Día 30

GÉNESIS 42 – 43.

En estos capítulos, la historia regresa a la familia de Jacob y la forma en que se reencuentran con José. En los versículos 1 al 6 encontramos el relato de la hambruna que José había predicho que pasaría después de los 7 años de abundancia (Gn 41.26-27). Ya habían pasado entonces esos 7 años y el relato sucede en alguno de los siguientes 7 años de hambre en la tierra, al menos en el área geográfica en la que Jacob, su familia y Egipto se movían (Cercano Oriente).

Ahora, ¿realmente sucedían hambrunas en el mundo antiguo? La Biblia de Estudio Arqueológica nos ayuda con el artículo “Hambruna en el antiguo Cercano Oriente”, donde describe cómo eran comunes la desnutrición y las hambrunas en esos tiempos, ya que la mayoría de la alimentación dependía de la agricultura de subsistencia. A veces por causas naturales (sequías y plagas), a veces por causas humanas (guerras, invasiones, acaparamiento). Textos egipcios de los siglos XXII hasta el XX a. C. registran períodos de hambrunas intermitentes en Egipto, y que corresponde a la era patriarcal. De hecho, la Biblia registra varias hambrunas en tiempos de Abraham (Gn 12.10), de Isaac (26.1) y de José (estos capítulos que estamos estudiando). E incluso en el NT hay registro de hambrunas que sucedieron y que está comprobadas históricamente, como la que pasó entre los años 44 y 48 d.C. durante el reinado de Claudio y que está mencionada en Hch 11.28.

El v. 6 es sorprendente, registra el momento en el que los 10 hermanos mayores de José llegan a Egipto a buscar granos para llevar a su tierra y literalmente, “Cuando llegaron, se inclinaron delante de él, con el rostro en tierra.” Es en este momento cuando se cumple la visión profética que recibió José en Gn 37.5-8, “5Una vez José tuvo un sueño, y se lo contó a sus hermanos; pero ellos lo odiaron más todavía, 6porque les dijo: —Escuchen, voy a contarles el sueño que tuve. 7Soñé que todos nosotros estábamos en el campo, haciendo manojos de trigo; de pronto, mi manojo se levantó y quedó derecho, pero los manojos de ustedes se pusieron alrededor del mío y le hicieron reverencias.” Justo sucedió así, la profecía se cumplió y ellos ni cuenta se dieron.

En los versículos 7 al 18 la Biblia nos dice que José reconoció a sus hermanos inmediatamente, pero ellos no pudieron reconocerlo a él. ¿Por qué no lo pudieron reconocer? Posiblemente por las vestimentas reales e incluso pintura facial que utilizaban en ese tiempo los egipcios de la corte. Pongámonos ahora en el lugar de José: después de 13 años por fin tenía delante de él a sus hermanos que malvadamente lo quisieron asesinar primero y después lo vendieron a los ismaelitas, y le hicieron pasar por tiempos muy duros de maltrato, esclavitud y carencias. Y estaban arrodillándose ante él. ¡Ya los tenía en sus manos! Después de tantos años de espera ahora podía hacerles pagar por sus maldades. Su primera reacción fue de acuerdo al v. 9 acusarlos de espías y después meterlos a la cárcel por tres días. La acusación fue seria y la reacción también: encarcelarlos. Al parecer hasta este momento parecería que José estaría planeando castigarles duramente por su maldad contra él, que por fin se podría vengar de sus propios hermanos.

Sin embargo, al tercer día, el v. 18 dice, “Al tercer día, José les dijo: —Yo soy un hombre temeroso de Dios. Si hacen lo que les digo, vivirán.”, “Haced esto y viviréis. Yo temo a Ha-’Elohim.” (BTX), “«Hagan esto —pues yo también temo a Dios— y vivirán.” (BJL). ¿Qué detuvo a José de hacerles daño, si tenía todo el poder en sus manos de llevarlo a cabo? ¡Y además hasta podría justificarse pensando que se lo merecían! La frase clave es: “Yo soy un hombre temeroso de Dios”. Tal vez en esos 3 días la mente de José estuvo dando vueltas y vueltas sobre qué hacer ahora que estaban en sus manos. Pero al final, lo que ganó en su corazón fue el temor y la reverencia que tenía a Dios. Por algo dice Prv 1.7, “El temor del Señor es la base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina”, “El principio de la sabiduría es eltemor de YHVH” (BTX). En el momento en que los sentimientos de venganza y justicia por su propia mano podrían haber dominado, fue el temor a Dios lo que le ayudó a José a ser equilibrado y sensato y actuar con sabiduría. Básicamente capturó cualquier posible pensamiento negativo y lo sometió a su temor y a su fe en Dios. ¡Y Dios lo ayudó a no pecar contra Él! Gran lección, ¿no crees? ¿Cómo anda tu temor a Dios? ¿Cómo andan tus sentimientos negativos hacia otras personas? ¿Quién ganará la batalla?

En los versículos 19 al 38, José les propone un plan de salida donde se requiere la presencia de su hermano menor, Benjamín. ¿Por qué tanta insistencia? Recordemos que Benjamín fue el segundo hermano carnal de José, hijo de la misma madre, y por lo tanto era mucho más cercano a él que los demás. Es entendible el deseo de José de ver a Benjamín también. Ante este plan y las amenazas de más cárcel, los 10 hermanos reconocieron lo siguiente en el v. 21, “Y hablando entre ellos, dijeron: «Es obvio que estamos pagando por lo que le hicimos hace tiempo a José. Vimos su angustia cuando rogaba por su vida, pero no quisimos escucharlo. Por eso ahora tenemos este problema».” De alguna forma estaban entendiendo que Dios estaba permitiendo que pasara eso como castigo por su maldad contra José. ¡Dios estaba preparando sus corazones para el encuentro con su hermano! A veces Dios nos ayuda con circunstancias a reconocer nuestros propios pecados, especialmente cuando no quisimos escuchar a los hombres y mujeres de fe a nuestro alrededor cuando trataron de ayudarnos.

Las acciones de José fueron algo extrañas, como devolverles en secreto el dinero que pagaron por la comida (v. 28). Todas estas cosas incrementaron en los 10 hermanos el nivel de estrés y angustia por lo que pudiera pasar. Y al expresarle todo esto a su padre Jacob en los últimos versículos del capítulo 42, pues ese nivel de preocupación aumentó.

En los versículos 1 al 9 del capítulo 43, los hermanos se ven en la necesidad de regresar a Egipto y convencen a Jacob que deje ir a Benjamín porque de lo contrario no traerían grano y se quedarían presos, de acuerdo a las advertencias de José. Sorprendentemente, en el v. 9, Judá dijo lo siguiente: “Yo garantizo personalmente su seguridad. Puedes hacerme responsable a mí si no te lo traigo de regreso. Entonces cargaré con la culpa para siempre.”  Esto refleja un cambio en el carácter de Judá, de un hombre insensible, egoísta e indiferente a las necesidades a los sentimientos de su propia familia (como en el caso de José y de Tamar), a un hombre que estaba haciéndose responsable de la seguridad de su hermano. ¡Dios también había estado trabajando en el corazón de Judá! Esto cobrará especial relevancia en capítulos posteriores, no lo olvides.

El resto del capítulo, de los versículos 11 al 34, narran el regreso de los hermanos ahora con Benjamín y el encuentro con José. Todo salió bien, ellos fueron honestos por miedo al explicar la cuestión del dinero que venía oculto en los sacos y el administrador los tranquilizó (v. 23). Mientras esto pasaba, José estaba pasando por un mar de emociones internas, que de repente no podía controlar y tenía que irse a llorar a otro lado y regresar aparentando que nada pasaba (42.24 y 43.30). Logró tener dominio propio de sus emociones y apegarse al plan que él mismo estaba diseñando. Seguro era difícil para él, pero lo estaba logrando.

Conclusiones:

  1. La Palabra de Dios se cumplirá siempre. Cada profecía de la Biblia tendrá su cumplimiento a su debido tiempo, no lo dudemos.
  2. El temor a Dios nos puede librar de malas decisiones especialmente cuando sentimientos negativos nos intentan dominar (amargura, enojo, deseos de venganza, corazón herido, etc.). Una forma de demostrar ese temor es precisamente cuando podemos reaccionar con sabiduría y entendimiento ante situaciones de injusticia y venganza.
  3. Cuando hacemos lo malo, personas a nuestro alrededor que son espirituales nos intentarán ayudar a reconocerlo. Pero si no lo queremos reconocer, Él se encargará de ayudarnos a través de las circunstancias para que llegue el momento que podamos decir, “-reconozco que hice mal, ahora estoy pasando por esto”. ¡Aprendamos por las buenas y no por las malas! Escuchemos a las personas que Dios pone a nuestro alrededor cuando estamos en necesidad y no dejemos que el orgullo nos domine.
  4. Dios trabajó no solamente en José sino también en Judá. Aunque no nos demos cuenta, aún en la persona más dura, cerrada y alejada de lo bueno, Dios puede estar trabajando de diversas maneras. Él tiene un plan para cada persona y aunque no nos demos cuenta, lo está llevando a cabo en este preciso momento. Por eso no paremos de anunciar el evangelio a todos cuanto podamos, porque nunca sabemos cuándo le toca ya escuchar a la persona que tenemos enfrente.
  5. Aprendamos a dominar nuestras emociones y no ser controlados por ellas. Permitamos que sea el Espíritu Santo quien nos dirija y no nuestros sentimientos, que muchas veces son engañosos y nos pueden llevar a malas decisiones.

12 Responses to “Día 30”

  1. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Uau, que clase, me viene como anillo al dedo, pues estoy en ese periodo de buena prueba, el Señor moldeando mi carácter fuertemente (es muy muy necesario, ahora ya como el lo esta haciendo y estoy muy agradecido y disfrutando) más obviamente necesito toda la ayuda posible y hoy el Señor me envió esta clase
    para mi magistral. Debo esforzarme en ser más y más humilde para escuchar al Seño con todaslas formas que tiene de hablarnos , entender más y más cada día lo que hace en mi y para la vida de quines me rodean y que yo debo infleunciar (matrimonio, familia, hogar, más parientes, trabjao ,etc) , someterrme más y más a su espíritu ( me encanta cuando me encuentro manejado por el espiritu de Dios ) y desarrollar más también el temor al Señor
    Gracias Arturo como siempre super utilies las clases y la didactica con que el Señor te ha dotado.

  2. Fernando Medel dice:

    Gracias, profundo el punto sobre el temor a Dios diferente al miedo a Dios (que solo paraliza y no nos deja actuar).
    Saludos

  3. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Gracias Arturo, ha sido muy especial ver tu amor a Dios y a la iglesia a través de estos estudios. En lo personal desde que leí el libro “Cuando lo que Dios hace no tiene sentido” la vida de José ha sido un ejemplo en tiempos difíciles y ahora el poder analizar más detalles sobre su carácter me lleva a trabajar en mis emociones. Gracias por tu esfuerzo y que Dios siga bendiciendo tu vida.

  4. Manuel P dice:

    hermano muchas gracias por tu trabajo, te comparto que en este tiempo me an dominado la frustracion y la amrgura pero decidido estoy a mantener mi temor a Dios para cuidar mi mente y mi trato a mis hermanos principalmente.

  5. Guadalupe Islas _Gia dice:

    Gracias por la profundidad de este estudio, el ejemplo de José me invita y me motiva a través del Temor a Dios dominar mis emociones. Sin duda este será uno de los muchos devocionales que tendré que repasar una y otra vez hasta ver formada esta convicción en mi vida.

  6. Fernando Ramírez dice:

    Génesis 42:24 Y se apartó José de ellos, y lloró; después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos.

    Jacob que pensó cuando vio el dinero en las bolsas y no estaba Simeón yo talvez creeria que lo cambiaron por el alimento, y sus hermanos se veían exhibidos, en sus pensamientos.
    La conciencia el más duro juez.

  7. BETTY dice:

    “dominio propio” Dios llamandome nuevamente a trabajar mucho en esta area de mi vida, a escuchar con atencion antes de hablar y a ser muy reflexiva del mensaje que Dios esta mandandome a traves de otra persona. me sorprende Dios con su poder transformador en nuestras vidas. GRACIAS

  8. Andres Colorado dice:

    Muchas gracias por la gran labor que realizas, cada día se convierte en nuevos retos y aspiraciones, para buscar el agrado de Dios.
    solo me gustaría, despejar la duda de los 13 años que manejas del reencuentro de Jose y sus hermanos; ese tiempo fue que transcurrió de cuando fue vendido al encuentro con el faraón y puesto como gobernador de Egipto, faltaría sumar los 7 años de abundancia abrían de pasar, así que serian mas de 20 años para el encuentro con sus hermanos.
    Muchas gracias por compartir con nosotros tu experiencia y conocimiento, para gloria y honra de nuestro Dios.

  9. Hector Z. dice:

    Gracias!
    El temor genuino a Dios nos mantiene en Su frecuencia.

  10. RAUL ARCHUNDIA dice:

    Gracias, Arturo por la leccion, sin duda he aprendido muchas veces a temer a Dios por las malas, pero tambien he aprendido a temer a Dios por las buenas, a traves de los consejos e instrucciones de otros hermanos que me aprecian

  11. Rosy Nieto dice:

    MUCHAS GRACIAS. Esto de someter mis sentimientos negativos a Dios por temor y reverencia a ÉL, me ayuda tanto a decir como dijo JESÚS mi amado Señor, Padre perdónalo porque no sabe lo que hace. quiero vivir en esa sabiduría que es resultado del temor a Dios, en cualquier circunstancia, por difícil que sea. GRACIAS hermano por tu trabajo.

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