Día 61

Hoy iniciamos el estudio de otro libro del Pentateuco: Levítico. A manera de introducción, es importante conocer lo siguiente:

  1. De acuerdo a la International Standard Bible Encyclopedia (ISBE) de Wm. B. Eerdmans, el libro en el canon hebreo es llamado wayyiqr?, que significa “y el llamó”. Sin embargo, el título actual proviene de la traducción Vulgata Latina que a su vez tomó el nombre de la Septuaginta (LXX).
  2. Sin embargo, “Levítico” es un título apropiado ya que el libro trata principalmente con asuntos del sacerdocio y por lo tanto, con asuntos de las responsabilidades que los hijos de Leví tenían.
  3. Pero no debemos considerar el libro entonces como un manual para sacerdotes del Antiguo Pacto. En realidad muchas de las leyes contenidas ahí se aplicaban para todo Israel, no solo para los sacerdotes. Y como estudiaremos a lo largo de los siguientes días, también tiene una relevancia espiritual para nosotros los cristianos en el mundo moderno.
  4. La posición tradicional es que el autor sigue siendo Moisés, a pesar de los diversos ataques intelectuales que ha sufrido durante los últimos años. Hay cuatro argumentos principales a favor de la autoría de Moisés, de acuerdo a la ISBE: a) El libro mantiene la idea de que Dios hablaba a Moisés en el desierto y que las leyes debían aplicarse ahí, en el ámbito del Tabernáculo (no se menciona el Templo, como sería el caso si hubiera sido escrito en un período posterior, como los críticos aseguran); b) Aunque los rituales y el sistema de sacrificios pareciera como muy coimplejo para una época tan antiguia, los registros históricos de otras culturas del mismo período demuestran que también ellos tenían sistemas religiosos complejos; c) El libro en términos prácticos no es adecuado para los tiempos de la era post-exílica (después del Éxodo), ya que trata con temas que en períodos posteriores no eran respetados ni obedecidos con la seriedad que el libro pide (como el asunto de los matrimonios con paganos); y d) El libro de Ezequiel alude a Levítico muchas veces como algo antiguamente establecido y que los sacerdotes de esa época no respetaban, no como algo nuevo que se había escrito recientemente a la época del profeta Ezequiel.

LEVÍTICO 1 – 3.

Para comprender mejor los primeros 7 capítulos de Levítco, nos resulta útil primero adquirir un panorama general del sistema de sacrificios ordenado por Dios en este libro. De acuerdo al artículo “Sacrificios y ofrendas en la Biblia y en el antiguo Cercano Oriente” de la Biblia de Estudio Arqueológica, Dios estableció cinco categorías de sacrificios:

  1. El holocausto u “ofrenda quemada” (capítulo 1): un sacrificio hecho en total devoción al Señor.
  2. Las ofrendas de cereales (capítulo 2): expresaban una petición de una persona por la concesión de bendiciones del pacto y también para dedicar el fruto de su trabajo a Dios.
  3. Las ofrendas de comunión u “ofrendas de paz” (capítulo 3): acompañaban expresiones de acción de gracias o también ofrecidas en cumplimiento de promesas.
  4. La ofrenda por el pecado (capítulo 4 y 5): para conseguir la expiación (que es la remoción de culpa o pecado a través de un tercero) por pecados no intencionales, como los cometidos por negligencia o impureza ritual.
  5. La ofrenda expiatoria (capítulos 4 – 6): para conseguir expiación por pecados no intencionales contra las cosas santas de Dios y los mandamientos.

El capítulo 1 completo trata con la llamada “ofrenda quemada” (NTV) u “holocausto” (el resto de las versiones), la cual consistía en el sacrificio de un animal (ganado, ovejas o cabras, lo que tuviera la persona). Algunas cosas importantes de este sacrificio son:

  1. Un animal sin defecto (v. 3). No se podía ofrecer a Dios un animal defectuoso, que no tuviera valor para el dueño. Según el Word Biblical Commentary, Volume 4: Levitcus, de Word Incorporated, los animales tenían gran valor para las personas ya que servían para leche, carne y pieles. Y aún era más valioso si era un macho, por el alto valor en la sociedad antigua que se le confería a ellos. Esta orden entonces tiene una relevancia teológica importante, ya que un animal sin defecto iba de acuerdo con el carácter puro y santo de Dios, sin defecto. Y también resalta el hecho de que en estos sacrificios lo que Dios más revisaba era el corazón del que los ofrecía, como también ahora en la ofrenda moderna lo que Dios más escudriña es el corazón de los que ofrendamos.
  2. “Coloca la mano sobre la cabeza del animal, y el SEÑOR aceptará la muerte del animal en tu lugar a fin de purificarte y hacerte justo ante él.” (v. 4). Una de las teorías existentes para intentar explicar esta acción es la posible transferencia de culpa de la persona hacia el animal. Otra tiene que ver con el reclamo de la santidad generada por el sacrificio y el derramamiento de sangre para perdonar el pecado. Sin embargo, nos recuerda la misión que cumplió Jesús por nosotros, ya que Dios cargó sobre él nuestras maldades para hacernos puros después (Is 53).
  3. El simbolismo purificador del rociado de sangre (v. 5). Se tenía que salpicar por todos lados en el altar.
  4. El lavado y cortado de los animales y su posterior quema en el altar, todo con instrucciones específicas que se repetían para cualquier tipo de animal.
  5. La recepción de parte de Dios de este sacrificio, “Es una ofrenda especial, un aroma agradable al SEÑOR.” (v. 9). La obediencia a estas instrucciones pero sobre todo el corazón correcto al ofrecer el sacrificio, eran recibidos como una ofrenda de aroma agradable a Dios.

El capítulo 2 trata con el asunto de las ofrendas de cereales, con las siguientes consideraciones:

  1. La selección de “harina selecta” (v. 1). También en los cereales la calidad debería estar presente, lo mejor, de acuerdo nuevamente con el cáracter de Dios.
  2. La quema de una parte de la ofrenda pero la entrega del resto al sacerdote Aarón y a sus hijos, para su consumo personal (v. 2- 3). Era voluntad de Dios que así fuera. Y a pesar que iba destinada la mayoría a los sacerdotes, Dios seguía considerándola “una porción sumamente santa entre las ofrendas especiales presentadas al SEÑOR.” Aquí encontramos una variante con respecto a la ofrenda del holocausto (capítulo 1), ya que en ese caso se quemaba el animal completo y no se destinaba nada para los sacerdotes.
  3. La prohibición de usar levadura para estas ofrendas (v. 4, 5, 11-12). De acuerdo al Diccionario Bíblico Certeza, de Sociedades Bíblicas Unidas, la levadura jugó un papel importante en la vida diaria de los israelitas. Se preparaba de salvado fino amasado con mosto (de la harina de ciertas plantas), o de cebada mezclada con agua, y la mezcla se dejaba hasta que se pusiera agria, y después se agregaba a la preparación de la harina para el pan hasta que llegara a un estado de fermentación. Así la levadura cumplía una función orgánica de descomposición. Por lo tanto, es posible que esta prohibición de Levítico tuviera nuevamente relación con el carácter de Dios, en el que no hay corrupción ni descomposición ni impureza alguna. Jesús usaría la imagen de la levadura para sugerir la corrupción moral en la vida de los fariseos cuando dijo en Mt 16.4, “cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos” (DHH-LA); y la respuesta de sus discípulos nos sugiere que la relación entre el pan y la levadura en el primer siglo seguía siendo fuerte, “-¡No trajimos pan!” Sin embargo, hubo dos excepciones para esta prohibición (Lv 7.13 y Am 4.5), donde Dios específicamente pide ofrendas con levadura.
  4. En el caso de la prohibición de la miel, la Biblia de Estudio Apologética comenta que ésta era utilizada por pueblos paganos como los hititas y los pueblos de Mesopotamia para ofrecer sacrificios a sus dioses. Posiblemente por esta razón se prohibió, ya que Dios no querría ninguna conexión en su adoración con los pueblos paganos de alrededor.
  5. Sazonar con sal todas las ofrendas de grano (v. 13). ¿Por qué con sal? Varios recursos de referencia coinciden en que la sal era el principal preservador de alimentos en la antiguedad y que además era utlizado para sellar pactos entre personas, ambas comiendo sal. Dos veces en el AT se menciona la idea del pacto sellado con sal (Nm 18.19 y 2 Cr 13.5), para simbolizar el carácter inalterable del pacto entre Dios y su pueblo.

El capítulo 3 trata con la presentación de una ofrenda de paz al Señor. Algunos detalles relevantes:

  1. Podría ser macho o hembra (v. 1), pero sin defecto también.
  2. La grasa de estos animales tenía un tratamiento especial.
  3. El mandato de “Nunca deberás comer grasa ni sangre. Esta es una ley perpetua para ti que debe cumplirse de generación en generación, dondequiera que vivas” (v. 17). Trataremos este asunto con más detalle en Levítuco 17.

Conclusiones:

  1. Los animales o alimentos ofrecidos en sacrificio a Dios debían reflejar congruencia con su carácter santo, puro y perfecto. No eran aceptables por esta razón ofrendas de mala calidad, como animales enfermos o mutilados, o granos en mal estado. ¿En qué nos hace pensar esto para nuestros tiempos modernos? Tal vez en que Dios merece lo mejor de nosotros y cuando le ofrezcamos algo, que sea de acuerdo a su carácter: santo, puro y perfecto.
  2. Los sacrificios, bien hechos, eran recibidos por Dios como una “ofrenda de aroma agradable”. Todavía hoy en la vida cristiana moderna podemos también ofrecerle a Dios sacrificios que sean recibidos de la misma forma, como Pablo dice cuando recibió ayuda financiera de la iglesia de Filipos para sus actividades misioneras (Fil 4.18, DHH-LA, “18Acuso recibo de todo, y hasta tengo de sobra. Con lo que me enviaron por medio de Epafrodito, tengo más que suficiente. Lo que me enviaron fue como una ofrenda de incienso perfumado, un sacrificio que Dios recibe con agrado.” ¿Qué estamos generando en Dios con nuestros sacrificios espirituales actuales?
  3. Recordemos la imagen bíblica de la levadura: corrupción, descomposición, fermentación. Dios no quiere nada de esto en nuestra vida, ni tampoco quiere que le ofrezcamos nada corrupto. Busquemos pureza, santidad y perfección en nuestra vida para darle honra a Él.

14 Responses to “Día 61”

  1. José Luis Teja Juárez dice:

    Muchas gracias, por este blog biblico diario.
    Me uno a esta lectura.

    saludos…

  2. Polo Vargas dice:

    ok gracias Arthur

  3. maria de la garza dice:

    gracias por tu dedicacion y tu amor a dios y al reino.

  4. Elo dice:

    Hola Arturo, lo primero es agradecer el trabajo, dedicación y esfuerzo de tu parte en este devocional , perlas hermosas para mi corazón….. Tengo una duda desde el mes de enero,,, los años del antiguo testamento son los mismos 12 meses de hoy ? Me pregunto eso porque en cierta manera pienso en Abraham y Sara, cuando hay engaño haciéndola pasar como su hermana, el rey se siente atraído por la belleza de ella pero ella tendría más de 70 años, y no quiere decir que no sea hermosa a esa edad pero me causa duda la duración de 1 año en aquel tiempo….. Gracias con todo el corazón.

    • admin dice:

      Gracias por el comentario. ¿Qué tal si esta la contestamos entre todos? ¿Alguna idea alguno de ustedes de cómo contestar esto? Gracias.

      • José Luis Teja Juárez dice:

        Pues en la actualidad utilizamos el calendario gregoriano de 365 días (y los actuales judíos emplean otro calendario), no sé exactamente que calendario se ocupaba en esa época, pero no debe haber una gran diferencia. Pienso que la humanidad en esa época aun tenia tanto una esperanza de vida diferente, así como tal vez, una mayor longevidad física comparada con la actual; esto lo digo partiendo de que la biblia maneja edades muy grandes para los personajes antes del diluvio, y después del diluvio la edad en que morían los personajes iba siendo cada vez menor, entonces podría tratarse de una degradación en cuanto a la longevidad de la vida del hombre.
        En resumen la edad de 70 años de Sara debe ser aproximada a la que podría tener con un calendario gregoriano, solo que aun siendo anciana la diferencia en cuanto a aspecto físico con una persona promedio de 70 años gregorianos debe ser grande. Por supuesto la “conservación” de la persona tendría que ver con el tipo de vida y la alimentación. Pero bueno, Arturo podría ayudar, ¿Cuántos días tienen los años del génesis?..

      • Monica Loaeza dice:

        Hola Elo: Estaba segura de haber participado en esta respuesta como nos invitó Arturo, pero no está la mia, así que la pongo ahora. Yo simplemente me maravillo de la belleza que Sara debe haber tenido, aunque no puedo ni imaginármela y menos a esa edad. Pero sí creo que tener 70 años entonces eran 70 años más sanos, como dice @José Luis Teja Juárez, pero siguen siendo 7 décadas, por eso me admiro más. Recuerdo que Rebeca también “era hermosa de pies a cabeza”, o sea que cuando Dios hace bella a alguien no tienen límites. Pero volviendo al tema de la edad, ve de nuevo la lectura del 3 de enero de 2013, en Génesis 6:3 claramente Dios recorta la vida humana a “sólo”120 años porque Él no iba “a dejar que el hombre viva para siempre”, y en Génesis 5 narra que Adán vivió casi un milenio (tal cual) y murió de 930 años, mientras que Matusalén, el más longevo, falleció a los 969 años de edad. Y seguramente estaban fuertes y sanos pues narra que tuvieron hijos después de los 100 años y otros más en los siguientes 700 u 800 años. Noé mismo tuvo a sus hijos a los 500 años. Así que sin ninguna dificultad, Sara era una señora preciosa a sus “escasos” 70 años, creo yo. Saludos!

  5. blanca dice:

    Gracias Arturo todo lo que el devocional que a DIOS le tenemos que dar lo mmejor de nosotros como tiempo y mucha reflexion en su palabra y obediencia que el es lo que le agrada un corazon puro y sincero.

  6. claudia Vazquez dice:

    gracias arturo, buen dia

  7. Vicky dice:

    Gracias….Busquemos pureza, santidad y perfección en nuestra vida para darle honra a Él. amén!!! Dios te bendiga Arturo 🙂

  8. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Muchas gracias Arturo

  9. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Arturo muy animado leyendo y aprendiendo lo que el Señor nos muestra acerca de sus deseos en cuanto a todo aquello que queramos ofrecerle, grande el estudio pues no debemos caer en confusiones, el Señor sigue siendo el mismo y la forma de adorarle, agradecerle y ofrecerle sacrificio debe ser la misma, siempre teniendo en cuenta que debemos ofrecerle lo mejor de nosotros, así como nuestro Señor Jesucristo ofreció lo mejor de El por nosotros.
    Espero que mi deseo de que el Señor me levante de mi estado esta vez sea un deseo genuino y no me distraiga con mi corazon .

  10. Hector Z. dice:

    Santo, puro y perfecto. Dios quiere vidas de sacrificio que reflejen el carácter de lo que Él es.

  11. Monica Loaeza dice:

    Ok! Sabía que la sal para las culturas antiguas era muy valiosa porque daba sabor y retardaba la descomposicion de los alimentos, y creía que por ese valor formaba parte de la ofrenda a Dios pero no había relacionado ésto con la inalterabilidad de Dios y Su promesa. Gracias por el devocional.

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