Día 222

PROVERBIOS 3.1 – 7.27.

Continuaremos con el estudio de los proverbios escritos por Salomón. Los temas que trataremos hoy contenidos en los capítulos 3 al 7 son los siguientes: confianza en Dios, los consejos de los padres, el peligro de las mujeres inmorales y lecciones varias. Y precisamente hablando de temas, es importante comentar también algunas recomendaciones al estudiar el libro de Proverbios (según el Dr. Steve Kinnard en su libro The Call of the Wise, DPI Books):

El libro de Proverbios no puede ser estudiado como una novela o un libro histórico.

  1. Cada sección del libro o a veces cada subsección debe ser considerada como una entidad independiente y estudiada de esa forma.
  2. Cada proverbio debe ser analizado individualmente. Es decir, leído, meditado y practicado individualmente.
  3. Para leer el libro de Proverbios ayuda mucho manejar un enforque temático ya que muchos proverbios están agrupados en base a un tema específico (dinero, pureza, disciplina, la lengua, aconsejar, etc.).
  4. Es necesario ejercitar nuestra imaginación y sentido del humor mientras leemos Proverbios, ya que este libro es considerado como uno de los trabajos más creativos en la historia de la escritura humana.
  5. Nunca menospreciemos las grandes verdades espirituales contenidas en Proverbios. Es un libro que no solo contiene sabiduría práctica (como los dichos populares de cada cultura también tienen), sino que además contiene sabiduría espiritual, conocimiento acerca de la mente de Dios y su naturaleza, guías para llevar una vida agradable a Él enmedio de un mundo material, y el enfoque final del libro es apuntarnos a la eternidad con Dios.

Con éstas nuevas recomendaciones, continuemos entonces con el estudio del libro de Proverbios, desde una perspectiva temática según la lectura que corresponda a cada día. Iniciemos con el capítulo 3, que trata, como lo dice el título que le asigna la NTV, “La confianza en el Señor”. El v. 5 dice, “Confía en el Señor con todo tu corazón, no dependas de tu propio entendimiento”, “Confía en Yahvé de todo corazón y no te fíes de tu inteligencia” (BJL). ¿Qué es exactamente confiar en Dios de acuerdo a este pasaje?:

  1. Confiar en Dios es nunca menospreciar la enseñanza de la sabiduría divina (3.1-4), porque al hacerlo “vivirás muchos años… tu vida te dará satisfacción… tendrás tanto el favor de Dios como el de la gente, y lograrás una buena reputación”. Confiar en Dios es creer que su Palabra es muy valiosa y que si la obedecemos habrá una recompensa.
  2. Confiar en Dios es buscar siempre la voluntad de Dios “en todo lo que hagas” (3.6-8). Si hacemos esto, la Biblia promete que Dios nos mostrará el camino a seguir (3.6), tendremos salud física (3.7), y nos advierte también que “No te dejes impresionar con tu propia sabiduría” o “No seas sabio en tu propia opinión” (BTX). Por eso nos recomienda que mejor “teme al Señor y aléjate del mal” (3.7). Si nos creemos muy inteligentes o muy hábiles o muy capaces y confiamos en eso, es posible que no tengamos la disposición de buscar a Dios como lo necesitamos en los diversos asuntos de la vida diaria, y eso nos pone en un grave peligro de terminar, sin darnos cuenta a tiempo, siguiendo caminos del pecado. Es tan fácil para el hombre pensar, “- sí, se que la Biblia dice que esto no está bien, pero yo creo que no es tan malo”, y abrir la puerta a la ruina espiritual como consecuencia.
  3. Confiar en Dios es honrar a Dios con nuestras riquezas (3.9-10). La promesa que sigue a vivir esta convicción es, “él llenará tus graneros… tus tinajas se desbordarán de buen vino.” Confiar en Dios es ofrendarle de nuestros ingresos y honrarlo de esa manera. No confiar en Dios es dejar de ofrendar porque necesitamos cada moneda para nuestras necesidades. Si damos a Dios, Él nos dará también lo que necesitamos, como muchos pasajes paralelos en toda la Biblia lo afirman.
  4. Confiar en Dios es aceptar su corrección y su disciplina cuando la mande (3.11-12). Aunque duela en el momento, confiar en Dios es no rechazar la disciplina que Él nos envía ni enojarnos cuando llegue, sino aceptarla y aprender la lección que sea necesaria.
  5. Confiar en Dios es valorar la sabiduría (3.13-26). Este pasaje nos presenta varias comparaciones del valor de la sabiduría con respecto a metales preciosos (oro y plata), piedras preciosas (rubíes), y con un “árbol de vida” (3.18).  Además nos recuerda que Dios “fundó la tierra” (3.19) con sabiduría y con entendimiento. Si recordamos nuestro estudio del libro de Génesis en los primeros capítulos seguramente coincideremos con ésta afirmación. Además la sabiduría se presenta como el remedio para la inseguridad de la vida (3.23), la falta de sueño por angustias (3.24), y el temor a la “calamidad repentina” (3.25).
  6. Confiar en Dios es manejar correctamente nuestras relaciones humanas (3.23-35). Es decir, no dejar de hacer el bien cuando podamos (3.27), no tramar hacer daño a nuestro prójimo (3.29), no andar buscando peleas sin motivo (3.30), y no envidiar a las personas violentos ni seguirlos (3.31). Sabemos que en este mundo caído las personas creen que con un carácter fuerte, engañando a veces y a la fuerza otras veces, pueden conseguir lo que desean. Es decir, confían en sus propios métodos mundanos para lograr sus objetivos. Una persona que confía en Dios decide mejor seguir los métodos espirituales que la Biblia nos plantea para manejar todas sus relaciones humanas.

El capítulo 4 nos presenta la imagen de un padre aconsejando a su hijo con respecto a la sabiduría necesaria para vivir una vida agradable a Dios y evitar el camino de los “perversos” (4.14). Hace referencia también a los consejos de padres a hijos que se transmiten de generación en generación (4.3-4) y combate la tendencia juvenil de la rebeldía hacia sus padres (4.6). Después de comparar brevemente la diferencia entre los caminos de “los justos” (3.18) contra los caminos de “las personas malvadas” (3.16), el pasaje nos presenta una gran verdad universal: “Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida.” (3.23), “Y sobre todas las cosas, cuida tu mente, porque ella es la fuente de la vida.” (DHH-LA). De todas las traducciones que analizamos, solo la DHH-LA prefiere la palabra “mente” en lugar de corazón. Como menciona el The Hebrew & Aramaic Lexicon of the Old Testament, de E. J. Brill, la palabra hebrea para corazón es ???, (läb), que puede ser traducida como el órgano físico del cuerpo humano pero también como nuestro ser interior, nuestra inclinación o disposición interna, nuestra fuente de determinación o coraje, nuestra voluntad o intención. La recomendación bíblica es cuidar nuestro corazón por encima de todo.

Los capítulos 5 y 7 contienen advertencias contra la inmoralidad sexual en todas sus formas. Nuevamente para un mundo caído donde vivimos, donde el pecado sexual abunda, éstos consejos son verdadero oro para nuestra vida y la de nuestra familia.

  1. El capítulo 5 se concentra en tratar de concientizar a la persona en los grandes desastres que se acarreará si se deja seducir por la “mujer inmoral” (5.3): “al final… resulta ser tan amarga como el veneno… a ella no le interesa en absoluto el camino de la vida… perderás el honor… Gente extraña consumirá tus riquezas… gemirás de angustia… ” (5.4-14). Son muchos los daños colaterales del pecado de la inmoralidad sexual y especialmente del adulterio. Por eso, el autor recomienda mejor valorar la relación matrimonial (5.15, “Bebe el agua de tu propio pozo…”) en lugar de estar buscando algo por otro lado. Y aquí se resalta el plan original de Dios para el sexo: ¡sólo en el matrimonio! “??16 ¿Para qué derramar por las calles el agua de tus manantiales teniendo sexo con cualquiera? 17 Deben reservarla sólo para los dos; jamás la compartan con desconocidos.” (5.16-17).  Al final se nos recuerda que Dios está pendiente de todos los pasos del hombre (“el SEÑOR ve con claridad lo que hace el hombre”, 5.21) y por lo tanto, aunque el malvado piense que si es inmoral y nadie más se da cuenta se saldrá con la suya, ¡no será así! Porque el hombre inmoral “queda preso por sus propios pecados… Morirá por falta de control propio; se perderá a causa de su gran insensatez” (5.21, 23). ¡Tengamos cuidado!
  2. El capítulo 7 nos presenta un ejemplo práctico del peligro del adulterio y la inmoralidad sexual, posiblemente tomado de una ilustración de la vida real. El enfoque es advertir a la persona que ame la sabiduría y la inteligencia que se le están impartiendo, para que “ellas te prevengan de tener una aventura con una mujer inmoral y de escuchar las adulaciones de una mujer promiscua.” (7.5). Después se relata la historia de un hombre joven que cayó en las redes de una mujer inmoral que lo engañó fácilmente (“como un buey que va al matadero”, 5.22) y que al final encontraría la muerte por su acción (5.23). Es principalmente una advertencia para hombres contra mujeres inmorales, pero en nuestro mundo actual bien podríamos aplicarlo a mujeres contra hombres inmorales, ¡funciona en ambos sentidos!

El capítulo 6 nos presenta varias lecciones para la vida diaria, veamos algunas de ellas:

  1. El riesgo de salir fiador por la deuda de un tercero, sea amigo o extraño (6.1-5). La recomendación si nos encontramos en un caso así es directa, “Sálvate como una gacela que escapa del cazador, como un pájaro que huye de la red.” (5.8). Involucrarnos en asuntos de deudas, dinero, fiadores, etc. siempre es algo que hay que hacer con mucho cuidado y no guiados por emociones, ¡podemos terminar muy afectados en varias áreas!
  2. Lecciones para el hombre “holgazán” (6.6-11). El pasaje compara el trabajo de las pequeñas hormigas que “se esfuerzan todo el verano, juntando alimento para el invierno.” (6.8) aunque no tienen un líder que las mande. Pero el holgazán, por el contrario, se la pasa durmiendo (6.9) y no es previsor, por eso tendrá que pagar la consecuencia, “la pobreza te asaltará como un bandido” (6.11). ¡Un llamado a abandonar la pereza, la flojera, la apatía para trabajar duro y la mediocridad!
  3. Una guía para identificar a personas “despreciables y perversas” (6.12) o “la persona indigna, el hombre malvado” (NBLH) (6.12-15). Las características son muy claras: “Nunca dejan de mentir… traman el mal… andan siempre provocando problemas” (6.12-14). ¿Las consecuencias que se pagan por tal estilo de vida? “serán destruidos de repente, quebrantados en un instante y sin la menor esperanza de recuperarse” (6.15).
  4. Las famosas “seis cosas que el Señor odia” (6.16-19) o “seis cosas que el SEÑOR aborrece, y siete que le son detestables” (NVI). ¿Cuáles son? a) Ojos arrogantes, b) lengua mentirosa, c) manos que matan al inocente, d) corazón que planea el mal, e) pies “presurosos para correr al mal” (BTX), f) testigo falso, g) “el que siembra discordia en una familia” o “el que enciende rencillas entre su prójimo” (BTX). Éstas son conductas que la Biblia asegura que Dios “odia”, “aborrece” (BTX), “no puede soportar” (TLA), “le son abominables” (RVR95). Interesantemente, todos estos pecados tienen que ver con relaciones humanas. En otras palabras y pensando en el segundo mandamiento más importante de toda la Biblia, Dios aborrece las conductas que van en contra del amor a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
  5. Más advertencias contra el adulterio (6.23-35). Ahora enfocadas en la ira del esposo celoso de la mujer adúltera, que “se enfurecerá, y no tendrá misericordia cuando se cobre venganza” (6.34). ¿Cuántas historias no has escuchado muy parecidas a esto que estamos leyendo? Aprendamos la lección claramente, ¡el adulterio mata! En todos los sentidos.

Conclusiones:

  1. Pensando en la descripción de la verdadera confianza en Dios que se hace en el capítulo 3, ¿qué piensas de tu propia confianza en Él? ¿Realmente confías en Dios? ¿O reconoces áreas donde no hay confianza en Dios sino más bien dependencia en tu forma de pensar, tus fuerzas humanas o tu inteligencia?
  2. El capítulo 4 es un excelente recurso para instruir a nuestros hijos en el valor de la enseñanza cristiana que les damos en casa. ¡Qué bendecidos son los hijos de matrimonios o padres o madres solteros cristianos! Si sus padres son responsables, podrán transmitir tantas cosas tan valiosas a los corazones de sus hijos. ¡Valoremos la educación cristiana en casa! Y enseñemos a nuestros hijos a valorarla.
  3. Está claro el peligro de la inmoralidad sexual y del adulterio para el ser humano. Es un pecado que trae tantas consecuencias para el corazón y para la vida en general. Por algo el apóstol Pablo recomendó en 1 Corintios 6.18 (NTV), “¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como éste, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo.” ¿Cómo tratas las tentaciones de tipo sexual en tu vida? ¿Con esta seriedad y urgencia? ¿O de manera ligera?
  4. ¿Qué tanta sabiduría estás reflejando al mundo en la forma como manejas las siguientes áreas: finanzas, la lengua y la forma como manejas tus relaciones humanas? ¿Puedes ver principios bíblicos en la forma en que tratas todo ello? ¿O puedes identificar enseñanzas del mundo que todavía están arraigadas en tí?

5 Responses to “Día 222”

  1. ramiro valadez dice:

    gracias necesito tratar con mas seriedad las tentaciones de caracter sexual y no engañarme o dejar que la mente me engañe

  2. citlali gamboa dice:

    Se exponen artimañas de una mujer, pero así se acercan hombres; huir soltera o casada. M falta + CONFIAR EN DIOS ES …puntos 3,5 y 6. Gracias totales y saludos. Pro 7:4 Di a la sabiduría: «Tú eres mi hermana», y a la inteligencia: «Eres de mi sangre.»

  3. norma de la cruz dice:

    Muchas Gracias!!! ha sido un tiempo difícil en mi confianza en Dios, (siento mi corazon dividido creyendo unas cosas y otras no) este estudio me a ayudado a mirar la confianza de una manera mas profunda y clara. Me ayuda mucho. Saludos!!!!

  4. Adriana Casas dice:

    Muchas gracias Arturo, los proverbios se me hacen como una lupa, para mirar a detalle cada aspecto a cuidar en nuestra vida.

  5. Ana Rosa Escobedo dice:

    MIl Gracias….!!!!

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