Día 167

RUT 2.

En el capítulo anterior pudimos entender mejor el enorme sufrimiento emocional que vivió Noemí. Después de una larga lista de pérdidas que el capítulo nos describe y el posterior daño colateral a su fe y sus emociones, el capítulo 1 terminó con un pequeño rayo de esperanza al exponer la fe de Rut y la forma como abrazó la creencia en el Dios de Israel. En este capítulo estudiaremos cómo Dios comenzó a trabajar en cada detalle de una forma sorprendente.

En los versículos 1 al 3 tenemos una extraña “coincidencia” que sucedió. El v. 2 registra que Rut habló con su suegra sobre ir a los campos de cosecha a esperar que le permitieran recoger las espinas de grano dejadas atrás. ¿A qué se refería esto exactamente? a) De acuerdo a la Ley mosáica la petición de Rut está fundamentada, tal como está expresado en al menos 3 referencias del AT (Lev 19.9-10, 23.22; Dt 24.19), de las cuales Levítico 19.9–10 (NVI) dice, “»Cuando llegue el tiempo de la cosecha, no sieguen hasta el último rincón de sus campos ni recojan todas las espigas que allí queden. 10 »No rebusquen hasta el último racimo de sus viñas, ni recojan las uvas que se hayan caído. Déjenlas para los pobres y los extranjeros. Yo soy el Señor su Dios.”  b) La esperanza que tenía Rut acerca del éxito de su plan, como dice el v. 2, “a ver si alguien en su bondad me permite recoger las espigas”, “detrás de cualquiera ante cuyos ojos halle gracia” (BTX), “alguien a quien yo le caiga bien” (NVI). Ciertamente la esperanza de Rut era frágil ya que estaba en desventaja: era extranjera y no tenía ninguna conexión con un hombre proveedor. Es decir, estaba en un estado de completa inseguridad. Pero su necesidad era tan grande que no tuvo otra opción mas que arriesgarse y confiar en que alguien se compadecería de ella como estaba escrito en la Ley.

Imaginemos entonces a una Rut insegura, llena de temor, nerviosa posiblemente, pero con una gran necesidad física de sustento para ella y su suegra. Tomó la determinación de salir y “casualmente” el primer campo en el que llegó pertenecía a Booz, un pariente muy rico de su suegro Elimelec. ¿Qué probabilidad habría de que al primer intento Rut “cayera” en el campo de un pariente de su suegra? ¿Casualidad? ¿Coincidencia? ¿O Dios trabajando “atrás del telón” para suplir las necesidades de Rut y Noemí? Seguramente concluiremos que la respuesta correcta es la última. Realmente Dios estaba atrás de todo, pendiente de Rut, cuidando sus pasos, dándole fuerzas y guiándola desde que se le ocurrió la idea, tomó la decisión y se puso en marcha.

Ahora, en los versículos 4 al 17 sucedió algo sorprendente también: una larga lista de buenas actitudes y favores hacia Rut de parte de Booz. Veamos cuáles fueron:

  1. Primero hay que resaltar la actitud con la cual trabajaba Rut en el campo de Booz: “Desde que llegó no ha dejado de trabajar con esmero” (v. 7), “Desde que llegó en la mañana, ha estado trabajando duramente” (TLA). No se acomodó en una actitud pasiva esperando causar lástima para que le dieran todo en la mano. Al contrario, se puso a trabajar con energía y empeño para recoger los granos y los mismos trabajadores de Booz lo reconocían. ¡Un buen ejemplo a seguir en todo tiempo! Especialmente cuando estamos en necesidad económica y podemos trabajar pero no lo estamos haciendo. Rut era mujer, ¡qué tal esta lección de vida para los hombres! Aprovechar la más mínima oportunidad laboral para hacer un trabajo excelente y dejar una buena impresión en nuestros empleadores desde el inicio.
  2. Booz le ofrece que se quede a recoger grano en su campo, le brinda protección contra sus propios hombres y además le permite tomar agua del pozo que tenían (v. 8 – 9). Como respuesta, Rut “cayó a sus pies muy agradecida. —¿Qué he hecho para merecer tanta bondad? —le preguntó—. No soy más que una extranjera.” (v. 10). Booz respondió que reconocía todo lo que ella había hecho por su suegra y el sacrificio que decidió tomar al abandonar su patria para vivir entre los israelitas (v. 11). Al parecer, Booz había tomado todo eso en cuenta cuando decidió ayudarla. Los hechos de fe de Rut estaban siendo apreciados y recompensados de alguna manera en ese momento.
  3. Booz invitó a comer a Rut junto con sus trabajadores (v. 14), a pesar de que no era una trabajadora. Booz le permitió disfrutar los mismos derechos que ellos.
  4. Las instrucciones de Booz a sus trabajadores para que intencionalmente dejaran caer espigas de cebada durante la cosecha para que Rut las recogiera (v. 15).

¿Cómo es que Booz asumió una actitud bondadosa y generosa para con Rut? Por un lado, creemos que Dios también estaba trabajando en el corazón de Booz, porque bien pudo haber reaccionado de forma egoísta y grosera y no respetar las Escrituras con respecto a los pobres, como muchos otros israelitas seguramente lo hacían en tiempos donde, como decía Jueces, “cada uno hacía lo que le parecía correcto según su propio criterio.” (Jue 21.25). Sin embargo, parece que Booz era un hombre que respetaba a Dios y que también tuvo sentimientos de gratitud y respeto para con Rut por los sacrificios que ella misma había hecho por su suegra israelita.

Pero por otro lado pensemos en la actitud de Rut: determinada a pesar de sus propios temores y su inseguridad, trabajando duro y dando una buena impresión a las personas, mostrando agradecimiento por el favor recibido y mucha humildad también. Enmedio de su necesidad, Rut fue honesta y real consigo misma y no actuó con falsedad ni con orgullo ni fue malagradecida con quienes les estaban tendiendo la mano. Todo esto no se pasa por alto, ¡se aprecia en alguien que entiende su necesidad y agradece!

Ahora veamos el cambio de actitud de Noemí al enterarse de todo lo que había pasado en el primer día de trabajo de Rut:

  1. Al escuchar la historia del encuentro con Booz, su pariente, ante toda la comida que Rut llevó a casa, Noemí expresó, “—¡Que el SEÑOR lo bendiga! —le dijo Noemí a su nuera—. Nos muestra su bondad no sólo a nosotras sino también a tu marido que murió. Ese hombre es uno de nuestros parientes más cercanos, uno de los redentores de nuestra familia.” (v. 20). La misma Noemí que en el capítulo anterior afirmaba “… el Todopoderoso me ha hecho la vida muy amarga… el Señor me ha hecho sufrir y el Todopoderoso ha enviado semejante tragedia sobre mí…” (1.20-21), era la misma Noemí que ahora reconocía que Dios estaba mostrando su bondad para con ellas. ¡Un cambio radical de actitud hacia Dios! A pesar de la amargura y el dolor que Noemí estaba sufriendo, tuvo la sensibilidad para detectar cuando Dios estaba tratando de ayudarla e inmediatamente recuperó su esperanza en él e incluso renovó su fe, ya que al pensar en que Booz era el redentor más cercano, estaba pensando en un futuro mejor para ella y su nuera.
  2. Ahora Noemí aparece animando a Rut a seguir adelante con su plan, “—¡Excelente! —exclamó Noemí—. Haz lo que te dijo, hija mía. Quédate con las jóvenes hasta que termine la cosecha. En otros campos podrían molestarte, pero con él estarás segura.” (v. 22). En el capítulo 1 fue Rut quien animó a Noemí con su sencilla muestra de fe en Dios, y ahora era Noemí quien estaba animando y motivando a Rut. ¡Otro cambio radical! De ser ayudada a ayudar, de estar sin esperanza a tener esperanza, de estancarse en la amargura y el dolor a experimentar un cambio en su estado emocional. Y todo esto porque Noemí reconoció que Dios las estaba ayudando.

Conclusiones:

  1. Rut demostró una actitud de fe al dar el primer paso para buscar una solución a su necesidad a pesar de todas las desventajas que enfrentaba. Tuvo las fuerzas para vencer su inseguridad y sus temores y aventurarse. Cuando nos encontramos en situaciones desesperantes y críticas, hay dos posibles actitudes que podemos asumir: a) una actitud negativa, que implica hundirnos en depresión, tristeza, enojo, amargura o cualquier otro sentimiento parecido y básicamente no hacer nada, quedarnos en un estado de “coma espiritual”; b) reconocer todos los miedos e inseguridades pero encontrar la fe para decidir dar el primer paso hacia alguna solución. Obviamente la actitud cristiana es la segunda. Meditemos en cómo reaccionamos cuando nos enfrentamos a situaciones desesperantes y difíciles que ponen nuestra fe al límite.
  2. Dios estuvo atrás de Rut cuidando sus pasos y guiándola hacia la persona correcta. Pero recordemos que Rut fue la que primero tomó la decisión de hacer algo, de moverse, de actuar. Así exactamente es como trabaja Dios: bendice todo esfuerzo de fe de nuestra parte para vencer cualquier situación difícil. Si Rut se hubiera quedado “paralizada” por el pánico, la inseguridad o la desesperanza, el resultado no hubiera sido el mismo.
  3. Dios tiene poder para poner en los corazones de las personas que nos rodean una buena actitud hacia nosotros los creyentes y más aún cuando nos encontramos en una necesidad fuerte. Recordemos Éxodo 12.35–36 (NTV), “35 Los israelitas hicieron lo que Moisés les había indicado: pidieron a los egipcios ropa y objetos de plata y de oro. 36 Y el Señor hizo que los egipcios miraran con agrado a los israelitas, y dieron al pueblo de Israel todo lo que pidió…. ” Oremos por esto y recibiremos respuestas sorprendentes.
  4. La actitud de Rut tuvo mucho que ver también en los favores recibidos de parte de Booz y sus trabajadores: aprovechó la oportunidad y trabajó duro, se mostró agradecida y humilde, y estaba completamente consciente de su situación. Dios le ayudó pero ella ayudó mucho con su actitud también. Si Dios hubiera tenido la misma disposición a abrirle puertas para satisfacer sus necesidades pero ella hubiera mostrado un carácter difícil y pecaminoso, como no apreciar la oportunidad y desempeñarse mediocremente, o no mostrar gratitud sino una actitud de exigencia, o desplegar orgullo y arrogancia ante Booz; ¡seguramente el resultado tampoco hubiera sido el mismo! ¿Qué sale de tí cuando Dios te abre puertas a tus necesidades? ¿La gratitud, la disposición a trabajar duro y la humildad te caracterizan? ¿O reaccionas de otra forma? Las puertas que Dios abrió se te pueden cerrar también si no muestras una actitud agradable a Él. Simplemente en esa situación Dios no puede seguir trabajando a tu favor porque tú mismo le cierras las puertas. ¡Meditemos en esto!
  5. Es completamente posible pasar de un estado de dolor emocional y amargura contra otros y contra Dios a un estado de fe, esperanza y gratitud a Dios. ¿Qué fue la clave para Noemí? Tener la humildad suficiente para reconocer la mano de Dios actuando a su favor en un detalle. Eso fue suficiente para que ella cambiara completamente su actitud. ¿Qué tal tú? ¿Qué más necesitas para cambiar tu actitud si te encuentras en el primer estado? Si has visto “pequeñas” muestras del favor de Dios en tu vida, ¿no han sido suficientes para transformar tu actitud? ¿O desde la primera muestra reaccionaste? Lo peligroso de este asunto es que nuestro corazón se puede endurecer por el dolor y la frustración emocional al punto de no alcanzar a reconocer ni la más mínima muestra del favor de Dios, dejándonos en un estancamiento emocional que puede destruir nuestra fe, no porque Dios no nos ayude a salir adelante, sino porque no pudimos reconocer su ayuda cuando la envió.

8 Responses to “Día 167”

  1. De la P. Ez. dice:

    Hijole! Gran leccion. Gracias.

  2. Erika Zavala :D dice:

    Que Dios te siga bendiciendo con la sabiduría del Espíritu Santo, yo veo como Dios trabaja en este blog, pareciera que Dios me lo escribió a mí, para animarme y darme más fe.
    Gracias por tu trabajo Arturo 🙂

  3. Javier Flores dice:

    Gracias Arturo que gran leccion.

  4. Beatriz Sandoval dice:

    Gracias por TU paciencia.

  5. Adriana Casas dice:

    Mil gracias por toda la ayuda recibida a través de reflexionar profundamente en la Palabra de Dios.
    Es un gran apoyo.

  6. angelica sandoval contreras dice:

    Muchas gracias Arturo, El devocional de hoy me lleva a recordar que aun en los tiempos mas duros o dificiles de mi vida como discipula, siempre Dios ha mostrado su fidelidad y amor, abriendo puertas, que han traido grandes grandes bendiciones. Pero tambien debo reflexionar cuanto debo cuidar mi corazon y no dejarme llevar por el descontento, enojo o amargura; cuando enfrente adversidad.

  7. blanca martinez dice:

    Gracias ARTURO POR LOS DEVOCIONALES POR QUE ES DE GRAN BENDICION LO QUE APRENDEMOS AQUI SOBRE RECONOCER LAS BENDICIONES DE DIOS EN NUESTRAS VIDAS TODO LO MAS MINIMO QUE PODAMOS IMAGINAR ES LO QUE DIOS QUIERE PARA NOSOTROS EL SAVE TODO LO QUE NECESITAMOS Y LO QUE NOS PUEDE AFECTAR. GRACIAS.

  8. Gildardo dice:

    ACTITUD POSITIVA Y FE EN DIOS…Muchas Gracias me ayuda este capítulo mucho en este 2015 este está siendo mi enfoque ante las circunstancias difíciles siempre hace falta tener una actitud positiva y a la vez fe en ver como el señor está actuando en la vida de casa uno de nosotros.
    Rth 2:7 Ella me rogó que la dejara recoger espigas de entre las gavillas, detrás de los segadores. No ha dejado de trabajar desde esta mañana que entró en el campo, hasta ahora que ha venido a descansar un rato en el cobertizo
    Rth 2:20 —¡Que el SEÑOR lo bendiga! —exclamó Noemí delante de su nuera—. El SEÑOR no ha dejado de mostrar su fiel amor hacia los vivos y los muertos. Ese hombre es nuestro pariente cercano; es uno de los parientes que nos pueden redimir.

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