerra civil. Ambos bandos se estaban disputando el gobierno.

1 Crónicas 3.1-9 nos proporciona un registro de los hijos totales del ahora rey David así como sus esposas. Tan solo con los nombres se cuentan 20 hijos “sin contar los hijos tenidos de las concubinas” (1 Cr 3.9, DHH-LA). Varias esposas y también muchas concubinas. Todo esto lo trataremos más adelante.

Conclusiones:

  1. No es agradable a los ojos de Dios alegrarnos por la caída o el castigo de nuestros enemigos. El NT es claro en definir quién es nuestro verdadero enemigo, Efesios 6.12 (NVI), “Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.” En realidad los seres humanos no son nuestros enemigos y mucho menos nuestros hermanos creyentes, sin embargo, puede haber conflictos sin resolver que nos distancíen de personas al grado de que los consideremos como oponentes de alguna forma. Tengamos cuidado en estos casos en 2 cosas: a) todo conflicto con creyentes se debe resolver como la Biblia lo dice, b) Dios estará pendiente de lo que salga de nuestro corazón cuando veamos a nuestros oponentes caer o recibir disciplina de parte de Dios por sus hechos. Lamentemos mejor, como David, cuando hermanos tengan que enfrentar circunstancias difíciles para aprender lecciones valiosas que no querían aprender de otra forma. Oremos por ellos, lloremos por ellos, pero no nos alegremos ni celebremos sus desgracias, porque Dios nos pedirá cuentas de eso.
  2. No hay razón para desconfiar de la integridad de la Palabra de Dios, a pesar de que de repente encontremos en los textos bíblicos referencias a libros que ya no existen y son inaccesibles para nosotros. Los que hemos decidido poner en práctica la Biblia moderna con los libros que contiene nos hemos dado cuenta que son suficientes para toda una vida de devoción a Dios y servicio a Él. Si algún día aparece alguno que complemente lo que ya está escrito, ¡qué bueno! Pero realmente no necesitamos más. Puedes leer el siguiente artículo en el website Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana.
  3. Así como la confianza en Dios y la dependencia en Él inspiró a los hombres de David a hacer lo mismo, así también la independencia de Saúl, su orgullo y su falta de temor a Dios inspiró a sus hombres a seguir sus mismos patrones. Entendamos algo, todos, de una u otra manera, estamos dejando un ejemplo para alguien con nuestras acciones y nuestras palabras. ¿Cómo quieres que te recuerden en el futuro? ¿Como un David que amó a Dios y buscaba siempre depender de Él? ¿O como un Saúl que se alejaba de Dios y se mantenía rebelde a su voluntad? Si somos creyentes en Cristo necesitamos meditar en esto, porque es un hecho que dejaremos una huella en este mundo, buena o mala, de nosotros depende.

7 Responses to “Día 185”

  1. Adriana Casas dice:

    Muchas gracias Arturo, estoy aprendiendo mucho del corazón de David, de consultar y poner cada aspecto de mi vida en manos de DIOS. Y siempre hay que recordar que luchamos, no con humanos, sino contra el maligno, para cuidar nuestro corazón de la amargura. Lindo dia.

  2. Citlalli Fernández dice:

    Muchas Gracias!!! hace un año leí la Biblia de la mujer en un año. Hoy siento que de nuevo Dios me da clases particulares con estos devocionales. Apenas empecé ayer, y estoy sorprendida de todo lo que yo no he alcanzado a entender.Gracias por compartir todo esto!!! Bendiciones.

  3. Hilda dice:

    Gracias es impactante reconocer como hay diferencia en alguien que depende de Dios y alguien que no, me quedo con tus comentarios al final buen estudio, aprecio tu trabajo.

  4. Maribel Gandarilla dice:

    Muchas gracias!! Realmente me confronta mucho el corazón de David, me siento muy lejos de poder tener ese corazón, tuvo en sus manos matar a Saúl y no lo hizo, no tomo venganza por su cuenta y ahora no se alegra de su muerte y caída, sino hace luto y lo lamenta, es admirable e inspirador.

  5. Beatriz Sandoval dice:

    Gracias Arturo. Muchas veces caigo en el desánimo y en una mala actitud, y además de la oración, estos estudios me han ayudado a levantarme y a reconocer mis errores, aunque me falta mucho por dominar mis emociones y carácter.
    Gracias

  6. De la P. Ez. dice:

    Gracias. FE DE ERRATAS. Sólo mencionar que en el final del punto 2 escribes…. Se atrevió a matar al ungido del Señor, es decir a David… Pero en ese momento el ungido muerto fue Saul y no David. Dios bendiga. Saludos.

  7. Lulu tovar dice:

    Mil gracias Arturo saludos

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.