Día 143

JOSUÉ 6 – 7.

En estos 2 capítulos estudiaremos la conquista y destrucción de Jericó. Arqueológicamente hablando, este evento es uno de los más importantes registrados en la Biblia ya que se cuentan con las ruinas correspondientes de Jericó que sin embargo han traído mucha confusión a los arqueólogos por el problema del fechado. En este estudio analizaremos esta sección de las Escrituras desde el punto de vista devocional pero también arqueológico.

En los versículos 1 al 5 del capítulo 6, Dios le dijo a Josué varias instrucciones sobre qué exactamente esperaba que Israel hiciera para tomar Jericó. En esta explicación resaltan 3 aspectos:

  1. La confianza que Dios transmite a Josué al decirle, “«Te he entregado Jericó, a su rey y a todos sus guerreros fuertes” (v. 2). Dios quería que Josué estuviera convencido que la victoria era segura.
  2. La sencilla parte que le tocaba a Israel, que era marchar alrededor de la ciudad 1 vez al día. No les pidió algo más complicado.
  3. El aspecto ritual y espiritual de todo el evento. Dios pidió que 7 sacerdotes cargaran el arca durante 7 días y que el último día marcharan 7 veces alrededor de la ciudad. Tres veces 7 en un solo versículo. ¿Qué significa esto? De acuerdo con el The New Bible Commentary: Joshua, de Broadman & Holman Publishers, el número 7 representa totalidad, algo completo, perfección y por su predominio en este capítulo quiere decir que se enfatiza la totalidad de la victoria de Dios.

Ahora, en los versículos 6 al 26 del mismo capítulo 5 podemos observar la forma en que se llevaron a cabo las instrucciones que Dios había indicado a Josué. Hay varias consideraciones aquí, especialmente históricas y arqueológicas, que vale la pena mencionar:

  1. El papel de los cuernos de carnero. Cada día los siete sacerdotes sonaban estos cuernos mientras marchaban alrededor de la ciudad durante los 7 día que duró el asedio a Jericó. De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, estos cuernos no eran instrumentos de música sino más bien instrumentos de comunicación, tanto religiosos como militares. En el caso de Jericó, se utilizaron de ambas maneras. El sonar de los cuernos era constante durante la marcha, como dice el v. 13, “Durante todo ese tiempo, los sacerdotes no dejaron de sonar los cuernos.”
  2. Las últimas instrucciones de Josué para Israel justo antes del ataque: a) Los israelitas deberían gritar “porque el SEÑOR les ha entregado la ciudad” (v. 16) una vez que terminó la última vuelta del séptimo día. b) Todo lo que había dentro de la ciudad, tanto cosas como personas, estaba destinado a la destrucción (v. 17). c) Se debería cumplir la promesa que se le hizo a Rahab (v. 17b). d) Estaba prohibido quedarse con alguna cosa de la ciudad, bajo advertencia de destrucción y de desgracia para todo el pueblo (v. 18). e) La única excepción a la destrucción era todo objeto de oro, plata, bronce o hierro; que pasarían a formar parte del tesoro de Dios (v. 19). Todos los israelitas escucharon estas 5 instrucciones y les quedó claro qué era lo que Dios esperaba de ellos al atacar la ciudad.
  3. La forma en que las murallas fueron derribadas (v. 21). Con el último sonar de los cuernos de carnero el pueblo “gritó con todas sus fuerzas” y sucedió lo siguiente, según las diferentes traducciones que estamos analizando, “los muros de Jericó se derrumbaron, y los israelitas fueron directo al ataque de la ciudad y la tomaron.”, “la muralla cayó sobre si misma. Entonces el pueblo subió hacia la ciudad, cada uno de frente, y capturaron la ciudad.” (BTX), “el muro se vino abajo. La gente escaló la ciudad, cada uno por el lugar que tenía enfrente, y se apoderaron de ella.” (BJL). De acuerdo con la Biblia de Estudio Arqueológica, la evidencia arqueológica que existe sobre los muros de Jericó y su destrucción es la siguiente: a) Las excavaciones han demostrado que Jericó tenía grandes defensas. Alrededor de la ciudad había un terraplén de tierra estabilizado por un muro de piedra de 4.6 m. de alto a manera de muro de contención. Encima de éste había otro muro de ladrillos de barro de unos 1.8 m. de grosor y unos 7 m. de alto. b) La BTX dice que la muralla “cayó sobre sí misma”, esto quiere decir que se colapsó, formando con los ladrillos caídos una rampa por la cual los israelitas “subían” por dichos accesos formados justo frente a ellos. Los arqueólogos creen que la causa del derrumbe de las murallas fue un terremoto. c) Una capa de cenizas de 0.9 m. de alto verifica un incendio masivo, como dice en el v. 24, “Luego los israelitas quemaron la ciudad y todo lo que había en ella.” De hecho, se encontraron tinajas llenas de cereal.
  4. La trascendencia de la fe de Rahab (v. 23). Esta mujer se convirtió en una pieza clave en el resto de la historia de Israel y trascendió hasta el mismo Jesús: Mateo 1.5 la menciona como una de las 4 mujeres del arbol genealógico de Jesucristo, fue la madre de Boaz, el esposo de Rut y por lo tanto bisabuela del rey David (Rt 4.18-21), el autor de Hebreos la menciona en Hebreos 11.31 (DHH-LA), “31Y por fe, Rahab, la prostituta, no murió junto con los desobedientes, porque ella había recibido amistosamente a los espías de Israel.” Y por último, Santiago dice de ella en Santiago 2.25 (DHH-LA), “25Lo mismo pasó con Rahab, la prostituta; Dios la aceptó como justa por sus hechos, porque dio alojamiento a los mensajeros y los ayudó a salir por otro camino.” Su sencilla y valiente muestra de fe sincera fue recompensada por Dios de una manera inimaginable para ella, ¡formar parte de la geneaología del Salvador del Mundo!, sin importar su pasado como prostituta. Dios decidió que así sería. Ella queda para nosotros como un ejemplo de fe puesta en práctica, no solo en palabras.
  5. El cumplimiento de la maldición de Josué (v. 26). Josué pronunció una maldición contra quien se atreviera a levantar de nuevo la ciudad de Jericó, sin embargo esta fue casi inmediatamente reconstruida y utilizada (Josué 18.21) y nada sucedió. Fue hasta que durante el reinado del rey Acab que un hombre llamado Hiel se atrevió a reconstruir los muros de la ciudad, en el contexto de la maldad y el pecado de todo el pueblo, y pasó lo siguiente en 1º Reyes 16.34, “34 Fue durante su reinado que Hiel, un hombre de Betel, reconstruyó Jericó. Poner los cimientos le costó la vida a su hijo mayor, Abiram; terminar la obra y colocar las puertas le costó la vida a su hijo menor, Segub. Todo esto sucedió de acuerdo con el mensaje de parte del Señor acerca de Jericó transmitido por Josué, hijo de Nun.”

Les dejo aquí una imagen real de restos de las defensas encontradas alrededor de Jericó, contenida en el Holman Bible Handbook, de Holman Bible Publishers.

Ruinas de Jericó

El capítulo 7 narra la historia de otra desobediencia de Israel en la figura de un hombre: Acán. En el v. 1 dice que “Israel desobedeció…” aunque solo fue un hombre quien lo hizo, pero recordemos que la advertencia que Josué dio de forma clara era que quien tomara algo de lo destinado a la destrucción traería desgracia a todo Israel. Así que estaban advertidos que en este caso específico, todo el pueblo sería afectado por la desobediencia de uno solo. Acán sabía esto y sin embargo no le importó y llevó a cabo lo que sus deseos le dictaron.

¿Cómo se dieron cuenta Josué y los israelitas que algo andaba mal? Por la derrota que tuvieron contra la ciudad de Hai (7.2-6). Ese evento no era congruente con el paso de victoria que Dios había estado dándoles, así que Josué fue a clamar a Dios con un toque de decepción, desesperanza y desánimo muy fuertes, “¿por qué nos hiciste cruzar el río Jordán si vas a dejar que los amorreos nos maten? ¡Si tan sólo nos hubiéramos conformado con quedarnos del otro lado!” (v. 7) y todavía su mente se fue más lejos hasta afirmar, “Pues cuando los cananeos y todos los demás pueblos de la región oigan lo que pasó, nos rodearán y borrarán nuestro nombre de la faz de la tierra. Y entonces, ¿qué pasará con la honra de tu gran nombre?” (v. 9). Dios inmediatamente le contestó, “—¡Levántate! ¿Por qué estás ahí con tu rostro en tierra?” (v. 10), “Levántate. ¿Qué haces ahí, en el suelo?” (DHH-LA). Dios le muestra a Josué que la derrota tuvo una razón y no era todo lo que él estaba pensando, más bien se tenía que levantar de ahí y confrontar el pecado de Israel.

¿Qué tan grave fue el pecado de Acán a los ojos de Dios? Muy grave, Dios mismo afirma en el v. 11 que se había roto su pacto, le habían robado lo que había ordenado que se apartara para Él, y además habían mentido escondiendo todo para que nadie se diera cuenta. El pecado de Acán fue en contra directamente de Dios, a Él le desobedeció, a Él le robó e intentó mentirle a Él y a su pueblo. El veredicto de Dios fue total, “No seguiré más con ustedes a menos que destruyan esas cosas que guardaron y que estaban destinadas para ser destruidas.” (v. 12) además de que Israel sería destruido. Pero Dios en su misericordia le dio una oportunidad a Israel de arrepentirse cuando le dijo a Josué, “¡Levántate! Ordénale al pueblo que se purifique, a fin de prepararse para mañana.” (v. 13).

Josué procedió a seguir las instrucciones que Dios le dio para encontrar al culpable, tribu por tribu y clan por clan, hasta que encontró a Acán, del clan de Zera. Al encontrarlo, la expresión de Josué fue, “—Hijo mío, da gloria al SEÑOR, Dios de Israel, y di la verdad. Confiesa y dime lo que has hecho. No me lo escondas.” (v. 19). Como última muestra de rectitud, lo menos que podía hacer Acán era confesar su pecado y no ocultarlo ante Dios ni ante los hombres. Ahí es cuando Acán reveló que tomó telas, plata y oro porque “Los deseaba tanto que los tomé.” (v. 21). Es decir, fue su codicia y avaricia lo que lo llevó a pecar, mostrando también muchísimo egoísmo al no interesarle lo que pudiera pasarle al pueblo de Israel por su culpa.

Al final del capítulo, toda la familia de Acán fueron apedreados hasta morir (v. 25) y después todas sus posesiones, incluyendo los objetos que robó, fueron quemados. Un final terrible para ellos sin duda, pero Dios quería dejar bien claro que los israelitas le debían respeto y reverencia y no deberían tomar a la ligera sus advertencias y mandatos.

La historia de esta victoria es una de las más importantes de toda la Biblia. Mucho se ha especulado sobre si la estrategia de Dios con el sonido de los cuernos de carnero y los gritos era solo una “guerra psicológica” o tuvo algún poder físico para tirar las murallas. Aquí les dejo un video donde algunos científicos se dieron a la tarea de investigar si el sonido tuvo algún papel relevante en que las murallas se vinieran abajo (dura 9 minutos). Si fue así, Dios como Creador del universo e inventor de la física sería el más indicado para saber el efecto que pudiera tener el sonido en las murallas.

Conclusiones:

  1. De manera directa y simbólica también (con el uso del número 7), Dios quiso transmitir a Josué y a los israelitas confianza en Él desde mucho antes del ataque a Jericó. La batalla era de Él, ya estaba ganada, y de hecho el papel que asignó a los israelitas en esta victoria fue mínimo (solo marchar y gritar), ¡no les pedía más! De la misma forma, en nuestras batallas diarias de la fe, Dios quiere transmitirnos confianza en Él, que creamos en sus promesas, que no dudemos de su poder. Y lo que nos pide es mínimo también, siempre Él hace la parte más difícil. ¡Agradezcamos por eso! Y confiemos en Dios enmedio de nuestras propias batallas de la fe.
  2. Nunca menospreciemos lo que muestras de fe, por muy sencillas que sean, pueden generar en el futuro. Una decisión de compartir la fe a alguien en algún momento puede generar decenas de conversiones y familias enteras salvadas. Una simple llamada a algún cristiano desanimado de ayuda puede significar la diferencia entre salvación o perdición. Una plática certera y directa con algún creyente en quien vemos una necesidad puede convertirse en solidez y estabilidad para su vida. ¡Tantas cosas buenas pueden pasar por pequeñas muestras de fe! Si el Espíritu nos llama a hacer algo, ¡no lo dejemos pasar!
  3. Una de las cosas que debemos preguntarnos siempre cuando de repente las cosas comienzan a ir mal cuando iban bien es si hay pecado en nuestra vida o a nuestro alrededor. Dios quería que Josué tuviera entendimiento y no se entregara a las emociones fuera de control, como los israelitas lo hacían muy seguido en su viaje en el desierto. Debemos tener la humildad y la espiritualidad para hacernos es pregunta siempre en momentos de derrota.
  4. Aún cuando pequemos, fallemos, nos desviemos o cualquier otra cosa incorrecta, aún así podemos darle todavía gloria a Dios. ¿Cómo? Confesando y siendo abiertos para recibir ayuda. Lo peor que podemos hacer es quedarnos callados y cuidar al máximo las apariencias para que nadie sepa nada. Confesar y ser transparentes siempre será la mejor decisión, junto con el arrepentimiento. Aún enmedio de nuestras debilidades humanas, ¡démosle gloria a Dios confesando! ¿Hay algún área en tu vida donde necesitas darle gloria a Dios y más bien has estado guardando apariencias? ¿Qué esperas para hablar?

11 Responses to “Día 143”

  1. muerto dice:

    FELICIDADES A TODOS LOS LECTORES, LLEVAMOS CINCO MESES, PRACTICAR PACIENCIA Y CONVICCION;
    TODAVIA NOS QUEDAN 19 MESES POR DELANTE. ¡ANIMO!

  2. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Muchas gracias Arturo.

  3. De la P. Ez. dice:

    Gracias y hay convicciones en mi por re-tomar.

  4. patricia reyes dice:

    Muchas gracias esto me ayuda a pensar como estoy caminando y cuanto estoy confiando en DIOS

  5. Nancy Lucio dice:

    Gracias por tu ejemplo de FE y AMOR al hacer esto.

  6. Adriana Casas dice:

    Confesar pecado es sumamente incómodo, pero cuando lo hacemos Dios bendice de gran manera nuestro corazón y las circunstancias. Lo digo por experiencia propia.

    Muchas gracias Arturo,

  7. Lulu tovar dice:

    Si así es tenemos muchas bendiciones y a Arturo que con su trabajo nos hace más fácil entender lo que Dios quiere para. Nuestras vidas mil gracias

  8. Gustavo Ulloa dice:

    Esta muy claro, mientras haya pecado sin confesar no estamos glorificando a Dios, y no esperemos que haya fruto.

  9. Gildardo dice:

    Jos 5:15 El comandante del ejército del SEÑOR le contestó: —Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar que pisas es sagrado. Y Josué le obedeció. Me pregunto quien este personaje es solo el comandante o tiene que ver algo conJesus? y tambien como dios espera santidad al estar cerca de El.

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