Día 438

INTRODUCCIÓN A LA CARTA DE TITO.

En nuestro estudio cronológico del Nuevo Testamento nos toca el turno de estudiar la carta del apóstol Pablo a otro de sus discípulos llamado Tito. De acuerdo con el libro Chronological and Background Charts of the New Testament, de H. Wayne House, Zondervan, se cree que la carta fue escrita en el año 62 d.C. desde una ciudad llamada Nicópolis, y estaba dirigida a Tito quien se encontraba en la ciudad de Creta. De acuerdo con el Holman New Testament Commentary: I & II Thessalonians, I & II Timothy, Titus, Philemon, de Broadman & Holman Publishers, contamos con la siguiente información de contexto:
  1. Al igual que en el caso de la primera carta a Timoteo, se cree también que la carta a Tito fue escrita después de que Pablo fue liberado de su primer encarcelamiento en Roma, posiblemente durante o después de su viaje a España.
  2. La carta fue generada seguramente porque recibió reportes de algunos problemas en la iglesia de Creta, a donde se encontraba Tito.
  3. Varios pasajes del NT nos muestran que Tito era un servidor del evangelio también y que había sido de gran ayuda para el apóstol Pablo en sus viajes misioneros (2 Co 2.13, 2 Co 7.6, 2 Co 8.16, Gal 2.1, 2 Ti 4.10).
  4. Aunque fue escrita específicamente a Tito, la intención original es que la carta fuera leída a todas las iglesias casa que conformaban la congregación de Creta.
  5. Los miembros de la iglesia de Creta eran jóvenes cristianos en su mayoría, sin experiencia y en gran parte de origen pagano.
  6. En la carta Pablo dio instrucciones a Tito sobre cómo establecer una iglesia sana y sólida en Creta, poniéndo énfasis especial en el carácter de los cristianos, y además les dio advertencias sobre la influencia nociva de los falsos maestros.

TITO 1.1-3.15.

En Tito 1.1-4 encontramos la sección de introducción a la carta. Hay varios puntos importantes que vale la pena resaltar:
  1. En el v. 1 Pablo afirmó que “mediante la fe, los elegidos de Dios lleguen a conocer la verdadera religión.” o “y al conocimiento pleno de la verdad que es según la piedad” (BTX). La palabra griega para “religión” es  εὐσέβεια (eusébeia), que de acuerdo con el Léxico Griego – Español del Nuevo Testamento, de Editorial Mundo Hispano, puede ser traducida como “Piedad, devoción, vida piadosa, religión, conducta santa.” Sin embargo, no es la misma palabra que aparece en Santiago 1.26-27 (“26Si alguno cree ser religioso, pero no sabe poner freno a su lengua, se engaña a sí mismo y su religión no sirve de nada. 27La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es esta: ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y no mancharse con la maldad del mundo.”, DHH-LA), donde se utiliza la palabra griega θρησκεία (dsreskeía), que de acuerdo a la misma fuente bibliográfica significa “Religión, culto”. La primera palabra entonces se refiere más bien al aspecto práctico y devocional de la religión cristiana (“la piedad), que de acuerdo a Pablo, es conocido exclusivamente a través de la fe en Jesús. Es decir, solamente a través de la fe en Cristo una persona puede descubrir la verdad de Dios, que no solamente cubre el aspecto intelectual, sino que además es completamente práctica para la vida diaria. La religión cristiana no es una religión de ideas y filosofías, o de rituales y cultos, sino de vida práctica.
  2. La “esperanza” en el cristianismo es, como Pablo dijo en el v. 2, “la vida eterna” prometida por Dios desde “antes de la creación”. Y era precisamente a través de la predicación del evangelio como esa esperanza se hacía accesible para todas las personas. Podemos decir entonces que nuestra esperanza como creyentes nunca la vamos a encontrar en las cosas de este mundo (dinero, posesiones, relaciones humanas, salud, etc.), sino que está más allá de todo y tiene que ver con la vida después de la muerte. Tengamos cuidado con no confundir esto y terminar ubicando nuestra esperanza en las personas o en las cosas.
  3. En el v. 3 nuevamente Pablo intercede por Tito para pedirle a Dios que le conceda “gracia y paz”. Como encargado de la congregación de Creta, era indispensable que Tito se llenara de ambas virtudes espirituales para poder así cumplir bien su misión y entregar buenas cuentas a Dios.
En Tito 1.5-16 encontramos ahora una lista de encargos que Pablo le dejó a Tito para dirigir correctamente la iglesia en Creta. Veamos algunos puntos relevantes:
  1. Nombramiento de ancianos (v. 5). Pablo específicamente le dijo a Tito que lo dejó en Creta para que “en cada pueblo nombraras ancianos de la iglesia, de acuerdo con las instrucciones que te di.” Como lo había hecho durante sus viajes misioneros, Pablo puso especial atención en el nombramiento de ancianos para la iglesias de Creta. Su plan de construcción de las iglesias no era dejar todo el liderazgo en manos de algún súper misionero o súper evangelista, sino repartir la responsabilidad de dirigirla con ancianos y también con diáconos. Aunque Tito se encontraba en Creta, Pablo quería un liderazgo local compuesto de verdaderos ancianos.
  2. Requisitos para los ancianos (v. 6-9). En estos versículos encontramos una lista de cualidades que son esenciales para nombrar un anciano en la iglesia: A) Las cualidades de carácter (“intachable: no arrogante, ni iracundo, ni borracho, ni violento, ni codicioso de ganancias mal habidas…. hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, santo y disciplinado.”, v. 6-8). Pablo puso especial énfasis en el carácter de un anciano como una característica fundamental para que pudiera llevar a cabo su rol de manera correcta. Un anciano con mal carácter o con problemas de adicciones o con malos motivos siempre causará más daño que bien a la iglesia. B) Las cualidades familiares (“esposo de una sola mujer, sus hijos deben ser creyentes, libres de sospecha de libertinaje o de desobediencia.”, v. 6). Ya hablamos del tema de “esposo de una sola mujer” como en el caso de los obispos (que se usa intercamblemente con el cargo de anciano), pero, ¿qué significa exactamente “sus hijos deben ser creyentes, libres de sospecha de libertinaje o de desobediencia.”? De acuerdo con Gordon Ferguson en su libro Liderazgo Dinámico, IPI Books, existe toda una controversia de interpretación con respecto a la palabra griega πιστός (pistos) que es traducida como “creyente”. Esta palabra es traducida también en los libros de 1 Timoteo y Tito como “fiel” o “digno de confianza” o “digno de crédito”. Por lo tanto hay 3 posibles interpretaciones de Tito 1.6: a) que Pablo se refiere a que los hijos de los ancianos sean confiables, obedientes y respetuosos, pero no necesariamente cristianos; b) que Pablo se refería a niños pequeños, hijos de los ancianos, que mostraran una tendencia espiritual fuerte y una fe adecuada a su edad, mostrando todas las señales de convertirse en cristianos en la edad adulta; c) que Pablo se refería a que los hijos de un anciano deben ser cristianos bautizados. Sin duda este debate continuará más tiempo y debemos orar siempre en cada caso específico de futuros ancianos para tomar la mejor decisión. C) Las cualidades de convicciones (“Debe apegarse a la palabra fiel, según la enseñanza que recibió, de modo que también pueda exhortar a otros con la sana doctrina y refutar a los que se opongan.”, v. 9). El anciano no solamente debe ser una persona ejemplar en su carácter y su familia, sino también debe ser un hombre de convicciones bíblicas y debe poseer el conocimiento necesario para enseñar y defender la fe pero también para refutar ataques a la misma. No puede ser un ignorante en cuestiones bíblicas de ninguna manera.
  3. La razón para estos requisitos (v. 10, 16). De acuerdo a estos versículos, Pablo explicó el por qué pidió que se cumplieran todos esos requisitos en los candidatos a ancianos, “Y es que hay muchos rebeldes, charlatanes y engañadores, especialmente los partidarios de la circuncisión.” (v. 10), y también “Profesan conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan; son abominables, desobedientes e incapaces de hacer nada bueno.” (v. 16). Es decir, los ancianos cristianos deberían ser todo lo opuesto a los falsos maestros judaizantes, que eran caracterizados más bien por ser rebeldes, engañadores, charlatanes, hipócritas, desobedientes y con tendencia a lo malo. De ninguna manera alguien podría ser anciano si en su carácter, sus motivos y su entendimiento de las Escrituras se parecía más a un falso maestro que a un anciano como Pablo lo describió.
  4. La actitud correcta de Tito ante las falsas doctrinas (v. 11-15). Pablo le encargó a Tito lo que tenía que hacer con respecto a aquellos falsos maestros que estaban “arruinando familias enteras” en la iglesia de Creta: “A esos hay que taparles la boca” (v. 11) o “No los dejes enseñar” (TLA). Tito no podía ser tibio ni sentimental ante esas amenazas andantes para la iglesia, necesitaba ser radical y decisivo porque la salud espiritual de toda la iglesia estaba en juego. Por otro lado, Pablo también aclaró la razón por la que los discípulos de Creta estaban aceptando tan de buena gana las falsas doctrinas: “12 Fue precisamente uno de sus propios profetas el que dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones perezosos.» 13 ¡Y es la verdad!” (v. 12-13). De acuerdo con las notas de la DHH-LA, esta cita proviene de las obras de un poeta cretense del S. VI a.C. llamado Epiménides, la cual Pablo confirmó como verdadera. Esto quiere decir que la cultura local de la ciudad estaba bastante infiltrada en la iglesia y afectaba el cáracter de los discípulos para discernir lo que era correcto y lo que no era correcto, tanto en la cuestión práctica como en las cuestiones doctrinales. Por eso Pablo le dio la siguiente orden a Tito: “repréndelos con severidad a fin de que sean sanos en la fe 14 y no hagan caso de leyendas judías ni de lo que exigen esos que rechazan la verdad.” (v. 13-14). Cuando la cultura local domina el carácter de los cristianos al grado de afectarles en sus convicciones espirituales, ¡es tiempo de una buena reprensión! Solo así podrían ser “sanos en la fe”. Como nota final de este pasaje es importante mencionar que aunque Pablo incluyó en su carta la obra de un poeta pagano, esto no significa que el apóstol estuviera de acuerdo con el paganismo. Simplemente refleja que si bien Dios inspiró la escritura de la carta, también Él les dio libertad literaria a los autores materiales de la Biblia para utilizar fuentes y recursos que consideraran útiles para llegar al punto deseado.
En Tito 2.1-3.2, 9-10; encontramos al igual que en 1 Timoteo una serie de instrucciones sobre cómo tratar y manejar a los diferentes grupos sociales que había en la iglesia de Creta:
  1. Para los ancianos (Tit 2.1-5). ¿Se refería al rol de liderazgo de los ancianos? Otra traducción del v. 2 dice, “Enseña a los hombres mayores…” (NTV). Efectivamente, de acuerdo con el griego original, no estaba hablando de los cristianos con el cargo de ancianos (cuyo rol y carácter ya había sido tratado en los versículos anteriores), sino a los hombres mayores de edad en general. ¿Qué les pidió? “que sean moderados, respetables, sensatos, e íntegros en la fe, en el amor y en la constancia.” En cuanto a las mujeres mayores de edad, Pablo también les dijo, “que sean reverentes en su conducta, y no calumniadoras ni adictas al mucho vino.” (v. 3), y también las exhortó a que enseñaran a las cristianas más jóvenes sobre cómo ser buenas esposas y buenas madres “para que no se hable mal de la Palabra de Dios.” (v. 5). Como podemos notar, en la iglesia cristiana los hombres y las mujeres mayores de edad no tienen un papel irrelevante (como tal vez sucede en la sociedad en general), ¡al contrario! Tienen mucho que dar todavía y mucho que ayudar a otros, tan solo con su ejemplo de constancia y de un carácter moderado y sabio.
  2. A los jóvenes (Tit 2.6-8). La instrucción principal es que Tito los exhortara “a ser sensatos” (Tit 2.6) o “prudentes” (NBLH) o “a controlar sus malos deseos” (TLA) o “a vivir sabiamente” (NTV). Los hombres jóvenes cristianos, tanto solteros como casados, necesitaban reconocerse por ese dominio propio y por hacer una diferencia con respecto al resto de los hombres de su edad en el mundo. Ahora, Tito mismo entraba en esta categoría ya que Pablo le dijo, “Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo.” (v. 7), así que Tito necesitaba modelar lo que significaba ser un joven cristiano y soltero probablemente. Pablo también instruyó a Tito en cómo enseñar a este grupo: “hazlo con integridad y seriedad, 8 y con un mensaje sano e intachable. Así se avergonzará cualquiera que se oponga, pues no podrá decir nada malo de nosotros.” (v. 7-8). Al enseñar a los jóvenes, Tito no podía rebajarse para hacerse como la gente del mundo para llamar su atención, más bien necesitaba cuidar la seriedad y la integridad de su mensaje, para evitar críticas externas.
  3. A los esclavos (Tit 2.9-10). Nuevamente encontramos aquí el énfasis en el papel del esclavo cristiano, que no podía ser respondón ni robarle a su amo, sino “demostrar que son dignos de toda confianza” (v. 10), para que así honraran a Dios en todo. Al parecer había tanto en Éfeso como en Creta problemas con varios esclavos cristianos que se comportaban grosera y rebeldemente para con sus amos, posiblemente pensando que ya no deberían ser esclavos y que merecían su libertad. Pero Pablo les recordó que necesitaban hacer todo por y para Cristo, honrándolo en toda su conducta. Que así sea hoy para con los cristianos que son empleados, obreros y que ofrecen sus servicios a otros. Sin importar cómo sea el jefe o el patrón o el dueño, jamás será justificable para un cristiano andar en rebeldía, ser grosero, robar o dar un mal ejemplo en su trabajo.
  4. A todos (Tit 3.1-2). Pablo quiso recordar a los cretenses varios aspectos claves de su cristianismo en la vida diaria: a) respeto y sumisión a las autoridades (aunque fueran una ciudad ocupada por los romanos y les costara esto), b) dispuestos a lo bueno y no a andar hablando mal de otros, c) una actitud de respeto y humildad para con todo el mundo. Nuevamente comprendemos que el cristianismo se trata de un estilo de vida, no tanto de una filosofía abstracta religiosa.
  5. A Tito con respecto a los divisivos (Tit 3.9-10). Pablo encargó a Tito que cuando se encontrara con personas conflictivas y que les gustaba discutir sobre temas doctrinales con malas intenciones, las evitara por completo. Pero también era su deber identificar a las personas divisivas en la iglesia y darles hasta 2 advertencias, pero si no cambiaban, evitarlos (lo que implicaría su expulsión de la comunidad). Y además no debería sentirse mal por tomar esas decisiones, ya que de acuerdo con el v. 11, esa persona “se condena a sí mismos por ser un perverso pecador.” Seguramente ellos acusarían a Tito de que por su culpa, ellos estaban fuera de la iglesia, pero no debería caer en esos chantajes emocionales sino estar seguro que las mismas decisiones de la persona en cuestión lo habían llevado a pagar las consecuencias que estaba enfrentando.
Dos puntos finales para terminar nuestro estudio que valen la pena mencionar:
  1. Recordando de dónde salimos (Tito 3.3-8). En estos versículos, Pablo hablando en plural (como si se incluyera él mismo), recordó a los cretenses de dónde los rescató Jesús: “necios y desobedientes… descarriados y esclavos de todo género de pasiones y placeres… malicia y en la envidia… detestables y nos odíabamos unos a otros.” Recordemos que en 1 Corintios 6.11 aparece también un recordatorio parecido con una lista de pecados donde Pablo dijo, “Y esto eran antes algunos de ustedes”, pero ahora él mismo se incluyó en la lista. Podemos apreciar cómo ya cerca del final de sus días, el apóstol Pablo crecía en humildad con respecto a cómo se veía él mismo. Además Pablo comentó, “Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo” (Tit 3.5). De acuerdo con algunos comentaristas, es posible que esta es una referencia al bautismo cristiano donde ocurre la “regeneración” (el nuevo nacimiento” y donde inicia la “renovación” (el cambio interno) de los convertidos. Además, Pablo le encargó a Timoteo, “Este mensaje es digno de confianza, y quiero que lo recalques, para que los que han creído en Dios se empeñen en hacer buenas obras. Esto es excelente y provechoso para todos.” (v. 8). Era muy importante que Timoteo hiciera énfasis continuamente a los cretenses del valor tan grande del evangelio que habían recibido, para que así se motivaran todos a hacer buenas obras y recibieran las bendiciones correspondientes. Si no valoramos el evangelio no transformaremos nuestra vida ni seremos recipientos de muchas bendiciones.
  2. La importancia de no llevar “una vida inútil” (Tito 3.13-14). Después de pedir a Tito que proveyera de lo necesario a dos discípulos que saldrían de viaje en algún encargo misionero, Pablo le dijo a Tito: “Que aprendan los nuestros a empeñarse en hacer buenas obras, a fin de que atiendan a lo que es realmente necesario y no lleven una vida inútil.” (v. 14) o “Que aprendan también los nuestros a sobresalir en las bellas obras, atendiendo a las necesidades urgentes, para que no sean unos inútiles.” (BJL) o “Y que los nuestros aprendan también a hacer el bien y a ayudar en casos de necesidad, para que sus vidas sean útiles.” (DHH-LA). Pablo dejó muy claro que la vida cristiana no es para vivirse de forma egoísta y convenenciera, sino más bien para aprender a hacer buenas obras a nuestro prójimo sobre todo cuando hay casos de necesidad. Cuando aprendemos esta actitud podemos estar seguros que nuestra fe no es en vano y que nuestra vida cristiana no es inútil para Dios.

Conclusiones:

  1. Necesitamos comprender que la vida cristiana se trata de hechos y no de palabras. Todo el mensaje de la Biblia completa nos lleva a acciones específicas, desde actos de devoción hasta abandonar obras pecaminosas y reemplazarlas por actos de bondad. Jamás la religión cristiana fue diseñada para considerarse solamente desde un punto de vista intelectual o académico, ¡necesita practicarse para que sea verdadera!
  2. El rol de los ancianos es muy importante para la iglesia cristiana. Si no hay todavía ancianos nombrados en tu congregación local, ora a Dios para que pronto se puedan desarrollar personas que cubran los requisitos bíblicos para el cargo, pero hay que tener cuidado, porque es mucho peor nombrar a un anciano que realmente no lo es, que mantener una iglesia sin ancianos.
  3. Tengamos cuidado con la cultura local de nuestra ciudad y de nuestro país. Si parecemos más “mexicanos” u “hondureños” o “chilangos” o “tapatíos” en nuestra forma de ser y de pensar que cristianos, ¡algo anda mal! No estamos llamados a amoldarnos al mundo, sino a renovar nuestra mente y hacer una diferencia, ¡no lo olvidemos!
  4. En el reino de Dios hay un lugar para todos, sin importar sexo, condición socioeconómica o edad. Tanto los jóvenes como los ancianos tienen un lugar importante y una misión que cumplir, ¡nadie debería sentirse menospreciado por estas cuestiones! Pongamos todos de nuestra parte para hacer sentir a cada miembro de la iglesia como alguien valioso e importante, porque así los ve nuestro Dios.
  5. Crezcamos en humildad cada vez más en cuanto a nuestra visión de nosotros mismos. Recordemos que no somos más que pecadores que fueron rescatados por la gracia de Dios, no por alguna obra buena que hicimos que nos hizo merecedores de la salvación. Nunca pensemos de nosotros mismos más de lo que debemos.
  6. Tengamos cuidado con llevar vidas inútiles en el reino de Dios. Pregúntate, ¿tu vida está aportando algo edificante a tu congregación local? ¿Usas tus talentos para edificar a otros creyentes o para ayudar a no creyentes a acercarse a Dios? ¿O realmente no estás dejando ninguna huella por tu apatía y tu aislamiento de tu prójimo?

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