Día 58

ÉXODO 35 – 36.

Después de que pasó todo el evento de la infidelidad de Israel y la reconfirmación del pacto por parte de Dios, estos capítulos y algunos siguientes tratan con la realización de todas las instrucciones que Dios había dado previamente, con respecto a la construcción del Tabernáculo y de todos los accesorios y utensilios, así como las vestiduras de los sacerdotes. La imagen que estos capítulos nos presentan con respecto al pueblo de Israel son muy animantes: todos participando en la construcción, todos colaborando, todos aportando, todos comprometidos. La confraternidad ideal.

Comenzando en los versículos 1 a. 3, Dios les recuerda nuevamente la importancia de respetar los sábados, el día de descanso dedicado al Señor. Incluso vuelve a lanzar la terrible advertencia en el v. 2 de que “Cualquiera que trabaje ese día será ejecutado.” Realmente Dios quería que los israelitas grabaran en su corazón la trascendencia de dedicar un día de la semana a Dios. Para muchos la tentación de trabajar en sábado también sería fuerte, para generar más ingresos o producir más (¿qué otra motivación habría para trabajar sin parar 7 días a la semana?), así que Dios quiso afirmar este mandato con una advertencia muy severa de pena de muerte para el infractor.

Me llama la atención cómo interpretarán los grupos “judaizantes” modernos como los que mencioné en capítulos anteriores (que proclaman obediencia al sábado en la vida cristiana, tal como el A.T. lo dice) el hecho de que quienes violaran este mandato merecían la muerte. ¿Hemos escuchado algún caso reciente de algún cristiano sabatista o Judío Mesiánico que fue ejecutado por su congregación por haberse ido a trabajar el sábado en lugar de asistir a su reunión? No lo creo. Recordemos Stg 2.10–11 (DHH-LA), “10Porque si una persona obedece toda la ley, pero falla en un solo mandato, resulta culpable frente a todos los mandatos de la ley. 11Pues el mismo Dios que dijo: “No cometas adulterio”, dijo también: “No mates.” Así que, si uno no comete adulterio, pero mata, ya ha violado la ley.” No es posible querer justificarnos regresando a la obediencia de la ley judía porque tendríamos que asegurarnos de cumplirla TODA, no solo unas partes, de lo contrario nos haríamos culpables ante esa misma la ley. Y recordemos que después de los 10 mandamientos, el resto del Pentateuco trata con más detalles que giran alrededor de los mismos mandamientos, siendo aquí donde se incluye esta orden de matar a los que no cumplan el sábado. Tendríamos que preguntarnos, ¿y qué haríamos esta orden de matar a quien no cumpla con el sábado? ¿Andaríamos matando cristianos sabatistas desobedientes cada semana? No suena tan fácil de aplicar hoy, ¿verdad? Algunas personas salen del cristianismo tradicional y toman posturas que tienen apariencia de pureza doctrinal, pero que en realidad, estudiando el tema a la luz de todo el contexto bíblico completo, entendemos que para lo único que sirven hoy es para alimentar su orgullo religioso personal.

Entre los versículos 4 al 19, Moisés informa al pueblo que Dios estaba pidiendo una “ofrenda sagrada” para recolectar todos los materiales que se necesitaban para construir el Tabernáculo de acuerdo al modelo y las instrucciones que previamente Él mismo había mostrado. El plan de Dios era que los mismos israelitas aportaran lo necesario para construir todo esto. Cuando Dios movió los corazones de los egipcios al salir Israel de ese país para entregarles joyas y cosas de valor, no era solo para enriquecer a los israelitas, sino también para que hubiera materiales preciosos disponibles para este proyecto. Dios tenía un plan para todo. ¿Pensamos de esta manera cuando recibimos algún dinero que no esperábamos o cuando los negocios están marchando de maravilla? ¿Pensamos acaso que Dios nos está dando porque tiene un plan? Buenas preguntas para meditar.

La orden de Dios era que “todas las personas de corazón generoso presenten al SEÑOR las siguientes ofrendas…”, “Todo el que se sienta movido a hacerlo…” (NVI), “Todos los que la ofrezcan de corazón …” (BJL). Nuevamente vemos a Dios, como en ocasiones anteriores con respectro a la ofrenda, apelando a los corazones generosos que sinceramente querían ayudar a la causa. De hecho su mandato era que solamente las personas con ese corazón participaran en la ofrenda. El filtro que puso al decir que fuera de forma voluntaria era para asegurar la pureza de motivos y de corazón de las ofrendas entregadas. Y si revisamos el v. 21 dice, “Todos aquellos con el corazón motivado y el espíritu conmovido regresaron con ofrendas sagradas al SEÑOR.”, “Y todo aquel a quien su corazón impulsaba, y todo aquel a quien movía su espíritu…” (BTX), “y todos los que en su interior se sintieron movidos a hacerlo…” (NVI), “todos aquellos que se sintieron movidos de corazón y con sincera voluntad… ” (DHH-LA).  Y nuevamente el v. 22 añade, “Acudieron pues los hombres y las mujeres, todos los de corazón generoso” (BTX). El plan de Dios funcionó y precisamente esas personas que respondieron al llamado de Dios sintiendo sus corazones movidos y con deseos de ayudar, fueron los que aportaron. Las ofrendas que se recibieron no solo fueron valiosísimas (revisa la lista: oro, telas finas, pieles de buena calidad, etc.), sino que además eran puras porque fueron entregadas por corazones sinceros. Definitivamente Dios no quería ofrendas entregadas con mala actitud, de mala gana, o con tacañería. Aunque materialmente hablando costaran mucho dinero, para Él no tendrían ningún valor.

El resto del capitulo (v. 25 al 35) nos presenta una imagen de una comunidad de fe ideal: todos los que tenían corazón sincero ofrendando generosamente, todas las mujeres con talento usando el mismo para colaborar en el diseño del Tabernáculo, aquellos con cualidades artísticas usándolas para la construcción de mobiliario y artefactos. En el capítulo 36 encontramos incluso la referencia a “Así que Moisés mandó llamar a Bezalel y Aholiab y a todos los otros a quienes el SEÑOR había dotado de modo especial y que estaban ansiosos por ponerse a trabajar.” (v. 2). No solamente aportaron y ayudaron, sino que además estaban “ansiosos” o “dispuestos” (BJL) o “movidos” (NVI) a trabajar activamente en la construcción del Tabernáculo.

Tanta era la disposición y las ganas de aportar de los israelitas, que los versículos 4 al 7 del capítulo 36 registran que “¡La gente ha dado más de lo necesario para terminar la obra que el SEÑOR nos ha ordenado hacer!” (v. 5). Es decir, ¡dieron más allá de lo que era necesario! Moisés tuvo que intervenir y dar la orden de que ya dejaran de colaborar porque ya era suficiente. El resto de los versículos (8 al 38) narran detalladamente cómo Bezalel y el resto de los artesanos y trabajadores llevaron a cabo las labores de construcción de utensilios, artefactos, estructura, decorados y más del Tabernáculo.

Pensemos en algo, en el capítulo 34 terminamos con un panorama muy triste, un pueblo que se rebeló y que fue infiel y a Dios pensando si iba a continuar con ellos o no. No nos transmite una imagen inspirante del pueblo de Israel, al contrario. Pero en el capítulo 36 terminamos con un panorama completamente diferente: un pueblo participativo, colaborador, sacrificado, dispuesto, animado por trabajar para Dios, ansioso de poner cada uno su aportación. ¡Qué cambio y qué transformación! No cabe duda que el arrepentimiento es muy poderoso. Recordemos que los israelitas estuvieron muy tristes porque Dios había anunciado que ya no andaría con ellos (Ex 33.4). El cambio que mostraron unos cuantos capítulos después fue sorprendente.

Conclusiones:

  1. Entendamos que no es posible regresar a la legislación del sábado e integrarlo a la vida cristiana con todas las implicaciones que tenía en la ley del AT. Estamos bajo el Nuevo Pacto.
  2. Recordemos que Dios quiere ver en nosotros corazones dispuestos y generosos para ofrendar. De hecho la ofrenda que le agrada a Él es la que se entrega con ese corazón. No está interesado en recibir ofrendas entregadas de mala gana, a la fuerza y sin fe.
  3. Soñemos con la iglesia ideal, que no es la que esté libre de problemas o la que no tenga necesidades, sino aquella donde, como Israel, todos se involucran para servir, ayudar y contribuir al crecimiento en todas las áreas del pueblo de Dios.
  4. Apreciemos el valor del arrepentimiento sincero. Puede cambiar vidas de individuos pero también congregaciones enteras. ¿Practicas el arrepentimiento todavía? Cuánta alegría, paz y sinceridad podemos experimentar después de un verdadero arrepentimiento.

9 Responses to “Día 58”

  1. Lulu tovar dice:

    Buenos días Arturo ,que hermoso es ir llenando mi corazón y mi mente con tantos ejemplos de vida y no seguir cometiendo errores.yo en particular no quisiera que Dios me dijera. Anda tu sola Yo ya no te acompañare !!que fuerte no! Mil gracias y que tengas un hermoso día .

  2. claudia Vazquez dice:

    Muchas gracias Arturo, cada dia hay grandes cosas que aprender.

  3. Polo Vargas dice:

    Gracias Arthur Bendiciones.

  4. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Han sido dos meses increíbles de mucho aprender del corazón de Dios y del corazón que Dios quiere que tengamos. Muchas gracias Arturo

  5. Vicky dice:

    Arturo muchas gracias, muchas enseñanza y el algo muy grato compartirla en compañia de mi mamá y amigos. Dios te bendiga!!! 🙂

  6. JOSÉ JUAN BARRIENTOS MAYA dice:

    ES HERMOSA LA PALABRA DE DIOS Y ES MUY SUSTANCIOSA CON TUS COMENTARIOS, QUE SEGURO ESTOY, DIOS TE INSPIRA, ME ACUERDO CUANDO TE PREGUNTE CUAL ERA ENTONCES LA VERDADERA IGLESIA? Y PARA MI, TU RESPUESTA ERA DECISIVA ENTRE SEGUIR EL CRISTIANISMO O NO, Y AGRADEZCO A DIOS POR LA RESPUESTA,. LA IGLESIA DE CRISTO,
    ESA DE LA QUE HABLASS TÚ Y DE LA QUE HABLAN LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES, ESA SOLIDARIA, FRATERNA, AMOROSA, INSTRUCTORA, ESA LA QUE JESUCRISTO NOS ENSEÑO. GRACIAS ARTURO,

  7. blanca dice:

    GRACIAS me ha ayuddo mucho a meditar todo loque hemos aprendido y es algo mur hermoso crece uno espiritualmente es muy precioso ir conociendo como actuaba DIOS en el antiguo testamento.

  8. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Arturo gracias, es tan animante ver el corazon del Señor, pues dispuesto a permitir nuestro arrepentimiento, buscando que nuestro corazon este deseoso de obedecerlo y de agradarlo.
    Que animante saber que siempre tenemos la oportunidad de formar parte de la iglesia ideal.
    Un gran abrazo.

  9. Hector Z. dice:

    Señor dame un corazón dispuesto y generoso. Que sea utilizado para realizar tu, obra en tu Iglesia.
    Que las falsas doctrinas no pongan a prueba a mi corazón.

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.