Día 84

NÚMEROS 11.

Después de todo el relato sobre los requerimientos legales que Dios transmitió a los israelitas, la dedicación del tabernáculo y los accesorios construidos y la obediencia a detalle de todo el pueblo; pasamos a una serie de capítulos donde el tema principial es uno solo: REBELDÍA. Es triste que después de tantas cosas buenas y maravillosas ahora tengamos que hablar de esto, sin embargo es un reflejo de la realidad del corazón humano en todas las generaciones.

Todo inicia en el v. 1, “Poco después el pueblo comenzó a quejarse de las privaciones que enfrentaba”, “aconteció que el pueblo comenzó a murmurar amargamente a oídos de YHVH” (BTX), “Un día los israelitas se pusieron a murmurar contra el Señor debido a las dificultades por las que estaban pasando” (DHH-LA). La Biblia registra que Dios se enojó tanto contra ellos que “envió un fuego que ardió entre ellos y destruyó a algunos en las afueras del campamento.” Entonces el pueblo pidió ayuda a Moisés quien intercedió ante Dios por ellos y paró la destrucción. ¿Qué podemos pensar de este evento? ¿Cómo lo interpretamos? ¿Por qué Dios respondió de una forma tan fuerte y mató a personas?

  1. Era un hecho que el pueblo enfrentaba privaciones. Recordemos que estaban enmedio del desierto, no contaban con las facilidades de que disponían en Egipto, aún enmedio de su esclavitud, ni con el tipo de alimentos que tenían. Cosas tan simples como una casa, agua potable, variedad de comida, esparcimiento, etc. Si alguna vez has estado de campamento varios días entenderás cómo nos podemos sentir después de 5 días de estar privado de las comodidades a las que estamos acostumbrados. De acuerdo a Num 10.11, cuando la nube se levantó ya tenían 2 años detenidos y de ahí viajaron hasta el desierto de Parán. Tal vez se pusieron a pensar qué les esperaba en el futuro: estar a disposición de Dios todo el tiempo y levantar y volver a armar el campamento cuando Dios quisiera. Y quién sabe cuánto tardarían en llegar a la tierra prometida. ¡Tendrían suficientes razones para sentirse ansiosos! ¿No crees?
  2. Sin embargo, creo que el problema reside no tanto en los sentimientos que tuvieron sobre su estancia en el desierto, sino en la forma en que los expresaron: “se pusieron a murmurar contra el Señor” (DHH-LA). En lugar de buscar un canal adecuado y correcto para acercarse a Dios y exponerle sus inquietudes, ellos prefirieron el camino del enojo amargo y no contra hombres, sino directamente contra Dios, quien los había sacado de Egipto. Dios simplemente no toleró esta conducta pecaminosa y decidió destruir a algunos.
  3. ¿Significa esto que no podemos acercarnos a Dios y expresarle nuestros sentimientos, angustias y situaciones difíciles e incluso pedirle que intervenga? Dice 1 P 5.7 (DHH-LA), “7Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.” ¡Claro que podemos acercarnos a Dios para expresar nuestras preocupaciones! Pero eso es muy distinto a murmurar contra Él, sentirnos mal con Él, enojarnos con Él y culparlo de todo lo malo que nos pasa. Aún cuando tenemos el canal abierto para hablar con Dios de todo esto, necesitamos mostrarle respeto y reverencia todo el tiempo, porque no estamos hablando con nuestro “compadre”, estamos dirigiéndonos al Creador del Universo y a nuestro Padre Celestial.

El resto del capítulo (v. 4 al 35) suceden varias cosas muy importantes que necesitamos analizar a detalle:

  1. A pesar de esta demostración de celo que Dios hizo, hubo un grupo de personas dentro del pueblo de Israel que continuaron con un patrón de quejas y amarguras y eventualmente contagiaron a los demás. El v. 4 dice en las diferentes traducciones: “Entonces la gentuza extranjera que viajaba con los israelitas comenzó a tener fuertes antojos por las cosas buenas de Egipto. Y el pueblo de Israel también comenzó a quejarse:”, “Y la chusma que iba en medio de ellos concibió una grande gula.” (BTX), “El populacho que estaba entre ellos” (NBLH), “Entre los israelitas se había mezclado gente de toda clase” (DHH-LA), “La gente extranjera que se mezcló con ellos” (RVR95).
  2. Recordemos Ex 12.38, “38 Con ellos salió una gentuza que no era israelita, junto con grandes rebaños y manadas.” Cuando Israel salió de Egipto un grupo de personas que no eran israelitas se unió a ellos y estuvo todo el tiempo con ellos durante su travesía en el desierto. De acuerdo al New American Commentary: Exodus, de Broadman & Holman Publishers, estas personas no eran descendientes de Abraham y tal vez se unieron a los israelitas en el éxodo porque vieron las maravillas que Dios hizo y se convencieron que estar del lado del Dios de Israel era lo mejor para ellos y sus familias. Se cree que entre ellos iban los cusitas, un pueblo de entre quienes salió la siguiente esposa de Moisés y de la cual hablaremos en el capítulo 12 de Números. Estas personas no tenían la misma tradición de adoración a Dios como Israel y eran relativamente nuevos en cuanto al conocimiento de Dios y la adoración a Él. Es posible que esta carencia de raíces de fe hayan sido un detonante para su conducta mundana durante el desierto cuando vieron su felicidad amenazada. Sin embargo, Israel se dejó influenciar por ellos en lugar de ponerles un alto y llamarlos al arrepentimiento.
  3. Su queja no era “-no tenemos para comer, nos estamos muriendo de hambre, Dios nos ha abandonado”. Más bien era, “¡Oh, si tuviéramos un poco de carne! —exclamaban—. Cómo nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto y teníamos todos los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos que queríamos.” (v. 4- 5). Querían las comodidades y los lujos a los que estaban acostumbrados, ese era su reclamo.
  4. En el v. 6 en la RVR95 dice, “¡Ahora nuestra alma se seca, pues nada sino este maná ven nuestros ojos!” De acuerdo a la Biblia de Estudio Apologética, la palabra hebrea nephesh se refiere tanto a cuerpo como alma. Su queja era que estaban cansados de la provisión y el cuidado que Dios les daba y que anhelaban regresar a los lujos anteriores aunque eso significara volver a la esclavitud. Esto refleja la realidad de la ambición humana insaciable y fuera de control, nos hace menospreciar las bendiciones que Dios nos da y nos regresa a una vida de esclavitud espiritual.
  5. En los versículos 10 al 16 vemos ahora a un Moisés quejoso también y enojado, pero contra el pueblo. Sus expresiones denotan su frustración con respecto a Israel: “-¿Por qué me tratas a mí …. con tanta dureza? … ¿Por qué me dijiste que los llevara en mis brazos…De dónde se supone que voy a conseguir carne para esta gente… ? … sería mejor que me mataras”. Sin embargo, aunque el principio era el mismo (quejarse y descontento), la forma en que Moisés se acercó a Dios fue con respeto y reverencia, pero siendo abierto y sincero al mismo tiempo en cómo se sentía. Justo como hablábamos.
  6. En los versículos 16 al 17 y 24 al 29, sucede algo extraordinario: Dios da una porción de su Espíritu a 70 ancianos y jefes de Israel (como la tenía Moisés) para que le ayudaran a llevar la carga del pueblo. De hecho, ellos “profetizaron” por una sola vez cuando recibieron el Espíritu (nos recuerda al día de Pentecostés y la iglesia en Hechos 2). La expresión que hace Moisés en el v. 29 es trascendente, “Ya quisiera que todos los del pueblo del SEÑOR fueran profetas y que el SEÑOR pusiera su Espíritu sobre todos.” Esto nos reafirma dos cosas: a) No todo Israel tenía el Espíritu de Dios en ellos, solamente Moisés y aquellos a quienes Dios se los quisiera dar, como en este caso. b) El deseo de Moisés se cumplió en el Nuevo Pacto con los discipulos de Jesús, cuando Dios decide dar de su Espíritu a todo seguidor de Jesús, no solo a los profetas, líderes o gente con responsabilidad. Ahora nosotros como cristianos estamos viviendo el sueño de Moisés.
  7. La respuesta de Moisés en los versículos 21 al 22 nos recuerda un poco a los apóstoles. Moisés dijo, “??21 Entonces Moisés respondió al SEÑOR: —¡Hay seiscientos mil soldados de infantería aquí conmigo y aun así dices: “Yo les daré carne durante un mes entero”!    ??22 Aunque matáramos a todos nuestros rebaños y manadas, ¿podría eso satisfacerlos? O si pescáramos todos los peces del mar, ¿alcanzaría?” Los apóstoles dijeron, “Jn 6.5–7 (NVI), “Cuando Jesús alzó la vista y vio una gran multitud que venía hacia él, le dijo a Felipe:—¿Dónde vamos a comprar pan para que coma esta gente? Esto lo dijo sólo para ponerlo a prueba, porque él ya sabía lo que iba a hacer. —Ni con el salario de ocho meses podríamos comprar suficiente pan para darle un pedazo a cada uno—respondió Felipe.” Cuando nos falta fe en Dios este es el tipo de respuestas típicas que los seres humanos damos, aunque hayamos presenciado en el pasado los grandes hechos de Dios, como en los casos de Moisés y de los apóstoles de Jesús. El estado de frustración y molestia en que se encontraba Moisés le estaba afectando en su fe.
  8. Al final, los israelitas comieron la carne que deseaban cuando Dios les envió codornices que volaban a baja altura y que las podían atrapar fácilmente (v. 31), pero también los castigó con una plaga y murieron muchos de ellos y fueron enterrados. Tuvieron lo que quisieron pero también el castigo por su actitud.

Conclusiones:

  1. A Dios le indigna fuertemente cuando sus esfuerzos y el amor que nos muestra “no son suficientes” para nosotros y reaccionamos mal contra Él. Necesitamos tener cuidado con nuestro corazón. Cuando tengamos necesidades, angustias, problemas o sueños no cumplidos; vayamos a Dios con confianza y sinceridad pero también con respeto y reverencia. No perdamos de vista quiénes somos ante Él y todo lo que YA HA HECHO por nosotros: nada menos que dar a su hijo único en sacrificio por cada uno de nosotros y abrirnos la puerta a la salvación.
  2. Tengamos cuidado con las malas influencias de personas a nuestro alrededor que no viven en la misma herencia espiritual que nosotros, que no entienden los principios bíblicos universales más básicos y que reaccionan de formas humanas ante decisiones o actos de fe que los cristianos hacemos. Hay también cristianos de “vista corta” que solo buscan las bendiciones rápidas y la máxima comodidad posible, pero que reaccionan mal ante llamados de sacrificio, auto-negación y arrepentimiento. Todos ellos pueden representar malas influencias para los cristianos fieles, pero está en sus manos si permiten o no dejarse influenciar.
  3. La falta de contentamiento espiritual puede llevarnos a rebelarnos contra Dios y regresar a una vida de esclavitud espiritual de donde Él ya nos sacó con mucho esfuerzo. Tengamos cuidado con nuestras ambiciones y avaricias y aceptemos y agradezcamos a Dios por lo que él nos provee.
  4. Hoy vivimos un sueño de un gran profeta hecho realidad: todos los verdaderos miembros del pueblo de Dios con el Espíritu Santo morando en nosotros. Por miles de años esto no fue posible hasta que llegó Jesús y hasta que murió y resucitó en realidad. Nosotros somos herederos de esta gran bendición, ¡seamos agradecidos y hagámosla efectiva!
  5. Cuando sentimientos negativos como la frustración, el enojo, el negativismo o cualquier otro nos controlan, es muy difícil que podamos generar respuestas de fe ante los desafíos que enfrentamos. Por eso necesitamos cuidar nuestra mente para no permitir que nuestra humanidad opaque la fe que Dios quiere que desarrollemos.
  6. Tengamos cuidado con lo que pedimos. Como dice Prv 13.2 (DHH-LA), “2 Cada uno recoge el fruto de lo que dice, pero los traidores tienen hambre de violencia.”

6 Responses to “Día 84”

  1. Adriana Casas dice:

    Doy gracias a Dios, porque encuentro en su palabra el poder extraordinario para cambiar mi corazón. Gloria a Dios!!
    Gracias Arturo.

  2. Lulu tovar dice:

    Mil gracias Arturo por las enseñanzas que nos muestras. Día a día que Dios te Bendiga

  3. Hilda Zavala dice:

    WoW!! Siempre Dios nos habla al corazón!! muchas gracias por el estudio.

  4. Vicky dice:

    Gracias por la enseñanza de día de hoy, sin duda Dios queriendo reafirmar nuestra gratitud y actitud. DTB

  5. RUTH SALOME dice:

    ahora entiendo mucho las conclusiones de que colocas… estaba escuchando los audios y como la Fe es el estandarte de este año… mil gracias creo q esta siendo un gran alimento para mi corazon en entos momentos cada estudio y audio que escucho… muchas gracias y bendiciones Arturo.. Me siento muy honrada privilegiada de ser tu hermana

  6. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Gracias es la única palabra que me viene a la mente, al Señor por utilizarte para bien nuestro, todo lo aprendido y la clase de hoy increíble.
    Mantener el respeto y el agradecimiento, alejarnos de las malas influencia no dejar que las situaciones adversas nos separen del Señor y siempre pedirle todo aquello que vaya de acuerdo con su voluntad.
    Gracias Arturo sigue adelante ayudándonos a perseverar y mantenernos fieles al Señor.

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