Día 348

INTRODUCCIÓN A LOS 4 EVANGELIOS.

Es momento de comenzar nuestro estudio del Nuevo Testamento (compuesto de 27 libros). Debido a que este proyecto de estudio de toda la Biblia propone un análisis cronológico de los eventos bíblicos conforme fueron sucediendo en el tiempo, nuestro estudio del NT iniciará precisamente con los 4 evangelios. Estos libros contienen el relato de los eventos iniciales que generaron la aparición del cristianismo en el mundo, es decir, la vida de Jesús. En cuestión del fechado de los libros, nos basaremos normalmente en el material propuesto H. Wayne House en su libro Chronological and Background Charts of the New Testament, de Zondervan.

Así, combinando las fechas propuestas por Wyane House y el material de referencia contenido en el The HarperCollins Bible Dictionary (Revised and Updated), de Harper Collins Publishers, podemos mencionar la siguiente información de contexto con respecto a los 4 evangelios:

  1. El término “evangelio” se deriva de la palabra griega ?????????? (euangelion), que significa “buenas noticias”, tal como dice Marcos 1.1 (NVI): “Comienzo del evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios.” El término se utilizó primero para referirse a la predicación de Jesús, después al mensaje que predicaban los primeros cristianos, y por último a la historia completa de la vida de Cristo.
  2. En cuanto al género literario de los evangelios, los estudiosos bíblicos están divididos. Algunos afirman que estos libros plantean un nuevo género de literatura que el mundo antiguo no conocía, mientras que otros prefieren ubicar a los evangelios en la categoría de biografía antigua. Lo cierto es que los evangelios son compilaciones antiguas que incluyen otros géneros literarios como genealogías, himnos, parábolas, historias de milagros, discursos, narrativa, etc.
  3. Están influenciados tanto por la literatura judía como por el mundo greco-romano. Es decir, las referencias antiguas hechas en los mismos apuntan a la rica tradición religiosa e histórica judía (escrita por autores judíos en su mayoría), pero por otro lado fueron escritos en griego en su mayoría, el idioma principal del mundo conocido en ese momento, indicando con esto que su audiencia principal era precisamente el mundo greco-romano.
  4. No esperemos que los evangelios sean biografías en el sentido moderno del género literario. No pretenden dar detalles exhaustivos de la mayoría de los aspectos de la vida de Cristo, como lo haría una biografía moderna de cualquier persona. No revelan sus fuentes, ofrecen pocos detalles sobre la vida temprana de Jesús, ni siquiera se preocupan en describir su apariencia física. Los eventos no fueron reportados necesariamente en el orden en que se dieron (como el relato de Jesús tirando las mesas de dinero en el templo que aparece al inicio del evangelio de Juan pero al final de Marcos).
  5. Tienen una intención evangelística, es decir, a través de su lectura se espera que las personas sean inspiradas a conocer y a seguir a Jesús. Los autores se esforzaron en demostrar a través de sus escritos que la vida de Jesús afectaría a todos los seres humanos de todas las generaciones, creyeran en él o no.
  6. En cuanto a las fechas de escritura, Marcos fue el primero (a finales de los años 50’s o inicios de los 60’s d.C.) escrito en Roma, después Lucas (60 d.C.) escrito en Cesarea o Roma, luego Mateo (años 60’s d.C.) escrito posiblemente en Antioquía de Siria, y finalmente el evangelio de Juan (a finales de los 80’s o inicios de los 90’s d.C.) que fue escrito en la ciudad de Éfeso.
  7. En cuanto a las fuentes para cada autor, ha existido mucha controversia al respecto. Se sabe que Mateo, Marcos y Lucas parecen estar relacionados el uno con el otro, como si hubieran tomado su información de la misma fuente o de unos a otros. Por eso se les llama “Evangelios Sinópticos” y al planteamiento propuesto por dicha relación se le llama el “Problema Sinóptico“, que es una teoría que afirma que hubo una fuente común para esos 3 evangelios llamada “Evangelio Q”, pero no deja de ser solamente una teoría que no ha sido comprobada. En cuanto al Evangelio de Juan, el asunto es completamente diferente ya que no se encuentran las mismas similitudes, sino aspectos diferentes no mencionados en los otros 3 evangelios.

NOTA SOBRE LA VERSIÓN BASE: tomaremos como traducción base para nuestro estudio del Nuevo Testamento la Nueva Versión Internacional (NVI), que se inclina más por la teoría de la equivalencia dinámica de la traducción y que es más cercana al texto original en el NT que la NTV que estábamos utilizando para el AT. Sin embargo, continuaremos haciendo nuestra usual comparación de versiones en textos que así lo requieran.

MARCOS 1.1, LUCAS 1.1-4, JUAN 1.1-18, MATEO 1.1-17, LUCAS 3.23-38.

Iniciando ya con los evangelios, comprendamos desde qué perspectivas fueron escritos cada uno (según la Biblia de Estudio Apologética):

  1. Evangelio de Mateo. Aunque en ningún lugar en el texto aparece Mateo como autor, así era conocido a inicios del s. II (año 180 d.C.) cuando Ireneo, obispo de Lyon, lo mencionó en una de sus obras. Las fuentes cristianas antiguas posteriores confirmaron esta postura, que la iglesia cristiana primitiva creía que Mateo había hecho la recopilación que al final terminó siendo este evangelio. El mismo Ireneo también afirmó que el evangelio original fue escrito tanto en hebreo como en griego, afirmación que ha generado un buen número de controversias entre los estudiosos. Jerónimo, quien tradujo la Biblia al latín en el 380 d.C., afirmó que el original fue hebreo. Sin embargo, el estilo de escritura revela que la mayoría parece haber sido escrito en griego. A lo largo del texto hay varias evidencias que sugieren que el autor conocía bien arameo y griego, y además sabía términos más precisos para las monedas utilizadas en los tiempos de Jesús. Un cobrador de impuestos para Roma necesitaba ese tipo de experiencia y conocimiento. Se cree de acuerdo con otras fuentes que el evangelio estaba orientado para ayudar a los judíos que Jesús era el Mesías prometido en el Antiguo Testamento.
  2. Evangelio de Marcos. Este evangelio aparece como un anónimo en realidad. La primera relación de Marcos con la autoría del mismo viene de Papías, obispo de Hierápolis, en el 130 d.C., afirmando que fue un tal Marcos, discípulo del apóstol Pedro, quien registró por escrito las historias que Pedro predicaba públicamente. Justino Mártir (150 d.C.), otro líder cristiano antiguo, confirmó esta versión al citar al evangelio de Marcos como “las memorias de Pedro”. Así que se aceptó ese testimonio externo como el origen de este libro. Se cree según otras fuentes que la intención de este evangelio era ayudar al mundo romano de mente práctica a comprender el mensaje de Jesús, por la sucesión de eventos tan rápida que aparece en el texto.
  3. Evangelio de Lucas. Esta obra junto con el libro de Hechos tienen evidencias de ser escritas por la misma persona y además de ser fruto de un trabajo de investigación serio realizado con la intención de fortalecer las convicciones de un individuo llamado Teófilo, “habiendo investigado todo esto con esmero desde su origen, he decidido escribírtelo ordenadamente” (Lucas 1.3). Los manuscritos más antiguos del evangelio traen como título “El Evangelio según Lucas” y también hay evidencias externas (año 130 d.C.) de que así era conocida esta obra. Se cree que el autor era el mismo Lucas que fue compañero del apóstol Pablo en sus viajes (Hechos 16.10-16, 20.6-28; Colosenses 4.14, Filemón 24, 2 Timoteo 4.11). De acuerdo con otras fuentes, se cree que Lucas, al ser un gentil de origen, le dio mucha importancia en su obra al acercamiento de Jesús con las personas, especialmente con las mujeres.
  4. Evangelio de Juan. Nuevamente es la tradición cristiana primitiva la que afirma que el apóstol Juan fue el autor de este libro. A lo largo del mismo encontramos la referencia a “el discípulo a quien Jesús amaba” (Jn 21.20), refiriéndose al apóstol Juan. Es el único evangelio donde aparece esta frase. Como un testigo presencial de los hechos, era una fuente confiable para aportar más material sobre la vida de Cristo que aún no se había escrito en los otros 3 evangelios, y que resultaba útil para ayudar a los cristianos de finales del s. I a defenderse de los ataques gnósticos a la fe cristiana.

Ahora, de acuerdo con Marcos 1.1, los autores nos presentaron el evangelio de Jesucristo, es decir, las buenas noticias que el Mesías anunciado traía para toda la humanidad. Estudiar los evangelios es estudiar buenas noticias, no malas. A veces personas se fijan solo en la dificultad que presenta el seguir a Jesús en la vida práctica, pero no ven la foto completa, es decir, la buena noticia universal que Dios enviaba a la humanidad de todas las generaciones. Por otro lado, el evangelio de Lucas nos presenta una investigación seria, hecha con esmero, desde los orígenes del mensaje del evangelio. Esto nos apunta a que seguramente Lucas revisó varias fuentes que circulaban en la época, ya sea escritoas u orales, sobre el evangelio de Jesús. Encontraremos detalles que en otros evangelios no aparecen.

El evangelio de Juan inicia en sus primeros 18 versículos con un himno llamado también “Prólogo”, de caracter poético pero también un profundo sentido teológico. Hay varios aspectos importantes contenidos en el mismo:

  1. El énfasis en la divinidad de Cristo. El versículo 1 lo resume como: “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.” (Jn 1.1). A lo largo de diferentes épocas, diversos grupos religiosos han intentado afectar esta enseñanza para eliminar la característica divina a Jesús. Los Testigos de Jehová en su Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras tradujeron Juan 1.1 como “En el principio la Palabra era, y la palabra estaba con Dios, y la Palabra era un Dios.” Sin embargo el apóstol Juan enfatiza varias veces la naturaleza divina y humana de Cristo al mismo tiempo. Era importante para él que este concepto quedara claro para su audiencia.
  2. De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológico, la teología de Juan de la palabra “Verbo” (gr. ?????,  logos), está arraigada en el Antiguo Testamento pero también trataba con preocupaciones filosóficas del mundo griego. Por un lado, la referencia a “Él estaba en el principio con Dios” (Jn 1.2) nos apunta inmediatamente a Génesis 1 y el evento de la creación hecha por Dios a través de su Palabra. Sin embargo, en el mundo griego contemporáneo a Juan, la palabra logos también tenía el sentido de “principio creador del universo”. Ellos creían que el logos era la lógica divina que le daba orden al universo. Así que es posible que el apóstol Juan en su famoso “Prólogo” quería demostrarle a los judíos que Jesús era la Palabra de Dios creadora del universo hecha hombre y al mismo tiempo a los griegos que Jesús era algo más grande que ese principio abstracto guiador del universo que ellos creían, más bien, era el Creador del universo hecho hombre. Tanto para judíos como para griegos, Jesús era el verdadero y único logos.
  3. Jesús era la luz verdadera para “todo ser humano” (Jn 1.9). El evangelio no solamente era para los judíos, sino para toda la humanidad, quienes necesitaban ser iluminados por Jesús.
  4. El derecho a ser “hijos de Dios” es otorgado solamente a quienes “lo recibieron, a los que creen en su nombre” (Jn 1.12). Las personas que tienen alguna fe en Dios normalmente creen que todos somos hijos de Dios, pero según el apóstol Juasn ese título bíblico en realidad está reservado solamente para un grupo de personas: los seguidores de Jesús.
  5. El énfasis en la humanidad de Cristo. El versículo 14 dice, “Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros.” o “Y el Verbo se hizo carne” (BTX). De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, Juan estaba tratando de combatir la doctrina gnóstica antigua (así como hoy los modernos seguidores del New Age afirman) de que era imposible que Dios tomara forma humana, ya que ésta es inheremente corrupta. Esa idea estaba tratando de infiltrarse en la iglesia primitiva. Juan afirma claramente que la Palabra de Dios tomó forma humana 100% y vivió entre las personas como cualquier otro ser humano, con sus mismas necesidades básicas que atender.
  6. La unidad del Antiguo y el Nuevo Testamento. En Juan 1.17 dice, “pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.” El apóstol está marcando una línea imaginaria aquí entre 2 aspectos de la revelación divina: por un lado Moisés reveló la ley de Dios, mientra que por otro Jesús revelaría la gracia y la verdad de Dios. Es decir, la revelación se completaba con la llegada de Cristo. A través de Jesús recibimos entonces el plan completo de salvación para toda la humanidad, no solamente para los judíos.
  7. El único medio para conocer a Dios. Juan 1.18 dice, “A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer.” Aunque en el AT leemos historias donde ciertas teofanías (manifestaciones divinas visibles) se aparecieron a hombres como Abraham, Jacob y Moisés, en realidad la forma en que la gente vería a Dios hecho hombre nunca antes se había presentado mas que en el caso de Jesús. Y también Juan afirma que solo a través de Jesús se puede conocer a Dios, porque Cristo y Él han vivido en “unión íntima” siempre.

Para terminar, en cuanto a las genealogías de Jesús descritas en Mateo 1.1-17 y Lucas 3.23-38, podemos decir lo siguiente:

  1. Mateo se encargó de relacionar a Jesús con el pacto de Dios con Abraham (v. 1- 6) y con el mesianismo davídico (v. 7-16).
  2. Aunque Jesús no fue un hijo físico de José (quien era descendiente físico del rey David), legalmente hablando era un descendiente reconocido por la adopción de la que fue objeto por parte de José. Por eso todas las afirmaciones bíblicas de que Jesús era un descediente del rey David son correctas.
  3. Los registros genealógicos propuestos por Mateo y Lucas varían considerablemente. ¿Por qué? De acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, el evangelio de Mateo hace énfasis en el linaje real de Jesús (iniciando desde Abraham), mientras que el evangelio de Lucas se enfoca en su linaje biológico (incluso llegando hasta Adán).
  4. Mateo omitió varios nombres en su genealogía para mantener la estructura de 3 veces 14. Es decir, no es una genealogía profesional exacta, sino más bien una forma más o menos general de apuntar hacia el linaje real de Jesús.

Conclusiones:

  1. Cuando estudiemos los evangelios, recordemos la perspectiva desde la cual escribieron cada uno y sus audiencias originales. Eso nos ayudará a comprender mejor el porqué tal o cual detalle aparece o no o se encuentra mejor explicado que en otro evangelio.
  2. Siendo Jesús Dios mismo hecho hombre, resulta ser nuestro máximo y último ejemplo de vida y de enseñanza. Seguir a Jesús y ser más como él es en realidad entonces la aspiración más alta a la que un ser humano puede aspirar, ya que implica seguir a Dios y ser más como es Dios. ¿Hay algo más grande e importante por hacer en la vida que eso?
  3. Si conocemos mejor a Jesús podemos conocer mejor a Dios. ¿Cómo vas en cuanto a tu conocimiento del carácter y la personalidad de Cristo? ¿Estás siendo transformado(a) en tu forma de ser al conocer más de Jesús?
  4. Valoremos mucho el inicio de este estudio del Nuevo Testamento. Recordemos que la revelación de Dios para la humanidad está completa solamente al contemplar a Jesús y sus enseñanzas. Cuán privilegiados somos estas generaciones modernas que tenemos al alcance ambos pactos en forma escrita y a nuestro alcance.

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