Día 256

ISAÍAS 28.1 – 29, 2 REYES 17.1 – 41.

Después de tantas advertencias enviadas por Dios al reino del norte, también llamado Israel o Samaria, y de algunas últimas oportunidades para el arrepentimiento, finalmente el tiempo se agotó y el pueblo rebelde tuvo que enfrentar el castigo que Dios había anunciado. El día de hoy estudiaremos los detalles de este trágico evento.

Isaías nos dejó en el capítulo 28 de su libro una de las últimas profecías contra Samaria, con los siguientes puntos relevantes:

  1. El orgullo como una causa central de la caída de Samaria y de Judá posteriormente. Varias veces en el pasaje se menciona al orgullo como una característica pecaminosa de Israel: “… la orgullosa ciudad de Samaria… Es el orgullo de un pueblo… «¿Quién se cree el SEÑOR que somos? —preguntan—, ¿por qué nos habla así? ¿Acaso somos niños pequeños, recién destetados? ¡Una y otra vez nos repite todo, línea por línea, renglón por renglón, un poco aquí y un poco allá!»… escuchen este mensaje del Señor, ustedes, gobernantes burlones de Jerusalén.” (Is 28.1-14). En el mensaje final contra Samaria queda claro que el pecado del orgullo dominó a los israelitas y de ahí partió toda su desviación que se manifestó en múltiples formas: idolatría, injusticia social, vicios, rechazo a la Palabra de Dios, inmoralidad extrema, etc. Comenzando por sus dirigentes, el resto de la población se entregó al orgullo. El versículo 15 nos muestran una imagen típica de una persona que vive dominada por el orgullo, ahora refiriéndose a los gobernantes de Jerusalén (Judea): “Se jactan diciendo: «Hemos hecho un trato para burlar a la muerte y hemos llegado a un acuerdo para evitar la tumba. La destrucción que se aproxima nunca podrá tocarnos, porque nos hemos edificado un fuerte refugio hecho de mentiras y engaños».” El orgullos confía completamente en su astucia y su habilidad para engañar y manipular y para tener todo su mundo bajo su control, pero a la luz de la Biblia entendemos que esa mentalidad es una estupidez, nadie puede tener éxito verdadero en su vida con esa forma de pensar, tarde o temprano Dios enfrenta a la persona con su orgullo. Si todo un pueblo se perdió por orgullo, ¿qué puede pasar con nosotros? ¿Estás de acuerdo que por orgullo también nos podemos extraviar? Tengamos cuidado con el orgullo, si no es tratado y corregido, tendrá consecuencias fatales para nuestra fe.
  2. La profecía mesiánica de los versículos 16 al 17. Ese pasaje fue interpretado por los apóstoles Pablo y Pedro como una referencia a Cristo, ya que lo citaron en 1 Pedro 2.6 (apuntando directamente a Cristo, como dice el v. 4, “Cristo es la piedra viva, rechazada por los seres humanos pero escogida y preciosa ante Dios”, NVI), Romanos 9.33 (refiriéndose al fracaso de Israel en cuanto a su relación con Dios, “Por eso tropezaron con la «piedra de tropiezo», como está escrito:”, NVI), y Romanos 10.11 (apuntando hacia la salvación por igual de judíos y gentiles, como dice el v. 12, “No hay  diferencia entre judíos y gentiles, pues el mismo Señor es Señor de todos y bendice abundantemente a cuantos lo invocan”.
  3. El concepto de “el Señor vendrá”. En Isaías 28.21 dice, “El Señor vendrá, como lo hizo con los filisteos en el monte Perazim, y contra los amorreos en Gabaón. Vendrá para hacer algo extraño; vendrá para hacer algo poco común.” ¿Y qué hizo Dios en aquellas ocasiones? En 2 Samuel 5.20 la Biblia registra cómo Dios ayudó milagrosamente a David a derrotar a los filisteos en el monte Perazim, y en Josué 10.9-12 también quedó registrado cómo Dios usó su poder sobrenatural para ayudar a los israelitas a derrotar a unos reyes cananeos. Pero ahora la frase “el Señor vendrá” se refería a la destrucción que llegaría a Israel. Muchas veces en la Biblia esta expresión está relacionada con juicio. Ciertamente Dios visitó a Israel con la invasión de los asirios, ya que ellos fueron su instrumento para llevar a cabo sus planes.
  4. La precisión y perfección de los planes de Dios (Isaías 28.23-29). A través de una ilustración de un agricultor y la habilidad que requiere para sembrar adecuadamente para ver buenas cosechas, este pasaje intenta explicar toda la inteligencia y sabiduría que están atrás de los planes que Dios hace. Nada de lo que determina es al azar o una casualidad o un capricho emocional; más bien todo tiene un sentido y una razón, aunque para nosotros los hombres en el momento puede ser que no lo entendemos. El v. 29 en sus diferentes traducciones nos deja una imagen más precisa de esto: “El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales es un maestro maravilloso, y le da gran sabiduría al agricultor”, “Él tiene planes admirables, y los lleva a cabo con gran sabiduría.” (DHH-LA). Aún en el caso del juicio sobre Israel y posteriormente sobre Judá, podremos apreciar en la foto completa que la Biblia nos transmite toda esa sabiduría y precisión de los planes de Dios, nada se le escapó y todo estaba bien calculado.

Una vez terminado el análisis de esta profecía de Isaías, pasemos entonces a la narración histórica de la triste caída de Samaria ante el ejército invasor asirio (2 Reyes 17.1-41):

  1. La rebelión de Oseas (2 Reyes 17.1-4). Este pasaje nos habla del último rey de Israel, llamado Oseas, quien había llegado al trono por un golpe de estado contra el rey Peka (2 R 15.30). El rey asirio Salmanasar atacó a Samaria y los sometió a un tributo, pero después Oseas se rebeló y aunque buscó apoyo en el rey So de Egipto, no logró mas que ser encarcelado por el rey de Asiria.
  2. La fecha de la caída. El versículo 6 dice, “Finalmente, en el año nueve del reinado de Oseas, Samaria cayó y los israelitas fueron desterrados a Asiria”. ¿Cuándo exactamente fue esto? De acuerdo con el The Bible Knowledge Commentary, de Victor Books, el noveno año del reinado de Oseas en Israel fue en el 722 a. C. Esa fue la fecha exacta de la caída del reino del norte, tratemos de recordarla porque representa una fecha clave en la historia del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento.
  3. La deportación de los israelitas. El mismo versículo 6 dice, “los israelitas fueron desterrados a Asiria”. De acuerdo con el libro The New Manners and Customs of the Bible, de Bridge-Logos Publishers, la práctica de deportar a todos los habitantes de una ciudad o una sección de un país era común para los asirios casi desde el inicio de su historia y existen múltiples referencias a la misma en sus monumentos y construcciones. Ya en 2 Reyes 15.29 habíamos leído el registro de la primera deportación de israelitas efectuada por Tiglat-Pileser (20 años antes de la caída final de Samaria). A través de las deportaciones y las reubicaciones, los asirios golpeaban fuertemente el espíritu nacionallista de los pueblos invadidos, evitando así rebeliones posteriores y facilitando el sometimiento.
  4. Las razones para semejante castigo (2 Reyes 17.7 – 23). Después de mencionar tan trágico evento, la Biblia nos muestra una lista nuevamente de las razones por las cuales Dios tomó una decisión tan difícil como la deportación y la desaparición por completo del reino del norte: la adopción de la idolatría con todas sus prácticas perversas y aberrantes como el sacrificio de niños a los ídolos inútiles, la práctica extensa del ocultismo en la forma de adivinación y brujería, el rechazo a la voz de Dios (tanto a los profetas como a sus leyes y mandatos), la falta de arrepentimiento del pueblo de los pecados que Jeroboam introdujo a Israel. Dios fue muy paciente con Israel pero su tiempo se terminó y llegó el momento en que “el Señor los barrió de su presencia, tal como les habían advertido todos los profetas” (2 R 17.23). La última frase de este versículo nos muestra que cuando se escribió el libro de 2 Reyes estaba vigente el destierro de Israel en Siria (“En consecuencia, los israelitas fueron desterrados y deportados a Asiria, donde se encuentran hasta el día de hoy”). Recordemos que según la cronología de Gleason Archer en su libro A Survey of Old Testament Introduction, se calcula que 2 Reyes se escribió en el 587 a. C. Es decir, 140 años aproximadamente después de la caída de Samaria Israel seguía pagando las consecuencias de sus pecados. Generaciones enteras de israelitas nacieron y murieron en el destierro, sin jamás haber conocido la tierra de sus antepasados.
  5. El origen del pueblo samaritano (2 Reyes 17.24-41). De acuerdo con este pasaje, el territorio que ocupaba el reino del norte fue poblado con “grupos de gente desde Babilonia, Cuta, Ava, Hamat y Sefarvaim” (2 R 17.24) a manera de reemplazo de los israelitas. Es decir, una mezcla de pueblos paganos fueron los nuevos ocupantes de Samaria. En el v. 25 podemos observar la reacción de Dios ante esa nueva población pagana que jamás lo había conocido a Él: “el Señor envió leones, que mataron a algunos de ellos”. Ante esa nueva problemática, a los nuevos colonos se les ocurrió una idea interesante: traer un sacerdote del dios nativo de esa tierra para que les enseñara a adorarlo y así se calmaría su ira. El v. 28 confirma que efectivamente un sacerdote de Israel fue enviado de regreso a Betel (que era el centro de adoración oficial del reino del norte) “y les enseñó a los residentes cómo adorar al Señor”. De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, el gran problema fue que probablemente la religión que les enseñó ese sacerdote fue la mezcla corrupta que Jeroboam había implantado en Israel y que todos los jefes religiosos posteriores habían continuado y el resultado sería una combinación de la verdad con los ritos paganos que introdujeron los deportados. Por esa razón los versículos 29 – 41 nos confirman que la vida religiosa de la nueva población de Israel consistía en una mezcla de adoración al Señor con adoración a sus dioses paganos favoritos con todo y sus prácticas detestables como el sacrificio de niños. Nuevamente encontramos registrado que para la época en que se escribió 2 Reyes, esa confusión persistía en Samaria, donde los descendientes de aquellos nuevos colonos continuaron adorando al Señor con una mezcla de adoración a dioses paganos (v. 41). Con el paso del tiempo, esa nueva raza que se formó entre la combinación de los israelitas que quedaron en el territorio con los colonizadores no israelitas sería llamada “los samaritanos”, quienes adoptarían las enseñanzas de Moisés y el monoteísmo, como lo podemos confirmar en tiempos de Jesús en Juan 4.4-26.
  6. ¿Qué más nos dice la historia sobre este episodio? De acuerdo con la International Standard Bible Encyclopedia, de Wm. B. Eerdmans, el rey asirio que se encargó del destierro fue Salmanasar V (727 – 722 a. c.), quien murió durante el sitio de Samaria, y sería su general Sargón II, fundador de la última dinastía asiria, quien conquistó Samaria. Los anales de Sargón reportan que fueron 28,280 los deportados. Si ese número es real, debió haber consistido principalmente en las clases gobernantes y las económicamente poderosas de la sociedad (como normalmente ocurría en las deportaciones), dejando en el territorio a la gente más pobre. La historia registra que posteriormente hubo otras 10 deportaciones masivas de la población de Samaria hacia Asiria, algunas motivadas por revueltas que se generaron en ese territorio.

Como nota final a este estudio, podemos comentar que el territorio que componía el reino del norte estaba compuesto de los descendientes de 10 tribus del Israel original, mientras que en el reino del sur (Judá) se encontraban los descendientes de la tribu de Judá y de Simeón. Siendo así, podemos afirmar que con la caída de Samaria, 10 tribus de Israel se perdieron y solo sobrevivieron 2. Veamos los siguientes mapas (contenidos en los mapas de la Biblia de Las Américas), que nos muestran la evolución geográfica y política que se llevó a cabo desde la conquista de la tierra prometida por las 12 tribus hasta la última configuración de los reinos del norte y del sur.

LAS 12 TRIBUS ESTABLECIDAS EN LA TIERRA PROMETIDA.

Doce Tribus Israel LBLA Mapas

 

LOS REINOS DE SAUL, DAVID Y SALOMON.

Reinos de Saul, David y Salomon - Mapas LBLA

LOS REINOS DEL NORTE Y DEL SUR.

Reinos de Israel y Juda- Mapas LBLA

Conclusiones:

  1. Nunca subestimemos el poder del orgullo. Si ha derrumbado a naciones enteras, ¿qué podrá hacer en nuestra vida? Si hoy reconocemos que el orgullo nos está dominando, oremos y busquemos ayuda, porque si nos aislamos y nos enorgullecemos más, caeremos tarde o temprano como cayó Samaria y después Judá.
  2. Dios es perfecto y sus planes son perfectos. Muchas veces nosotros no alcanzamos a entenderlos ni a encontrarles un propósito, pero parte del concepto de confiar en Dios implica que creemos que Él está en control de lo que está sucediendo y que algún propósito especial tiene con las circunstancias que estemos enfrentando. ¿Confías en Dios verdaderamente? ¿Crees realmente que los planes de Dios son perfectos? ¿O crees que Él se ha equivocado contigo en diferentes momentos?
  3. Así como el castigo de Dios llegó a Israel en el momento determinado por Él, así también un día el juicio final vendrá sobre este mundo. Y así como hubo profetas que en repetidas veces advirtieron a Israel que se arrepintiera, así también hoy tenemos a nuestro alcance no solo a los profetas sino a los apóstoles, a través de ambos pactos (Antiguo y Nuevo), como advertencia e invitación de Dios mismo para toda la humanidad, para que nos volvamos a Él y lo conozcamos, antes que sea demasiado tarde.

6 Responses to “Día 256”

  1. Sandra L. Duarte dice:

    Gracias!
    El orgullo es algo de lo que debemos tener cuidado porque se disfraza sutilmente, se llena de excusas y cree que tiene la razòn todo el tiempo, no acepta correcciòn de nadie.

  2. norma de la cruz dice:

    muchas gracias!!! ha sido una clase muy profunda respecto del orgullo, me hace mirar y reconocer que necesito tener temor de las consecuencias del orgullo y ser muy profunda con este pecado pronto y sin duda estando muy cerca de Dios. saludos!!!

  3. citlali gamboa dice:

    El pecado del hombre y la mujer como la necedad, aleja a Dios d ellos, aprecio tanto el desglose con historia de estos versículos y relevancia del orgullo para instruirme, en un tiempo c discípulos uno d ellos pocos meses d bautizado, quiso poner a discusión si se podía beber alcohol ….entre lo q salió de mi corazón fue decirle…Yo no veo a Dios y a Jesús tomando, pues empezaron a salir comentarios d lo q si se puede o no beber o como beber “como cristiano”, pero el ser seguidores d su palabra si la escuchas te recuerda la justicia y la rectitud como plomada…gracias totales y saludos.

  4. Adriana Casas dice:

    El orgullo es como una loza pesada que cargamos y nos aplasta pero que puede removerse con el poder de la humildad; es difícil reconocer cuando estamos siendo orgullosos pero también es liberador cuando nos arrepentimos, hay que pedir a Dios mucha humildad porque es tan fácil pecar de orgullosos! GRACIAS ARTURO.

  5. Juan Orozco dice:

    El orgullo destruye vidas y matrimonios se los comento por que yo era muy orgulloso todavía lo soy pero ya es menos, tengan cuidado con el orgullo te puede llevar a tu perdición y adorar a otros dioses.

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