Día 460

APOCALIPSIS 17.1-19.21.

Ya cerca de terminar con nuestro estudio del último libro de la Biblia, Apocalipsis, hoy toca el turno a estudiar los siguientes eventos escatológicos: la mujer montada en la bestia, la caída de Babilonia, la celebración en el cielo y el jinete del caballo blanco. Recordemos que aunque para nosotros de primera impresión las visiones escatológicas y proféticas contenidas en Apocalipsis no tengan sentido claro inmediato (aunque lo tiene a largo plazo), para la audiencia de finales del primer siglo contenía un mensaje de muchísima esperanza que necesitaban debido a la inminente terrible persecución que estaban por enfrentar.
Iniciemos con la visión que Juan tuvo en el capítulo 17 de Apocalipsis, sobre la misteriosa “gran prostituta que está sentada sobre muchas aguas” (v. 1). Todo inició cuando uno de los siete ángeles que derramaron las copas del furor de Dios sobre la tierra se acercó a Juan para mostrarle el castigo que recibiría esa mujer, que simbolizaba alguna nación o potencia enemiga de Dios. Veamos los detalles.
  1. Las características de la mujer (v. 1-6). Diversos pasajes nos describen aspectos diversos de la mujer: A) Era conocida como “la gran prostituta” (v. 1) que estaba sentada “sobre muchas aguas”, que además cometió adulterio con reyes y habitantes de todo el mundo. B) Estaba montada en una “bestia escarlata” (v. 3), que a su vez estaba cubierta de nombres blasfemos contra Dios y tenía los famosos “siete cabezas y diez cuernos”. C) Su vestimenta era de colores “púrpura y escarlata” con adornos de metales preciosos (v. 4). D) Era conocida como “La Gran Babilonia” (v. 5), comparándola con la antigua Babilonia que había sido la madre de muchas maldades y vicios del mundo antiguo. E) Estaba borracha de la “sangre de los santos y de los mártires de Jesús” (v. 6). Hasta este momento entendemos que posiblemente se trata de una nación que tuvo o tendrá influencia mundial, relacionada directamente con el poder del diablo, que está en contra de Dios y sus planes, y que además causó o causará sufrimiento al pueblo de Dios. ¿De qué nación está hablando? El texto bíblico nos das más pistas a continuación.
  2. La explicación de la visión de la mujer (v. 7-14). La Biblia relata que el mismo ángel que le enseñó la visión a Juan fue el mismo que se encargó de explicarle al apóstol el significado tanto de la imagen de la mujer como de la bestia donde estaba sentada, de la siguiente manera: A) En cuanto a la bestia, el ángel dijo “es la que antes era pero ya no es, y está a punto de subir del abismo” (v. 8). Recordemos que esa bestia tenía 7 cabezas y 10 cuernos, y que los cuernos simbolizan poder o autoridad. Así que la bestia representa la autoridad que gobernaba a la mujer. B) En cuanto a las “siete cabezas”, el ángel dijo claramente que “son las siete colinas sobre las que está sentada esa mujer” (v. 9). Así, esa mujer que representa una nación o un reino está asentada sobre 7 colinas. C) En cuanto a los 7 reyes, el ángel dijo claramente, “10 También son siete reyes: cinco han caído, uno está gobernando, el otro no ha llegado todavía; pero cuando llegue, es preciso que dure poco tiempo. 11 La bestia, que antes era pero ya no es, es el octavo rey. Está incluido entre los siete, y va rumbo a la destrucción.” (v. 10-11). Es decir, para el momento en que fue revelado a Juan el contenido de Apocalipsis por Jesús, ya habían caído 5 reyes de esa nación conocida como “la Gran Prostituta”, y los demás estaban por llegar, uno de los cuales era el que llamaban “la bestia”. D) En cuanto a los cuernos, de acuerdo con el ángel, “»Los diez cuernos que has visto son diez reyes que todavía no han comenzado a reinar, pero que por una hora recibirán autoridad como reyes, junto con la bestia.” (v. 12). Es decir, estamos hablando de otros 10 reyes humanos que estarían gobernando junto con la bestia. Además le harían la guerra al Cordero (es decir, a Jesús).
  3. La explicación de las aguas donde estaba sentada la mujer (v. 15-18). En cuanto a las aguas en las que estaba sentada la mujer, el ángel le explicó a Juan que se trataba de “pueblos, multitudes, naciones y lenguas” (v. 15). Esas naciones junto con la bestia terminarían odiando a la prostituta y causando su ruina (una referencia posible a una invasión extranjera a la nación conocida como “la Gran Prostituta”), y eso sucedería de acuerdo con un plan determinado previamente por Dios (v. 17). Dentro de esta explicación se reveló directamente que, “La mujer que has visto es aquella gran ciudad que tiene poder de gobernar sobre los reyes de la tierra.»” (v. 18). Es decir, la mujer era una “gran ciudad” que era muy poderosa y que llegó a tener influencia sobre muchos reyes de la tierra.
¿Quién es o quién será esa ciudad y sus reyes o gobernantes? Una vez más este es otro de los temas controversiales en la interpretación de Apocalipsis, que también ha sido sujeto a muchísima especulación, incluso con algunas personas llegando a afirmar que la “Gran Prostituta” se trata de la iglesia católica o de un país como Estados Unidos de América (click para ver detalles). Sin embargo, si nos enfocamos a los aspectos históricos del mensaje escatológico, la conclusión más lógica a la que podemos llegar es la misma a la que muchos estudiosos bíblicos han llegado: que se trata de Roma, la capital del antiguo imperio romano. Veamos las razones para esta conclusión:
  1. El imperio romano tenía una influencia mundial (refiriéndonos al mundo conocido en aquel tiempo). Muchos reyes y muchas ciudades estaban sometidas a su poder y contribuían con tributos a su riqueza.
  2. Varios de los emperadores romanos cometieron una  blasfemia contra Dios al auto-nombrarse “dioses” ellos mismos y demandar adoración del pueblo como si fueran deidades en cuerpo humano.
  3. Los colores púrpura y escarlata eran los colores del emperador y del imperio romano.
  4. Roma estaba manchada con el sufrimiento y la sangre de mártires cristianos. Al menos para el tiempo en que se cree se escribió Apocalilpsis, Nerón ya había mandado matar a muchos cristianos en Roma, incluyendo a Pablo y Pedro.
  5. De acuerdo con el IVP Bible Background Commentary; New Testament, de Inter-Varsity Press, las prostitutas romanas acostumbraban escribirse su nombre en una banda que las mujeres usaban en la cabeza. Así, la “Gran Prostituta” también escribió su nombre en la frente.
  6. De acuerdo con The New Bible Commentary, de Inter-Varsity Press, hubo un emperador romano que cuando murió, la gente pensó que resucitaría para atacar Roma y someterla. Tardó tiempo en que creyeran que realmente estaba muerto, pero la superstición de que regresaría de la muerte era muy fuerte. Él fue Nerón. Esa fue la posible referencia a la bestia que “antes era, pero ya no es, y está a punto de subir del abismo, pero va rumbo a la destrucción” (v. 8). Era un simbolismo para representar a Nerón y la superstición popular que creció sobre su regreso de la muerte.
  7. De acuerdo con la misma fuente bibliográfica, la antigua Roma era conocida como “la ciudad de las siete colinas”, porque estaba construida encima de 7 colinas.
  8. Para el tiempo en que se escribió Apocalipsis, ya habían pasado 5 emperadores romanos (Augusto, Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón), uno estaba gobernando (seguía Vespasiano que gobernó entre el 69-79 d.C.), el siguiente gobernaría por poco tiempo (Tito, hijo de Vespasiano, del 79 al 81 d.C.), y un octavo que representaría un enorme peligro para la iglesia cristiana: Domiciano (81 – 96 d.C.). Es de éste último del que Apocalipsis dice, “La bestia, que antes era pero ya no es, es el octavo rey. Está incluido entre los siete, y va rumbo a la destrucción.” (v. 11). Es decir, Domiciano representaría un perseguidor para la iglesia como lo fue Nerón, así que de alguna manera “regresó” de esa forma, como una fuerza opresora del pueblo de Dios. Se sabe que Domiciano organizó una persecución sistemática contra la iglesia cristiana en varias provincias del imperio romano, especialmente en Asia, a cuyas iglesias fue dirigida la carta de Apocalipsis. Es decir, a ellos se les estaba advirtiendo sobre la inminente persecución que sufrirían pronto a manos del emperador Domiciano.
En el capítulo 18 se describe la caída de la “Gran Prostituta”, es decir, Roma. Desde Ap 17.16-17 aparecen avisos sobre cómo los “diez cuernos y la bestia” cobrarían odio contra Roma y causarían su ruina. Después, en el capítulo 18, encontramos el anuncio de que efectivamente Roma caería bajo las manos de esos 10 cuernos o 10 reyes extranjeros que anteriormente habían comerciado con la ciudad e incluso se habían hecho ricos a expensas de ese comercio. De acuerdo con el IVP Bible Background Commentary: New Testament, las tribus bárbaras invadieron, saquearon y quemaron Roma entre el 410 y el 476 d.C., incluso cuando la ciudad ya había aceptado el cristianismo. Esas fechas constituyen el tiempo en que se consideró oficialmente que Roma cayó. De acuerdo con el autor cristiano Agustín, el juicio de Roma se debió a sus pecados pasados y a una iglesia muy débil para evitar el juicio. Tal vez por eso el mensaje al pueblo de Dios que estaría en Roma era “Salgan de ella, pueblo mío, para que no sean cómplices de sus pecados ni los alcance ninguna de sus plagas” (v. 4). De acuerdo con el resto del pasaje, la caída de Roma se debió al juicio divino por sus maldades, su orgullo (v. 7) y la persecución que ejerció contra el pueblo de Dios (v. 20). Además, involucraría ser consumida por el fuego (v. 8), tal como sucedió en los saqueos bárbaros de la ciudad. Las naciones de la antiguedad se sorprendieron y se lamentaron la caída de la gran Roma, ya que nunca antes le había sucedido algo así (v. 11). Una vez caída, Roma y el imperio romano nunca recuperarían su esplendor antiguo y su influencia continental (v. 14, 22-24). De acuerdo con el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia, de Editorial CLIE, con el paso de los siglos Roma comenzó un proceso de decadencia, donde los excesos en su estilo de vida (sexo fuera de control, borracheras, vicios, etc.), la corrupción, y los ataques constantes de las tribus bárbaras del norte de Europa terminaron por fraguar su ruina. El último soberano del imperio en su totalidad fue Teodosio (379-395 d.C.), después de él sus hijos se dividieron el imperio en 2: el Imperio de Occidente y el Imperio de Oriente, y jamás volvieron a reunirse. El Imperio de Occidente cayó ante el poderío bárbaro en el 476 d.C. y se desintegró por completo. El Imperio de Oriente resistió más tiempo hasta que cayó en el 1453 d.C. ante la toma de los turcos de Constantinopla. Dios llevó a cabo su juicio tal como lo prometió siglos antes de que sucediera, en el mensaje revelado a Juan en Apocalipssis.
Para terminar nuestro estudio correspondiente a este día, analizaremos el capítulo 19, que contiene dos partes principales:
  1. La descripción de un tremendo júbilo en el cielo por el juicio de Dios sobre “la famosa prostituta” (v. 2), ya que había corrompido mucho a la tierra y había derramado la sangre de los siervos de Dios. Nuevamente aparecen las figuras de los 24 ancianos y los 4 seres vivientes adorando a Dios por el juicio que había llevado a cabo sobre aquella ciudad. Ese anuncio se combinó con otro anuncio, el de las bodas del Cordero y su novia (que representa a la iglesia) estaba preparada para la fiesta. Curiosamente, posiblemente de la tremenda emoción que Juan experimentó al saber que Roma sería juzgada finalmente por todas sus maldades y que la iglesia sería levantada por Jesús mismo, se le ocurrió arrodillarse ante el ángel que le reveló el mensaje, pero éste último lo corrigió diciéndole: “Me postré a sus pies para adorarlo. Pero él me dijo: «¡No, cuidado! Soy un siervo como tú y como tus hermanos que se mantienen fieles al testimonio de Jesús. ¡Adora sólo a Dios! El testimonio de Jesús es el espíritu que inspira la profecía.»” (v. 10).
  2. En los versículos 11 al 21 se presenta una visión del Cristo triunfante y glorioso, montado sobre un caballo blanco y con una apariencia física muy parecida a la que Juan registró en Apocalilpsis 1 (ojos resplandecientes como llamas de fuego, muchas diademas sobre su cabeza), y además se presenta como el líder de los ejércitos del cielo. En el resto del pasaje, Jesús y los ejércitos del cielo libraron una batalla contra la bestia que comandaba a los reyes de la tierra y sus ejércitos (v. 19). En la confrontación, éstos últimos fueron derrotados por Jesús quien además envió a la bestia y al falso profeta al “lago de fuego y azufre” (v. 20) y exterminó a todos sus soldados humanos. Nuevamente este pasaje ha generado grandes especulaciones sobre una batalla física real entre Jesús y sus ejércitos contra el Anticristo y los ejércitos de la tierra en el valle de Armagedón. Si embargo, dada la naturaleza simbólica del libro, es más probable que se refiera a la batalla entre el bien y el mal que un día tendrá fin y donde Jesús será el vencedor definitivo.

Conclusiones:

  1. Aprendamos a investigar la información sobre el contexto histórico de determinado pasaje que nos cause duda o confusión, especialmente de profecías y de la literatura apocalíptica de la Biblia, de esa manera podremos comprender mejor qué significó el mensaje para la audiencia original y qué significa para nosotros también.
  2. Aunque muchas personas se han entretenido por años asegurando tener la interpretación definitiva sobre varios símbolos que aparecen en Apocalilpsis e incluso han hecho mucho dinero con literatura popular al respecto, si nos apegamos a los datos históricos muchos de estos símbolos se refieren a eventos históricos bien definidos que ya sucedieron. Sin embargo, recordemos que en la Biblia hay profecías que tuvieron un alcance inicial a corto plazo pero que también tenían un significado a largo plazo. Dios es quien tiene la última palabra.
  3. Imaginemos la enorme esperanza que el mensaje de Apocalipsis llevó a los cristianos oprimidos y perseguidos por el imperio romano sobre el juicio definitivo de Dios de esa potencia hostil a la fe que era el imperio romano. Su sed de venganza y de justicia sería saciada completamente en su confianza en el mensaje de la Palabra de Dios. De la misma manera, si hoy estamos siendo perseguidos o agredidos por el mal, animémonos con el mensaje de Apocalipsis que nos indica que al final Jesús y no el diablo es el  vencedor definitivo.
  4. Inspirémonos con las imágenes que Juan registró sobre el Jesús resucitado, glorioso y vencedor. Finalmente él es nuestro Señor y Salvador, y un día lo veremos de esa forma también.

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