Día 377

LUCAS 14.25-17.10.

En el estudio de hoy analizaremos varias enseñanzas principales en el mensaje de Cristo así como un grupo de parábolas cada una con una enseñanza específica. Jesús continuó aprovechando oportunidades circunstanciales para impartir enseñanzas poderosas ya sea de forma directa o utilizando parábolas.
Después de la comida a la que Jesús fue invitado por un fariseo (Lucas 141) y de toda la enseñanza que se derivó de aquella ocasión, el evangelio de Lucas continúa con la historia de Jesús diciendo, “Grandes multitudes seguían a Jesús” (Lc 14.25). Después de tantas señales milagrosas y del poder que sus palabras tenían, verdaderas multitudes estaban siguiendo a Jesús y el se daba cuenta. Es aquí, donde nuevamente aprovechando la circunstancia (la gran cantidad de gente reunida), Jesús habló sobre el precio que es necesario pagar para poder seguirlo:
  1. El costo de las relaciones humanas (Lucas 14.26-27). Jesús demanda que sacrifiquemos el amor a nuestros seres más queridos por amarlo a él. También nos demanda que abandonemos el amor más grande que normalmente tenemos: ¡a nosotros mismos! Jesús no acepta las sobras de nuestro corazón, ¡quiere todo! Esto no quiere decir que Jesús nos pide abandonar, menospreciar o faltar al respeto a nuestros padres, ¡para nada! Más bien se refiere a poner nuestra relación con él en primer lugar en nuestra vida (la máxima prioridad) y nuestras relaciones con los seres humanos en segundo lugar. Esto implica que primero vamos a buscar agradar a Jesús antes que agradar a otras personas.
  2. Pensar bien las cosas (Lucas 14.28-33). Con dos ilustraciones (el hombre que calcula bien si podrá terminar una construcción y el rey con pocos soldados que va a la guerra contra otro rey con el doble de soldados), Jesús dejó claro que no podemos tomar a la ligera el seguirlo, ¡necesitamos pensarlo bien! Es mucho peor decidir seguir a Cristo para después abandonarlo por cualquier razón que nunca haberlo conocido. Abandonar a Jesús después de haberlo seguido por un tiempo es exponerlo a la burla de las personas que nos rodean (Lc 14.29).
  3. La enseñanza sobre la sal inútil (Lc 14.34-35). En aquel tiempo la sal se utilizaba frecuentemente como conservador de alimentos, pero si se mezclaba con otros elementos, ya no servía y la gente la tiraba a la calle. Con esta ilustración, Jesús nos enseña la importancia de cuidar la pureza de nuestra fe y nuestras convicciones, porque si permitimos que se contamine con las ideas del mundo, ¡terminará siendo inútil!
Después, en Lucas 15.1, la Biblia ubica a Jesús rodeado de “recaudadores de impuestos y pecadores” que se acercaron a él para esccharlo. Al recibir críticas de fariseos y maestros de la ley, Jesús aprovechó la ocasión para enseñar varias parábolas que nos muestran de forma muy poderosa el corazón de Dios para las personas que no lo conocen así como otras enseñanzas importantes:
  1. La Parábola de la Oveja Perdida (Lucas 15.3-7). Leyendo esta parábola, podemos darnos cuenta que fue la actitud del pastor la que sobresale al darse cuenta que perdió una oveja: a) sale inmediatamente a buscarla, b) no para hasta encontrarla, c) se llena de alegría cuando la encuentra y la carga en sus hombros, d) convoca a sus amigos a celebrar. De acuerdo a Jesús, todo esto representa a Dios mismo y a sus ángeles cuando, en palabras suyas, un pecador se arrepiente. Desde que el pecador se reconoce perdido, Dios inica la búsqueda y no para hasta encontrarlo. Cuando lo encuentra, lo carga sobre sus hombros porque está tan débil y asustado que no puede con su vida solo. Y después viene la celebración. Esta parábola refleja con mucha precisión el corazón compasivo y entregado que Dios tiene hacia las personas que se reconocen ovejas perdidas en este mundo.
  2. La Parábola de la Moneda Perdida (Lucas 15.8-10). Ahora Jesús presenta la historia de una mujer que pierde una “moneda de plata” o “dracma” (BTX), que representaba el salario de un día de trabajo, y todo el esfuerzo que hace por encontrarla. De la misma manera, Dios mueve las piezas del rompecabezas de la vida de forma sorprendente para ayudarnos a encontrarlo y no para hasta lograrlo, con la celebración posterior. Esta parábola resalta la dedicación de Dios para buscar y encontrar lo que se ha perdido.
  3. La Parábola de los Dos Hijos (Lucas 15.11-32). A través de esta historia, Jesús enseñó acerca de los siguientes temas: a) la perdición de los hombres (representados por el hijo menor que despreció al padre y derrochó toda su herencia), b) el valor del arrepentimiento (cuando el hijo recapacitó una vez que tocó fondo en su vida y decidió regresar con humildad a su padre), c) el corazón compasivo de Dios que siempre recibe con los brazos abiertos al pecador arrepentido (cuando el padre corre a recibir al hijo maltrecho y descuidado que apenas llegaba), d) la falta de compasión de otros hombres ante un pecador arrepentido (representado por el hermano mayor que en lugar de alegrarse de la situación termina indignándose), e) el corazón de Dios para con sus hijos legalistas (cuando el padre sale a rogarle al hijo mayor que entendiera la situación y mostrara compasión).
  4. La Parábola del Administrador Astuto (Lucas 16.1-15). A través de esta historia, Jesús enseñó acerca del uso del dinero. Poniendo en evidencia el corazón avaricioso y amante del dinero de los fariseos, Jesús habló sobre la importancia de usar sabiamente los recursos de este mundo “para ganar amigos” (Lc 16.8), de cómo la verdadera honradez se demuestra primeramente en los pequeños encargos (Lc 16.10), de la incompatibilidad del amor al dinero y el amor a Dios (es imposible servir a ambos al mismo tiempo, Lc 16.13) y directamente exponiendo la falsedad del corazón de los fariseos (Lc 16.14).
  5. La Parábola del Rico y Lázaro (Lc 16.19-31). Nuevamente utilizando imágenes de riqueza y el contraste con la pobreza, Jesús enseñó ahora sobre el destino eterno de las personas. Él quería hacer énfasis en cómo las decisiones que tomamos en esta vida tienen un impacto eterno. En el caso del rico, él escogió vivir en el amor al dinero, los lujos, los excesos y la indiferencia hacia los necesitados (como Lázaro). En el caso de Läzaro, tuvo que soportar mucho sufrimiento en este mundo, incluso la terrible indiferencia y el egoísmo del rico, que pudiendo aliviar un poco su dolor, no hizo nada por ayudarlo. Al morir, Jesús nos describe un poco del mundo después de la vida: a) existe un lugar de tormento llamado “infierno” o “En el Hades (la región de los muertos)” (NBLH) o “en el Abismo” (BJL), b) existe también otro lugar de refugio y descanso donde Lázaro llegó, c) los muertos están completamente concientes y sienten dolor físico y emocional (los que fueron al lugar de tormento), d) es imposible pasar de un lugar al otro aunque algunas almas lo quisieran hacer, e) Dios espera que la gente en vida decida conocer y obedecer su Palabra. Más adelante hablaremos más sobre el lugar a donde van los muertos, mejor reflexionemos sobre el hecho de que sí existe vida después de la vida, de acuerdo con Jesús. De nuestras decisiones que tomemos en la tierra depende nuestra eternidad.
  6. Varias enseñanzas a los discípulos (Lucas 17.1.10). Después de haber enseñado a la gente con motivo de las críticas de los religiosos, Jesús ahora se volvió hacia sus discípulos para enseñarles varias cosas importante:  a) las personas que hacen pecar a los demás serán castigados fuertemente (Lc 17.2), b) somos llamados a perdonar siempre a nuestros hermanos en la fe cuando éstos nos ofendan (Lc 17.3-4), c) para vivir el estilo de vida que Jesús desea necesitamos fe, d) al servir a Dios no debemos sentirnos merecedores de nada porque solamente estamos haciendo nuestro trabajo (Lc 17.10).

Concusiones:

  1. Seguir a Jesús requiere que paguemos un precio, ¡no es gratis! En este mundo moderno que busca cada vez más comodidad y auto-gratificación, Jesús nos llama a ponerlo a él como prioridad en nuestra vida. ¿Seguimos con la misma disposición que antes para sacrificar todo por él?
  2. Es un hecho que Dios tiene un corazón para los perdidos: compasión, disposición a perdonar, esfuerzo por buscarlos, alegría al encontrarlos y más. ¿Qué tal nosotros? ¿Qué aspectos del corazón de Dios hemos desarrollado en nuestro corazón para con aquellas personas que no conocen a Jesús?
  3. Existe vida después de la vida, de acuerdo con Jesús. Nuestras decisiones en esta tierra tendrán un impacto eterno. Pensemos bien cómo estamos viviendo, a qué cosas le damos prioridad, en qué lugar dejamos las cosas de Dios, y más. Un día daremos cuenta de toda buena o mala decisión que hayamos tomado.
  4. Vivir amando el dinero y las riquezas solo nos llevará a la destrucción moral y espiritual. Tanto énfasis que Jesús pone en la cuestión del manejo de dinero en diferentes partes de los evangelios nos debe hacer meditar profndamente en cuál es nuestra visión personal del dinero y las posesiones. Usemos lo que Dios nos da en el sentido material para ayudar a otras personas, tanto físicamente pero también espiritualmente.

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