Día 166

INTRODUCCIÓN AL LIBRO DE RUT.

Hoy iniciamos el estudio del libro de Rut, que según la cronología que estamos siguiendo para el Antiguo Testamento propuesta por Gleason Archer, es contemporáneo al libro de Jueces. De acuerdo con la International Standard Bible Encyclopedia, de Wm. B. Eerdmans, algunos datos importantes con respecto a este libro son:

  1. El nombre en la Biblia hebrea es r?oþ que significa “compañero, amigo” o “satisfecho”. El orden de los libros en las versiones modernas de la Biblia ubican a Rut después de Jueces debido a lo que dice Rut 1.1, “En los días en que los jueces gobernaban Israel…” Este libro era leído en la Fiesta de las Semanas que tomó lugar al final de la cosecha de granos (50 días después de la Pascua).
  2. El libro de Rut trata con el cuidado y la dirección de Dios para una familia que había experimentado grandes pérdidas. Se puede dividir en las siguientes secciones: a) pérdida de comida y familia (1.1-22), b) recompensa de favores en el tiempo de la cosecha (2.1-23), c) búsqueda de seguridad (3.1-18), d) redención y bendición de la familia (4.1-17), y e) genealogía de Obed (4.18-22).
  3. En cuanto a la fecha de composición, la referencia al rey David en Rut 4.17 (“Las vecinas decían: «¡Por fin ahora Noemí tiene nuevamente un hijo!». Y le pusieron por nombre Obed. Él llegó a ser el padre de Isaí y abuelo de David.”) implica que el libro fue escrito después del tiempo del rey David. El Talmud Babilónico atribuye la autoría a Samuel pero nada en el libro confirma esta opinión. Hay varias interpretaciones sobre los asuntos de costumbres, lenguaje utilizado y lugar en el canon bíblico. La cronología de los libros del Antiguo Testamento de Gleason Archer ubica este libro entre los años 1110 a.C. y 901 a. C.

RUT 1.

Los primeros 5 versículos nos proporcionan la introducción a la historia de la familia de Rut y a la situación de desamparo en que quedó y la cual es el tema principal del libro. Toda la familia era de Belén de Judá, este dato es importante y hay que recordarlo porque tendrá un significado muy importante para finales del libro y de hecho para el resto de la Biblia. De acuerdo al v. 1, la situación que originó la migración de la familia de Elimelec, su esposa Noemí, y sus hijos Mahlón y Quelión; fue un “hambre severa”. De acuerdo con el Old Testament Survey Series: The Books of History, de College Press, las hambrunas fueron comunes unos 800 años antes de este evento durante la época de los Patriarcas, pero esta es la primera vez que se menciona una hambruna desde que Israel entró en Canaán. De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, las hambrunas eran generadas por falta de lluvias estacionales, tormentas de granizo o lluvia durante estaciones normalmente secas. Generalmente aparecían langostas y orugas que destruían las cosechas, ocasionando una falta de alimento. Recordemos que en la antigüedad las sociedades dependían principalmente de la agricultura. Si no había cosechas, no había nada qué comer y el sufrimiento y la angustia eran fuertes.

El lugar a donde emigraron fe la tierra de Moab. El hecho de abandonar casa, familiares y amistades en su lugar de origen ya representa en sí mismo lo que en psicología se llama una “pérdida emocional” (click para ver definición). Los cambios inesperados que sufrimos durante la vida, como la separación de los padres, un nuevo domicilio, la muerte de seres queridos, cambio de escuela, perder un trabajo y más nos generan un dolor emocional que muchas veces no sabemos enfrentar. Éste primer capítulo de Rut nos presenta una lista larga de pérdidas emocionales que sufrió Nohemí, veamos cuáles fueron:

  1. Noemí y su familia comenzaron su largo camino de sufrimiento con esta primera pérdida: su lugar de origen y sus seres queridos. Tener que abandonar nuestro hogar por causas de fuerza mayor representa un fuerte impacto emocional, se llega a sentir como si parte de nosotros se quedara también: tantos recuerdos, tanto esfuerzo tal vez para haberse establecido ahí, tanto dinero invertido en mantener la casa y además tantas amistades. No sólo se cambiaban de vecindario, sino de país si así lo queremos ver (aunque Israel propiamente no era una nación unificada políticamente hablando pero sí tenían una identidad religiosa única). Pero apenas comenzaban las pérdidas para Ruth.
  2. La Biblia registra que en Moab murió Elimelec (v. 3). Definitivamente una auténtica pérdida, de la persona más cercana para ella incluso antes que sus hijos: su esposo. ¿Has experimentado el dolor de perder un esposo o una esposa? ¿Qué se siente? De acuerdo con el sitio especializado para profesionales de la salud mental llamado fisterra.com, hay toda una serie de reacciones para las mujeres que vienen después de la pérdida del esposo: un dolor emocional terrible, tensión muscular en todo el cuerpo, dificultades para dormir, falta de apetito, ilusiones ópticas como ver al esposo, problemas estomacales, cambios de humor y más. Puedes ver la lista completa en el artículo “La pérdida y el duelo en la mujer. Cuando muere tu pareja…” Seguramente Ruth estaba atravesando por ese momento difícil. La segunda pérdida emocional que sufría.
  3. Los hijos de Noemí se casaron con mujeres moabitas (v. 4). Seguramente Noemí estaba consciente de que la Ley mosáica prohibía este tipo de matrimonios, como dice Deuteronomio 7.3–4 (DHH-LA), “3Tampoco deberán ustedes emparentar con ellas, ni casar a sus hijos e hijas con las jóvenes y los muchachos de esa gente, 4porque ellos harán que los hijos de ustedes se aparten del Señor y adoren a otros dioses; entonces la ira del Señor se encenderá contra ustedes y los destruirá en un abrir y cerrar de ojos.” Noemí estaba presenciando cómo sus hijos se apartaban de la fe genuina en Dios y desobedecían sus mandatos, exponiéndose así a la influencia del paganismo. ¿Duele esto? ¿Algún familiar tuyo se hizo cristiano(a) en el pasado y después abandonó su fe? ¿Duele? ¡Claro! Y mucho. Es interesante notar que éstos matrimonios se dieron hasta después que el esposo de Noemí murió. Ante la ausencia del padre que guiaría en la fe a los hijos, y con una madre en duelo, ellos decidieron extraviarse con esa decisión. Una posible tercera pérdida para Noemí: su herencia religiosa.
  4. De acuerdo con el v. 5, los 2 hijos de Noemí murieron también unos 10 años después de casarse. Y así, “Noemí quedó sola, sin sus dos hijos y sin su esposo.” (v. 5). ¡La pérdida de sus hijos! Una cuarta pérdida sin duda muy dolorosa y fuerte para ella. ¿Qué tan difícil es atravesar por la pérdida de un hijo? Se ha considerado que perder a un hijo representa para los padres el sufrimiento más devastador que pueda existir. Puedes consultar un blog dedicado al tema llamado Sobreviviendo a Nuestros Hijos, para obtener más información. ¿Qué más podemos decir del dolor que estaba experimentando Noemí? A todas las pérdidas que ya había sufrido, tuvo que agregar la pérdida de sus 2 hijos y quedarse viuda y sin hijos, en soledad.

En los versículos 6 al 14, la Biblia registra que Noemí “se enteró de que el SEÑOR había bendecido a su pueblo en Judá al volver a darle buenas cosechas.” (v. 6). Ante esta noticia y con tanto dolor encima, Noemí tomó la decisión de regresar a su tierra y llevarse a sus 2 nueras con ella. Sin embargo, ya en camino hacia Judá, al parecer Noemí reflexionó más sobre el asunto y le pidió a sus nueras que regresaran “casa una a la casa de su madre” (v. 8) y les agradeció por la bondad que mostraron a su familia durante el tiempo que vivieron sus hijos. En este momento, Nohemí estaba por enfrentar otra pérdida más: alejarse de la única familia que le quedaba en Moab, sus nueras. De hecho, tan fuerte fue el impacto de la noticia que “todas se echaron a llorar desconsoladas” (v. 9). Y después de discutir un poco sobre el deseo de ellas de acompañar a Noemí y la insistencia de ésta última en que se fueran, Noemí dijo, “La situación es mucho más amarga para mí que para ustedes, porque el SEÑOR mismo ha levantado su puño contra mí.” (v. 13), “Mi amargura es mayor que la de ustedes” (NBLH), “El Señor me ha enviado amargos sufrimientos” (DHH-LA).

¿Qué nos enseña este último versículo? Nohemí estaba culpando a Dios por sus males y estaba experimentando un tipo de amargura originada por sus terribles sufrimientos. La expresión “el Señor… ha levantado su puño contra mí” es bastante clara. La misma boca que en los versículos 8 y 9 desea bendiciones de el Señor hacia sus nueras es la misma boca que ahora acusa a Dios de haber transformada su vida en una miseria. Para Noemí, Dios era responsable de su dolor y el causante de la amargura que ella estaba sintiendo. No pensó para nada en el pecado de su pueblo y de sus propios hijos y en que tal vez estaban viviendo las consecuencias de esos pecados con todo la hambruna que se desató y todo lo que les pasó en Moab. Para Noemí, alguien forzosamente tendría la culpa de todo esto, y no era ni sus hijos, ni su pueblo, ni ella, sino Dios mismo. Otros versículos en el mismo capítulo confirman esto, “el Todopoderoso me ha hecho la vida muy amarga.” (v. 20) y “Me fui llena, pero el SEÑOR me ha traído vacía a casa. ¿Por qué llamarme Noemí cuando el SEÑOR me ha hecho sufrir y el Todopoderoso ha enviado semejante tragedia sobre mí?” (v. 21). Ahora cobra más sentido su frase, “Mi amargura es mayor…” Realmente se estaba amargando contra la vida y contra Dios. Noemí no resultó tener una fe tan madura como se esperaría de una heroína de la fe. De hecho, el v. 15 es muestra de su falta de discernimiento espiritual cuando le dijo a su nuera Rut, “tu cuñada regresó a su pueblo y a sus dioses. Tú deberías hacer lo mismo.” (v. 15).

Sin embargo, dentro de este panorama tan oscuro, aparece un destello de fe en el corazón de Rut cuando le dijo a Noemí, “—No me pidas que te deje y regrese a mi pueblo. A donde tú vayas, yo iré; dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios.” (v. 16). Pareciera como si Rut estuviera demostrando más fe en Dios que la misma Noemí aún cuando Rut ni siquiera era israelita, sino moabita. Precisamente en torno a ella gira el resto de la historia y nos debe llamar la atención que un libro de la Biblia lleve el nombre de una mujer no israelita sino de origen pagano. Una evidencia más de que Dios se fija en los corazones y no en las nacionalidades.

Conclusiones:

  1. Las pérdidas en la vida son inevitables, el dolor es real y el impacto espiritual también se deja sentir. El libro de Rut nos presenta un panorama real de las consecuencias emocionales y espirituales de las pérdidas en la vida de los creyentes. Pero también nos muestra la salida, es decir, la forma de enfrentarlas de una manera agradable a Dios y de vencer. Y al final, encontrar una recompensa por la fe mostrada.
  2. Las pérdidas emocionales sin una fe sólida nos pueden llevar a un estado de amargura en el corazón. Una evidencia de que esto ya está pasando es cuando pasamos por pérdidas y después queremos encontrar un culpable y descargar nuestra frustración contra esa persona o ese grupo de personas. El objetivo de esa amargura puede ser tu famiila, tus compañeros de trabajo, tus amistades o tus hermanos en la fe. La calidad de nuestra fe es probada en esos momentos, y si pasamos por pérdidas inesperadas y después reaccionamos contra personas que realmente no son responsables de las mismas, es muy posible que estábamos viviendo con una fe débil y frágil y no estábamos preparados para soportar espiritualmente un dolor tan grande, aunque emocionamente hablando nunca estamos preparados para ciertas pérdidas.
  3. Pero Dios no nos abandona en esos momentos. Y como en el caso de Noemí y Rut, de alguna manera nos envía personas o circunstancias que nos dan un pequeño destello de esperanza y nos recuerdan que Él existe y que lo necesitamos para recuperarnos de las pérdidas que estamos viviendo. Si estás pasando por alguna pérdida, ¿puedes ver a tu alrededor alguna evidencia de que Dios te está llamando? ¿Hay algún o alguna Rut cerca de tí y no te has querido dar cuenta? Meditemos en esto.

 

Les dejo algunos videos sobre el tema de las pérdidas, el duelo que sigue y cómo enfrentarlas. La disciplina de la Tanatología se encarga de estudiar a fondo todo este tema.


11 Responses to “Día 166”

  1. Miriam Ruiz dice:

    Wow Arturo me hiciste remover y recordar cosas sobre las pérdidas y me ha conmovido profundamente el tema de hoy. No sabía todo esto de rut, solo me falta analizar los documentos extras que nos das pero dd entrada me sacaste lagrimas con esto. Lo compartire con mi familia gracias me has ayudado mucho hoy.

  2. ESTELA GARCIA dice:

    MUCHAS GRACIAS ARTURO, POR TU TIEMPO QUE INVIERTES EN HACER ESTE GRAN! Y EXCELENTE! TRABAJO, QUE NOS AYUDA EN NUESTRA VIDA DIARIA. BENDICIONES.

  3. Erika Zavala dice:

    Hola Arturo este estudio estuvo increíble, solo quisiera preguntar si tiene un propósito el cambio de nombre de Noemí por Rut, a mi me pareció confuso, que en donde debería tener el nombre de Noemí estuviera el de Rut, pero no se cual fue el propósito, esta tan profundo y es de tanta ayuda este devocional que no debería tener ese tipo de distractores, ojala lo puedan modificar para los lectores siguientes. Gracias por ayudarnos a despedirnos de nuestras pérdidas. 🙂

  4. Gustavo Ulloa dice:

    Oye estoy empezando a leer el blog y en donde estas hablando de Nohemi, pusiste Ruth. Checalo

  5. muerto dice:

    Muy bien el desarrollo, pero en vez de Rut, esposa de Elimelec creo debe decir Noemí.

  6. Gustavo Ulloa dice:

    Gracias, hoy tuvimos la.oportunidad de compartir el mensaje a unos familiares, hablamos de las pérdidas cercanas y de como salir del duelo.

  7. Adriana Casas dice:

    En el año 2007, murió mi papá y mi hijo se fue de la Iglesia y después de la casa, me sentía verdaderamente devastada, mi tiempo con Dios consistía en leer la Biblia e hincarme y llorar profundamente con EL, sólo le pedía que me quitara ese dolor tan grande; estuve 7 meses así, llorando con Dios. Poco a poco mi corazón empezó a estar más tranquilo, Dios me mandó mucho consuelo y trajo paz a mi corazón. Creo que la clave fue que nunca dejé de buscarlo. Pude ver su fidelidad.
    Gracias Arturo.

  8. blanca martinez dice:

    Gracias Arturo por lo que pudimos aprender que las perdidas o los problemas nos puede dañar nuestro corazon si no lo enfrentamos con Dios nos podemos amargar o frustrar o tambien resentirnos con DIOS mismo gracias.

  9. Monica Loaeza dice:

    Querida Adriana Casas: Recuerdo ese terrible tiempo que viviste y el ejemplo que eres por ello para muchas de nosotras. Sin duda la fidelidad y mIsericordia de Dios te sostuvo ¡me anima mucho tu vida y ejemplo! Gracias también a ti, maestro Arturo Elizarrarás, por el devocional y el material adjunto tan completo. Gracias por tu dedicación y excelencia, en especial en estos temas tan fuertes y complejos, ante los que muchas veces no sabemos qué hacer o decir. Transcribo aquí la INSPIRANTE DECLARACIÓN de una mamá (católica, cosa que ella misma aclara) la cual perdió a su hijita, y que copié de uno de los blogs recomendados. Las notas entre corchetes [] son mías, como aclaración al texto: “Aprendí que creo en Jesús, un Dios que me permitió [disfrutar de mi hija por un tiempo] pero luego la perdí [murió] y me volví loca de dolor, pero nada de eso fue por Él, porque no creo que se lleve ‘angelitos al cielo’. En absoluto, creo más bien que mi Padre sufrió conmigo, y es tanto su amor que esperó a que mi rabia y mi desesperación amainaran, a que secara mis lágrimas y dejara mi ira a un lado, para entonces permitirme descubrir Su rostro ahí, frente a mí, sonriéndome comprensivo”.

  10. Fabiola Cruz dice:

    querido MAESTRO!!!!
    Gracias, me ha ayudado tanto; eres fuente de agua…..Dios siga utilizándote siempre. TAC

  11. Gildardo dice:

    PÉRDIDA EMOCIONAL Y LEALTAD Que historia donde Noemí perdió todo (física, emocional y en parte espiritual) hasta el punto que mostro amargura con Dios…pero a la vez my animante ver la lealtad de Ruth hacia su suegra en todo lo que su suegra decidiera hasta hacer del Dios de Israel su Dios.
    Ruth 1:16 Pero Rut respondió: —¡No insistas en que te abandone o en que me separe de ti! »Porque iré adonde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios.

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